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jueves, 24 de septiembre de 2015

Papa Francisco: Retos planteados al Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica





Estos son los 8 retos que el Papa Francisco planteó al Congreso de Estados Unidos

Los retos que considera cruciales afrontar desde Estados Unidos: 

  • el extremismo ideológico; 
  • la crisis de los refugiados; 
  • la situación de los inmigrantes; 
  • la abolición de la pena de muerte; 
  • la función de los políticos; 
  • la necesidad de una economía solidaria y sustentable; y,
  • la defensa de la vida y la familia.

 
 El Papa Francisco ante el Congreso de Estados Unidos. Foto L'Osservatore Romano


WASHINGTON D.C., 24 Sep. 15 / 03:14 pm (ACI).- El Papa Francisco se convirtió este jueves en el primer Pontífice en ofrecer un discurso en el Capitolio de Washington D.C. En su histórico mensaje, dirigido a una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado, presentó los retos que considera cruciales afrontar desde Estados Unidos: el extremismo ideológico; la crisis de los refugiados; la situación de los inmigrantes; la abolición de la pena de muerte; la función de los políticos; la necesidad de una economía solidaria y la defensa de la vida y la familia.

Tras reconocer a Estados Unidos como “la tierra de los hombres libres y patria de los valientes”, citando el himno nacional, el Papa recordó que este año el país celebra aniversarios de algunos ilustres norteamericanos que “con su vida plasmaron valores fundantes que viven para siempre en el alma de todo el pueblo”. El Papa se refirió específicamente a Abraham Lincoln, Martin Luther King, Dorothy Day y Thomas Merton.

1. No a fundamentalismos ni reduccionismos simplistas

El Papa expresó su preocupación por la difícil situación social y política de este tiempo y destacó que “el mundo es cada vez más un lugar de conflictos violentos, de odio nocivo, de sangrienta atrocidad, cometida incluso en el nombre de Dios y de la religión. Somos conscientes de que ninguna religión es inmune a diversas formas de aberración individual o de extremismo ideológico”.

El Santo Padre rechazó cualquier tipo de fundamentalismo de índole religiosa y recordó que es necesario “combatir la violencia perpetrada bajo el nombre de una religión, una ideología, o un sistema económico y, al mismo tiempo, proteger la libertad de las religiones, de las ideas, de las personas requiere un delicado equilibrio en el que tenemos que trabajar”.

Advirtió que “el reduccionismo simplista” divide la realidad en buenos y malos y señaló que “el mundo contemporáneo con sus heridas, que sangran en tantos hermanos nuestros, nos convoca a afrontar todas las polarizaciones que pretenden dividirlo en dos bandos”. La respuesta ante esta realidad, dijo el Santo Padre, debe ser la esperanza, la reconciliación, la paz y la justicia.

2. Salir de la "lógica del enemigo" ante inmigrantes

Luego de recordar que hace 50 años Martin Luther King protagonizó la histórica marcha de Selma a Montgomery en su la campaña por los plenos derechos civiles y políticos para los afro-americanos, el Santo Padre expresó su alegría porque Estados Unidos sigue siendo la tierra de los “sueños” para muchas personas.

Recordó nuevamente su origen como inmigrante y señaló que en los últimos siglos, millones de personas han llegado a Estados Unidos persiguiendo el sueño de poder construir su propio futuro en libertad.

“Nosotros, pertenecientes a este continente, no nos asustamos de los extranjeros, porque muchos de nosotros hace tiempo fuimos extranjeros. Les hablo como hijo de inmigrantes, como muchos de ustedes que son descendientes de inmigrantes”.

El Papa expresó la necesidad de construir una nación que salga de la “lógica del enemigo” para pasar a la lógica de la recíproca subsidiaridad.

3. No al "descarte" de los refugiados

El Santo Padre también abordó la crisis de los refugiados en todo el mundo “sin precedentes desde los tiempos de la II Guerra Mundial”.

El Papa exhortó a los congresistas a no dejarse intimidar por los números sino “más bien mirar a las personas, sus rostros, escuchar sus historias mientras luchamos por asegurarles nuestra mejor respuesta a su situación”. Destacó la necesidad de dar siempre una respuesta humana, justa y fraterna que evite la tentación contemporánea de “descartar” todo lo que moleste.

4. Vivir la “regla de oro” y defender la vida

El Santo Padre afirmó que en el Evangelio hay una “regla de oro” que permite afrontar estos retos y  que se encuentra en Mateo 7,12: “hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes”.

El Papa explicó que esta “regla de oro” brinda “un parámetro de acción bien preciso: tratemos a los demás con la misma pasión y compasión con la que queremos ser tratados. Busquemos para los demás las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompañemos el crecimiento de los otros como queremos ser acompañados. En definitiva: queremos seguridad, demos seguridad; queremos vida, demos vida; queremos oportunidades, brindemos oportunidades. El parámetro que usemos para los demás será el parámetro que el tiempo usará con nosotros”.

El Papa Francisco recordó que parte de esta “regla de oro” es defender la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural. “La regla de oro nos recuerda la responsabilidad que tenemos de custodiar y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo”, enfatizó el Santo Padre.

5. Abolición mundial de la pena de muerte

Más adelante y en medio de los aplausos de los congresistas, el Papa se refirió a la necesidad de trabajar en diferentes niveles para lograr la abolición mundial de la pena de muerte. “Estoy convencido que este es el mejor camino, porque cada vida es sagrada, cada persona humana está dotada de una dignidad inalienable y la sociedad sólo puede beneficiarse en la rehabilitación de aquellos que han cometido algún delito”.

El Santo Padre recordó los continuos llamados de los obispos de Estados Unidos para la abolición de la pena capital: “No sólo me uno con mi apoyo, sino que animo y aliento a cuantos están convencidos de que una pena justa y necesaria nunca debe excluir la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación”.

6. Trabajar por una economía sustentable y solidaria

En el histórico discurso ante más de 500 parlamentarios, el Papa también expresó su preocupación por la situación de pobreza extrema que atraviesan muchas personas en el mundo y centró la solución en la creación de una economía solidaria.

“¡Cuánto se ha progresado, en este sentido, en tantas partes del mundo! ¡Cuánto se viene trabajando en estos primeros años del tercer milenio para sacar a las personas de la extrema pobreza! Sé que comparten mi convicción de que todavía se debe hacer mucho más y que, en momentos de crisis y de dificultad económica, no se puede perder el espíritu de solidaridad internacional”, dijo.

7. Ser buenos políticos y buscar el diálogo

En una referencia al avance de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, Francisco reconoció los esfuerzos que se han realizado en los últimos meses y que están ayudando a “superar las históricas diferencias ligadas a dolorosos episodios del pasado”.

El Santo Padre consideró que “cuando países que han estado en conflicto retoman el camino del diálogo, que podría haber estado interrumpido por motivos legítimos, se abren nuevos horizontes para todos. Esto ha requerido y requiere coraje, audacia, lo cual no significa falta de responsabilidad”.

Para lograr estos objetivos Francisco consideró particularmente necesaria la participación de buenos políticos quienes, según dijo, “deben tener siempre en mente los intereses de todos y debe tomar el momento con un espíritu abierto y pragmático” y optar “por generar procesos más que por ocupar espacios”.

Destacó que el político debe ser un agente de diálogo y de paz y estar verdaderamente determinado a atenuar los conflictos armados. En este punto el Papa señaló el problema que genera la venta de armas letales y pidió terminar con el tráfico de armas que lleva consigo “un dinero impregnado de sangre, y muchas veces de sangre inocente”.

8. Reaccionar ante amenazas contra la familia

Hacia el final de su discurso, el Papa se refirió al papel fundamental de la familia en la construcción del país y expresó su preocupación porque la familia “está amenazada, quizás como nunca, desde el interior y desde el exterior”.

“Las relaciones fundamentales son puestas en duda, como el mismo fundamento del matrimonio y de la familia. No puedo más que confirmar no sólo la importancia, sino por sobre todo, la riqueza y la belleza de vivir en familia”, denunció.

El Santo Padre se refirió especialmente a los jóvenes a quienes consideró los más vulnerables de la familia. “Muchos tienen delante un futuro lleno de innumerables posibilidades, muchos otros parecen desorientados y sin sentido, prisioneros en un laberinto de violencia, de abuso y desesperación”.

El Papa advirtió que “existe una cultura tal que empuja a muchos jóvenes a no poder formar una familia porque están privados de oportunidades de futuro. Sin embargo, esa misma cultura concede a muchos otros, por el contrario, tantas oportunidades, que también ellos se ven disuadidos de formar una familia”.

El Papa concluyó su discurso expresando su deseo de que el alma de la nación, basada en la libertad, la fe, el diálogo “siga tomando forma y crezca, para que los jóvenes puedan heredar y vivir en una tierra que ha permitido a muchos soñar. Que Dios bendiga a América”.

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Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/estos-son-los-8-retos-que-el-papa-francisco-planteo-al-congreso-de-estados-unidos-12542/

domingo, 30 de agosto de 2015

David Reimer, el niño cobaya a quién criaron hasta adolescente como sí fuese una mujer




David Reimer, el «niño cobaya» al que criaron como una mujer hasta los quince años
I. Miranda / Madrid

Día 24/08/2015 - 14.11h

  • Tras perder el pene a los pocos meses de vida, un psicólogo convenció a sus padres para que le ocultaran la verdad

 

David Reimer, en la imagen de un documental sobre su vida en la BBC
Brenda no supo que había nacido siendo un varón hasta que tuvo 15 años. Fue una tarde de 1980 cuando su padre, torturado por el sufrimiento que veía, le reveló el historia que habían estado manteniendo en secreto: había nacido en Canadá siendo Bruce, junto a su hermano gemelo Brian, pero una negligencia médica durante una circuncisión en 1965 había destruido sus genitales. 

En un intento desesperado porque la vida de su hijo fuera satisfactoria, sus padres se pusieron en contacto con un psicólogo que aseguraba que la condición sexual no es innata, sino que es asignada mediante la educación en los primeros años de vida. Es decir, que si trataban a Bruce como Brenda, este se convertiría en una mujer plena, en vez de sufrir como un hombre sin pene. Se trataba de John Money, un psicólogo del hospital Johns Hopkins (Baltimore) famoso por sus teorías sobre el género. Además, era una oportunidad inigualable para Money de demostrar sus teorías, ya que tendría un sujeto de control: Brian, con la misma carga genética que su hermano, pero que tendría una orientación diferente.

El 3 de julio de 1967, los médicos sometieron a Bruce a una castración quirúrgica (quitándole los testículos) y le modelaron una vagina. Bruce se convirtió en Brenda a la vez que en un conejillo de indias. Mientras, las instrucciones para sus padres, Janet y Ron, fueron claras: no contarle jamás lo que había ocurrido.
Los niños fueron creciendo y la situación se fue complicando. Según contaría Janet ya en los años 90 al periodista de la revista «Rolling Stone» John Colapinto, la primera vez que trató de ponerle un vestido a Brenda intentó arrancárselo. «Recuerdo que pensé: “¡Dios mío, sabe que es un chico y no quiere que le vista como a una chica!”». Pero no solo fue aquello. Cuando su hermano jugaba a afeitarse con su padre, Brenda también quería. «Mi padre me dijo: “No, no. Tú vas con tu madre”. Me puse a llorar, “¿Por qué no puedo afeitarme también?”», contó él mismo. Desde pequeña incluso insistía en orinar de pie. 

Por su parte, su gemelo identificaba a Brenda como a una hermana. «Pero ella nunca actuó como tal», reconoció al periodista de «Rolling Stone». «Si le regalaban una comba, para lo único que la usaba era para atar a la gente o para azotarla como si tuviera un látigo. Nunca la usó para su propósito real. Jugaba con mis juguetes mientras que los suyos, como una lavadora, solo los usaba para sentarse».

«Estudio John/Joan»

Sin embargo, para cuando cinco años después el doctor Money publicó el primer libro sobre el «estudio John/Joan» (como lo había bautizado) bajo el título «Man & Woman, Boy & Girl», las conclusiones que reflejaban eran las opuestas. Money aseguraba que tras haber enfatizado en el uso de la ropa femenina, Brenda ya tenía una clara preferencia por los vestidos. Que se sentía orgullosa de su pelo largo. Que por Navidades había pedido una casa de muñecas y un carrito de paseo. Que la orientación de género se había impuesto.

Para cuando Brenda llegó a la adolescencia sufría depresión y se había intentado suicidar al menos una vez. También tomaba estrógenos. Cuando el doctor Money le instó a que se sometiera a otra cirugía, se negó rotundamente. Fue entonces cuando sus padres decidieron contárselo. Fue entonces cuando Brenda pudo volver a ser un chico. Eligió de nombre «David» en honor al héroe bíblico que, desafiando todas las probabilidades, mató al gigante Goliat. Se sometió a una faloplastia y se quitó los pechos que le habían crecido gracias a las hormonas. Para cuando cumplió 23 años, se casó.

Sin embargo, su familia había quedado destrozada. Su madre Janet cayó en depresiones clínicas repetidas que requerían hospitalización. Su padre Ron se convirtió en un alcohólico. Su gemelo Brian abandonó los estudios y trató de suicidarse en varias ocasiones hasta que lo consiguió en 2002. Dos años después, con 38 años, David hacía lo mismo tras haberse divorciado años atrás de su mujer.

    "Los dos gemelos acabaron suicidándose en un lapso de dos años."

La historia de David Reimer saltó a la luz en 1997 gracias al doctor Milton Diamond de la Universidad de Hawai, quien convenció a David de que contar su caso ayudaría que no le ocurriera a nadie más. Meses después salía publicado también el artículo de John Colapinto que en el año 2000 se editaría en un libro titulado «Tal como la naturaleza lo hizo». La reflexión del doctor Milton Diamond fue: «Si todos estos esfuerzos médicos, quirúrgicos y sociales combinados no tuvieron éxito en hacer que este niño aceptara una identidad de género femenina entonces, tal vez, tengamos que pensar que hay algo importante en la constitución biológica del individuo». 

   
                     

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Fuente: http://www.abc.es/sociedad/20150824/abci-david-reimer-experimento-sexo-201508211445.html

viernes, 22 de mayo de 2015

Perspectiva feminista sobre la violencia de género: Seres inertes objeto de la violencia



Los mitos y estereotipos sobre la violencia de género 
La desafortunada pregunta que Mirtha Legrand le hizo a la cantante Laura Miller - víctima de la violencia de género - da cuenta de que existen malos entendidos y prejuicios con respecto a la violencia de género. 


Jueves 21 de Mayo | 11:45

"Pero, ¿vos qué hacías para que él te pegara?", fue la pregunta que le hizo Mirtha Legrand a la cantante Laura Miller el fin de semana pasado en su tradicional programa. Inmediatamente, Legrand se corrigió, pero el daño ya estaba hecho. Su pregunta desató la polémica y el repudio del público en general.

Mirtha Legrand representa a una gran parte de la población argentina que aún conserva algunos estereotipos con respecto a la violencia de género. Uno de ellos es, tal como la conductora demostró, que las mujeres golpeadas provocan el maltrato. Pero este no es el único mito que rodea a la violencia de género, otros son:


Un hombre no maltrata porque sí; ella habrá hecho algo para provocarlo
FALSO. Esta creencia es una de las más arraigadas y supone afirmar que la mujer es la responsable del comportamiento violento del hombre. Ninguna mujer merece ser maltratada o golpeada. Los golpeadores comúnmente culpan de su comportamiento a frustraciones menores, a que tuvieron un mal día, a sus celos enfermizos o a lo que su pareja pudo haber dicho o hecho, pero la violencia es su propia elección.

Si una mujer es maltratada, la culpa es suya por seguir conviviendo con ese hombre
FALSO. No es válido responsabilizar a la mujer de la situación de malos tratos ni culpar a la víctima. Existen razones sociales, culturales, religiosas, económicas que mantienen a las mujeres dentro de la relación. El miedo es otra de las razones que las hace permanecer en sus hogares. Los peores episodios de violencia suceden cuando intentan abandonar a su pareja. También influyen las actitudes sociales, como la creencia de que el éxito del matrimonio es responsabilidad de la mujer y que las mujeres dañan a sus hijos si los privan de su padre, sin importar cómo sea.

El maltrato psicológico no es tan grave como el físico
FALSO. El abuso psicológico y emocional puede ser más dañino que el físico y pueden provocar un desequilibrio integral en la mujer.

La violencia doméstica es una pérdida momentánea de control
FALSO. Las agresiones NO son consecuencia de una explosión de ira incontrolable, sino que son actos premeditados que buscan descargar la tensión y sentirse poderosos dominando a la víctima. Además, las agresiones no suelen ser aisladas, sino hechos repetidos y frecuentes.

   El 3 de junio habrá una marcha a nivel nacional para protestar contra los femicidios: Bs. As., Argentina. 
Si hay hijos de por medio, hay que aguantar los maltratos por el bien de ellos
FALSO. Ser testigos de violencia doméstica tiene consecuencias graves sobre el bienestar emocional y la personalidad de las niñas y de los niños, máxime si se tiene en cuenta que es probable que en la edad adulta reproduzcan esta misma situación cuando establezcan relaciones de pareja, ya que aprenden que la violencia es un medio “normal” para solucionar conflictos. Ante la violencia, la opción más responsable es alejarlos de esa situación. 

Lo que ocurre dentro de una pareja es un asunto privado; nadie tiene derecho a meterse
FALSO. La violencia de género no es un asunto privado ya que es un delito contra la libertad y la seguridad de las mujeres. Los delitos jamás son cuestiones privadas. Las víctimas deben tener el apoyo necesario para que pierdan el miedo y denuncien.

La violencia doméstica sólo ocurre en familias sin educación o con pocos recursos
FALSO. La violencia intrafamiliar se produce en todas las clases sociales, sin distinción de factores sociales, raciales, económicos, educativos o religiosos.

Controlar y celar es sinónimo de amar
FALSO. Esta idea está ligada especialmente a los noviazgos violentos, donde inicia una relación que podría ser destructiva para la mujer. Debe erradicarse la idea de que los celos son muestras de amor. Son una forma de control y una manera de justificar la violencia.
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Fuente:  http://ahguapas.infonews.com/nota/201258

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domingo, 3 de mayo de 2015

La niña madre de 10 años. Aborto: ¿será lícito?




La niña madre de 10 años. 
Aborto: ¿será lícito?



Ayer perdí la amistad de un buen amigo, lo llamaremos Daniel, para proteger su identidad, y así no exponerlo al escarnio público; y perdimos su amistad por cuanto apoyamos públicamente una iniciativa de Amnistía Internacional, cuyo propósito es lograr practiquen el aborto a una niña que resultó embarazada por su padrastro, en Paraguay; esa niña apenas tiene 10 años, pesa 37 kilos y mide 1,39 metros; para colmo, los médicos afirman que el embarazo pone en riesgo la propia vida de esa niña: Cómo podrá advertirse, esa niña carece de madurez no sólo para dar a luz, sino hasta para criar a esa otra criatura que lleva ahora en sus entrañas, sí es qué acaso nace con vida y sobrevive.

Entonces, ya no se trata de discernir sobre sí el aborto es o no un asesinato, o desde cuándo ha de considerarse como humano al embrión o feto; se trata más bién de discernir sobre sí hemos de optar por salvar una vida en vez de arriesgar a que ambas perezcan, optando así por escoger se produzca entonces el mal menor, evitando tanto que ambos mueran como que ambos pasen a engrosar la ya abultada cantidad de menesterosos agobiados por taras, enfermedades y miserias. En nuestra opinión, deberíamos optar por proteger los derechos de ese tercero, qué en este caso sería la niña de 10 años de edad, cuyo embarazo es producto de una violación, y cuya vida peligra a causa de ese embarazo. Así evitaríamos su inminente muerte, salvándole la vida.

Para contrastar nuestra opinión, veamos qué en el caso en cuestión no se trata del frívolo deseo de abortar por mantener una esbelta figura, o por impedir o dificultar ese embarazo la movilización y ascenso dentro de una determinada estructura social por restar tiempo y recursos que pudiesen ser dedicados al fomento de ese ascenso social mediante la realización de actividades que acrecienten el mérito y el prestigio social; tampoco se trata ese caso de una necesidad provocada para evitar que los vecinos murmuren, o un caso de paternidad no deseada o no planificada. No, se trata más bién del caso de una niña cuya inmadurez fisiológica y cuyas características de grávidez implican que indefectiblemente morirá en cualquier término de ese embarazo.  

Sin embargo, nuestro buen amigo Daniel nos increpó afirmando que el aborto es un asesinato, un atajo inaceptable y abominable; qué en ética el fin no justifica los medios, y qué matar al bebé no es un medio lícito para eventualmente salvar a la madre.

Nos parece que al increparnos, Daniel no advirtió que apoyábamos una propuesta concreta, evitar que una niña de 10 años muriera a consecuencia de haber quedado embarazada, producto de una violación; me explico, no apoyamos en modo alguno el libertinaje, al mero derecho a abortar cuándo se quiera propugnado por los movimientos feministas. Opinamos tán sólo que debemos impedir que muera esa niña paraguaya de 10 años, porqué ella también tiene derecho a vivir; opinamos que no podemos condenarla a la muerte, sólo por haber sido víctima de un aberrado sexual que la violó y la embarazó, y ahora corre riesgo de morir debido a intrínseca inmadurez fisiológica para  sostener ese embarazo y conducirlo a feliz término.

No obstante, ni el fanatismo ni el dogmatismo podrían constituir el criterio válido para resolver la cuestión que nos plantea este caso en particular: ¿Qué hacer cuándo un incapaz respecto a algo resulta circunstancialmente obligado a ejecutar aquello para lo cual es incapaz?

Acudamos a la lógica: ¿Obligaría Ud. a que un ciego dirija su mirada hacia el cielo y le informe acerca de sí el cielo está nublado o despejado de nubes, a sabiendas de qué es ciego? Okey, tiene dos ojos; pero eso no implica que posea el sentido de la visión. Del mismo modo, ¿tras producirse un gran estruendo, obligaría Ud. a que un sordo le informe acerca de sí escuchó o no ese estruendo, a sabiendas de que es sordo? Okey, quizás tenga dos orejas, pero ello no implica el que posea el sentido de la audición. Así pues, sí una mujer resulta embarazada tras ser violada: ¿Estará obligada a parirle un hijo a su propio violador, y a criarlo y a amamantarlo? ¿Y sí esa mujer es discapacitada mental, o padece de síndrome de Down? ¿Estarían aún así obligadas a parir? ¿Es qué acaso no existe el aborto terapéutico? 

Perdón: Prosigamos con el mismo orden de ideas. En todos esos casos arriba enunciados, referentes al de mujeres que resultaron embarazadas tras ser violadas, es indudable que como hembras poseen útero y quizás todos los demás  elementos pertenecientes a todo aparato reproductor femenino, pero ello no implica necesariamente el que posean el “sentido” de la maternidad, así como tampoco implica que posean el sentido de la visión los ciegos por tener dos ojos, o el de la audición los sordos por tener dos orejas.

Por tanto, para responder a nuestra anterior interrogante – ¿Qué hacer cuándo un incapaz respecto a algo resulta circunstancialmente obligado a ejecutar aquello para lo cual es incapaz? – no nos queda más que acudir al sentido común: Nadie está obligado a lo imposible.

En consecuencia, ateniéndonos a nuestra deducción así obtenida, resultará que quien no posea el “sentido” de la maternidad pero queda embarazada, no estará obligada entonces ni a parir ni a criar a la criatura que lleve en su vientre: ¿Cómo obligaría Ud. a una “mongólica” a que críe al fruto de su vientre? ¿Dándole un curso intensivo con unas muñequitas “Barbie”?

Reitero: ¿Cómo exigirle a alguien incapaz de hacer algo, a qué haga ese algo? Criar a un muchacho no es sólo lactarlo, darle de comer y estar pendiente de cambiarle los pañales cada vez que los ensucie; aún así, existen individuos incapaces de ejecutar estas actividades aparentemente simples y nimias; las afectadas por el síndrome de Down son una de ellas, y aún así salen embarazadas año tras año. Criar a un muchacho es mucho más que atenderlo y cuidarlo, implica y exige suministrarle información a los fines pueda integrarse como miembro a su sociedad, integrándose armónicamente en el cumplimiento y ejecución de alguna función dentro de la estructura social de su propia sociedad, información esa que no se agota en la mera adquisición de conocimientos y destrezas para obtener sustento y guarecerse apropiadamente de las inclemencias atmosféricas, sino que comprende igualmente las relativas al contenido de las pautas culturales socialmente aceptables para convivir en esa sociedad en particular.

Ahora bién, ¿podría transmitir a otro esas pautas culturales un individuo que aún no las adquirido?

Este es el caso de la niña paraguaya de 10 años, violada y embarazada por su propio padrastro: ¿Cuál es el futuro que le depara tanto a ella como a su propio hijo, sí acaso sobreviven ambos al parto? Esa niña carece de la formación para asumir las obligaciones inherentes a ser madre, no podría criar apropiadamente a ese hijo fruto de la violación; carece de los conocimientos y las destrezas propias para asumir ese rol social, y carece de esa formación por cuanto el desarrollo y desenvolvimiento de su propia personalidad fue perturbado y alterado a causa de la violación de la que fue víctima. Ella no pidió ser madre, resultó embarazada mediante un acto de violencia; ser madre a los 10 años no formaba parte de sus anhelos, deseos y expectativas, no con 37 kilos de peso y 1,39 metros de estatura: Fue arrancada de la niñez...

Por otra parte, hemos de resaltar que el presente caso ha de ser considerado como el de otros casos extremos: Monjas violadas y embarazadas tras ser violadas; mujeres violadas por enemigos manifiestos, y embarazadas tras esas violaciones; mujeres violadas incestuosamente y embarazadas tras esas violaciones incestuosas. Estos casos abundan y son innumerables, a lo largo del tiempo y del espacio. ¿Qué guardan en común? ¿Cómo obligar a las madres de esas criaturas a que críen a sus propios hijos, pero a la vez hijo de su propio violador?

Para finalizar, como último punto, quisiéramos referirnos a la parte ética de la cuestión; recordemos que las normas que rigen nuestro comportamiento en sociedad pertenecen a diferentes ámbitos (religioso, moral, social o jurídico) y que su respectiva vigencia dimana de su correspondiente validez en cada uno de esos ámbitos, perdiendo validez sí el substrato de esa norma colide con el de alguno de esos ámbitos. Pues bién, concentrándonos únicamente en el ámbito religioso, y más específicamente en el de la religión católica, a la luz de la enseñanza de la Iglesia, expuestas en el Catecismo de la Iglesia Católica (CEC), podríamos deducir que es perfectamente legítimo salvarle la vida a esa niña paraguaya de 10 años, practicándole un aborto, para evitar que muera durante el período de gestación o en el término del propio alumbramiento, por la vía de la defensa del derecho de un tercero, figura no contemplada en el CEC pero sí en el Derecho Común; legitimidad ésta que viene dada por cuanto sí la legítima defensa constituye no sólo un derecho sino un deber grave (CEC, 2265), que no constituye una excepción a la prohibición de dar muerte a otro por cuanto la acción de defenderse entraña un doble efecto, conservar la propia vida y dar muerte a otro (CEC, 2263) y que esta facultad de dar muerte ha sido extendida al propio Estado, para que aplique hasta la pena de muerte para proteger y defender de los agresores al resto de la sociedad (CEC, 2267), extensible a la legítima defensa mediante la fuerza militar (CEC, 2308 y 2309), resulta entonces que el respeto a la vida humana no es un valor absoluto sino relativo, por cuanto es un principio que prevé excepciones y estas excepciones han sido enunciadas expresamente, no tácitamente; siendo así, un valor relativo, competerá entonces al propio individuo preservar y salvaguardar su propia existencia, conservando por sí mismo su propia integridad, pues a eso se contrae la legítima defensa propugnada por la propia enseñanza de la iglesia cuando legítima el derecho a defendernos (CEC, 2263); por supuesto, de no poder defenderlos por nosotros mismos, esa defensa puede ser asumida por terceros, por la vía de la defensa de los derechos de un tercero.

Entonces, no es que propugnemos ni apoyemos al aborto; sino que apoyamos la práctica de un aborto terapéutico en el caso específico de esa niña paraguaya de 10 años, embarazada a consecuencia de una violación, porque puede morir a causa de ese estado de grávidez, a consecuencia precisamente de su inmadura fisiología, que pone en riesgo su propia vida. 

Por tanto, rogamos encarecidamente a nuestros lectores firmen la petición de amnistía Internacional, para salvarle la vida a esa niña, ruego éste dirigido especialmente a nuestro amigo Daniel:  Ni el fanatismo ni el dogmatismo deben obnubilar nuestro juicio. Ni siquiera el propio Cristo condenó a muerte a la mujer adúltera que estuvo a punto de morir lapidada. (Jn 8:11) ¿Por qué condenar a muerte a esa pobre niña de 10 años embarazada tras ser violada?

Firma la petición: Haz click en este enlace!




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