FUNDAMERCED

Mostrando entradas con la etiqueta REPRESIÓN DE PROTESTAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REPRESIÓN DE PROTESTAS. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de julio de 2016

Las prácticas genocidas del régimen en Venezuela


Las prácticas “genocidas” del régimen

MARTA COLOMINA
Periodista y docente universitaria
2 DE JULIO 2016 - 12:01 AM

     El DRAE define genocidio como “exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, religión o de política”, como ocurrió con el horror del Holocausto judío a manos del régimen nazi, o los crímenes en masa de dictaduras sangrientas, como la de Stalin, con millones de asesinados. ¿Pero cómo calificar las muertes por hambre y desnutrición, o por enfermedades curables cuyos pacientes fallecen por carencia de fármacos, mientras el gobernante Maduro se niega a aceptar las múltiples ofertas de ayuda humanitaria en alimentos y medicinas hechas por varios países y organizaciones mundiales? Cuando Maduro rechaza ayuda tan necesaria –cuyos daños en vidas y salud sus funcionarios ocultan– lo hace por razones políticas, es decir, por no reconocer ante el mundo que la corrupción, la ineptitud y el despilfarro de su revolución, arruinaron a Venezuela, hasta llegar a niveles nunca vistos de endeudamiento y pobreza extrema. Venezuela es el único país petrolero en condiciones de
miseria, de modo que mal puede Maduro justificarse en la caída de los precios del crudo. Durante sus 17 años en el poder, el chavismo recibió más de un billón de dólares (un millón de millones) equivalentes a más del doble de lo recibido por todos los gobiernos anteriores juntos. En 1998 el petróleo llegó a $ 8 el barril, y había alimentos en los mercados, medicinas en las farmacias y acceso a todos los bienes de consumo. Hoy Maduro tiene el petróleo a $ 40, los mercados y farmacias están vacíos, sufrimos la inflación y escasez más altas del mundo y el pueblo hambriento no consigue los alimentos y medicinas que necesita.

     La ministra de Salud escamotea la realidad de 2016 con cifras de 2013 sobre desnutrición infantil y nos oculta que “a la semana mueren 194 niños en el país”, básicamente a causa de la crisis humanitaria negada por el gobierno. Expertos revelaron que “hasta mayo de este año fallecieron 2.074 niños con altos índices de desnutrición”. La falta de hipertensivos pone en riesgo la vida de 5 millones de venezolanos. No hay medicinas para emergencias psiquiátricas ni para trasplantados que tienen más de 4 meses sin recibir tratamiento. Hay escasez de antirretrovirales para VIH. La falta de insumos y mal estado de los hospitales atentan contra el derecho a la salud, acusa el gremio médico. El niño Francisco Rojas, de 5 años de edad, padecía hemofilia. Murió el 3 de junio con una hemorragia cerebral que no pudo detenerse por falta de factor VII. El agua contaminada es un grave problema de salud pública que el gobierno intenta silenciar en los

medios con amenazas si se publica: “infecciones oculares, afecciones en la piel, cuadros gripales, parasitarias y gastrointestinales (diarreas), son cada vez más comunes por la mala calidad del agua, pero no hay información oficial” (El Nacional 30-6-2016). La Federación Médica recién anunció un conflicto de salud pública y acusa al gobierno de desconocer la grave crisis humanitaria, a la que califican como un “holocausto de la salud”: 5.600 niños esperan por cirugía en los hospitales, cuya operatividad es del 5%: “El gobierno –dicen los médicos– se está riendo del dolor de los pacientes. Sus funcionarios van a la OEA a decir una sarta de mentiras”.


     En la última reunión de la OEA la canciller venezolana y su embajador montaron en cólera cuando varios miembros solicitaron que Venezuela aceptase la ayuda humanitaria para paliar la grave crisis de alimentos y medicinas. No hay día en el que no leamos noticias sobre muertes de niños y adultos por enfermedades curables que no fueron atendidas por falta de fármacos: “Murió niño que pasó 31 días sin diálisis por falta de catéter”, reza una de ellas (El Nacional 1-6-2016), y añade que “otros 3 niños que no reciben hemodiálisis en el J. M. de los
Ríos corren el mismo peligro... porque el fallecido hacía un mes necesitaba un catéter permanente, inexistente en el país”. María Corina Machado nos mostraba el jueves las gráficas tomadas en Puerto Píritu de 3 niños –uno de ellos bebé–, abandonados y visiblemente desnutridos. La irascible canciller y su también embustero embajador negaron que aquí hubiese crisis humanitaria y rechazaron cualquier tipo de ayuda con el cínico y falaz argumento de que “en Venezuela había alimentos para dos naciones”.

     A Maduro no le importa que el pueblo se enferme o pase hambre porque los gritos de “queremos comida” los sofoca su GNB a perdigonazos y peinillazos. El jueves uno de ellos golpeó e hirió a un hombre que en silla de ruedas protestaba por comida en Tucupita. Solo le interesa permanecer en el poder y para ello viola dictatorialmente el orden constitucional
Invalido golpeado por GNB en Tucupita,
durante protesta contra desabastecimiento 
como demostró la documentada intervención del secretario general de la OEA. Maduro ya no soporta la masiva presión nacional e internacional para que se realice el revocatorio constitucional este año, libere a los presos políticos, respete las atribuciones de la AN y acepte la ayuda internacional para superar la criminal crisis humanitaria de la que es responsable. El presidente Obama, en la cumbre de esta semana en Otawa, con los jefes de Estado de Canadá y México (que se unieron a la solicitud) pidió a Maduro respeto al revocatorio, liberación de los presos políticos, acatar la autoridad de la AN y atender el “agudo deterioro de la escasez de alimentos y medicinas”. Enloquecido en su empeño de no abandonar el poder para el que ya su gobierno no cuenta con soporte popular (el rechazo a Maduro supera 80%), reprimió con violencia y trampas a los firmantes que acudieron pacíficamente a validar sus firmas para el revocatorio. Como la validación se cumplió exitosamente , la locura oficial estalla ahora con intentos tan estrambóticos como “anular” la AN o la obscena hazaña que estarían fraguando un magistrado “express” del tsj y el inefable diputado Pedro Carreño, con una “sentencia” que instaría al dócil CNE a ordenar a la oposición reiniciar “de cero” la recogida de firmas de 1%, dizque por “graves irregularidades” del proceso anterior, con lo cual el revocatorio quedará eliminado o traspasado para 2017 , perdida ya toda eficacia política. A cambio serían convocados los comicios regionales a ser realizados este año. Tan enfermizamente apegado está Maduro al poder, que prefiere conservar ilegalmente la inmerecida silla de Miraflores y quedarse sin gobernadores rojitos en el mapa nacional.

     Dios ciega a quien no quiere ver. El responsable de asuntos jurídicos de la OEA, Jean Michel Arrighi, acaba de desmentir al gobierno venezolano y ratificar lo que ya había dicho su secretario general, Luis Almagro: que la Carta Democrática está activada para Venezuela desde el 23 de junio, fecha en la cual, el informe de Almagro demostró palmariamente que “en Venezuela ha habido una ruptura del orden Constitucional y el presidente Maduro debe hacer rectificaciones al respecto”. ¿Así o más claro?


_____
Fuente: http://www.el-nacional.com/marta_colomina/practicas-genocidas-regimen_0_876512430.html#.V3lyKiwLTdM.twitter

La doble legitimidad de la protesta de los venezolanos

La doble legitimidad de la protesta

Protestas en Tucupita, Delta Amacuro, por desabastecimiento






MIGUEL HENRIQUE OTERO
Presidente Editor del diario "El Nacional", Venezuela 
4 DE JULIO 2016 - 12:01 AM

     A cualquier hora del día, en cualquier lugar de Venezuela, hay personas protestando. No son enemigos de la patria, ni conspiradores, ni agentes del imperialismo, ni soldados de la guerra económica ni ciudadanos a los que cabe endilgar descalificación alguna. Son personas desesperadas. Padres y madres que reaccionan ante la precariedad de la que son víctimas. Existencias temerosas por el pan de sus hijos. Nada menos que esto: gente que teme al hambre y a la enfermedad. A la carestía programada, característica de los regímenes totalitarios. Temerosas de morir por escasez de medicamentos y atención hospitalaria. Nunca, léase bien, nunca en Venezuela se habían producido tantos fallecimientos de neonatos por contaminación de los quirófanos de los
hospitales públicos. Lograr que en el sistema de salud de la revolución bonita realicen una intervención quirúrgica en tiempo razonable, se ha convertido en una experiencia, mezcla de terror y agonía.


     He escrito “escasez programada”. Ningún ciudadano consciente debería alejarse de este pensamiento: la hambruna venezolana fue planificada. En 1999 comenzó su múltiple ejecución. Se convirtió a Petróleos de Venezuela en el centro de un enorme engranaje de corrupción, en desmedro de sus capacidades productivas; se comenzó la expropiación de empresas (recordemos aquí el drama de Agroisleña) y de fincas productivas, que fueron saqueadas y conducidas a la ruina total; se puso en marcha el cerco legal, impositivo y de fiscalizaciones hostiles e injustificadas, con el objetivo de paralizar y cerrar industrias venezolanas; se creó el esquema de control cambiario que, tarde o temprano, haría estallar las finanzas nacionales; se arrancó con el ancho y creciente intervencionismo en la economía real del país por parte de los organismos gubernamentales a cargo de ignorantes de oficio; se dio inicio a la adquisición, a montos de escandaloso sobreprecio, de insumos y bienes terminados, como mecanismos para hacer factible la corrupción y el enriquecimiento súbito de los capitostes del chavismo-madurismo, así como el financiamiento de mercenarios políticos como los de Podemos, o la compra de votos útiles en las instancias internacionales.
     Estas y muchas otras medidas, insisto en ello, no fueron improvisadas. Se fueron acumulando unas tras otras, avanzando en su propósito de arruinar al país. Día a día, a pesar de las innumerables voces que advirtieron, de todas las formas posibles y a través de los más variados mecanismos, que Venezuela estaba siendo conducida a una crisis de proporciones inéditas. Se señaló, con considerable anticipación, que vendría una baja de los ingresos petroleros. Pero ni Chávez ni Maduro hicieron nada por controlar los gastos desproporcionados, tomar medidas de apertura económica, establecer prácticas de ahorro. Lo ocurrido, de acuerdo con los más novedosos criterios del derecho internacional de las víctimas, califica como deliberadas violaciones
Protestas contra desabastecimiento en Tucupita,
Delta Amacuro, reprimidas 

de una serie de derechos humanos. En vez de actuar para atenuar las consecuencias del programa de sufrimientos que vendría, el régimen se dedicó a diseñar la represión, comprar armas, diseminar el miedo en el país, al tiempo que dejaba el campo abierto para el auge de la delincuencia. Porque además, y esto tampoco puede ser olvidado: nunca como ahora, con la omisión y complicidad del Estado, se había permitido la proliferación de bandas de delincuentes, como está ocurriendo ahora mismo en Venezuela. El nuestro es un país que tiene una parte considerable de su territorio bajo el dominio de
la delincuencia. A menudo, estas bandas están amparadas y mantienen acuerdos con destacadas figuras del régimen.
     No hace falta sustentar la legitimidad de las protestas en nuestro país. Lo que a diario vemos no necesita mayores ni complejos argumentos: la sociedad está levantando su voz en contra del hambre inducida, de la precariedad diseñada, de la mortandad estimulada por los más oscuros propósitos. Que todo esto es deliberado lo demuestra, sin atenuantes, la negativa del régimen a aceptar la ayuda humanitaria que, desde distintas partes del mundo, se prepara para salvar las vidas de los venezolanos.
     Nadie quisiera salir a las calles a reclamar sus derechos. Todos preferiríamos estar dedicados a
Presos por protestar contra desabastecimiento,
Tucupita, Delta Amacuro
nuestro trabajo, a nuestra aula, a los asuntos de nuestro hogar. Pero ello no es posible, por una verdad indiscutible: a los venezolanos nos han robado la paz. Nos han despojado del más básico de los bienes: vivir con algunas certidumbres. Nos han despojado de casi todo, y todavía se pretende despojarnos de nuestro derecho de protestar.
     Y es que el ciudadano que protesta es, en la específica circunstancia venezolana, un héroe. Un valiente. Alguien que, a pesar del hambre, del estado de angustia causado por las carencias de todo tipo, del peligro constante que representan la delincuencia común y las bandas armadas de régimen; alguien que, a pesar de las evidentes y cada vez más brutales prácticas represivas de diversos cuerpos uniformados, de todos modos sale a la calle y reclama sus derechos. Es por todo esto que, cuando me preguntan fuera del país por la legitimidad de las protestas en todas las regiones de Venezuela, no dudo en responder: las protestas en Venezuela son doblemente legítimas.


____ 

Fuente: http://www.el-nacional.com/miguel_henrique_otero/doble-legitimidad-protesta_0_876512408.html

domingo, 5 de junio de 2016

VENEZUELA: ¿Qué hará la OEA ahora?

¿Qué hará la OEA ahora?


MARTA COLOMINA
@colominaM
CARACAS, 5 DE JUNIO 2016

    Cuando la ambiciosa canciller argentina solicitó la reunión de cancilleres de la OEA del 1º de junio con el fin de anular el impacto causado por su secretario general, Luis Almagro, al anunciar el proceso de activación de la Carta Democrática en Venezuela por considerar que su régimen ha violado el orden democrático, existía una enorme presión nacional e internacional para promover un cambio urgente en el país que permitiese rescatar la democracia; reactivar el referéndum revocatorio que sacase a Maduro democráticamente del poder, fueran liberados los presos políticos, respetadas la autonomía y las decisiones del Parlamento de mayoría opositora y se atendiera con rapidez y eficacia la insostenible crisis humanitaria exacerbada por el régimen, al negarse a aceptar ayuda internacional mientras la población clama desesperadamente por alimentos, medicinas y seguridad.

    Varios hechos, casi simultáneos, produjeron la tibia decisión de la OEA de ese 1º de junio 1): La invitación oficial a los ex presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández, Torrijos y la cómplice Unasur, amigos del chavismo y portadores de la fórmula salvadora de un supuesto “diálogo” que ha ayudado a Maduro a “comprar tiempo” sin cambiar ninguna de sus prácticas  dictatoriales. Los 3 ex presidentes no emitieron crítica alguna sobre las muchas violaciones inconstitucionales del régimen, ni mencionaron el referéndum revocatorio, para el que se recogieron cerca de 2 millones de firmas. 2) Paralelamente, la señora Malcorra, canciller argentina, aspira al cargo de secretaria general de la ONU, para el cual el gobierno de Maduro le habría ofrecido el voto y el de sus compañeros del Alba, así que, en apenas días, vimos a Malcorra barriendo el piso con las promesas de su presidente Macri a favor de los presos políticos y de la urgencia de un cambio democrático en Venezuela, y 3) la oposición tropieza con la misma piedra, y viaja a República Dominicana para reunirse con los 3 ex presidentes y, dando así formal inicio, de cara a la opinión pública, del diálogo con el gobierno, aunque declarasen que nunca se sentaron en la misma mesa, ni se vieron las caras. Mucha más perspicacia tuvo la Conferencia Episcopal venezolana al “cuestionar a Unasur como garante del diálogo” porque el “bloque no tiene suficiente fuerza, ni es el actor adecuado, puesto que el chavismo tuvo que ver en su creación y desarrollo”. La CEV (1 )  sostiene que “se requieren varios organismos internacionales reconocidos por ambas partes (...) porque la situación del país pasó de gravísima a mucho peor”, propuesta muy similar a la de Almagro. La MUD (2) debió exigir que si no se incorporaba a esa mediación el secretario de la OEA, Luis Almagro, ellos no aceptarían ese “diálogo”, y pedir, como condición previa al inicio de tal “diálogo”, la fecha del revocatorio este año; emprender ayuda urgente a través de un canal humanitario administrado por organismos internacionales para impedir así la improvisación y corrupción oficiales; y el respeto a las decisiones de la AN (3),  entre otras. El viernes 3, solo 2 días después de la reunión de la  OEA, el gobierno introdujo recurso de amparo contra la directiva de la AN, con amenazas de disolución y prisión.

    Almagro se ha jugado la piel por defender la democracia y las libertades en Venezuela conculcadas por Maduro, y la ambición de Malcorra pretende descabezarlo. Citemos la reprobable conducta del presidente del Consejo Permanente, el embajador argentino, quien le negó la palabra al jefe del gabinete de la OEA en plena reunión, hecho que los veteranos del organismo consideraron insólita, como relata El Tiempo de Bogotá. Aunque en el texto de la resolución de la OEA se expresa el respaldo de los países miembros “a los procedimientos constitucionales”, incluido el revocatorio, solo Paraguay y Colombia hicieron mención específica del referéndum. No se estableció un plazo perentorio, así que puede transcurrir todo 2016 sin que el régimen cambie un ápice su conducta dictatorial y haya logrado pasar el revocatorio hasta 2017 y hasta anular el Parlamento y poner presa a su directiva, como ya contempla el recurso de amparo del viernes 3. Al siguiente día de la reunión de la OEA, al grito de “queremos comida, tenemos hambre”, una multitud fue reprimida en Caracas con bombas lacrimógenas y golpes, porque trataban de impedir que la GNB se llevase los alimentos de varios mercados de la zona para ser repartidos entre chavistas (CLAP). Fueron golpeados ferozmente 19 periodistas que cubrían las protestas, a quienes grupos civiles armados de Maduro (colectivos) les robaron sus equipos bajo la mirada complaciente de la GNB. Ese mismo día el CNE, cumpliendo órdenes oficiales de boicotear el referéndum, dejó plantada a la MUD y no anunció la fecha de validación de las firmas, como había prometido. ¿Ven los señores de la OEA algún propósito de enmienda?

     Maduro rechaza la llegada de 100 toneladas de medicamentos donados por varios países y prohíbe la entrada al país de Cáritas y Cruz Roja, mientras niños y adultos mueren por falta de fármacos y crece la desnutrición de manera alarmante. Nadie duda ya en el mundo que en Venezuela “existe una grave alteración del orden constitucional democrático”, que hay presos políticos; que no hay separación de poderes y que el gobierno no tiene capacidad de respuesta para la grave crisis humanitaria”, como expresa Luis Almagro en su documento de 132 páginas. La OEA este 1º de junio ignoró las alarmas mundiales sobre la urgencia de crear las condiciones para una salida democrática a la crisis: 36 ex jefes de Estado y de gobierno reiteran su apoyo categórico a los acuerdos dictados por el Parlamento venezolano y por el secretario general de la OEA. “¡Qué vergüenza! –escribe Andrés Oppenheimer–. La decisión histórica del secretario general de la OEA, Luis Almagro, de convocar a un debate regional sobre la ruptura del Estado de Derecho por el gobierno de Venezuela pretende ser descarrilada por un grupo de países que dicen respetar la democracia, pero que de hecho están ayudando a comprar tiempo al régimen venezolano”. Critica la capitulación de Argentina porque aspira al voto de Maduro para la Secretaría General de la ONU y la define como “hipocresía política”. La OEA no puede seguir demorando soluciones concretas para la estallante crisis venezolana, sobre la que el canciller español, García Margallo, advierte de “un caos en Venezuela que puede llevar a un conflicto violento”. El 2 de junio, el grito de “queremos comida, tenemos hambre”, fue apagado en Caracas por la bestialidad policial y militar. Ese día vimos  otra muestra del horror frente al cual la OEA no puede seguir escondiendo su cabeza debajo del ala.

_____
1) CEV: Conferencia Episcopal Venezolana
2) MUD: Acrónimo por "Mesa Unidad Democrática", coalición de partidos políticos de Venezuela que hacen oposición formal al régimen y al partido político gobernante (PSUV, "Partido Socialista Unido de Venezuela") y sus aliados del Gran Polo Patriótico.
3) AN: Asamblea Nacional, parlamento unicameral venezolano, conformado mayoritariamente por diputados opositores al régimen de Nicolás Maduro.

________

Fuente: http://www.el-nacional.com/opinion/hara-OEA-ahora_0_859714178.html

______

Marta Colomina: Periodista, profesora jubilada de la Universidad del Zulia, Venezuela; ejerce el periodismo crítico y lucha contra la censura, emitiendo feedback críticos contra las mentiras del régimen y de sus cómplices.  

martes, 31 de mayo de 2016

VENEZUELA: Los bebés mueren por falta de medicamentos y por fallas de los hospitales

VENEZUELA: 
Los bebés mueren por falta de medicamentos y por fallas de los hospitales

Por NICHOLAS CASEYMAY
15 de Mayo de 2016
Publicado en The New York Times
Traducción libre


  
BARCELONA, Venezuela - Por la mañana, tres recién nacidos ya estaban muertos.

El día había comenzado con los riesgos habituales: La escasez crónica de antibióticos, soluciones intravenosas, incluso de alimentos. A continuación, un apagón se extendió sobre la ciudad y provocó el cierre de los respiradores en la sala de maternidad.

Los médicos mantienen vivos a los recién nacidos prematuros mediante el bombeo de aire en sus pulmones manualmente, durante horas. Al caer la noche, otros cuatro recién nacidos habían muerto.

"La muerte de un bebé es nuestro pan de cada día", dijo el Doctor Osleidy Camejo, un médico cirujano en la capital del país, Caracas, en referencia a la cifra de los hospitales venezolanos en colapso.

La crisis económica en este país ha estallado en una emergencia de salud pública, que causó la muerte de un número incalculable de venezolanos. Es sólo parte de un desenlace más grande que aquí se ha vuelto tan grave que ha provocado que el presidente, Nicolás Maduro, haya decretado un estado de emergencia, aumentando así los temores de un colapso del gobierno.

Las salas de los hospitales se han convertido en crisoles donde convergen las fuerzas de desgarro de Venezuela. Guantes y jabón han desaparecido en algunos hospitales. A menudo, los medicamentos para el cáncer sólo se encuentran en el mercado negro. Hay tan poca electricidad que las oficinas gubernamentales funcionan sólo dos días a la semana, para ahorrar lo que queda de energía eléctrica.

En el Hospital de la Universidad de los Andes, de la ciudad de Mérida, situada en la cordillera andina, no había agua suficiente para lavar la sangre de la mesa de operaciones. Los médicos se preparan para la cirugía lavándose las manos con agua mineral embotellada.

"Es como algo del siglo XIX", dijo el Doctor Christian Pino, un cirujano en ese hospital.

Las cifras son devastadoras. La tasa de mortalidad entre los bebés de menos de un mes de edad aumentó más de cien veces en los hospitales públicos dependientes del Ministerio de Salud, a poco más de un 2 por ciento en 2015 desde el 0,02 por ciento en 2012, según un informe del gobierno proporcionado por los legisladores.

La tasa de muerte entre las nuevas madres en los hospitales aumentó en casi cinco veces en el mismo período, según el informe.

Yulitza Roa, 15 años, tiene un tumor cerebral, está a la espera de la cirugía que se ha retrasado debido a que el Hospital Luis Razetti carece del equipo de escaneo necesario. 
Meridith Kohut para The New York Times


Aquí, en la ciudad portuaria caribeña de Barcelona, ​​dos bebés prematuros murieron recientemente en el camino a la clínica pública principal, porque la ambulancia no tenía tanques de oxígeno. El hospital presta servicio sin las máquinas de rayos X o de diálisis renal porque éstas se dañaron hace mucho tiempo. Y por cuanto no hay camas disponibles, algunos pacientes yacen en el suelo, sobre charcos de sangre.

Es un hospital propio de un campo de batalla, en un país donde no hay guerra.

"Algunos vienen aquí sanos, y salen muertos", dijo el Doctor Leandro Pérez, de pie en la sala de emergencias del Hospital Luís Razetti, que sirve a la ciudad.

Esta nación tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, sin embargo, el gobierno guardó poco dinero para los tiempos difíciles de cuándo los precios del petróleo eran altos. Ahora que los precios se han derrumbado - que son alrededor de un tercio de lo que eran en 2014 - las consecuencias arrojan sombras destructivas en todo el país. Colas para adquirir comida, mucho tiempo una característica de la vida en Venezuela, ahora estallan en saqueos. El bolívar, la moneda del país, está casi sin valor.

La crisis se agrava por una disputa política entre los izquierdistas de Venezuela, que controlan la presidencia, y sus rivales en la Asamblea Nacional. Los oponentes del presidente declararon una crisis humanitaria en enero, y este mes aprobaron una ley que permitiría a Venezuela aceptar la ayuda internacional para así apuntalar el sistema de atención de la salud.

"Este es un acto criminal que nos podemos admitir en un país con tanto petróleo,  la gente está muriendo hasta por falta de antibióticos", dice Oneida Guaipe, legislador y ex dirigente sindical del hospital.

Pero el señor Maduro, quién sucedió a Hugo Chávez, rechazó el esfuerzo en cadena televisiva, y describe la medida como un intento de socavar su poder y privatizar el sistema hospitalario.

"Dudo que en cualquier parte del mundo, excepto en Cuba, exista un mejor sistema de salud que éste", dijo Maduro.

A finales del pasado otoño, explotaron las envejecidas y vetustas bombas que suministran agua al Hospital de la Universidad de los Andes. Pero no fueron reparadas durante meses.

Así que sin agua, guantes, jabón o antibióticos, un grupo de cirujanos se preparan para extirpar un apéndice que está a punto de estallar, a pesar de que la sala de operaciones todavía estaba cubierta por la sangre de otro paciente.

Incluso en la capital, sólo dos de los nueve quirófanos están funcionando en el  Hospital de Niños "J. M. de  Los Ríos". 

Una protesta el mes pasado en Caracas, Venezuela, durante la crisis hospitalaria del país.
Meridith Kohut para The New York Times
 

"Hay personas que mueren por falta de medicinas, niños que mueren por desnutrición y otros que mueren porque no hay personal médico", dijo la Doctora Yamila Battaglini, un médico cirujano en el hospital.

Sin embargo, incluso entre los hospitales que fallan de Venezuela, el Hospital “Luis Razetti” de Barcelona se convirtió en uno de los más notorios.

En abril, las autoridades detuvieron a su director, Aquiles Martínez, y le quitaron su puesto. Los informes locales dijeron que fue acusado de robar equipos médicos del hospital, incluidas las máquinas para el tratamiento de personas con enfermedades respiratorias, así como soluciones intravenosas y 127 cajas de medicina.

Alrededor de las 10 de una noche reciente, el doctor Freddy Díaz caminaba por un pasillo, convertido en una sala improvisada para los pacientes que no tenían camas: Algunos  se aferraron a sus vendas empapadas en sangre y llamaban desde el suelo en busca de ayuda. Uno de ellos, traídos por la policía, fue esposado a una camilla. En un cuarto de suministros, las cucarachas huyeron cuando la puerta se abrió.

El Doctor Díaz registra los datos médicos de un paciente en la parte posterior de un extracto de cuenta que alguien había tirado a la basura.

"Nos hemos quedado sin papel de aquí", dijo.

En el cuarto piso, uno de sus pacientes, Rosa Parucho, de 68 años, fue una de las pocas que había logrado conseguir una cama, aunque el colchón en descomposición provocó que su cuerpo se cubriera de llagas.

Pero esos eran los menores de sus problemas: la señora Parucho, una diabética, era incapaz de recibir diálisis renal debido a que las máquinas estaban dañadas. Una infección se había extendido a sus pies, que eran negros como noche oscura. Ella iba a entrar en shock séptico.

La señora Parucho necesita oxígeno, pero tampoco está disponible. Sus manos se movieron y entornó sus ojos, se le pusieron en la parte posterior de su cabeza.

"Las bacterias no mueren, se están propagando", dijo el Doctor Díaz, señalando que tres de los antibióticos que la señora Parucho necesita no están disponibles desde hace meses.

El médico prosiguió. "Tendremos que amputarle los pies."

Tres familiares de una mujer inconsciente se sentaron a leer el Antiguo Testamento delante de ella. Ella había llegado seis días antes, y permanecía allí aguardando por diagnóstico, debido a que una máquina de escaneo se había dañado, días antes de que alguien descubriese el tumor que ocupa una cuarta parte de su lóbulo frontal.

Lisquer Pulido, 17, izquierda, y Marilin Mago, 25, esperando el mes pasado para entrar en el área neonatal de la sala de maternidad de un hospital de Puerto La Cruz para alimentar a sus bebés prematuros que habían nacido durante la semana. Meridith Kohut para The New York Times

Samuel Castillo, de 21 años, llegó a la sala de emergencias, necesitando transfusión de sangre. Sin embargo, los suministros se habían agotado. Llegó un día que había sido declarado de asueto por el gobierno para ahorrar electricidad, y el banco de sangre tomó donaciones sólo en días laborables. El señor Castillo murió esa noche.

Durante los últimos dos meses y medio, el hospital no ha tenido una manera de imprimir radiografías. Por lo tanto los pacientes deben utilizar un teléfono inteligente para tomar una imagen de sus exploraciones radiográficas y llevarlos al médico adecuado.

"Parece que es tuberculosis", dijo un médico de emergencia que observó la exploración radiográfica de un pulmón captada en un teléfono celular. "Pero no puedo afirmarlo. La calidad de la imagen es mala."

Encontrar la medicina es quizás el reto más difícil.

La farmacia de aquí tiene estantes vacíos debido a la escasez de las importaciones, que el gobierno ya no puede permitirse. Cuando los pacientes necesitan tratamiento, los médicos entregan a los familiares cercanos una lista de medicamentos, soluciones y otros elementos necesarios para estabilizar los pacientes o para realizar la cirugía. Los seres queridos son enviados de vuelta por donde llegaron a encontrar a los vendedores del mercado negro que tienen las mercancías.

Lo mismo se aplica a casi todo lo demás que pueda ser necesario aquí.

"Usted debe traer los pañales ahora", dijo una enfermera a Alejandro Ruíz, cuya madre había sido llevada a la sala de emergencias.

"¿Qué más?", preguntó, agarrando grandes bolsas de basura que había llevado llena de mantas, sábanas, almohadas y papel higiénico.

Nicolás Espinosa se sentó junto a su pequeña hija, que ha padecido cáncer dos de sus cinco años. Se estaba quedando sin dinero para pagar por las soluciones intravenosas. La inflación había aumentado el precio por 16 veces más de lo que pagó hace un año.

Llevaba consigo una lista de medicamentos que estaba tratando de encontrar aquí en Barcelona y en una ciudad vecina. Algunos de los medicamentos están destinados a proteger el cuerpo durante la quimioterapia, sin embargo, los tratamientos de la chica terminó cuando el departamento de oncología se quedó sin los medicamentos necesarios hace un mes y medio.

Cerca de él, un letrero escrito a mano decía: "Vendemos antibióticos - Negociables".
El medicamento estaba en la lista del vendedor del mercado negro.

Biceña Pérez, de 36 años, exploró en los pasillos en busca de alguien que le escuche.

"¿Puede alguien ayudar a mi padre?", preguntó.

La sala de emergencia pediátrica de una clínica dirigida por el gobierno en Catia La Mar.
Meridith Kohut para The New York Times

Su padre, José Calvo, de 61 años, había contraído la enfermedad de Chagas, una enfermedad causada por un parásito. Pero la medicación que había sido prescrita al señor Calvo se agotó en Venezuela este año, y él comenzó a sufrir insuficiencia cardíaca.

Seis horas después de la petición de la señora Pérez, un grito se escuchó en la sala de emergencias. Era la hermana del señor Calvo: "Mi amor, mi amor...",  gemía. El señor Calvo estaba muerto.

Su hija deambulaba por la sala, sin saber qué hacer. Sus manos cubrían su cara, y luego se apretaron en puños.

"¿Por qué el director de este hospital robó ese equipo?", fue todo lo que pudo decir. "¿Dime de quién es la culpa?"

El noveno piso del hospital es la sala de maternidad, donde los siete bebés habían muerto el día anterior. Una habitación al final del pasillo estaba lleno de incubadoras dañadas.

Se rompió el cristal de una. Los cables rojos, amarillos y azules colgaban de otra.

"No usar - No funciona", decía un letrero, colocado en noviembre pasado.

La Doctora Amalia Rodríguez estaba de pie en el pasillo.

"Tuve un paciente que necesitaba de respiración artificial, y no tenía ninguna disponible...", dijo la Doctora Rodríguez. "Un bebé. ¿Qué podemos hacer?"

El día del apagón, la Doctora Rodríguez dijo que el personal del hospital trató de encender el generador, pero no funcionó.

Los médicos intentaron todo lo posible para mantener respirando a los bebés, bombeando aire manualmente hasta que los empleados estaban tan agotados que apenas podían ver, dijo. ¿Cuántos bebés murieron a causa del apagón? Era imposible decir, teniendo en cuenta todas las otras deficiencias en el hospital.

"¿Qué podemos hacer aquí?", Dijo la Doctora Rodríguez. "Cada día que pase una incubadora sin calentar, qué esté fría, está dañada."

_________
Fuente: http://www.nytimes.com/2016/05/16/world/americas/dying-infants-and-no-medicine-inside-venezuelas-failing-hospitals.html?_r=0

El momento oscuro de Venezuela: hambre, apagones y un gobierno paralizado

  
El momento oscuro de Venezuela: hambre, apagones y un gobierno paralizado

Por NICHOLAS CASEY y PATRICIA TORRES 
30 mayo 2016
Publicado en The New York Times




CARACAS — ¿Los tribunales? Cerrados la mayor parte del tiempo. ¿Las oficinas para registrar un negocio? Igual. ¿El ministerio público? Se ha transformado en una venta de alimentos para empleados del gobierno.

Poco a poco, Venezuela ha comenzado a paralizarse.

Los habitantes de este país llevan años acostumbrados a una aguda escasez, incluso de alimentos básicos. Sin embargo, Venezuela continúa adentrándose en territorio inexplorado. Hace poco el gobierno adoptó una medida desesperada para ahorrar electricidad: decretó el cierre temporal de muchas de sus oficinas que ahora solo trabajan dos días por semana (de 7:30 de la mañana a 13:00).

Pero eso solo es una muestra de los males del país. La electricidad y el agua están racionadas por lo que enormes regiones del país han sufrido la escasez de ambos recursos durante meses.

Muchas personas no pueden hacer llamadas internacionales desde sus teléfonos debido a un conflicto entre el gobierno y las compañías telefónicas por las tarifas y regulaciones cambiarias. Coca-Cola Femsa, la compañía mexicana que embotella Coca-Cola en el país, ha paralizado la producción de refrescos debido a la escasez en el suministro de azúcar.

La semana pasada las protestas se tornaron violentas en varias regiones del país donde los manifestantes exigían que se volvieran a abastecer a los supermercados. El viernes el gobierno dijo que la medida implementada en sus oficinas continuará por otros 15 días.

“Se han experimentado muchos problemas, pero algo que no se había visto son estas protestas cuya finalidad es, simplemente, obtener alimentos”, dijo David Smilde, un analista de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, una organización de derechos humanos.

La creciente crisis económica —alimentada por los bajos precios del petróleo, el principal producto de exportación del país; una sequía que ha paralizado la generación de energía hidroeléctrica, y la caída en la producción manufacturera y agrícola— se ha convertido en una intensa crisis política para el presidente Nicolás Maduro.

Este mes declaró un estado de emergencia, el segundo de 2016, y ordenó la realización de ejercicios militares, al citar amenazas externas. Sin embargo, el cerco sobre el presidente se estrecha cada vez más.

Algunos funcionarios estadounidenses dicen que las múltiples crisis han hecho que Maduro caiga en desgracia con los miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), su propio partido. Según los funcionarios, los militantes podrían volverse en su contra, lo que provocaría el caos en las calles.

Antiguos aliados como Brasil, cuya presidenta Dilma Rousseff fue removida de su cargo este mes mientras espera para ser enjuiciada, ahora critican abiertamente a Venezuela. José Mujica, el expresidente de Uruguay, dijo hace unos días que Maduro está “loco como una cabra”.

En un pequeño comercio de Caracas, los empleados hornean y empacan pan. Pararon sus operaciones durante días, debido a que el dueño no podía comprar harina por la escasez de alimentos.
Credit Meridith Kohut para The New York Times

Las tensiones regionales llegaron a su punto crítico la semana pasada cuando Maduro declaró en televisión y reprendió a la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha criticado el manejo de la crisis económica y política del gobierno venezolano. Maduro arremetió contra Luis Almagro, el secretario general de la organización, diciendo que es un “traidor desde hace tiempo” y acusándolo de ser un agente de la CIA.

Almagro le respondió con una carta abierta en la que le hace una fuerte crítica y aboga para que Maduro permita que se realice el referendo revocatorio que la oposición está convocando para destituirlo.

“Traicionas a tu pueblo y a tu supuesta ideología con tus diatribas sin contenido”, escribió Almagro. “Negar la consulta al pueblo, negarle la posibilidad de decidir, te transforma en un dictadorzuelo más, como los tantos que ha tenido el continente”.

Mientras este enfrentamiento continúa, Mariángel González, de 32 años y madre de dos hijas, está más preocupada por los efectos de la crisis gubernamental en su vida cotidiana. Ahora las escuelas públicas no trabajan los viernes para ahorrar energía eléctrica. Así que estaba haciendo fila con su hija mayor en un cajero automático, mientras su esposo cuidaba a la otra niña en casa.

“En este momento mi hija mayor debería estar en la escuela primaria y la más pequeña en el kínder”, dijo. “Hemos tenido que inventarnos nuevas rutinas”.

González, es una abogada independiente, y hasta hace poco vivía como la clase media. Pero dice que el colapso gubernamental la ha dejado sin trabajo y a su familia sin comida.

“La niña más grande, que entiende lo que sucede, me dice: ‘¿Qué hay, mamá: pan, arepas o nada?’”. La mujer dice que hace poco la familia cenó pasta con kétchup.

Para Vanessa Arneta, quien comparte un departamento con siete familiares, la mayor dificultad son los cortes de agua que solo llega un día a la semana, los jueves, a su barrio de San Antonio de los Altos.

Ese día se reparten las tareas a toda prisa. Un sobrino se ducha mientras otro lava los platos, cuenta Arneta. Uno de sus hermanos lava el baño mientras alguien más llena baldes de agua. Sin embargo, Arneta menciona que el agua es de color café y enferma a su familia.

Muchos venezolanos dicen que sufren irritaciones en la piel por bañarse con esa agua o por no poder hacerlo, ni lavar sus sábanas y toallas. “Su cuerpo está lleno de pequeñas burbujas que duelen horrible”, dijo Arneta de una de sus hermanas.

Las escuelas públicas de Venezuela cierran los viernes, en otro esfuerzo por ahorrar electricidad.
 Credit Meridith Kohut para The New York Times
El gobierno de Venezuela afirma que los problemas son provocados por una “guerra económica” declarada por las élites que acumulan las provisiones, además de los esfuerzos del gobierno estadounidense por desestabilizar al país.

Sin embargo, la mayoría de los economistas concuerdan en que Venezuela padece los efectos de años de mala administración económica, lo que se manifiesta en una excesiva dependencia del petróleo y los controles de precios que han paralizado la producción de muchas empresas.

Algunos venezolanos canalizan sus frustraciones en protestas contra el gobierno. Los opositores de Maduro, quienes ahora controlan la Asamblea Nacional, realizan protestas semanales para que se convoque un referendo.

El miércoles pasado, los manifestantes se enfrentaron a la policía que disparó gas lacrimógeno y recibió ataques con botellas y piedras.

“La situación económica de este país está colapsando”, comentó Pablo Parada, un estudiante de derecho que participó la semana pasada en una huelga de hambre frente a la oficina de la OEA en Caracas. “Ahora hay personas que pasan hambre”.

Parada dijo que el propósito de su huelga de hambre era presionar a la OEA para que inste a los funcionarios venezolanos a que permitan que el referendo se realice este año. Es la única forma en la que cree que el país podría recuperarse.

Ahora en Caracas hay menos tráfico porque muy poca gente sale de sus casas debido a la falta de dinero o de empleo. Hace poco, en los edificios gubernamentales del centro de la ciudad, los peatones pasaban de largo porque casi todos los edificios —incluyendo varios museos, la oficina del registro público y el seguro social— estaban vacíos, como si fuera un día festivo.

Los únicos que trabajaban eran los guardias.

“Ahora esto está en las manos de Dios”, dijo uno de los guardias llamado Luis Ríos. Otros señalan lo absurdo que resulta cerrar servicios para ahorrar la energía gubernamental.

“Yo no veo que ahorren energía de esta forma”, comentó Youheinz Linares, una madre divorciada de 38 años, quien cuidaba de sus hijos, un viernes en el que no hubo escuela.

“En la escuela hay 40 niños con una bombilla en un salón”, dijo. “Ahora tienes 40 niños en sus casas con las luces, los televisores, tabletas, videojuegos y computadoras encendidas todo el día. Es ilógico”.

_______
Fuente:  http://www.nytimes.com/es/2016/05/30/el-momento-oscuro-de-venezuela-hambre-apagones-y-un-gobierno-paralizado/?em_pos=small&emc=edit_bn_20160530&nl=boletin&nl_art=0&nlid=74283157&ref=headline&te=1



domingo, 29 de mayo de 2016

Niñez segada por la muerte debido a la desidia del gobierno venezolano

Niñez segada por la muerte debido a la desidia del gobierno venezolano:
Los niños mueren en Venezuela por falta de medicamentos



Con el régimen de Maduro, ni los niños tienen futuro... siegan sus vidas, quitándoles alimentos, medicamentos, espacios libres de violencia dónde vivir, jugar, estudiar, soñar...quitándoles la vida!



JAIME VARGAS
Director General de FUNDAMERCED


Caracas, 27 de mayo de 2016
(Actualizado el 29-05-2016)
Oliver Sánchez, el niño de 10 años que protestó en febrero de este año para pedir ayuda para quimioterapias, murió el martes 24 en la clínica Loira de El Paraíso a las 12:30 del mediodía, confirmó un familiar cercano. La fotografía de un pequeño niño cuyo rostro cubría un tapabocas y que portaba un cartel que llevaba escrito: “…Quiero curarme, paz, salud…”; se esparció por los medios de comunicación y las redes sociales.  En ese entonces, pese a la notoriedad comunicacional de su pedimento, el gobierno de Nicolás Maduro omitió prestarle apoyo.

Los últimos 10 días el niño estuvo en la terapia intensiva de la Clínica Loira, luego de haber pasado por varios hospitales en los que no había cupo, así lo reseñó El Nacional.
En 2015,  Oliver fue diagnosticado con un tipo de cáncer conocido como linforma Hodgkin (cáncer del sistema linfático), y desde esa fecha tuvo que vivir el drama que supone la búsqueda de Epamin y Fenobarbital de 500 mg. para su tratamiento, pues en Venezuela los hospitales están sin recursos y las farmacias sin medicamentos.
En la familia del niño fallecido, hay  además otras dos personas con cáncer a las que se les complica igualmente conseguir y obtener  los medicamentos: su abuela materna y una de sus
 Venus Alejandra, QEPD
primas. 
En la misma situación están cientos de pacientes según señalan diversas ONG’s. Es la historia que se repite a las puertas y se vive en el interior de todos los hospitales públicos y en todas las clínicas privadas de Venezuela. La alarmante estadística de bebés recién nacidos, y que luego fallecen, cada día se incrementa de manera exponencial en cada centro médico, ante la carencia de los insumos y equipos necesarios para las primeras atenciones.
En el Hospital de Niños “J. M. de los Ríos”, un centro de referencia nacional ubicado en Caracas, sólo funcionan dos de los nueve quirófanos que posee; y los alimentos que les suministran a los niños se suspendieron ante la escasez. “Hay personas que mueren por falta de medicinas, niños que mueren por desnutrición y otros mueren porque no hay personal médico...”, afirman los mismos médicos.

Santiago Riera, QEPD
En el momento de escribir estas líneas, nos enteramos del fallecimiento de otro niño, Santiago Riera, de 5 años:  Fue diagnosticado en octubre de 2014 con Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), de alto riesgo, y murió luego de presentar una recaída y no conseguir medicamentos para sus quimioterapias; estaba a la espera de un trasplante de médula, el cual debía realizarse en el extranjero, pero sus familiares no contaban con los recursos económicos, sin embargo, sus progenitores intentaron por todos los medios solicitar la ayuda que permitiera a su hijo continuar con vida.
A mediados de febrero, además de la leucemia, al niño le fue detectado un hongo en su boca y los medicamentos para combatirlo tampoco eran ubicados por sus padres, quienes insistieron por las redes sociales, pero lamentablemente no los consiguieron; el pequeño no tenía medicamentos ni para sus quimioterapias ni para combatir un hongo.
Isabella Salazar, QEPD
Trascendió que hay una lista de 20 niños que están a la espera de un trasplante, y mientras esto sucede la salud de los pequeños está recayendo, pues debido a la grave situación de desabastecimiento de medicinas que vive el país, no pueden cumplir los tratamientos que requieren para salvaguardar sus vidas por fallas en su tratamiento oncológico. 

Recolectando información respecto a la muerte de estos niños, hallo que no hace mucho falleció en el Zulia otra niña, paciente oncológico, Isabella Salazar, de apenas 3 años de edad, también por fallas en su tratamiento: No recibía quimioterapias por no conseguir un medicamento específico requerido; necesitaba 50 sesiones de quimioterapia para su tratamiento, pero no conseguía trióxido de arsénico en ampollas de 150 miligramos. Murió de mengua.
Isaac, QEPD
En realidad, muchos medicamentos no pueden ser adquiridos en Venezuela, debido a las deudas contraídas por el gobierno nacional con los laboratorios y farmaceúticas internacionales, y que a la fecha no ha honrado con su pago; esos medicamentos podrían ser adquiridos directamente en el extranjero, pero muchos venezolans no pueden ni sufragar siquiera los altos costos de esos medicamentos, mucho menos en divisas extranjeras, y es por ello que debe ser el Estado quién deba dotar al afectado de los medicamentos que requiera: Mientras tanto, la escasez de trióxido de arsénico afecta a otros 200 niños, cuyos padres no se resignan a contemplar cómo paulatinamente se les apaga la vida... 
   

¿Pero por qué el Estado debe dotar al afectado de los medicamentos que requiera el individuo? 

Porque vivimos en sociedad precisamente para obtener mediante el esfuerzo conjunto de todos los miembros de la sociedad aquello que no podríamos obtener con nuestras únicas fuerzas como individuos; porque la sociedad en la cual vivimos evolucionó a la forma de organización sociopolítica que conocimos como "Estado de Derecho" - figura liberal burgués imperante desde siempre pero suplantada ahora en Venezuela por otra de ideología marxista, enmascarado bajo otro llamado "Estado Democrático y Social de Derecho y Justicia", modelo sólo existente en países tales como Libia, Irán, Corea del Norte-   para que
todos los individuos miembros de ese ente pudiésemos obtener y disfrutar de todas las condiciones requeridas para desenvolvernos y desarrollarnos  libremente, estando obligado el Estado a poner a disposición del individuo precisamente esas condiciones que requiera el individuo para desarrollar su personalidad; en fin, porque es deber del Estado velar por el abastecimiento de medicamentos en el mercado, para que quién se enferme o quiera comprar un medicamento, lo compre y lo adquiera con dinero proveniente de su propio peculio personal, sin necesidad de estarle rogando ni mendigando a nadie... pero ni importa por sí mismo esos medicamentos ni tiene divisas para pagar la deuda externa ni pública ni privada, ni tiene divisas para otorgar a los ciudadanos ni los cupos electrónicos que les permitiría adquirir vía Internet sus medicamentos desde la comodidad

de sus propios hogares, y no tiene divisas debido a la corrupción pública, y los ciudadanos tampoco pueden viajar al exterior a comprar por sí mismos esos medicamentos    como quiera que este gobierno quebró o hizo que disminuyese o cesase la actividad de todas nuestras industrias, expropió otras, y ahogó con restricciones, multas, impuestos y exigencias burocráticas hasta al sector comercio y de servicios, desestimulando y ahuyentando la inversión extranjera, acarreando la desaparición de numerosos puestos de trabajo, aunado al hecho de que hasta disminuyeron las actividades agropecuarias y pesqueras, así como las de extracción y transformación en la industria tanto petrolera como minera, resulta entonces que aquí en Venezuela todo debe ser importado pues acá nada producimos: perniles para navidad, café para despabilarnos cada mañana, granos y cereales para nuestras comidas, carnes rojas y blancas para trinchar. Sí este régimen          
Ante instancias judiciales, otra ONG intentó una acción judicial para obtener protección de parte del sistema judicial venezolano respecto a la escasez de medicamentos pediátricos en el
Mayriel: Con vida...por ahora!
país. La acción así intentada por CECODAP fue desestimada,  por cuanto los tribunales estimaron que la información sobre la cual intentaron la acción era falsa e imprecisa, obtenida de portales electrónicos, pese a haber presentado 21 casos de niños afectados y haber alegado que el propio gobierno decretó la emergencia económica debido precisamente a la escasez de alimentos y medicinas, así como constituir un hecho notorio comunicacional la muerte de innumerables neonatos en todo el país, en los últimos tres meses.  


Por supuesto, la gravedad de esta cuestión es evidente: La situación de los pacientes oncológicos se tornó crítica debido a las fallas en el tratamiento, que a su vez no puede ser aplicado por cuanto no existen medicamentos en el mercado venezolano; y no sólo respecto a los pacientes oncológicos, sino que esta situación también se extiende igualmente a otros grupos etarios como neonatos y ancianos, así como a grupos vulnerables como los pacientes psiquiátricos así como todos aquellos que requieran de algún medicamento o de algún tratamiento médico o farmacológico o quirúrgico para mantener y conservar una buena calidad de vida, entre las cuales hemos de incluir hasta las simples nebulizaciones, diálisis, etc. Como quién dice: Una simple gripe puede acarrear la muerte...y no es chiste, azotados y asolados en el país por los virus del zika, del chikunguya, del paludismo, la fiebre amarilla...


                                             

Desde luego, sí el Estado no cumple su función social inherente e intrínseca, seguirá empeorando el nivel de vida de toda la ciudadanía; su función consiste en asegurar la existencia de las condiciones de vida que permitirán a los ciudadanos desarrollar su propia personalidad libremente, no el asegurar en el poder a nadie. En el caso en cuestión, debe abastecer y dotar apropiadamente de recursos al sistema de salud pública, lo cual cumpliría asignando recursos suficientes para el sector salud y salubridad pública, pero en vez de eso se ocupa preferentemente en otras áreas como las de seguridad y defensa, adquiriendo equipo bélico y organizando costosas prácticas militares, invitando a intervenir en los ejercicios a diversos países que considera aliados: Corea del Norte, Irán, Rusia, etc., agasajándolos en vez de invertir en salud lo que gastó en esos ejercicios.      

¿Cuánta comida o medicamentos se habrían comprado con lo gastado en los ejercicios militares?

Desde luego, esta desidia constituye un acto de violencia: Atenta contra los derechos humanos de todos aquellos quienes padecen por la falta de un medicamento, máxime sí su vida está en riesgo. 

Para finalizar, lamentamos informar que las fallas en el abastecimiento de alimentos también están afectando a nuestra niñez: Desde el Estado Amazonas se está reportando que hasta nuestros niños indígenas que están siendo atendidos en los centros de salud, están afectados por la desnutrición; así lo corrobora no una ONG's sino un Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, conforme se aprecia en acta adjunta.  


¿A que vamos a esperar? ¿Qué espera el gobierno para dotar a los hospitales y centros de salud? Está en juego la salud y la vida de miles de venezolanos. Es hora de actuar.
___________________________