Dos estudiantes de un colegio de Sudáfrica fueron
expulsadas por maltratar a su compañera, según un video deYouTube
21 de febrero de 2015
Un video colgado en YouTube muestra un caso de bullying en una escuela sudafricana,
ubicada en Durban, al este de Sudáfrica, que funciona como internado y que se
llama “Vukuzakhe High School”. Se trata de dos estudiantes, quienes golpearon
duramente a una compañera.
Según las imágenes difundidas a través de YouTube, la víctima no opuso
resistencia alguna ante el brutal abuso de sus compañeras; quién fue agredida
con cachetadas y hasta pateada.
Los hechos ocurrieron en septiembre de 2014, pero el hecho fue
conocido recientemente, en febrero de 2015, tras ser difundidas las imágenes
por YouTube. A consecuencia de este incidente, las agresoras fueron expulsadas
del colegio y quién grabó el video fue sancionada con suspensión.
“Ninguna niña debería venir a esta escuela y ser victimizada por nadie. El
departamento toma seriamente el bullying. Hemos perdido vidas a través de
incidentes de bullying en los colegios. No importa cuán pequeño sea el
incidente, lo tomaremos seriamente”, expresó un representante del departamento
de educación de la organización educativa.
For
thousands of children, the school is a battleground where they are subjected to
physical or verbal abuse by fellow students. The issue has received much
media attention in the last decade and many anti-bullying campaigns have
made their way onto television screens and onto social media sites.
This
video clip about anti-bullying focuses on how children can support each
other in the face of bullying without making it worse.
Bullying
is an age-old and worldwide problem and only one form of school violence.
Because of the misperception that bullying is just a part of the process of
growing up, many children keep quiet about abuse and many educators fail to
take action. This is in spite of the fact that it can have negative lifelong
social, emotional, psychological and educational consequences, both for
perpetrators and for their victims.
Bullying in
South Africa Until recently, not much was known
about the extent and type of bullying in South African schools. A study
conducted in Gauteng found that 60,9% of the 207 study participants reported
that they were victimised during the 2002 school year.
In another study, Corene de Wet of the
University of the Free State surveyed 339 learners in Free State secondary
schools. She found that only 29,2% and 32,15% of the school children surveyed,
had never been exposed to direct or indirect verbal abuse respectively. As many
as 32,45% had been physically abused by fellow learners.
In a
separate study on educators' experience of bullying, she not only found that
educators frequently witnessed bullying, but that they themselves were often
abused by learners.
Bullying
can have serious consequences for both the victim and the perpetrator. Victims
often refuse to go to school or steer clear of certain areas of the school
terrain. They struggle with poor self-esteem and can become depressed and
withdrawn. In serious cases of bullying, victims have committed suicide or have
even murdered their victims.
Some
studies have shown that bullying also has harmful long-term effects on the
bully. Bullies often become involved in criminal activies later in life and
struggle to form positive relationships with others.
What is
bullying? Bullying can be defined as
intentional, repeated, systematic hurtful acts, words or other behaviour by an
individual or individuals against another individual or individuals.
It can
take many forms. Common examples include:
Physical
bullying includes punching, poking, strangling, hair-pulling, beating,
biting, excessive tickling and direct vandalism.
Verbal
bullying includes such acts as hurtful name-calling, persistent teasing,
gossiping and racist remarks.
Relational
bullying occurs when the victim is deliberately excluded from activities.
Emotional
bullying includes terrorising, extorting, defaming, humiliating,
blackmailing, rating/ranking of personal characteristics such as race,
disability or ethnicity, manipulating friendships, ostracising and peer
pressure.
Sexual
bullying includes many of the above as well as exhibitionism, sexual
positioning, sexual harassment and abuse involving actual physical contact
and sexual assault.
Helping the
victim According to De Wet, many victims
are hesitant to tell parents or educators that they are being victimised for
fear of retaliation by the bully or other classmates who may regard the
disclosure as tale-telling. If the abuse is serious or if it has taken place
over a long time, many hide it from their parents for fear of upsetting them.
She found that most learners prefer to take fellow learners rather than adults
into their confidence.
Many
witnesses also ignore and keep quiet about abuse for fear that they themselves
might become victims. As a result, educators and parents often don't know that
someone is being bullied.
Several
other researchers and educators worldwide encourage schools to promote an atmosphere
of caring by adopting an anti-bullying programme. Educators, learners and
parents should be involved in compiling and implementing the programme. The
aims of the programme should be to:
raise
awareness
improve
peer relationships
encourage
learners to disclose abuse and to stand up against bullies
develop
rules to prevent bullying
decide
on disciplinary steps
Is your
child being bullied? Look out for these warning signs:
Coming
home with cuts and bruises
Torn
clothes
Asking
for stolen possessions to be replaced
"Losing"
dinner money
Falling
out with previously good friends
Being
moody and bad tempered
Being
quiet and withdrawn
Wanting
to avoid leaving the house
Aggression
with siblings
Doing
less well at schoolwork
Insomnia
Anxiety
and/or depression
- Ilse Pauw, Health24 (updated July 2007)
References:
De Wet NC 2006. Free State educators' experiences and recognition of bullying
at schools. South African Journal of Education, 26(1):61-73.
De Wet NC 2006. Bullebakkery - almal se probleem. Tydskrif vir
Geesteswetenskappe, 64(1):87-100.
Neser J, Ovens M, Van der Merwe E, Morodi R & Ladikos A 2003. Peer
victimization in schools: the victims. Crime Research in South Africa, 5(1).
Available url.: http://www.crisa.org.za/
Neser J, Ovens M, Van der Merwe M, Morodi R, Ladikos A & Prinsloo J 2004.
The victims of bullying in schools. Acta Criminologica, 17(3):28-47.
Durante
miles de niños, la escuela es un campo de batalla donde son sometidos a abuso
físico o verbal por sus compañeros. El tema ha recibido mucha atención de los
medios en la última década y muchos anti-bullying campañas se han abierto camino
en las pantallas de televisión y en los sitios de medios sociales. Este
video clip sobre anti-bullying se centra en cómo los niños pueden apoyarse
mutuamente en la cara de la intimidación sin que sea peor.
La intimidación es un problema antiguo y en
todo el mundo y sólo una forma de violencia escolar. Debido a la percepción
errónea de que la intimidación es sólo una parte del proceso de crecer, muchos
niños guardar silencio sobre los abusos y muchos educadores no toman acción.
Esto es a pesar del hecho de que puede tener consecuencias negativas para toda
la vida social, emocional, psicológico y educativo, tanto para los autores como
para sus víctimas.
La
intimidación en el sur de África Hasta hace poco, no se sabía mucho
sobre el grado y tipo de acoso en las escuelas sudafricanas. Un estudio
realizado en Gauteng encontró que 60,9% de los 207 participantes en el estudio
informaron de que fueron víctimas durante el año escolar 2002.
En otro estudio, Corene Wet, de la
Universidad del Estado Libre de encuestaron 339 estudiantes en las escuelas
públicas secundarias Libres. Ella encontró que sólo el 29,2% y el 32,15% de los
niños de las escuelas encuestadas, nunca habían estado expuestos a abuso verbal
directa o indirecta, respectivamente. Hasta el 32,45% habían sido maltratadas
físicamente por otros estudiantes.
En un estudio separado en la experiencia de
los educadores de la intimidación, no sólo encontró que los educadores
frecuentemente presenciado la intimidación, sino que ellos mismos fueron
abusados a menudo por los estudiantes.
La intimidación puede tener consecuencias
graves tanto para la víctima y el agresor. Las víctimas a menudo se niegan a ir
a la escuela o mantenerse alejado de ciertas áreas del terreno de la escuela.
Ellos luchan con una baja autoestima y pueden deprimirse o retirados. En los
casos graves de acoso escolar, las víctimas se han suicidado o que incluso han
asesinado a sus víctimas.
Algunos estudios han demostrado que la
intimidación también tiene efectos dañinos a largo plazo sobre el agresor. Los
intimidadores a menudo se involucren en activies criminales más adelante en la
vida y la lucha para establecer relaciones positivas con los demás.
¿Qué es el
bullying? La intimidación puede ser definido
como intencionales, actos reiterados y sistemáticos hirientes, palabras u otra
conducta por parte de un individuo o individuos en contra de otro individuo o
individuos.
Se puede tomar muchas formas. Los ejemplos
más comunes incluyen:
Acoso físico incluye golpear, picar,
estrangular, jalar el pelo, golpear, morder, cosquilleo excesivo y el
vandalismo directa.
Intimidación verbal incluye
actos tales como hirientes insultos, burlas, chismes persistente y
comentarios racistas.
Relational intimidación ocurre
cuando la víctima es deliberadamente excluida de las actividades.
Intimidación emocional incluye
aterrorizar, extorsionar, difamar, humillar, chantajear, la calificación /
clasificación de las características personales como la raza, la
discapacidad o el origen étnico, las amistades manipulación, desterrar y
presión de grupo.
Acoso sexual incluye muchas de
las anteriores, así como el exhibicionismo, la posición sexual, el acoso y
el abuso sexual que implique contacto físico real y el asalto sexual.
Ayudar a la
víctima Según De Wet, muchas víctimas no se
atreven a decir a los padres o educadores que son víctimas por temor a
represalias por parte del agresor o de otros compañeros que pueden considerar
la revelación como historia de historias. Si el abuso es grave o si ha tenido
lugar durante mucho tiempo, muchos de ocultarlo de sus padres por temor a
molestar a ellos. Se encontró que la mayoría de los estudiantes prefieren tomar
otros estudiantes, más que los adultos en su confianza.
Muchos testigos también ignoran y guardar
silencio sobre los abusos por temor a que ellos mismos pueden convertirse en
víctimas. Como resultado de ello, los educadores y los padres a menudo no saben
que alguien está siendo intimidado.
Varios otros investigadores y educadores
de todo el mundo animar a las escuelas a promover una atmósfera de cuidado
mediante la adopción de un programa anti-bullying. Los educadores, los
estudiantes y los padres deben participar en la elaboración y ejecución del
programa. Los objetivos del programa deben ser:
aumentar la conciencia
mejorar las relaciones entre
pares
animar a los alumnos a conocer
los abusos y para hacerle frente a los matones
desarrollar normas para evitar
la intimidación
decidir sobre las medidas
disciplinarias
¿Está su
hijo siendo intimidado? Esté atento a estas señales de
advertencia:
Volver a casa con cortes y
contusiones
Ropa rasgada
Pedir bienes robados a los que
sustituyen
"Perder" el dinero
cena
La caída de salir con los
amigos antes bien
Estar de mal humor y mal humor
Estar callado y retraído
Queriendo evitar salir de casa
Agresión con hermanos
Si lo hace tan bien en las
tareas escolares
Insomnio
La ansiedad y / o depresión
Referencias:
De Wet NC 2006. Educadores Free State 'experiencias y el reconocimiento de la
intimidación en las escuelas. Sudáfrica Journal of Education, 26 (1) :61-73.
De Wet NC 2006. Bullebakkery - almal probleem se. Tydskrif vir
Geesteswetenskappe, 64 (1) :87-100.
Neser J, M Hornos, Van der Merwe E, R y Morodi Ladikos A 2003. Victimización
entre pares en las escuelas: las víctimas. Investigación del Delito en el sur
de África, 5 (1). Disponible Url:. Http://www.crisa.org.za/
Neser J, M Hornos, Van der Merwe M, Morodi R, Ladikos A & J Prinsloo 2004.
Las víctimas de la intimidación en las escuelas. Acta Criminológica, 17 (3)
:28-47.