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domingo, 20 de abril de 2014

Norma Cultural: Proceso formativo según "ventanas Overton"



Cómo legalizar cualquier fenómeno, desde la eutanasia hasta el canibalismo



Domingo, 20n de Abril de 2014

BD.- En la actual sociedad de la tolerancia, que no tiene ideales fijos y, como resultado, tampoco una clara división entre el bien y el mal, existe una técnica que permite cambiar la actitud popular hacia conceptos considerados totalmente inaceptables.
 
Esta técnica, llamada ‘la ventana Overton’ y que consiste en una secuencia concreta de acciones con el fin de conseguir el resultado deseado, “puede ser más eficaz que la carga nuclear como arma para destruir comunidades humanas”, opina el columnista Evgueni Gorzhaltsán.

En su artículo en el portal Adme, pone el ejemplo radical de cómo convertir en aceptable la idea de legalizar el canibalismo paso a paso, desde la fase en que se considera una acción repugnante e impensable, completamente ajena a la moral pública, hasta convertirse en una realidad aceptada por la conciencia de masas y la ley. Eso no se consigue mediante un lavado de cerebro directo, sino en técnicas más sofisticadas que son efectivas gracias a su aplicación coherente y sistemática sin que la sociedad se dé cuenta del proceso, cree Gorzhaltsán.

Primera etapa: de lo impensable a lo radical
Obviamente, actualmente la cuestión de la legalización del canibalismo se encuentra en el nivel más bajo de aceptación en la “ventana de posibilidades” de Overton, ya que la sociedad lo considera como un fenómeno absurdo e impensable, un tabú.

Para cambiar esa percepción, se puede, amparándose en la libertad de expresión, trasladar la cuestión a la esfera científica, pues para los científicos normalmente no hay temas tabú. Por lo tanto, es posible celebrar, por ejemplo, un simposio etnológico sobre rituales exóticos de las tribus de la Polinesia y discutir la historia del tema de estudio y obtener declaraciones autorizadas sobre el canibalismo, garantizando así la transición de la actitud negativa e intransigente de la sociedad a una actitud más positiva.

Simultáneamente, hay que crear algún grupo radical de caníbales, aunque exista sólo en Internet, que seguramente será advertido y citado por numerosos medios de comunicación. Como resultado de la primera etapa de Overton, el tabú desaparece y el tema inaceptable empieza a discutirse.

Segunda etapa: de lo radical a lo aceptable
En esta etapa, hay que seguir citando a los científicos, argumentando que uno no puede blindarse a tener conocimientos sobre el canibalismo, ya que si alguna persona se niega a hablar de ello será considerado un hipócrita intolerante.

Al condenar la intolerancia, también es necesario crear un eufemismo para el propio fenómeno para disociar la esencia de la cuestión de su denominación, separar la palabra de su significado. Así, el canibalismo se convierte en “antropofagia”, y posteriormente en “antropofilia”.

Paralelamente, se puede crear un precedente de referencia, histórico, mitológico, contemporáneo o simplemente inventado, pero lo más importante es que sea legitimado, para que pueda ser utilizado como prueba de que la antropofilia en principio puede ser legalizada.

Tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato
Para esa etapa, es importante promover ideas como las siguientes: “el deseo de comer personas está genéticamente justificado”, “a veces una persona tiene que recurrir a eso, si se dan circunstancias apremiantes” o “un hombre libre tiene el derecho de decidir qué come”.

Los adversarios reales a esos conceptos, es decir, la gente de a pie que no quiere ser indiferente al problema, intencionadamente se convierten para la opinión pública en enemigos radicales cuyo papel es representar la imagen de psicópatas enloquecidos, oponentes agresivos de la antropofilia que llaman a quemar vivos a los caníbales, junto con otros representantes de las minorías.

Expertos y periodistas en esta etapa demuestran que durante la historia de la humanidad siempre hubo ocasiones en que las personas se comían unas a otras, y que eso era normal.

Cuarta etapa: de lo sensato a lo popular
Los medios de comunicación, con la ayuda de personas conocidas y políticos, ya hablan abiertamente de la antropofilia. Este fenómeno empieza a aparecer en películas, letras de canciones populares y videos. En esta etapa, comienza a funcionar también la técnica que supone la promoción de las referencias a las personajes históricos destacados que practicaban la antropofilia.

Para justificar a los partidarios de la legalización del fenómeno se puede recurrir a la humanización de los criminales mediante la creación de una imagen positiva de ellos diciendo, por ejemplo, que ellos son las víctimas, ya que la vida las obligó a practicar la antropofilia.


Quinta etapa: de lo popular a lo político
Esta categoría supone ya empezar a preparar la legislación para legalizar el fenómeno. Los grupos de presión se consolidan en el poder y publican encuestas que supuestamente confirman un alto porcentaje de partidarios de la legalización del canibalismo en la sociedad. En la conciencia pública se establece un nuevo dogma: “La prohibición de comer personas está prohibida.”

Esta es una técnica típica del liberalismo que funciona debido a la tolerancia como pretexto para la proscripción de los tabúes. Durante la última etapa del “movimiento de las ventanas” de Overton de lo popular a lo político, la sociedad ya ha sufrido una ruptura, pues las normas de la existencia humana se han alterado o han sido destruidas con la adopción de las nuevas leyes.

Gorzhaltsán concluye que el concepto de las ‘ventanas de posibilidades’, inicialmente descrito por Joseph Overton, puede extrapolarse a cualquier fenómeno y es especialmente fácil de aplicar en una sociedad tolerante en la que la llamada libertad de expresión se ha convertido en la deshumanización y donde ante nuestros ojos se eliminan uno tras otro todos los límites que protegen a la sociedad del abismo de la autodestrucción. 
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Fuente: http://www.alertadigital.com/2014/04/19/como-legalizar-cualquier-fenomeno-desde-la-eutanasia-hasta-el-canibalismo/
Más Información: http://es.wikipedia.org/wiki/Ventana_Overton

miércoles, 7 de agosto de 2013

Norma cultural y antijuridicidad en la cultura y las subculturas



Criminogénica

NORMA CULTURAL Y ANTIJURIDICIDAD 
EN LA CULTURA Y LAS SUBCULTURAS
Autor: FUNDAMERCED 

 
TESIS
         Según un cable de AFP, fechado el miércoles 7-08-2013, el Presidente estadounidense, Barack Obama, criticó el martes a los países que adoptan leyes discriminatorias contra los homosexuales, tras la adopción por Rusia de medidas que sancionan la "propaganda" gay.
         "Si se discrimina sobre la base de la raza, religión o la orientación sexual, se viola la moralidad básica que pienso debería trascender a cada país", dijo Obama al responder a una pregunta sobre la adopción de la nueva ley rusa, en un programa nocturno de entrevistas. "No tengo ninguna tolerancia con los países que intentan tratar a los gays, lesbianas o personas transgénero de una manera que los intimide o que les haga daño", destacó Obama, quien añadió que Rusia "no es el único país" que adopta este tipo de legislación contra los homosexuales.

ANTITESIS
         Muchas veces, los árboles nos impiden ver el bosque. Cada sociedad posee su propia cultura, sus propias costumbres; pretender que todas las sociedades se rijan por idénticos parámetros de comportamiento es una imposición cuyos efectos podrían ocasionar grave perjuicio social en sociedades que sean sojuzgadas para obligarlas a modificar sus propias pautas culturales, sustituyéndolas por otras extrañas a su cultura.
         El supuesto que más nos impacta es uno indio o hindú, el de la secta de los aghori. Cómo es sabido, la India posee una estructura social dividida en castas, y los indios o hindúes están conscientes de pertenecer a una casta en específico y así lo aceptan, hasta resignadamente; no protestan la existencia de esas castas, así como tampoco protestan por pertenecer a una casta y no a otra; la casta es algo natural en su cultura, subyace en sus creencias religiosas, y forma parte de su filosofía de vida; quizás por ello ni siquiera invoquen el recurrido expediente de los derechos humanos, para eliminar esa figura de las castas, así como tampoco a ningún personaje carismático se le haya ocurrido ejercer presión para eliminar ese sistema de división por castas. Sin embargo, los de la secta aghori* son descastados, no pertenecen a ninguna casta, no tienen casta.
         Los aghori conforman una subcultura dentro de la cultura hindú; sus creencias religiosas implican que para alcanzar la liberación mediante la plenitud metafísica e identificarse con lo Absoluto, el Nirvana, deben percibir la naturaleza ilusoria de todas las cosas y trascender esa no-dualidad; en la práctica, rompen con todo convencionalismo social y con todo tabú, perciben hasta en todo lo contaminado una manifestación divina y son propensos a alterar deliberadamente su propio estado de conciencia consumiendo profusamente alcohol y  drogas: opiáceos, marihuana, alucinógenos, etc.; aún más, viven en sitios de cremación, consumen carne humana, visten con andrajos, se adornan el cuerpo embardunándose cenizas de restos óseos, son coprófagos, urofagos, beben en cuencos elaborados con cráneos humanos, etc., y pese a sus extravagantes costumbres y estilo de vida, son reverenciados por el resto del pueblo hindú:  Son santones, poseen poderes curativos.


         Desde luego, analizando el comportamiento de estos santones necrófagos desde una perspectiva occidental judeo-cristiana contemporánea, no sabríamos sí arrestarlos a todos esos aghori por vagancia, o enarbolarlos como bandera para defender sus derechos humanos: Ellos también son humanos, merecen ser reconocidos y no ser discriminados ni siquiera por sus creencias religiosas. 


          He aquí lo absurdo de la cuestión. Los aghori* están allí, tranquilos, desenvolviendo libremente su personalidad: Flota un cadáver en el Ganges, se arrojan al agua, sujetan el cadáver y se lo comen enseguida; sin escándalo por parte de la sociedad, sin ninguna recriminación por ello, sin que perturben ni alteren el ánimo del resto de sus conciudadanos. Entonces, ¿Por qué juzgarlos desde nuestra perspectiva? ¿Por qué aplicarle nuestro criterio etnocéntrico a esa subcultura? ¿Por qué suponer qué cometen algún delito, sí ese comportamiento de los aghori no afecta al ánimo de los hindúes?



         Cambiemos el ejemplo: Sí un esquimal presta su mujer a todo visitante para que le haga compañía a éste durante las frías noches árticas, a sabiendas que una noche ártica dura seis meses ¿Será adulterio o tribadismo?  La respuesta correcta: Tras inculturizarse e internalizar las pautas culturales del pueblo que así se comporte socialmente, notará que no puede juzgar a otros pueblos o sociedades desde sus propios perjuicios y creencias; mucho menos pretender cambiar las pautas culturales propias de ese pueblo. (¿Amundsen dixit?)
         A este respecto cabría acotar algo que anotó Margaret Mead en su Diario: En un pueblo en particular hubo una gran hambruna; tras la llegada de unos predicadores, los nativos comenzaron a ir calzados, e ir vestidos con sus ropas domingueras, día tras día; pero olvidaron sembrar y hasta lo que pudieron cosechar se perdió, por no haberlo recolectado a tiempo. Se la pasaban todo el día viendo hacia arriba, contemplando meditabundamente. Pide, y se te dará.
   
SÍNTESIS
         Toda sociedad posee su propia cultura, y en esa cultura confluyen e interaccionan diversas subculturas, con sus propios modos de comportamiento y con sus propias costumbres y formas de expresarse; la dinámica social implica que la cultura dominante sufrirá modificaciones debido al influjo de las subculturas que bullen con vida propia dentro de esa sociedad, siendo paulatinamente modificadas las pautas culturales de esa cultura dominante; sin embargo, la globalización de las sociedades por efecto de la Noosfera implica también que esas culturas particulares que caracterizan a toda sociedad considerada en sí misma,  tiendan también a sentir la influencia cultural de otras sociedades, modificando sus propias pautas culturales, para sustituirlas por pautas extrañas a las de su propia cultura.
         La relevancia de la cuestión planteada radica en qué sí ignoramos qué es delito respecto a una sociedad dada, nos resultará mucho más difícil determinarlo en una sociedad globalizada. Circunscribiéndonos a una única sociedad, podríamos establecer cuál es la norma cultural en cuya virtud se establecerá la antijuricidad, pues identificando qué es antijurídico para esa sociedad en concreto conoceríamos entonces cuál es el comportamiento que podría ser objeto de estudio por parte de la Criminología; póngamos por caso los matrimonios infantiles*, niñas prepúberes casadas con ancianos desdentados de cien años de edad: 
         Existen grupos de presión luchando para evitar sean celebrados esos matrimonios en culturas pertenecientes a sociedades ubicadas en el otro extremo del mundo, con religiones diferentes a las nuestras, con costumbres muy distintas a las nuestras; suponemos que desde siempre esas niñas se mostraron reticentes ante esa perspectiva, y que hasta se opusieron a ser casadas con unos vejestorios, y que hasta se resistieron; y en las noticias observamos cómo algunas de esas niñas se libran de ser casadas con ancianos, pero también nos enteramos respecto al cambio en el estilo de vida de esas niñas, que deben ser alejadas de sus propios hogares, al impedir que su propia familia se beneficie con la dote ofrecida por ella, quitándoles toda esperanza a obtener un dinero, conforme a las pautas culturales de esa sociedad en particular; y cuyo alejamiento responde al hecho de haber roto una norma cultural de esa sociedad. Para ellos es delito que la niña no haya contraído matrimonio; para nosotros, delito sería que la niña se case. Existe antagonismo entre las normas culturales de esas sociedades que permiten el llamado matrimonio infantil, y las normas de nuestras sociedades que lo consideran inaceptable.
         Por supuesto, este antagonismo existente entre ambas perspectivas denota igualmente un conflicto tanto a nivel individual como colectivo o social, pues las normas culturales vienen determinadas no sólo por una simple costumbre sino por valores imbuidos ancestralmente en cada cultura; a nivel individual, ese conflicto quizás sea resuelto mediante vías de hecho, con violencia; a nivel colectivo o social, igualmente, con violencia.  Rusia fue declarada territorio comanche* para los homosexuales ¿por qué? En Francia manifestaron en contra del matrimonio gay ¿por qué? ¿Por qué la violencia contra los gays? ¿Por qué Alemania prohibió la zoofilia*? ¿Por qué se persigue a los pedófilos pederastas*? ¿Por qué no persiguen a los aghori, a esos caníbales?


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domingo, 21 de julio de 2013

CRIMINOGÉNICA: El caos y la bisexualidad como efecto de la feminización de la sociedad




El caos y la bisexualidad como efecto de la feminización de la sociedad.




      En nuestras sociedades la interacción social ha cambiado drásticamente; y sí, ya los hombres pueden exteriorizar sus emociones, y comportarse grácilmente; pero esta posibilidad viene dada por el fenómeno de la feminización de la sociedad a la que hemos estado sometidos, y que podría desembocar en una especie de masiva “sodomización” de nuestra sociedad.  Hasta ahora, tanto la identidad sexual como la orientación sexual del sujeto debían guardar correspondencia con el sexo biológico del sujeto del cual se trate; sin embargo, se supone mucho más decisivo su derecho a expresarse como quiera, lo cual es de libre elección:   De allí que se pueda escoger no sólo entre la expresión masculina o la expresión femenina, sino también entre la andrógina. 

      Pero todo esto nos conduce inevitablemente al caos, a la anarquía. Por vía de ilustración: Luego que la comunidad LGBT reivindique los derechos que reclama, obteniendo reconocimiento al matrimonio igualitario y al derecho de adoptar, esas reivindicaciones serán reclamadas igualmente por otras subculturas, como sería el caso de los sadomasoquistas y el de los pedófilos.  Sin ser tán drástico, otros parafílicos merecerían obtener igual reconocimiento respecto a sus derechos, y de este modo quienes permiten que su propia esposa mantengan relaciones sexuales con otros dejarán de ser objeto de burla y de afrenta social, pues el tribadismo deberá ser aceptable socialmente, así como la poligamia, la poliandria y hasta la prostitución, en todas sus formas y modalidades.


      Desde luego, sí como sociedad ignoramos qué somos una “sociedad”, e ignoramos igualmente cómo preservarnos como ente social, e ignoramos asimismo qué hemos de preservar y transmitir para la perpetuación de ese ente social, entonces ocurre que dejará de existir nuestra “sociedad” tal cómo la conocemos, y podría convertirse entonces en regla el vivir en una especie de matriarcado, dónde sea irrelevante la figura paterna y dónde hasta para resolver cualquier problema basten caricias, abrazos o relaciones sexuales,  tanto para dirimir cómo para evitar conflictos, dado que será execrable toda agresividad y toda forma de violencia…del modo como efectivamente viven unos chimpancés pigmeos, los bonobos*,  los monos bisexuales*…pero esto sería involución! 

    Por tanto, para garantizar tanto la existencia como la perpetuación de toda sociedad, el comportamiento manifiesto dentro de todo ente social debe regirse por determinados parámetros, y estos parámetros ser observados estrictamente por todos los miembros de esa sociedad.  No obstante, cada quién puede expresarse libremente, y sí quiere expresarse en modo distinto al de su propio sexo biológico, es libre de hacerlo; acotaríamos nosotros, podría expresarse libremente siempre que no transgreda esos parámetros ya aludidos.  De allí que notemos exista cierto relajo en las costumbres sociales de nuestras sociedades; y que aquello que denominábamos “las buenas costumbres” brille por su ausencia. 

         Hasta no hace mucho, resultaba difícil “expresarse” libremente; los roles sociales eran sumamente respetados; ahora no, y debido a ese relajo cualquiera puede ahora reunirse con su “mejor” amigo a degustar un buen vino, mientras comparten haciendo origami y departen impresiones sobre tejido con dos agujas. Por supuesto, en la Noche de Fin de Año, se tomarán fotografías uno al lado del otro, chocando copas, brindando…!  Reitero, existe la libertad de expresión sexual  y quienes quieran puedan ejercerla, a su libre albedrío, aún cuándo ello suponga disconformidad con su propio sexo biológico, pero este relajo conducirá inevitablemente al caos social.

      Mientras tanto, bienvenida sea la tolerancia respecto a todos aquellos cuyos estilos de vida sea distinta a la nuestra, sin distingo de ningún tipo.   Todos somos humanos! ...Incluso los Aghori* !!! 




 

martes, 19 de marzo de 2013

CRIMINOGÉNICA: AGHORI



 Aghori




 En-Lighten!

 "Aghori"

                                                                 Photographer: CoSurvivor
                                                                 Date taken: 2012-09-21T14:10:38Z
                                                                 Date posted: 2012-11-28T00:00:00Z
                                                                 Camera Make: Nikon
                                                                 Camera Model: NIKON D7000
                                                                 Shutter speed: 1/30
                                                                 Aperture: f/5.6 


    The Aghori are a Shaivite Hindu sect mostly composed of ascetic sadhus. The Aghori ascetic is himself a symbol of the God Shiva in Shiva's form as Bhairava. The main symbol which makes him distinct from other sadhus is the skull cup he uses as a begging bowl. He goes naked or wears the shroud of a corpse, covers himself in the ashes of the cremation ground and always has his hair disheveled or in matted dreadlocks. If an aghori uses a corpse as part of his ritual worship, it is a symbol of his own body, and the corpse-devouring ritual is a symbol of the transcendence of his lower self and a realization of the greater, all pervading Self that is universal consciousness. Another symbol of the Aghori, which ties him to the affiliation of Bhairava and links aghoris together with other Saiva and Sakta traditions, is the trident. The three pronged trident staff in Tantric Hinduism, which aghoris follow, is a symbol representing the three constituents with which Shiva and Shakti first created the universe: iccha shakti (power of will/desire/intention), jnana shakti (power of knowledge - the preconceived architectural design of the universe), and kriya shakti (the power of action).

       The staff part of a trident in Hinduism represents the human spinal cord, of which the sushumna nadi runs along. The sushumna nadi is the main nerve current, or meridian, in the human body which is the track that the kundalini energy rises up, bringing the Aghori or yogi, or meditation practitioner into full spiritual enlightenment, nirvana, or more precisely nirvikalpa samadhi.

      Aghoris base their beliefs on two principles common to broader Shaivite dogma: that Shiva is perfect (omniscient, omnipresent, omnipotent, etc.) and that Shiva is responsible for everything that occurs – all conditions, causes and effects – in the phenomenal universe. Consequently, everything that exists must be perfect, and to deny the perfection of anything would be to deny the sacredness of all life in its full manifestation, as well as to deny the supreme being and the demigods' perfections. 

       An Aghor aspirant performs a “ghor tapasya” (very severe penance or self-mortification). During this period, he lives a shelter less and means less life in total isolation, completely detached from the worldly affairs. He does not care at all about his own physical conditions. His only mission during this period is to experience and realize that divine power, the “Shakti”. This kind of severe “Tapasya” is known only in Aghor tradition. This is how an Aughar attains a spiritual elevation. Aughar is actually a high stage in seekers life when all rules are finished. It is the highest discipline, without any worldly discipline. Contrary to accepted practice for religious sects, Aughars have no rules for eating, sleeping, cleanliness or wearing particular robes. For them there is no difference between the water in the gutter and the sacred water from the Ganges river. For them there is no difference between a diet of pure fruit and vegetables and the decayed flesh of dead animals. They are above good and bad. 




Source:  http://www.piebaldo.com/?filter=tags_s_mv:shiva

sábado, 9 de marzo de 2013

CRIMINOGENICA: Los AGHORI, secta hindú, santones necrófagos


LOS AGHORI, secta hindú: 
Santones necrófagos
 
 
  


     Los Aghori son una secta hindú devota del dios hindú Shiva, en su forma de Señor Bhairava, derivada de los ascetas sadhus;  se distinguen de los sadhus por sus ritos dirigidos a la diosa Khali, caracterizados por prácticas de canibalismo postmortem (necrofagia), consumo de bebidas y alimentos aderezadas o preparadas con diversas sustancias estupefacientes, coprofagia y urofagia, y escandalosas prácticas tántricas de carácter sexual con prostitutas en los crematorios; además, andan desnudos, cubiertos con andrajos (provenientes de los sudarios de algún muerto) y con el cuerpo cubierto con cenizas de restos humanos, con las cuales se enbardunan constantemente, para así parecerse al Dios Shiva; tienen el pelo sucio y despeinado, engreñado. Su nombre deriva de un vocablo sánscrito, अघोर, conformado a su vez por dos palabras; "a", que significa "ausencia"; y "ghori", que significaría "oscuridad de la ignorancia"; denotando así etimológicamente "ausencia de oscuridad", o "luz"  o "plenitud de conciencia".
                                                       

     Como devotos de Shiva, los aghori creen en la liberación de los ciclos de reencarnación, pero suponen que ese estado de liberación o nirvana es alcanzado al fundir su propia identidad con la realidad, o maya, o no dualidad, la ilusión.  Llevan una vida de extremo ascetismo y de gran espiritualidad, meditan constantemente, practican yoga;  pero en su propósito de trascender, alteran deliberadamente sus propios estados de conciencia, consumiendo alcohol y sustancias alucinógenas o psicotrópicas; y para romper con la percepción de la naturaleza ilusoria de la realidad, y así demostrar que todo es perfecto y que nada es profano, por cuanto todo es sagrado, consumen carne humana putrefacta y hasta inmundicias, tanto humanas como animales.  Todo lo que existe es perfecto -afirman-, y negar la perfección de algo implicaría negar la perfección de Shiva, quién es el responsable de todo lo que es y no es, sea en sus condiciones, sea en sus causas o en sus efectos.



     Para realizarse plenamente, los aghori creen que deben entrar en la oscuridad total por todos los medios, para así hallar la luz, el nirvana; que deben evitar a toda costa el renacimiento, que deben romper el ciclo de reencarnación. Por ello, suponen que deben acoger en sí mismos la contaminación y la degradación de sus propios hábitos, medio necesario para negarse a sí mismos y aniquilar de sí mismos los apegos y aversiones que les han sido transmitidos culturalmente. La capacidad que les permitiría evitar el renacimiento la obtienen invocando mediante rituales a la Diosa Khali, que incluyen el uso de cadáveres como altar o "muebles" para meditar, además de servirles de alimento.  Es por ello que viven en cementerios, crematorios o en las riberas del Rio Ganges, acechando por la aparición de algún cadáver, para los fines ya aludidos.


     Debido a sus prácticas de canibalismo y de sexo desaforado, sus constantes costumbres de consumir e inhalar alucinógenos y psicotrópicos, y sus permanentes estados de trastornos mentales provocados deliberadamente y sus estrafalarias formas de vestir, que incluyen el portar cráneos humanos que utilizan como vasijas o el adornarse con cenizas humanas embardurnadas en el cuerpo, los aghori están segregados socialmente, son repudiados hasta por otras sectas hindués y no pertenecen a ninguna casta social; están excluídos socialmente, son discriminados socialmente.  Sin embargo, son estimados por suponer que poseen dones sobrenaturales para sanar, debido a que por el estado superior de sus mentes y cuerpos, son capaces entonces de transformar la contaminación en salud, y a ellos acuden masivamente para obtener la cura a diversas dolencias y enfermedades.

 Watch it to believe It!! The terrifying Aghori sadhus (You Tube)

       El peculiar estilo de vida de los aghori constituye evidentemente una libre expresión qué es tán digna de respeto como cualquier otra, y que no podrían ser discriminados en modo alguno, aún cuándo pudiera parecer aborrecible o repudiable a quienes resulte extraño o repugnante el estilo de vida de éstos, dado que en su condición de seres humanos merecen gozar y disfrutar de los derechos y garantías consagrados a todo habitante de este planeta Tierra en virtud de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

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