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domingo, 17 de julio de 2016

¿Por qué es alta la tasa de criminalidad en Venezuela?

¿POR QUÉ ES ALTA LA TASA DE CRIMINALIDAD EN VENEZUELA?

















Existen muchos factores que inciden en la génesis del fenómeno criminal, unos del entorno social en el que se desenvuelve el individuo, otros pertenecientes al genotipo o al fenotipo mismo del propio individuo; unos y otros propiciarían el crimen, provocando la proclividad criminal del individuo. Sin embargo, esa proclividad no implica en modo alguno que el individuo pasará indefectiblemente al acto, que ese individuo incurrirá inexorablemente en acto criminal. La proclividad criminal implica sólo eso, una tendencia; la mayor o menor probabilidad que tiene un sujeto para pasar al acto criminal.
Empero, así como existen factores que inciden en la génesis del fenómeno criminal, también existen tanto en el entorno como en el propio individuo otros factores cuya función es impedir precisamente ese paso al acto criminal, procurando que el individuo se abstenga de incurrir en delito.
Entre los factores criminógenos existentes en el entorno social podríamos mencionar a los medios de comunicación (en cuanto al contenido y mensaje de los programas difundidos por radio, TV, cine, prensa, revistas, etc., tanto en formato digital o físico o tradicional) así como a las drogas y el alcohol.   Del mismo modo, entre los factores criminógenos existentes en el propio individuo, señalaríamos como pertenecientes al genotipo a las psicopatías, las perturbaciones psíquicas, las enfermedades mentales, las deficiencias congénitas neuronales o nutricionales, las alteraciones fisiológicas a nivel cerebral así como de glándulas endocrinas, las anormalidades cromosómicas, etc.; y entre las pertenecientes a las fenotípicas, señalaríamos a las perturbaciones psíquicas o psicológicas provocadas por consumo de sustancias estupefacientes, psicotrópicas u alcohol, las alteraciones y deficiencias de carácter orgánico provocadas por lesiones o por consumo de sustancias estupefacientes, psicotrópicas u alcohol, así como al entorno social del individuo.   
Nótese que hemos señalado al entorno social del individuo como un factor criminógeno existente en el propio individuo, conformando el fenotipo mismo del sujeto; algo así como sí estando inmerso el individuo en su propio entorno social, ese entorno social fluya a través del individuo tal como lo haría el aire en nosotros, fluyendo constantemente en nuestro organismo, aspirándolo, reteniéndolo en nuestros pulmones y expeliéndolo en incesante ritmo. Pues bien, de ese mismo modo fluye el entorno social a través de cada uno de nosotros; y fluye a modo de pautas culturales en nuestra propia conciencia, como datos de información que nos indican cómo comportarnos y cómo actuar, y que nos son aportados mediante el proceso de socialización al que somos sometidos en nuestros hogares, familias, vecinos y compañeros, así como en la escuela por nuestros primeros maestros, y en la iglesia o templos por nuestros clérigos o pastores; es a ese proceso de socialización al que aluden las teorías sobre el constructivismo propugnadas tanto por Jean Piaget como por Lev Vigotsky, por cuanto el individuo forja día a día desde su infancia su propia personalidad tomando y haciendo suyas las ideas, conceptos, normas culturales y pautas culturales que se encuentran esparcidos y diseminados en su propio entorno, y que al interaccionar socialmente le permitirán adoptar un determinado rol social del modo cómo lo señala en su Teoría Transaccional el psicólogo Eric Berne; y qué en conjunto vendrían a corroborar la Teoría de la Asociación Diferencial, de Edwin Sutherland: El criminal no nace como criminal, aprende a ser criminal; tampoco hereda esa condición ni la ejecuta por simple imitación, las ejecuta por haberlas aprendido, por haberlas internalizado.
De manera pues, la psicopatía podría pasar inadvertida sí el psicópata “aprende” a enmascarar y reprimir su violenta personalidad, así como a mostrar empatía y hasta compasión; pero ello no implica que haya dejado de ser un psicópata, implica sólo que ha reprimido su propia personalidad, así como la podría reprimir un pedófilo, y hacerse llamar “pedófilo virtuoso”: En cualquier momento mostrarán su verdadera personalidad.   Por supuesto, de decidir reprimir conducta y comportamiento, uno y otro se abstendrán de pasar al acto criminal debido a las normas culturales imperantes en la sociedad en la cual se desenvuelvan, y esas normas culturales están inmersas a su vez tanto en el individuo, quienes las internalizarán, así como en el entorno social de ese individuo, qué es la cuestión que queríamos demostrar: Que el entorno social es un factor criminógeno perteneciente tanto al fenotipo del individuo –por haberlas internalizado como pautas culturales-  así como al entorno social propiamente, o medio ambiente social.  
Desde luego, sí esas pautas culturales tienden a impedir que el individuo pase al acto, no serían entonces un factor “criminógeno” sino, más bién, un factor “criminogenicida”.
Entonces, el entorno social podría actuar tanto para provocar el fenómeno criminal como para impedir qué se produzca, y volvemos a caer en el proceso de “socialización”. 
Al estudiar la sociedad como un todo abstracto, los antropólogos funcionalistas afirman que toda sociedad posee una estructura, y qué esa estructura está conformada por diversas instituciones que la sustentan y que le permiten desenvolverse y desarrollarse, integrada a su vez por los individuos que ejecutarán las funciones requeridas y necesarias para que esas instituciones cumplan la función inherente: Todos necesitamos alimentos, vestimenta, calzados, etc., pero como quiera que vivimos en sociedad no tenemos que ocuparnos cada quién de producir los alimentos que necesitamos ingerir, así como tampoco nos ocupamos de producir ni la vestimenta ni los calzados que usamos. Y casualmente es esta la razón por la cual surge el Derecho, para regular de forma armónica las fuerzas de todos los miembros de la sociedad, y dirigirlas a un solo propósito, el Bien Común: Cada miembro de la sociedad debe ocupar y ejecutar un rol específico dentro de la sociedad, aportando y contribuyendo con su esfuerzo personal al logro de ese propósito general; es así cómo surge la cultura, al ser transmitida de una generación a otra las pautas culturales que permitirán subsistir al individuo así como a la sociedad persistir y perpetuarse como ente, perdurando en el tiempo, y qué no es otra sino la socialización del individuo.
Ahora bién, ¿por qué es alta la tasa de criminalidad en Venezuela?
En primer lugar, por cuanto el proceso de socialización que debería ser aplicado a los niños y jóvenes ha sido efectuado deficientemente, al inculcar a los individuos pautas culturales inidóneas e inaceptables socialmente,  pues impiden y obstaculizan el desarrollo armónico, ordenado y pacífico de las relaciones interpersonales entre éstos.    
En segundo lugar, por cuanto se omite someter a proceso de resocialización a quienes incurren en delito, segregándolos meramente por un tiempo indeterminado en recintos cuyo ambiente fomenta, promueve y facilita la adopción y el reforzamiento de conductas socialmente inaceptables, incrementando igualmente la proclividad criminal de éstos.
Criminal psiquiátrico que aún purga condena en la PGV,
con la población carcelaria común, por no existir hospitales psiquiátricos
para criminales en Venezuela (Nota: Dorangel "El Comegente"
cambió sus gustos antropófagos por el vegetarianismo tras ser condenado.)

  
En tercer lugar, por cuanto es inexistente en el sistema penitenciario actual la clasificación mediante diagnostico diferencial de aquellos quienes son segregados en los recintos penales y penitenciarios, al extremo que a los efectos del requerido tratamiento penitenciario no se distingue en modo alguno a los internos,  agrupando indistintamente a quienes están afectados por alguna psicopatía con quienes padecen desórdenes mentales y con todos aquellos que ni son psicópatas ni padecen desorden mental alguno; en vez de destinar a unos a centros de reclusión específicos para psicópatas, otros a centros terapéuticos para criminales con desórdenes mentales y al resto agruparlos en centros comunes de acuerdo a su edad, sexo, grado de peligrosidad, tiempo de duración de la reclusión, etc., conforme a los parámetros aceptados internacionalmente.   
En cuarto lugar, por cuanto el sistema penal y penitenciario venezolano no intimida al delincuente:
► De caer preso, el delincuente sabe que será conducido a un recinto dónde recibirá visitas de sus familiares y amigos con bastante frecuencia, y hasta tendrá la oportunidad de serle permitida la pernocta de esa visita por varios días en el recinto;
► Sabe y le consta que en los recintos podrá disfrutar en todo momento del uso de electrodomésticos, televisores, teléfonos celulares, laptops, etc., así como quizás disfrutar de la compañía de mascotas (perros, animales exóticos,etc.) y hasta el porte y posesión de todo
 Animales hallados al clausurar Cárcel de Sabaneta:
Cunaguaros (Leopardus Pardalis),
 babas (Caiman Crocodrilus), etc.
tipo de armas de fuego, explosivos y granadas incluidas, así como el uso y disfrute de piscinas, discotecas, restaurantes, conciertos con genuinos artistas de fama o participar como jugador en auténticas partidas de rugby o hasta viajar a Europa como integrante de una impecable orquesta sinfónica, con todos los gastos pagos: Boleto aéreo ida y vuelta, estadía, todas las comidas y bebidas! 
► Sabe y le consta que automática e incondicionalmente obtendrá defensa penal gratuita por parte de funcionarios públicos cuyo sueldo será pagado por el erario nacional, a costa de los contribuyentes;
► Sabe y le consta que sus familiares más allegados serán beneficiados con el “Plan Llegó Maita”, implementado por el Ministerio de los Servicios Penitenciarios, y que comprende agasajos y obsequios en los días festivos más significativos para una madre (Día de la Mujer, Día de la Madre, Navidad, Año Nuevo, etc.) así como excursiones con alojamiento incluido en los antiguos hoteles de la corporación Hilton y otros ahora
pertenecientes a Venetur (Margarita, Cumaná, Macuto, Chichiriviche, Canaima, etc.), lo cual incluye adicionalmente la automática inclusión en otros planes tales como “Gran Misión Vivienda Venezuela” y “Mi Casa Bien Equipada”, para así poner cese a las penurias que provocaron la invisibilización de un ser excluido por los anteriores gobiernos apátridas;
► Sabe y le consta que sí permanece en detención más de dos años continuos sin obtener sentencia condenatoria, saldrá en libertad;
► Sabe y le consta que el expediente de su causa podrá ser examinado dentro del mismo recinto por jueces itinerantes que podrían concederle la libertad, así como obtenerla a través del denominado “Plan Cayapa”;
► Sabe y le consta que desde los recintos podrá seguir movilizando sus cuentas bancarias, así como administrar sus bienes muebles e inmuebles, dado que ni unos ni otros ni serán incautados ni serán sometidos a ningún tipo de restricción.
Asesinado por un expran en Sabaneta, junto a los de su
grupo criminal; el expran le extrajó corazón
y ojos, tras obligarlo a desnudarse para cobardemente
matarlo. El crimen aún permanece impune.
► Sabe y le consta que no pagará condena por los delitos cometidos dentro del recinto, así como tampoco será enjuiciado por ello o que su pena será incrementada en modo alguno para que purgue condena adicional por estas otras acciones delictivas, aún cuándo asesine a mansalva a otros internos o extorsione desde el interior del recinto a ciudadanos que se hallen fuera del recinto o que se fugue y lo recapturen;
► Sabe y le consta que podrá estacionar dentro del propio recinto los vehículos automotores que hurte aún estando preso, sea para conservarlo para su uso posterior, sea para aguardar por el pago de rescate por el hurto.
En fin, abundan y sobran las razones para afirmar que el sistema penal penitenciario no intimida al delincuente; pareciera que lo incita, que lo provoca a delinquir.
Prosiguiendo, en quinto lugar, por cuanto fue anulada por inconstitucional la Ley de Vagos y Maleantes, que al menos permitía mantener bajo control el fenómeno criminal, impidiendo que deambularan a su antojo por las calles menesterosos, malvivientes, rufianes, proxenetas, vagos y maleantes, dado que la policía podía ejercer función preventiva y profiláctica, deteniendo a quién careciera de empleo, a todo aquél que se dedicase a los juegos de envite y azar en las vías públicas, etc., así como a enviar a las Colonias Móviles de El Dorado a todo aquél que estuviese vagando, cometiendo fechorías, o que tuviese cinco o más denuncias ante los cuerpos policiales: Eran enviados a las Colonias, a trabajar, a sembrar el campo, a cuidar y a alimentar animales, a aprender los rudimentos de un oficio, a capacitarse para trabajar a través del antiguo INCE, con instructores cabales. Ahora no, ahora pueden graduarse hasta de Abogado en una penitenciaría, gracias a la Misión Sucre, y descontar tiempo de condena por tiempo de estudio, rebajando así su tiempo de estadía en el recinto, por cada día de estudio, un día menos de condena.
En sexto lugar, por cuanto las fuerzas de seguridad pública incumplen su función primordial y en vez de resguardar a la ciudadanía, persiguiendo y aprehendiendo delincuentes como debería ser, actúan sólo luego de haberse materializado el delito y sí acaso vigilan, lo hacen a través de cámaras colocadas en postes o adosadas en drones, y pierden el tiempo esperando llamadas de emergencia que pocas veces atienden y que les efectúa la ciudadanía a través de una enrevesada maraña de números telefónicos que corresponden a una astronómica cantidad de cuadrantes policiales en las que dividieron todo el territorio nacional; pero eso sí,  ya a las cinco de las tarde retornan a sus respectivos hogares, quizás a bordo de la patrulla asignada, un Toyota Corolla, con el uniforme aún planchadito y almidonado, y las botas o zapatos aún lustrosos.    
En séptimo y último lugar, por cuanto todo el sistema penal venezolano promueve y fomenta la impunidad del criminal, incluyendo a los de cuello blanco así como el de los políticos corruptos, concentrándose y atendiendo sólo a la forma y lo aparente, en vez de resolver el fondo de la cuestión:  Sí un individuo altera y perturba el orden social, incurriendo en acto criminal, debe ser segregado; una vez segregado, debe ser sometido a reeducación y
resocialización social; una vez reeducado y resocializado socialmente podría ser entonces rehabilitado y reinsertado de nuevo en la sociedad; pero no, el sistema ignora quién es psicópata y no para mientes, lo segrega un tiempo y lo regresa de nuevo a las calles, sin mantener algún control sobre ese psicópata, y resulta que ese psicópata reincide y reincidiendo se repite el ciclo ya referido –defensa pública gratuita, una bulliciosa vida en la cárcel, libertad sí existe retardo procesal, Plan Llegó Maita, etc.-; en fin, el sistema es criminógeno. 
Excepciones a lo anterior: Disidentes políticos, presos políticos, tuiteros presos. A éstos los mantienen encerrados en oscuras y frías mazmorras, ven la luz del sol muy pocas veces, algunos perdieron hasta la noción del tiempo, alumbrados constantemente por bombillos incandescentes
A modo de corolario, es una sandez afirmar que el delito es una constelación de múltiples causas. El delito es el acto voluntario de un individuo cuya proclividad criminal aunada a su peligrosidad criminal lo animan a pasar al acto criminal, abusando así del derecho de un tercero. Es voluntario por cuanto en el denominado “iter criminis” notamos qué es la determinación del propio sujeto lo que impele al sujeto a pasar al acto, así esté ofuscado o lleno de ira; y es voluntario por cuanto aún cuándo esté ofuscado o lleno de ira, para proseguir con la misma casuística, el sujeto puede o podría abstenerse de pasar al acto, reprimiéndose y controlando su ímpetu, lo cual tendría lugar en la fase de deliberación del “iter criminis”.
En Venezuela, dadas las características ya señaladas del sistema penal penitenciario, la contención voluntaria no viene dada en función a la intimibilidad del sistema, vendría dada en todo caso por peculiaridades propias e intrínsecas del sujeto: De allí la alta tasa de criminalidad, y de allí el ambiente violento en el que por lo general se desarrolla toda interrelación social, comenzando por la comunicación verbal; al no existir un freno social que contenga los impulsos y emociones, éstos fluirán libremente; de allí la crueldad criminal, el ensañamiento, el surgimiento de bandas de delincuentes, la ola de homicidios con decapitaciones, la ola de asesinatos tras robos de nimiedades. No existe freno que los contenga, a no ser el de Fuenteovejuna, que ya comenzó a ser aplicado.

Concluyendo, el sistema penal penitenciario no sólo debe ser idóneo y adecuado; también debe ser congruente y coherente. No podemos ir por las escuelas hablando acerca del bullying o violencia escolar mientras en nuestras cárceles existan armas de gran potencia en manos de los reclusos, ni mientras sigan publicando sus grotescas fotos en las redes sociales, gracias a qué ni siquiera se les ha ocurrido a las autoridades colocar un simple bloqueador de llamadas telefónicas celulares arriba en las azoteas a los recintos carcelarios; tampoco podemos inculcar pautas culturales socialmente aceptables a nuestros niños y jóvenes mientras impere el caos administrativo y la corrupción pública en el país, así cómo tampoco podríamos someter a resocialización social a un paupérrimo robagallinas a sabiendas qué quienes se enriquecieron groseramente con el erario público se pasean impunemente disfrutando alegremente su riqueza mal habida.  Es un sistema, como una pieza mecánica con engranajes; todos deben funcionar al unísono; cuando eso ocurra, se acabará el bochinche en Venezuela, aquél bochinche que advirtió y denunció el ilustre Precursor Francisco de Miranda, y qué aún nos afecta como sociedad. 


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Enlaces relacionados:

Venezuela: Pactos entre personeros del régimen y miembros de bandas criminales 

domingo, 12 de junio de 2016

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiology of pedophilia from a neurodevelopmental perspective: markers and brain alterations

Juan Antonio Becerra García a

a Departamento de Psicología, Universidad de Jaén, Jaén, España


RESUMEN

Desarrollo: Diferentes señales se han asociado a una amplia serie de trastornos del neurodesarrollo, señales indicadoras de problemas en el desarrollo neural que se observan también en pedófilos. Actualmente, siguiendo esta línea de investigación, diferentes estudios de neuroimagen han hallado alteraciones neurales en este trastorno. Conclusiones: La pedofilia se ha relacionado con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo cociente intelectual, una mayor preferencia manual izquierda y menor talla física, entre otros. Además, los pedófilos muestran diferentes alteraciones neurales y presentan un patrón de activación cerebral predominantemente subcortical ante estímulos sexuales. Los resultados de estos estudios parecen mostrar que el origen de la pedofilia se puede encontrar, en parte, en alteraciones cerebrales debidas a problemas durante el neurodesarrollo, aunque estas alteraciones no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.


Abstract

Development: Distinct signs have been associated with a wide range of neurodevelopmental disorders and warning signs of neural developmental problems have also been observed in pedophiles. Continuing this line of research, several neuroimaging studies have found neural alterations in this disorder. Conclusions: Pedophilia has been related to distinct indicators of neurodevelopmental alterations such as low intelligence quotient, left-handedness and smaller stature, among others. In addition, pedophiles show several neural alterations and a predominantly subcortical pattern of cerebral activation to sexual stimuli. The results of these studies suggest that the origin of pedophilia may partly lie in brain alterations due to problems during neural development, although these alterations do not absolve these persons of responsibility for their actions.


Palabras Clave

Neuropsiquiatría; Pedofilia; Etiología; Neurodesarrollo; Neuroimagen

Keywords

Neuropsychiatry; Pedophilia; Etiology; Neurodevelopment; Neuroimaging



Artículo

Introducción

Las noticias relacionadas con el abuso sexual a menores son cada vez más frecuentes y generan una gran alarma social. La pederastia (abuso sexual cometido con niños) y la pedofilia o paidofilia (atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes) son términos que están relacionados. Aunque su significado es distinto, clínicamente sólo se utiliza el término pedofilia 1. Los criterios diagnósticos para la pedofilia, según el DSM-IV-TR, se encuentran recogidos en la tabla 1.



En cuanto a la elección de niños como objeto sexual, se ha hecho una distinción entre pedófilos y hebéfilos, en función de la edad de los niños. Así el término pedófilo haría referencia a adultos que escogen como objeto sexual a niños/as de 12 años o menos y el de hebéfilo se utilizaría para designar a adultos que van a escoger como objeto sexual a adolescentes de más de 12 años 2. En relación con la gama de actos sexuales que estas personas pueden cometer con los niños, se encuentran actividades que van desde el exhibicionismo o el voyeurismo a otras como caricias, frotar sus genitales contra el niño, masturbación en presencia de éstos, sexo oral y penetración anal o vaginal 3. Debido al gran interés social que suscita este tema, se han realizado trabajos que han intentado hacer una aproximación a las condiciones, situaciones, factores, etc., que llevan a la persona a desarrollar una atracción sexual hacia los niños.

En el estudio de la causas de la pedofilia, los factores medioambientales pueden predisponer a las personas a convertirse en pedófilos, ya que éstos a menudo informan de que el estrés medioambiental es un factor que incrementa sus impulsos y la urgencia de atacar a niños 1. La principal hipótesis etiológica, y uno de los ejemplos más obvios de que los factores medioambientales aumentan el riesgo de que una persona se convierta en pedófilo o abusador infantil, es que ésta haya sido objeto de abusos sexuales cuando era un niño; esta relación se conoce como "ciclo víctima-abusador" o "fenómeno del abusador abusado" 4,5. La ocurrencia de este fenómeno varía ampliamente en función del criterio de selección del estudio y la población estudiada, pero se ha informado de que los pedófilos sufrieron abusos cuando eran niños en una proporción que va del 28 al 93%, frente a un 15%, aproximadamente, en sujetos controles, y muestran preferencia por niños de edad similar a la que el pedófilo tenía cuando sufrió el abuso 2,6.

El desarrollo del sistema nervioso central es un proceso crucial para el desarrollo de la conducta sexual. Este proceso está determinado genéticamente y modulado por factores neuroquímicos, nutricionales y ambientales 7. La alteración de este proceso da lugar a los denominados trastornos del neurodesarrollo, que pueden definirse como lesiones cerebrales que se expresan como trastornos neuropsiquiátricos, cuyo origen estaría relacionado con los períodos de desarrollo intrauterino y sensitivo tras el parto 8. Hay diferentes señales o marcadores de desarrollo anómalo que se asocian a una amplia gama de trastornos del neurodesarrollo, algunas de las principales son: a) un bajo cociente intelectual (CI), ya que se ha observado un deterioro intelectual significativo en el daño neurológico adquirido durante la niñez temprana en personas expuestas a sustancias teratogénicas y en trastornos genéticos con marcados efectos neurobiológicos (síndrome X frágil, síndrome de Down, etc.)  9,10; b) la preferencia manual izquierda (o el uso sustancial de ambas manos para tareas comunes, en especial para escribir), que es significativamente más frecuente en poblaciones con cualquier trastorno neurológico, y en individuos expuestos a neurotóxicos en etapas prenatales o que han sufrido estrés en el nacimiento (peso extremadamente bajo al nacer, nacimiento de gemelos y partos prematuros) 9,10, y c) la estatura o talla, que se ve afectada por las condiciones adversas presentes durante el desarrollo prenatal (nutrición inadecuada, exposición a patógenos) y posnatal (condiciones económicas subóptimas)  11,12, lo que da lugar a un descenso en las proporciones promedio de crecimiento y al aumento del riesgo de varios problemas de salud durante la edad adulta 13-18.

Una línea de investigación, centrada en la comparación de las diferencias neuropsiquiátricas entre pedófilos y diferentes grupos (población general, población reclusa y otro tipo de delincuentes sexuales), apunta a la presencia de eventos adversos durante el neurodesarrollo como un posible factor etiológico de la pedofilia, con lo que, como consecuencia de estas alteraciones del neurodesarrollo, se pueden encontrar las señales anteriormente descritas y diferentes alteraciones neurales en esta patología. Teniendo en cuenta la relevancia del tema de la pedofilia y su etiología, el objetivo del presente trabajo es revisar: a) los estudios publicados sobre los anteriores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo y la pedofilia, y b) los estudios actuales sobre las alteraciones neurales, estructurales y funcionales, de la pedofilia.

Marcadores de neurodesarrollo anómalo en pedofilia: cociente intelectual, preferencia manual y estatura

Una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia", "IQ" y "handedness", identificó 10 artículos. Para la inclusión se seleccionaron los artículos que hacían referencia a pacientes pedófilos, y se descartaron trabajos de caso único, estudios de personas normales con fantasías pedófilas y los referentes a técnicas de neuroimagen. Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 5 artículos. Mediante la combinación de palabras clave "pedophilia" y "physical height", se identificó 3 artículos que fueron incluidos.

En relación con el CI, el grupo de Cantor 19 encuentra en uno de sus trabajos, realizado con un grupo heterogéneo de delincuentes sexuales, que un CI más bajo se relaciona con un mayor número de víctimas niños y con mayores respuestas peneanas a estímulos sexuales que representaban a menores. Además, a menor CI, menor es la edad del niño en el que se está interesado sexualmente. Un metaanálisis posterior sobre el CI en todo tipo de delincuentes sexuales, con una muestra total de 19.711 delincuentes, de los que 3.187 habían cometido delitos sexuales contra niños, apoyan los resultados anteriores 20.

La relación entre la preferencia manual y la pedofilia también se ha examinado en diferentes estudios publicados, en el primero de ellos se encuentra una proporción más alta de preferencia manual izquierda en delincuentes sexuales que atacaban a niños menores de 12 años, al compararlos con un grupo control 21. Un estudio más completo para evaluar la preferencia manual en pedofilia y hebefilia muestra una correlación negativa de la preferencia manual derecha con las respuestas peneanas mostradas ante estímulos que representaban a niños prepúberes, y positiva con estímulos que representaban a adultos 22. Trabajos posteriores confirman estos resultados tras incluir covariables como edad y CI 19, aunque ambos trabajos difieren en el número de víctimas. Para explorar esta diferencia, el último estudio combinó la muestra de sus pacientes 22 con los del estudio previo 19. Se encontró que los varones que tenían como grupo de interés sexual a niños prepúberes utilizaban la mano izquierda en una proporción 2 veces mayor que los que preferían sexualmente a las personas adultas.

Para estudiar si la asociación observada entre la pedofilia, un bajo CI y la preferencia manual podría ser un artefacto debido a la heterogeneidad de la procedencia de las muestras usadas, un trabajo actual forma grupos homogéneos de pedófilos según su situación legal (si estaban en evaluación por ser remitidos por sus abogados, en libertad provisional o en libertad vigilada). Se muestra que las relaciones entre la pedofilia, un CI más bajo, menor educación y aumento de la proporción de preferencia manual izquierda, en los diferentes grupos, eran iguales que cuando los participantes estaban todos incluidos en un grupo heterogéneo con distintas fuentes de procedencia. Lo que apoya una relación entre la pedofilia y el funcionamiento cognitivo genuina y no como un artefacto 23.

En relación con la talla, diferentes estudios han comparado la estatura de varones pedófilos y no pedófilos. Los primeros estudios muestran una menor talla en los pedófilos que en sujetos sanos 24,25, aunque las diferencias no son estadísticamente significativas, debido posiblemente al insuficiente poder asociado a la muestra usada en ambos estudios. El problema en relación con el tamaño muestral es solucionado por un reciente estudio, en éste se forman diferentes grupos según la edad de las víctimas (delincuentes pedófilos y hebéfilos y delincuentes sexuales contra adultos), más un grupo de controles no delincuentes. Obtienen que los delincuentes sexuales pedófilos-hebéfilos son significativamente más bajos que los sujetos controles, la talla de los delincuentes sexuales que actúan contra adultos se encontraba en un valor intermedio entre los grupos anteriores 26. Se evidencia que, al aumentar el tamaño muestral, las diferencias de estatura se hacen significativas.

Además de las señales descritas en los estudios anteriores, algunos trabajos encuentran una relación entre la pedofilia, el orden de nacimiento tardío 27, 28 y mayor edad de la madre 29; una proporción aumentada de pedofilia y niveles más bajos de educación e inteligencia en personas que han sufrido traumatismos con pérdida de conciencia antes de la edad de 6 años 30, y la presencia en esta parafilia de una alta comorbilidad con trastornos del control de impulsos (por ejemplo, trastorno de personalidad explosivo, cleptomanía, piromanía, juego patológico), de un 30-55% 31. Estos datos pueden interpretarse, en la línea de los estudios anteriores, como posibles factores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo en pedofilia 30, 32, aunque han recibido menos atención empírica que los indicadores anteriormente comentados.

Alteraciones neurales en pedofilia: hallazgos recientes

Estudios neuropsicológicos previos han dividido las teorías neuroanatómicas predominantes sobre pedofilia en tres grandes categorías. Por un lado, las teorías frontales-disejecutivas asocian la pedofilia con una disfunción en la corteza prefrontal y con la desinhibición conductual 33,34. Por otro, las teorías temporolímbicas implican a ambas regiones en la desinhibición conductual 35 y a estructuras profundas del lóbulo temporal en la regulación de la conducta sexual 36-38. Por último, las teorías de la disfunción dual defienden que los pedófilos sufrirían de disfunción en ambas regiones, disfunción en las regiones temporales que causaría la perturbación de los impulsos sexuales y alteración en las regiones frontales que causaría la desinhibición     conductual 39. Estas teorías van a predecir que las alteraciones neurales, en la pedofilia, se encuentran en el volumen de la sustancia gris de las distintas estructuras que cada una defiende. Pero diferentes trabajos muestran un escaso apoyo a estas teorías 36, ya que encuentran resultados contradictorios si se explora únicamente la anatomía indicada por estas teorías y no se tiene en cuenta otras regiones 40-42. Además, otros trabajos indican que la evidencia pretendida por estas teorías puede ser un artefacto metodológico, asociado al mayor tamaño muestral (mayor poder estadístico) de los estudios que muestran diferencias frente a los que no las muestran 43.

Para conocer los hallazgos aportados por las modernas técnicas de neuroimagen, se realizó una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia" y "brain", limitada a artículos publicados en los últimos 5 años. Ésta identificó un total de 13 artículos. Se seleccionaron, para la inclusión, los artículos en que se estudiaba la estructura y la actividad funcional cerebral de la pedofilia, específicamente mediante técnicas de resonancia magnética (RM). Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 6 artículos, en los que se evidencian diferentes líneas en el estudio de las alteraciones neurales de la pedofilia, que van desde el estudio de la morfología cerebral, basado tanto en las teorías neuroanatómicas anteriores como en el estudio del cerebro en su totalidad, al estudio del funcionamiento neural durante la excitación emocional y sexual.

El primer estudio de la pedofilia mediante RM emplea la morfometría basada en vóxels para estudiar diferencias de sustancia gris cortical en regiones de interés, y pone a prueba la teoría frontal-disejecutiva. Los resultados muestran que los pedófilos tenían un menor volumen de sustancia gris en los circuitos frontoestriatales y en el estriado ventral, que se extendía en el núcleo accumbens y en la corteza orbitofrontal 32. Por lo que, según estos hallazgos, los pedófilos sufren la misma dificultad para inhibir conductas repetitivas como las personas con trastorno obsesivo-compulsivo 32. En la misma línea, otro estudio, con técnicas similares, también busca diferencias en áreas específicas. En este caso, en áreas del sistema límbico, como la amígdala, y en la sustancia gris de estructuras relacionadas con el desarrollo del comportamiento sexual, como el hipotálamo. Se encontró en los pedófilos una disminución significativa del volumen amigdalar derecho y una reducción bilateral de la sustancia gris del hipotálamo, regiones septales, sustancia innominada y base del núcleo de la estría terminal 44. Estos deterioros estructurales, en regiones críticas para el desarrollo sexual, pueden estar implicados en la patogenia de la pedofilia 44.

Una desventaja de limitar el análisis a las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas es que posibles diferencias en otras regiones se pasarían por alto, mientras que la desventaja de analizar el cerebro entero es la necesidad de muestras más numerosas para compensar el bajo poder del que dispone cada comparación 43. Además, otra posible desventaja que puede influir en los resultados es que, en los estudios anteriores, se compara a delincuentes pedófilos con personas no delincuentes, con lo que las alteraciones estructurales halladas pueden ser debidas a otros factores, como la delincuencia en general, el estrés crónico del encarcelamiento, etc., y no a la pedofilia en sí.

Una investigación reciente, que tiene en cuenta estos problemas, estudia las posibles alteraciones estructurales de la pedofilia mediante un análisis del cerebro en su totalidad. Además, compara a un grupo de pedófilos delincuentes sexuales con un grupo similar de delincuentes con historial de delitos no sexuales. Se encuentran asociaciones negativas entre la pedofilia y los volúmenes de la sustancia blanca bilateral de los lóbulos parietales y temporales. Las regiones con el volumen más bajo de sustancia blanca eran contiguas a dos grupos mayores de fibras, como el fascículo frontooccipital superior y el fascículo arcuato derecho. No se encontró ninguna diferencia en sustancia gris ni en volumen de líquido cefalorraquídeo 45. Así, vemos que, al aumentar la muestra, controlar posibles factores de confusión y hacer comparaciones del cerebro en su totalidad, no se encuentran diferencias en la sustancia gris de las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas, sino que estas diferencias aparecen en la sustancia blanca, en fascículos que conectan regiones corticales que responden a señales sexuales.

Los resultados anteriores hacen pensar en cómo estas diferencias estructurales pueden afectar al funcionamiento cerebral ante señales sexuales, por lo que se realizan estudios de neuroimagen funcional. Así, se investigó la actividad neural, mediante RM funcional, durante la estimulación visual emocional y erótica, con imágenes del International Affective Picture System, en un grupo de pedófilos y un grupo control. Se encontró que los pedófilos respondían menos a la estimulación visual erótica en tres regiones: corteza prefrontal dorsolateral, hipotálamo y sustancia gris periacueductal. Mientras que en el procesamiento emocional no erótico, mostraban una menor respuesta funcional de estructuras como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal dorsomedial 46. La activación reducida de estas regiones en los pedófilos indica una alteración que puede contribuir a la modificación del interés sexual hacia los adultos.

Aunque, para determinar si las mismas estructuras responden de igual manera en los cerebros de pedófilos y no pedófilos, se necesitaría emplear diseños en los que cada tipo de sujeto sea expuesto al estímulo que le es sexualmente excitante, niños y adultos, respectivamente. Así, dos investigaciones posteriores del grupo de Boris Schiffer, con RM funcional, comparan los patrones de activación en pedófilos heterosexuales y homosexuales cuando se les presentan estímulos sexualmente interesantes para ellos.

En el primero de estos trabajos, se encontró que la respuesta cerebral de los pedófilos heterosexuales a estímulos visuales heteropedófilos es comparable con la respuesta cerebral de varones heterosexuales a estímulos heterosexuales. Esta respuesta comprende la activación de diferentes estructuras límbicas (amígdala, giro cingulado e hipocampo), sustancia negra, núcleo caudado, corteza del cíngulo anterior, diferentes núcleos talámicos y corteza asociativa. Sin embargo, en varones heterosexuales del grupo control, se encontró respuesta cerebral en la corteza orbitofrontal durante la estimulación sexual visual; esta respuesta frontal no se halló en los pedófilos, que además mostraron una actividad anormalmente reducida en la corteza prefrontal dorsolateral 47. En el segundo, estudian el patrón de activación cerebral en pedófilos homosexuales y controles homosexuales, durante estimulación sexual visual, usando para ello fotografías sexualmente estimulantes para ambos y emocionalmente neutras. En ambos grupos, las imágenes sexualmente excitantes activaban áreas cerebrales involucradas en el procesamiento visual de estímulos emocionales (cortezas occipitotemporal y prefrontal), pero durante la presentación de estas imágenes se encontró una activación significativa de áreas como el tálamo, el globo pálido y el estriado únicamente en el grupo de pedófilos 48.

Así, en cuanto al funcionamiento cerebral de sujetos controles y pedófilos, los resultados de estos últimos estudios parecen mostrar que, ante los estímulos sexualmente relevantes para cada grupo, el procesamiento central de éstos es comparable en ambos, mientras que el patrón de activación cerebral mostrado es diferente. Los hallazgos más destacados de los anteriores estudios se encuentran resumidos en la tabla 2




Conclusiones

Los estudios consultados muestran que la pedofilia se relaciona con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo CI, mayor preferencia manual izquierda y menor talla física. Cuando se compara a pedófilos con diferentes grupos, éstos muestran sistemáticamente un menor CI, que es menor cuanto menor es la víctima, una mayor proporción de preferencia manual izquierda y una menor talla física o estatura. Además de otros factores, descritos en diferentes trabajos, que también parecen indicar la posible presencia de alteraciones en el neurodesarrollo en la pedofilia.

En cuanto a los hallazgos neurales, el estudio de morfometría con mayor potencia estadística encuentra en pedófilos un menor volumen en la sustancia blanca que conecta regiones corticales que responden a señales sexuales. La presencia de este tipo de alteración estructural apunta también en la dirección de problemas durante el desarrollo neural y son la evidencia más sólida a favor de dicha hipótesis. Los hallazgos funcionales, complemento de los estructurales, muestran en los pedófilos un procesamiento central de estímulos sexuales visuales similar al de los controles, pero con un patrón de activación cerebral diferente, consistente en una mayor activación de regiones subcorticales frente a una menor activación de regiones corticales prefrontales. Los trabajos de neuroimagen muestran la pedofilia como un trastorno caracterizado por una desconexión parcial dentro de una red de reconocimiento de estímulos sexuales relevantes y por una activación cerebral disfuncional ante estos estímulos.

Los indicadores anteriormente citados no causan la pedofilia, sino que predicen una correlación entre ambos, ya que las alteraciones del neurodesarrollo predisponen a desarrollar tanto la pedofilia como los indicadores (es decir, un bajo CI, preferencia manual izquierda, menor talla física, menor volumen de sustancia blanca, etc.). Hay que suponer que los problemas en el neurodesarrollo no sean las únicas causas de la pedofilia, sino que únicamente pueden contribuir al riesgo de desarrollar este trastorno. Así, se puede decir que no hay una explicación determinante sobre las razones que llevan a una persona a la pedofilia, pero los resultados de estos trabajos hacen pensar que el origen se pueda encontrar, en parte, en las disfunciones cerebrales debidas a eventos adversos durante el neurodesarrollo. Aunque estas alteraciones son problemas que no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.

En relación con los diferentes estudios revisados, algunos no incluyen una comparación con un grupo control de sujetos sanos, por lo que las alteraciones podrían relacionarse con variables distintas de la preferencia por los menores. Sería conveniente incluir, en diferentes trabajos citados 19, 20, 22, 23,45, un grupo de sujetos sanos y barajar la posibilidad de que las alteraciones estuvieran relacionadas con la agresividad o con el tipo de delito sexual cometido (violación, tocamientos, etc.), independientemente de si se realiza con menores o adultos. Por otro lado, lo obtenido por los trabajos con mayor potencia estadística hacen pensar que investigaciones con mayor tamaño muestral serían eficaces para descubrir otras posibles diferencias. Según los hallazgos estructurales, las futuras investigaciones sobre neuropatología en pedofilia deberían centrarse en el estudio de la sustancia blanca, usando técnicas más específicas, como la toma de imágenes con tensor de difusión, que se ha empezado a aplicar al estudio de alteraciones neuropsiquiátricas.

Como conclusión, los resultados de este tipo de estudios abren la puerta a una nueva perspectiva sobre la pedofilia, y pueden proporcionar las bases para el desarrollo de herramientas de diagnóstico más sofisticadas y de nuevas aproximaciones terapéuticas al tratamiento de este trastorno.

Declaración de conflicto de intereses:
El autor declara no tener ningún conflicto de intereses.

Correo electrónico: jbecerra@ujaen.es" > jbecerra@ujaen.es

Recibido el 22 de junio de 2009; aceptado el 28 de octubre de 2009

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Publicado en: 
Revista de Psiquiatría y Salud mental
Vol. 02. Núm. 04. Octubre - Diciembre 2009
doi: 10.1016/S1888-9891(09)73237-9

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Fuente: http://www.elsevier.es/es-revista-revista-psiquiatria-salud-mental-286-articulo-etiologia-pedofilia-desde-el-neurodesarrollo-13145914

sábado, 21 de febrero de 2015

El efecto Dunning-Kruger: Cuánto menos sabemos, más creemos saber



 

El curioso efecto Dunning-Kruger: cuanto menos sabemos, más creemos saber

El Efecto Dunning-Kruger, nos muestra que las personas con pocas capacidades o conocimientos, creen que tienen más capacidades y conocimientos de los que efectivamente poseen, y viceversa: Quienes son más competentes, tienden a subvalorarse. ¿A qué se debe?




Por Álvaro López B. | 2015-02-02 | 15:00


"En la medida que aprendemos más de un tema, rápidamente vamos descubriendo un mundo de sutilezas de cosas que aún quedan por saber"


El caso del inepto delincuente "invisible"

En 1995, McArthur Wheeler, robusto hombre de 1,70 metros y 130 kilos, robó dos bancos a plena luz del día, sin máscara alguna que ocultara su rostro y fue arrestado una hora después que su imagen fuera mostrada en las noticias de ese mismo día. Wheeler, al parecer, confiaba en que aplicar jugo de limón sobre su rostro, le haría invisible a las cámaras. “Pero si usé el jugo”, dijo Wheeler al momento de ser arrestado.

La idea fue sugerida por dos amigos del ladrón, quien, precavido, primero probó su eficacia: se aplicó jugo de limón en toda la cara y luego se tomó una fotografía. Nada apareció, posiblemente porque la cámara terminó apuntando al techo. Por lo tanto, Wheeler asumió que permanecería invisible mientras no se acercase al calor, al igual que la “tinta invisible” hecha con jugo de limón.

Un año después, David Dunning, profesor de sicología social de Cornell, no daba crédito a sus ojos tras leer esa noticia. Intrigado ante esta muestra de credulidad, incompetencia o ambas, decidió investigar qué había detrás. ¿Sería posible –se preguntó– que mi propia incompetencia, me hiciera inconsciente de esa misma incompetencia?

Para averiguarlo, embarcó a su estudiante Justin Kruger en una investigación, con el fin de hallar una respuesta. Lo que encontraron, les dejó sorprendidos.

El experimento

Se realizaron cuatro estudios distintos, con estudiantes de psicología de Cornell. Específicamente, en las áreas de Humor (“habilidad para reconocer lo que es gracioso”), Gramática y Razonamiento Lógico.

El estudio consistió en lo siguiente: Se le preguntó a cada participante cómo estimaba su competencia en cada uno de los campos, y luego, se le sometió a un test, para poner a prueba su competencia real. Entonces, se compararon los resultados, para ver si había algún tipo de correlación. Y efectivamente, la había.

Se dieron cuenta que mientras más incompetente era la persona, menos notaba su incompetencia, y que mientras más competente era, más subvaloraba su competencia.


Dunning y Kruger publicaron en 1999 sus conclusiones, en el paper “Unskilled and Unaware of It: How Difficulties in Recognizing One’s Own Incompetence Lead to Inflated Self-Assessments”(“Sin habilidades e ignorante al respecto: Cómo las dificultades en reconocer la propia incompetencia conducen a una autoimagen exagerada”).

Las conclusiones básicas de dicho paper se resumen en que, para cierta habilidad o área de conocimiento, los individuos incompetentes:


  •  Son incapaces de reconocer su propia incompetencia. 
  •  Son incapaces de reconocer las genuinas habilidades del resto. 
  •  Son incapaces de reconocer hasta qué extremo son incompetentes en el tema. 
  •  Si se les entrena para mejorar sus habilidades, pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.


Por lo tanto, esa persona que alardea de sus capacidades vocales, mientras nos irrita los oídos, está obedeciendo a este fenómeno. O cuando los expertos entregan opiniones mesuradas sobre los problemas, mientras la gente desinformada cree tener soluciones absolutas y rápidas al mismo (¿alguien dijo "Twitter"?). O cuando los clientes de especialistas en disciplinas como medicina, diseño o programación, les hacen perder la paciencia al intentar guiar su trabajo basados en incorrecta noción de que ellos también saben de lo que están hablando. (¿Te has automedicado últimamente?)


¿A qué se debe esto?

Como los investigadores señalan en el estudio, esta percepción se debe a que las habilidades necesarias para hacer algo bien, son justamente las habilidades necesarias para poder evaluar correctamente cómo lo estoy haciendo.

Por ejemplo, si mi ortografía es pésima, el conocimiento necesario para reconocer que mi ortografía es pésima y corregirla es, justamente, saber de ortografía. Sólo me entero de mi incapacidad cuando alguien más me lo hace ver explícitamente, poniendo en evidencia el contraste entre mi escritura y la ortografía correcta. Y aún así, eso no la corregirá automáticamente, sólo me dará conciencia general de que mi conocimiento es insuficiente. Lo mismo en el resto de áreas del conocimiento.

Respecto a las personas que se subvaloran, esto se debe al efecto de falso consenso: creen que todo el mundo “lo hace igual”, por lo que asumen que sus capacidades son promedio, cuando en realidad, son superiores.


Entonces, ¿Cómo sé si soy incompetente?

En general, comparándose con medidas objetivas de conocimiento (en el caso de la ortografía, son las normas ortográficas directas, no “lo que dicen mis amigos y mi mamá").

Además, debo poner atención a la forma en que tomo decisiones sobre cierto tema. Si tomo mis decisiones u opiniones basándome en: lógica binaria (las cosas son buenas o malas, sin términos medios), primeras impresiones, ausencia de empatía, sin documentación o sin utilizar modelos rigurosos que fundamenten mis conclusiones, probablemente estoy sobrevalorando mi conocimiento.

También es posible evitar problemas derivados de una posible incompetencia, aplicando la sana autocrítica y fijándose en los errores: si algo sale mal, no necesariamente es culpa del resto, se puede deber a un error en los propios procedimientos o métodos.

Esto también tiene que ver con un sesgo cognitivo muy interesante en las personas que se especializan en una sola área: Creen que por manejar bien un aspecto de las cosas, manejan bien todos los aspectos de muchas cosas distintas. Así que ojo, cuando estemos opinando fuera de nuestra área de especialidad, y todo el mundo pareciera estar en nuestra contra, es posible que nos estemos equivocando.

Y en ese sentido, la mejor forma de ahorrarse vergüenzas y prevenir errores que muchas veces salen caros (financiera y humanamente), es ser receptivo ante la crítica y las opiniones de los demás. Por lo tanto, es importante trabajar en equipo y escuchar al otro.

Y naturalmente,  este síndrome se puede superar… ¡aprendiendo más del tema! Como dijo Will Durant: “La educación es el progresivo descubrimiento de nuestra propia ignorancia”. En la medida que aprendemos más de un tema, rápidamente vamos descubriendo un mundo de sutilezas de cosas que aún quedan por saber. Cualquiera que se haya lanzado a una aventura (sea estudiar una carrera, emprender, liderar un equipo o cargo público) sabe perfectamente que "otra cosa es con guitarra".

Conclusiones para la vida

En primer lugar, lo que podemos aprender de todo esto, es a tomar con pinzas la opinión de alguien que dice ser “bueno” en algo… puede ser malísimo o excelente, pero casi nunca es simplemente “bueno”, debido a este efecto psicológico. Esto es especialmente delicado cuando se trata de contratar a un experto en un área que no dominamos (por ejemplo, un Abogado), pues no contamos con las herramientas para evaluar su competencia, por eso es recomendable consultar la opinión de sus colegas y anteriores clientes.

Lo interesante (y quizás algo peligroso), es que además, quienes son incompetentes, “no sólo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello”, nos indican Dunning y Kruger.

Por lo tanto, y como segundo corolario, muchas veces la culpa de nuestras desgracias no es el resto ni la mala suerte, sino nosotros mismos y nuestras decisiones, y correspondería hacer un sano ejercicio de autoanálisis al momento de fracasar o experimentar dificultades en nuestras actividades o proyectos. Todos tenemos un grado de incompetencia, porque todos somos perfectibles y podemos mejorar siempre. El error consiste en olvidar ese hecho.

Es importante, entonces, cultivar la empatía y trabajar en el propio orgullo, de modo que no nos ciegue a las opiniones de otros, o nos haga reaccionar de manera exaltada o furiosa ante las críticas. También, en línea con eso, resulta importante no asignar a priori segundas intenciones a quienes nos dan su opinión, sino que evaluar lo que nos dicen de la manera más objetiva posible, y ver en sus reales méritos lo que nos están diciendo, dejando a un lado nuestra opinión sobre la persona que lo dice.

 Además, es posible ver que quienes son abiertamente incompetentes y dicen ser mucho mejores de lo que son, no lo hacen por completo debido a una suerte de vanidad o egolatría, sino a que también son víctimas de este interesante fenómeno psicológico. Estas personas, muchas veces, permanecen sin evolucionar ni mejorar, pues ya consideran que están bien y que el resto se equivoca. Esto hay que evitarlo, cosa que tampoco nos puede llevar al otro extremo, que sería la falsa modestia. Debemos conocer nuestros méritos, pero observarlos siempre con una mirada crítica, pues todo siempre es perfectible.

En conclusión, lo importante es trabajar sobre nosotros mismos cada día y esforzarnos por aprender más, para ser mejores. Porque al final, no son más exitosos quienes se “duermen en sus laureles”, sino quienes se imponen a su propia desidia y van mejorando cada día.

Dunning y Kruger ganaron el Premio IgNobel del año 2000 por este descubrimiento.

¿Has experimentado el efecto Dunning-Kruger o lo has visto en otras personas?
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Fuente: http://www.eldefinido.cl/actualidad/plazapublica/4620/El-curioso-efecto-Dunning-Kruger-cuanto-menos-sabemos-mas-creemos-saber/

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