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martes, 1 de septiembre de 2015

Guía de supervivencia en el trato con psicópatas de Robert D. HARE



Guía de supervivencia en el trato con psicópatas de Robert D. HARE


  • Robert D. Hare es doctor en Psicología y profesor de esta materia en la Universidad de Columbia Británica. 
  • Sus estudios más importantes los ha dedicado al análisis de los psicópatas. En 1993 publicó su libro “Without Conscience”,  traducido en 2003 por Rafael Andréu para la editorial Paidos (Colección Saberes Cotidianos). 
  • Del último capítulo que tiene como título “Guía de Supervivencia”, se han extraído las siguientes notas.

MUY IMPORTANTE: ANTE TODO TENER EN CUENTA QUE MÁS QUE RECOGER E INTENTAR PEGAR LOS TROZOS DEL JARRÓN ROTO, DEBES PROCURAR EVITAR QUE SE CAIGA. PARA ELLO BUSCA FORMAS PREVIAS DE INTERVENCIÓN (PROTOCOLOS DE PREVENCIÓN ANTISICÓPATAS-ANTIACOSO; RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA Y/O ESTABLECIMIENTO CÓDIGOS DE CONDUCTA ÉTICOS; CONVENIOS COLECTIVOS CON CLÁUSULAS ANTISICÓPATAS-ANTIACOSO).



PERO SI TE TOCA UNO Y NO TIENES OTRO REMEDIO, TU SUPERVIVENCIA Y LA MINIMIZACIÓN DE LOS DAÑOS FÍSICOS Y PSICOLÓGICOS DEPENDERÁN DE:



  1. SE CONSCIENTE DE CON QUIEN ESTÁS TRATANDO: LA MEJOR DEFENSA ES ENTENDER PSICOLÓGICAMENTE A ESTOS DEPREDADORES HUMANOS. SI LE DESCUBRES, QUE NO SEPA QUE LE HAS DESCUBIERTO. 
  2. NO TE DEJES INFLUIR POR LAS APARIENCIAS: LA SONRISA ENCANTADORA, EL LENGUAJE CORPORAL, LA CONVERSACIÓN FLUIDA. ELLO TE HACE FIJARTE EN LO ACCESORIO Y NO PERCIBIR SUS VERDADERAS INTENCIONES. 
  3. MANTÉN LOS OJOS BIEN ABIERTOS: LOS HALAGOS, EL INTERÉS FINGIDO LA AMABILIDAD, LAS HISTORIAS INVENTADAS DAN PASO A LAS CONTRADICCIONES CUANDO SE LES COMIENZA A CAER LA MÁSCARA QUE LLEVAN. 
  4. CUANDO LES PREGUNTES POR SU VIDA PERSONAL, DARÁN RESPUESTAS EVASIVAS, VAGAS E INCOHERENTES. SU FAMILIA NO ES PRIORITARIA. IMAGÍNATE LO QUE LES IMPORTAS TU. 
  5. NO DESCUIDES LA GUARDIA SOBRE TODO EN SITUACIONES DE ALTO RIESGO, PUEDEN AMENAZARTE, GRABAR LAS CONVERSACIONES... SON CAPACES DE CUALQUIER TROPELÍA QUE TE IMAGINES Y DE LAS QUE NO TE IMAGINES. 
  6. INVESTIGA TUS PUNTOS DÉBILES PARA QUE CUANDO APUNTE SOBRE ELLOS NO TE PRODUZCAN DAÑOS. ES DECIR PROFUNDIZA EN EL CONOCIMIENTO DE TÍ MISMO. 
  7. NO TENGAS PRISA NI TE IMPACIENTES. LA SITUACIÓN ES LARGA Y DIFÍCIL. EL TIEMPO NO CORRE EN TU CONTRA. 
  8. BUSCA APOYO Y CONSEJO PROFESIONAL DE UN CLÍNICO QUE TE ENTIENDA, A SER POSIBLE QUE TENGA EXPERIENCIA EN PSICOPATÍA. SI DISPONES DE MEDIOS ECONÓMICOS, Y TIENES DUDAS, ES ACONSEJABLE TENER VARIAS OPINIONES O DIAGNÓSTICOS. 
  9. CUENTA CON QUE CUANDO EL PSICÓPATA SE ENCUENTRA EN PRESENCIA DE OTRAS PERSONAS ACTÚA. AHÍ TIENES SU FACETA DE ACTOR TEATRAL. 
  10. TU ESTRATEGIA DE DEFENSA ES UN SECRETO. NO DES NINGUNA PISTA. NO VAYAS DE FAROL. LA FIJAS CON LOS PROFESIONALES QUE TE DAN APOYO. 
  11. NO TE CULPES A TÍ MISMO. LOS PSICÓPATAS JUEGAN AL MISMO JUEGO CON TODO EL MUNDO. 
  12. NO PIERDAS DE VISTA QUIEN ES LA VÍCTIMA, ES FRECUENTE QUE LOS PSICÓPATAS DEN LA IMPRESIÓN DE QUE SON ELLOS LOS QUE SUFREN Y QUE SUS VÍCTIMAS SON LOS CULPABLES DE TODO. QUE NO TE SORPRENDA QUE DIGAN QUE TÚ ERES EL/LA RARO, DÍSCOLO O INADAPTADO. 
  13. NO MALGASTES TU COMPASIÓN CON ELLOS, SUS PROBLEMAS NO ESTÁN EN EL MISMO NIVEL QUE LOS TUYOS. SI SUFREN, LO CUAL DUDARÍA, ES PORQUE NO CONSIGUEN LO QUE DESEAN. MIENTRAS QUE PARA TI ELLO ES CAUSA DE ENORMES SUFRIMIENTOS FÍSICOS Y EMOCIONALES. 
  14. TENER EN CUENTA DE QUE NO ESTÁS SOLO, HAY MUCHA GENTE EN TU SITUACIÓN. HABLA Y COMENTA. LA MAYORÍA DE LOS PSICÓPATAS TIENEN MAS DE UNA VÍCTIMA. 
  15. SIN EMBARGO NO CUENTES DEMASIADO CON QUE LOS TESTIGOS TE AYUDEN. PUEDE QUE AMPARÁNDOSE EN UN ERRÓNEO CONCEPTO DEL RESPETO, INSTALADOS EN UN CONFORTABLE EGOISMO O GESTIONANDO, INCLUSO, LA COMPRA DEL SILENCIO, NO ESTÉN A LA ALTURA DE LO QUE ESPERAS DE SU RESPONSABILIDAD MORAL Y ÉTICA. QUE ELLO NO SEA MOTIVO DE DESÁNIMO. 
  16. TEN CUIDADO CON LAS GUERRAS DE PODER. LOS PSICÓPATAS TIENEN UNA FUERTE NECESIDAD DE CONTROL PSICOLÓGICO Y FÍSICO. EN LA LUCHA POR EL PODER AL PSICÓPATA SÓLO LE INTERESA GANAR. ESO NO SIGNIFICA QUE NO TE ENFRENTES POR QUE NO PISOTEEN TUS DERECHOS, SINO QUE SERÁ DIFÍCIL HACERLO SIN EL RIESGO DE SUFRIR DAÑOS EMOCIONALES Y/O FÍSICOS. 
  17. SIEMPRE QUIEREN TENER EL CONTROL TOTAL Y USARÁN EL ENCANTO, LA INTIMIDACIÓN O LA VIOLENCIA PARA PONER DE MANIFIESTO SU AUTORIDAD. 
  18. SÉ ASTUTO Y ESTUDIA LA POSIBILIDAD DE UTILIZAR, A TU FAVOR, LOS IMPULSOS QUE SE DAN PARA LLEVAR A CABO UNO DE SUS PRINCIPALES PRINCIPIOS “GANAR A TODA COSTA”. 
  19. PROCURA ESTABLECER UNAS NORMAS LÓGICAS PERO FIRMES, QUE PUEDEN SER LA ÚNICA FORMA DE MANTENERSE CUERDO CUANDO SE LIDIA CON ESTE TIPO DE PERSONAS: NO HAGAS LABORES QUE ATENTEN CONTRA TU DIGNIDAD, DISCUTE EN PRESENCIA DE TERCEROS, O PONLO TODO POR ESCRITO. 
  20. NO ESPERES CAMBIOS ESPECTACULARES, LAS PERSONALIDADES DE LOS PSICÓPATAS ESTÁN “GRABADAS EN LA ROCA”. AUNQUE PAREZCA QUE HAY CAMBIOS EXISTEN POCAS PROBABILIDADES DE QUE LOS MISMOS SEAN FUNDAMENTALES Y PERDURABLES, SEGURAMENTE ESTÁN FINGIENDO. 
  21. ACUDE A GRUPOS DE APOYO, ASOCIACIONES DE TODO TIPO, QUE AYUDAN A LAS VÍCTIMAS A ENTENDER Y SUPERAR SU DOLOR. EN ELLAS ENCUENTRAS A OTRA GENTE EN TU MISMA SITUACIÓN CON LA QUE PUEDES COMPARTIR TUS EXPERIENCIAS Y RESOLVER TUS DUDAS. 
  22. NO CLAUDIQUES, NO ACEPTES LA CRUZ QUE TE HA TOCADO, NO PIERDAS TU IDENTIDAD PERSONAL AL MENOS QUE EN UN MOMENTO DADO RECONOZCAS QUE TU SUPERVIVENCIA EMOCIONAL Y FÍSICA ESTÁ EN PELIGRO. SI LO VES MAL HÁZTE CARGO, PIENSA EN LOS TUYOS Y EN TI MISMO Y CORTA CON LA SITUACIÓN. ES UN PASO DIFÍCIL QUE NORMALMENTE REQUIERE TANTO DEL APOYO MÉDICO, PSICOLÓGICO Y LEGAL.


                       

"La Humanidad está manejada por psicópatas..."


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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Venezuela: Descuartizamiento, nueva marca del crimen














El descuartizamiento, nueva marca del crimen en Venezuela

Muchos otros homicidios macabros también acaparan la crónica roja local




El propio ministro de Justicia, Miguel Rodríguez, manifestó ante la prensa su “preocupación” por la crueldad de los crímenes/ Internet
El propio ministro de Justicia, Miguel Rodríguez, manifestó ante la prensa su “preocupación” por la crueldad de los crímenes. Internet

El cuerpo de un hombre decapitado encontrado en un alejado suburbio caraqueño, y horas después su cabeza en otro sector a 30 km de distancia, marcaron los últimos hallazgos realizados por la policía científica venezolana que lidia con una de las mayores estadísticas de homicidios del mundo, reseña AFP.


En sólo dos meses, en distintos puntos de Venezuela han sido encontradas manos, cabezas, piernas y torsos que se comprobó pertenecían a seis personas diferentes, lo que reavivó el espanto en una sociedad que parecía anestesiada frente a la masacre de 70 homicidios diarios según cifras de organizaciones no gubernamentales.


La saña creciente no se limita a descuartizamientos, y muchos otros homicidios macabros también acaparan la crónica roja local: mujeres apuñaladas por sus parejas, un hombre asesinado a golpes, otro de un balazo en la cara mientras cargaba a su bebé o un hijo que degolló a sus padres.

Para el experto en temas de narcotráfico y catedrático de la Universidad neoyorquina de Columbia, Edgardo Buscaglia, el Estado ha sido “paralizado en su capacidad de enfrentar a redes criminales como las que operan en el país (…) y los delincuentes cometen mucho más daño”.


Este investigador asegura que esa “debilidad del Estado” ha generado que “haya grupos criminales colombianos, mexicanos, guatemaltecos, operando en Venezuela”.


El propio ministro de Justicia, Miguel Rodríguez, manifestó ante la prensa su “preocupación” por la crueldad de los crímenes y precisó que “se está ‘colombianizando’ la actuación de las bandas delincuenciales”.


Rodríguez develó que en distintos operativos policiales entre mayo de 2013 y agosto de 2014, habían sido capturados casi 13.000 delincuentes e informó que se desbarataron 255 bandas. Pero, advirtió, aún “quedan 92 bandas (…) de alta peligrosidad” libres, por la calle.



- Drogas, pasión y más -

A Yesenia Mujica, universitaria de 22 años, la asesinaron en julio y aún no hay detenidos. La descuartizaron y lanzaron sus restos a un basurero del centro de Caracas. Allí la hallaron unos indigentes.


El criminólogo Fermín Mármol García dijo a la AFP que el descuartizamiento de un cuerpo, frecuente en países como México, se explica en problemas de droga o por crímenes pasionales.


En Venezuela, estas prácticas fueron “excepcionales” en el pasado, pero ahora se han vuelto frecuentes, asegura, y aparecen dos nuevas teorías.


La primera, el traspaso de la cultura carcelaria a las calles, cuyas reglas internas impuestas por los pranes (líderes dentro de los penales) y su entorno condenan a muerte y en ocasiones al descuartizamiento de aquellos reclusos que violen las normas.


La segunda, la conformación de nuevas bandas criminales juveniles que pretenden demostrar con la saña que imprimen a sus delitos lo “atroces y sanguinarios” que son.


Sin embargo, para el ministro Rodríguez tres de cada cuatro homicidios se explican en enfrentamientos de bandas y el móvil de tres de los seis descuartizados fue el pasional.


Paralelamente, se han multiplicado los sitios de liberación de personas asesinadas en Caracas. “La delincuencia se siente confiada, siente que las posibilidades de ser detenidos por autoridades con un cuerpo en el carro son muy bajas”, explicó Mármol.



- Planes vs. impunidad -

En este país petrolero, la tasa de homicidios oscila entre 39 y 79 por cada 100.000 habitantes, según cifras oficiales o de las ONG, respectivamente.


“Tenemos una sociedad con mucha más violencia que se agrava por la ausencia de una respuesta del Estado ante esta situación, la inmensa impunidad -de 95%- y la notable conciencia que tienen los delincuentes de que no les va a ocurrir nada”, explica a la AFP el director de la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño León.


En cinco meses, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha presentado un plan de patrullaje en los municipios más violentos y una misión para impulsar la salida de los delincuentes del mundo criminal a la luz de las protestas callejeras que reclamaban, entre otras cosas, mayor seguridad.


Pero las políticas parecen dar pocos resultados y el venezolano, acostumbrado a escuchar historias cada vez más horripilantes, mezcla de miedo y precaución, ha declarado un toque de queda simbólico en la noche, decidió no exhibir prendas costosas, nunca se detiene en los semáforos en rojo después de las 21H00 y tampoco responde llamadas al celular en un sitio público.


“Lo que uno encuentra es que un grupo de la sociedad se ha ido enfermando en el comportamiento sádico y otro grupo se ha ido enfermando de miedo, ha perdido su libertad”, concluyó Briceño.

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Fuente: http://www.el-nacional.com/sucesos/descuartizamiento-nueva-marca-crimen-Venezuela_0_480551960.html

ISIS recluta y adoctrina niños para la Yihad











Exclusiva de CNN: ISIS obliga a niños a atestiguar decapitaciones

La historia de 'Mohammed' revela que ISIS obliga a los niños a asistir a campamentos en los que les inculcan principios radicales
Por Raja Razek, Nick Paton Walsh y Nick Thompson
Sábado, 30 de agosto de 2014 a las 11:45

 ISIS 'educa' a niños por un califato generacional

(CNN) — Parece que el niño apenas tiene edad suficiente para caminar, ya no digamos para entender el oscuro mundo en el que habita ahora.

Debería estar jugando en un parque con sus amigos, pero en vez de eso usa un pasamontañas negro y está acurrucado en una calle desolada, con sus manos sujetas un rifle AK-47.

Jala el gatillo y el retroceso del disparo lo hace caer ya que sus extremidades no son capaces de controlar el rifle. Un adulto toma el arma mientras el niño se levanta y mira a la cámara con una expresión vacía mientras se aleja.

Ese es solo uno de los muchos videos que ISIS (el grupo terrorista sunita que ha declarado un Estado islámico independiente que abarca desde el norte de Siria hasta el centro de Iraq) ha producido para presumir a sus reclutas más jóvenes.

Además, conforme el grupo radical islamista fortalece su dominio en esta vasta extensión de tierra en el corazón de Medio Oriente, llena con sus ideas retorcidas la mente de aquellos que a menudo son demasiado jóvenes para entender.
Mohammed, cuyo nombre se cambió por su seguridad, era uno de ellos. Huyó a Turquía y ahora está a salvo, pero tenía apenas 13 años cuando ISIS decidió que debía asistir a uno de sus campamentos para niños en el norte de Siria.

"Mis amigos y yo estudiábamos en la mezquita y nos enseñaron que debíamos enrolarnos en la yihad (con el Estado Islámico)", relató Mohammed a CNN. "Yo quería ir, pero mi padre no me lo permitió".

Cuando ISIS descubrió que el padre de Mohammed había evitado que su hijo asistiera, los militantes enviaron una patrulla a su casa.

"(Me dijeron): 'si impides que Mohammed vaya al campamento, te cortaremos la cabeza'", relata a CNN su padre, quien se negó a que se mencionara su nombre en este artículo.

Así, Mohammed fue al campamento.

"Durante 30 días despertábamos y trotábamos, desayunábamos y luego aprendíamos el Corán y la Hadiz del Profeta", cuenta Mohammed. "Luego tomábamos cursos de manejo de armas, kalashnikovs y otras cosas militares".

Algunos de los militantes del campamento eran amables, bromeaban y reían con los reclutas más jóvenes. Otros hacían que los muchachos vieran cosas horribles.

"Solían llevar a los (niños) jóvenes al campamento para azotarlos", dice Mohammed. "Cuando vamos a la mezquita, nos ordenan ir al día siguiente a una hora y lugar específicos para (ver) decapitaciones, azotes o lapidaciones".

"Vimos a un joven que no ayunó durante el Ramadán, así que lo crucificaron durante tres días; luego vimos una mujer a la que apedrearon (hasta la muerte) porque había cometido adulterio".

Mohammed dice que entendió algunas de las lecciones que les dieron en el campamento, como la importancia de la oración y el ayuno… pero que no entendió palabras como infieles ni por qué debería luchar contra ellos.

Los niños juraron lealtad al líder de ISIS, Abu Bakr al Baghdadi, y consideraban que estarían listos para pelear una vez que completaran los rigurosos cursos religiosos y militares que se imparten en el campamento.

El padre de Mohammed temía enormemente por su hijo y trató de visitarlo en varias ocasiones, pero los guardias lo rehazaban, le decían que el niño no estaba allí o que estaba patrullando en otro lugar.

"Es tan solo un niño, podrían volverlo atacante suicida y (convencerlo de) que estará en el paraíso y cosas como esas", dijo. A pesar de sus temores, el padre de Mohammed manifestó que dudaba de que las lecciones de los militantes se arraigaran en la mente de su hijo.

"¿Cómo pueden convencer a un niño? ¿En dónde está la convicción? Es un niño, eso no es posible", dijo. "Acababa de ver que sus amigos y que los niños de su edad iban al campamento, así que él quería ir con ellos para divertirse. Pensaban que la guerra y las armas eran diversión".

A final de cuentas, el padre de Mohammed pudo sacarlo del campamento y la familia huyó a Turquía.

Ahora, Mohammed no sabe qué hacer. No quiere regresar a la escuela: cree que es demasiado grande para eso y piensa que podría gustarle aprender el oficio que su padre tenía antes de que los obligaran a huir de casa por temor a las represalias de los militantes de ISIS.

Mohammed dice que uno de sus amigos del campamento murió en el frente de la guerra que ISIS libra contra otros grupos rebeldes moderados que buscan derrocar al régimen del presidente de Siria, Bachar al Asad.

"Lo martirizaron en Deir Ezzor cuando luchaba contra el Ejército Libre de Siria con ISIS", relata Mohammed. "Tenía mi edad, 13 o 14 años".

ISIS pregona una lealtad absoluta al islam, pero Mohammed no encuentra el mensaje de los militantes en su propio entendimiento de su religión.

"Amo mi religión porque soy musulmán", dijo. "Solía ir con mi padre a las oraciones antes de que ISIS llegara. Pero mi padre me ha enseñado que la religión no habla de pelear, sino de amar y perdonar".

Mohammed y su familia están a salvo ahora. Pero conforme ISIS se extiende por la región, cada vez más sirios se quedan sin tener dónde esconderse.

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Fuente: http://mexico.cnn.com/mundo/2014/08/30/exclusiva-de-cnn-isis-obliga-a-ninos-a-atestiguar-decapitaciones

jueves, 4 de septiembre de 2014

Testimonio de un preso que acaba de salir de la cárcel




“Las únicas ofertas que tengo son del mal”

Testimonio de un preso que acaba de salir de la cárcel

Tamoa Calzadilla
@TamoaC


 19/08/2014

“Yo no quiero ver más picar gente”. Ramón se quedó sin palabras y de pronto deja escapar la frase con un hilo de voz. La grandilocuencia de la oración corta de tajo la pregunta que se queda engatillada: “¿En qué piensas?”. Hace rato no está aquí, donde permanece sentado desde hace hora y media.

Hace dos meses estaba preso, en una celda de Yare. Hoy está bajo la sombra de un árbol, en un jardín de Las Mercedes, Caracas, muy cerca del centro comercial Tolón. Afuera se escuchan motos, cornetas, la gente entra y sale; y él se quedó callado hace unos minutos. Yenny, su mujer, toma la palabra. No se acostumbran a esta libertad reciente. Hace más de cuatro años conoció a Ramón en la cárcel de El Rodeo, donde permaneció año y medio hasta el conflicto de 2011 que provocó el traslado masivo de reclusos y reveló al mundo exterior la existencia del “Yoifre” y “Oriente” como pranes (líderes) del penal.

I. Álvaro fue el primer muerto

El primer año y medio de su prisión aprendió a conducirse bajo la ley carcelaria venezolana. “La rutina es algo que llevas en la mente, nada está escrito, pero es ley”. Aprendió sin maestro que ahí cada quien pelea por su espacio. “En ese momento éramos indios, sin cacique. La cosa se dividía solamente entre malandros y parias. Los pariasson los que no hablan duro, si hablas duro es porque te entras a cuchillo y sabes pelear… Álvaro fue el primer muerto. Le dimos mil puñaladas. Por eso, por matar a un paria (hombre desarmado. Ver diccionario carcelario). La mirada se le pierde a Ramón, como si encontrara detrás de sus ojos aquella imagen. Ensaya una mueca y reafirma: “Muerto en riña es otra cosa, ahí la gente se defiende, pero matar a un paria es de lo peor que puedes hacer. Eso no se hace. Después de las mil puñaladas, sacamos el cadáver, se lo tiramos a los verdes (GNB). Álvaro se llamaba”.

Ahí convivían 750 hombres, un grupo de policías estaba aparte. “Si no es así, no sobreviven”. Los trabajadores, malandros y varones (cristianos evangélicos) también permanecían separados entre sí. Los de la iglesia eran los únicos con derecho a caminar por todo el penal, pero trabajadores y malandros no podían ni verse. Traspasar territorio de otro es comerse la luz y el que lo hace se muere.

“Pero de repente una madrugada se montó un carro (se formó un gobierno, con pranes y “luceros”) y se dividió el penal en cuatro partes”. Llegó la huelga y hubo traslado masivo.

II. Sueño perdido

Ramón y Yenny cuentan una historia a dos voces. A él le cambió la vida hace cuatro años y seis meses, a ella también. Lo conoció a los pocos meses de caer en prisión, en una visita que ella le hizo a su hermano, caído en desgracia por unos días. Se enamoraron y no dejó de acompañarlo, defenderlo y seguirlo durante los tres traslados que tuvo, incluso cuando estuvo a 7 horas de viaje de su vivienda. Si a él se le olvida algo, ella completa. Yenny quiere que vaya a terapia, está buscando un psicólogo que “lo ayude a perdonar, a superar lo que vivió y lo ponga a dormir toda la noche”. Aún se despierta, sobresaltado y sudoroso. “¡Dormido en la garita!”, grita aún con los ojos cerrados. Ella lo calma. Dormirse durante una guardia en garita se castiga sin piedad. “El que se duerme, se muere”. La vida de ese grupo de presos depende de ese vigilante diurno y nocturno que, arma en mano, mira que nadie traspase el territorio y provoque una reyerta con los suyos descuidados.

Ramón se agarra la cabeza con las dos manos y escucha el sonido del tráfico caraqueño. Cornetas y motos. Hay más motos en la calle que cuando él entró a una cárcel. Hace dos meses que salió y no se adapta. “Yo no quería salir”, dice. Ella asiente.

III. “Me quería devolver”

Ese jueves, 6 de junio de 2014, Ramón recibió una llamada a su celular. Era Yenny: “Papi, ¡sales mañana. Pa´ la calle!”. Su reacción aún asombra a ambos. “No, vale, no. Yo no quiero salir”. Le trancó la llamada y pasó la noche inquieto. No hablo con los demás. “No se le dice nada a nadie, solo a los de confianza para evitar que te estén esperando en la calle para cobrarte algo. Eso sí, tienes que regalar todo y dejar dicho a quiénes le das qué. Es ley”. Televisores, colchonetas, ropa, zapatos, relojes y cualquier cosa que no se lleve puesto, se deja. “Los boxers se queman, ningún hombre se pone los interiores de otro”.

A la mañana siguiente la llamó “¿Dónde estás?” “Aquí afuera, te vine a buscar”. No lo podía ni lo quería creer. “Yo no quería salir”, insiste. “Yo quería devolverme al lugar donde ya estaba acostumbrado, me había ganado un respeto, me sentía que tenía todo controlado. Es como un ave que tienes en una jaula y de pronto la sueltas, lo más seguro es que se quiera quedar adentro”.

IV. A los robamoto les sale “Pedro Moreno”

“La cárcel es un cementerio de seres vivos. Ahí se acabó el amor y el querer. La lucha es individual, cada quien por lo suyo”, sentencia Ramón. En el segundo penal pasó 2 años y medio y aprendió que no solo la “rutina” rige a los presos. Hay lugares donde no hay rutina sino “sistema”. Es cuando se aplica solo lo que al pran le parece, “entonces todo depende de si ese ‘Papa’ es buena persona o un desgraciado”. Entre las leyes impuestas está la de los robamoto, “porque el hampa anda en moto y no puedes joder al hampa. A esos se les aplica el ‘Pedro Moreno’: quita lo malo y pone lo bueno”. Es un machete de aproximadamente un metro, bien afilado, con el que le cortan la muñeca al ladrón.

Todo pasa por una “tela de juicio”, que es el nombre que le dan a una suerte de reunión tribal en la que el pranimpone la “justicia”. Hay acusaciones, preguntas y se escucha “la base”, que es la argumentación con sus respectivos testigos. Hay llamadas al exterior del penal “¿Es verdad que este bichito viene con este problema o es pura lírica (chisme)?” Después vendrán los tiros, las puñaladas. Después se guindará con una soga al cuello hasta que desfallezca. Después.

V. No hay empleo para un preso

“Las únicas ofertas (de trabajo) que tengo son del mal. Tengo 30 años y no consigo trabajo, mi currículum rebota de cualquier parte como si fuera de goma. Nadie quiere darle trabajo a un preso. Bueno, ya no estoy preso, pero mientras no le borren a uno ese historial uno está marcado para siempre”. A veces, muchas veces, Ramón pierde la esperanza. Yenny lo levanta, le vuelve a imprimir la hoja de vida, lo empuja, lo acompaña, habla con los amigos. 

“No sabes cómo me siento de llevarla a ella en la moto al trabajo y luego quedarme sin saber a dónde ir, dónde buscar, qué hacer. La oficina del ministerio que dicen que es para reinserción no sirve, no trabaja, eso no funciona. Sales a la calle y lo que te ofrecen es trabajo como… mira, una granada te cuesta 40 mil bolos, la lanzas en este lugar y matas a todo el mundo seguro, haces el trabajo, pero entonces allá afuera te tropiezas a un policía y ¡zuas!, para la cárcel otra vez. Aunque a veces lo que provoca es cometer un delito para que te agarren y te vuelvan a meter en ese mundo que al menos conoces bien”.

Ella lo interrumpe, le dice que ni lo piense, “yo no me calo otra cárcel más”. Él le jura que habla por decepción, porque se está desesperando, pero que jamás volvería a hacer nada malo. Que no le hará eso a ella ni a su hijo de 8 años.

Al pequeño, que estuvo siempre al cuidado de la ex esposa de Ramón, en principio le dijo lo que muchos cuando iba a visitarlo: “Aquí trabajo”. Luego le explicó que estaba castigado por haber cometido un error. No le dio detalles del tráfico de drogas, razón por la que entró allí.

De las cosas más duras que recuerda fue un día de visita que estaba de guardia en la garita, con un arma en la mano, y escuchó a un preso con muletas y su hijo. “El chamito le sobaba la cara y le decía ‘papi, ten cuidado de no caerte otra vez en el trabajo y no te vuelvas a lastimar’. A ese tipo le habían reventado las piernas a tiros”. Ramón se quiebra, aquí sentado, en medio de la gente.

VI. Conseguirse a un “verde” en la calle

“Cuéntale que vimos a Benítez”, lo anima ella. Él tarda en recuperarse de su último relato y Yenny continúa. “Mira, yo hice de todo, yo lo apoyé cuando vendía cosas de comer. Tenía que pagarle a los guardias 700, 800 bolos, cada vez que iba a meter algo. Una vez pasé un celular y un verde se lo quitó en una requisa. Tuvo que pagarle al guardia, comprárselo, y se lo dio.
Después se lo volvió a quitar y le volvió a cobrar, así que yo le dije “¿Qué vaina es la que es? Estás pasao ya”.

Ramón interrumpe. “Pero el peor fue Benítez, mira, ese efectivo militar me pateó el culo, me destrozó, me humilló, me ‘chigüirió’. Ese tipo me hizo la vida imposible…y lo vimos el otro día comprando en un centro comercial, ¿verdad, mi amor?”. “Sí y yo me le acerqué y le dije ‘yo a ti te conozco’ y él me decía que no. Entonces le hice seña con el dedo para que mirara a Ramón y él se hizo el loco y siguió diciendo que no”. En ese “verde” resumen lo que sienten por guardias y custodios; por unos más que otros. “Yo le digo que tenemos que aprender a olvidar eso y a seguir adelante”, retoma ella. Quieren conseguir un trabajo, uno del que se sientan orgullosos. “A veces le pido a Dios que no me dé una piscina olímpica en mi casa, yo no quiero eso. Yo lo que quiero es un trabajo, pana; una vaina que me dé un sueldo para mantener a mi mujer y a mi hijo, y no volver más nunca para una cárcel”.

Es el segundo quiebre, en esa mañana de lunes en libertad.

VII. “Lunes de Warner” en el penal

“Los presos no le importan a nadie”, suelta Ramón, después de mirar a los lados. Hombres y mujeres entran, se sientan, toman café y salen otra vez del lugar. Él mira el reloj. Son las 11 de la mañana. “Aquí nadie se imagina que en este momento empezó el “lunes de Warner” allá en el penal.

Es el día de cobrar las deudas financieras. “En este momento hay un poco de presos mordiéndose así los nudillos, temblando, rogando que no lo nombren…  ‘¡Epa, Ramón, acércateeeee!’, te gritan el pran y sus luceros; y si no tienes para pagar igual tienes que ir, presentarte ante ellos, que están con el cuaderno revisando, deudas por droga, por causa, por lo que sea. Todo se cobra cada lunes”.

El que no paga recibe disparos sobre heridas de disparos, “puñalada sobre puñalada… la idea es causarte dolor. El preso sufre, sufre mucho. Hasta el más malo llora allá adentro”.

Ramón mira a Yenny, como pidiéndole permiso para una última confesión. “Mira, yo vine porque yo quiero que se sepa que un preso sale de la cárcel y no ve futuro, no consigue trabajo. Ojalá esto me ayude a conseguir un trabajo, algo. Pero yo no quería venir, me parece que no vale la pena… menos mal que vine”.

Se levantan y empiezan a colocarse cada uno un casco negro, pequeño, de motorizados. “Por esta zona, para allá arriba, mi amor, viven los ricos. Cuando yo estaba chamo veníamos a revisar entre la basura lo que ellos botaban: radios, televisores, bicicletas y hasta carritos de esos eléctricos”.

Ramón extiende su mano, la palma es un cuero seco como una pata de morrocoy. Yenny insiste en que él sabe hacer de todo: “es bueno contando dinero, aprende rápido todo, es dispuesto”.

Él quiere decir algo más antes de irse. “La cárcel te quita, no te da nada, te quita. A veces te quita a tu familia, a veces a tu esposa…”. Se queda sin palabras, agarra aire, intenta una metáfora: “Es un monstruo… que de pronto se despierta y cobra muchas vidas y entonces es el infierno…”.

No solo no puede dormir cinco horas completas, tampoco encuentra en el castellano las expresiones precisas para contar lo que vivió. “Cuando ves que matan a alguien, que lo están picando, te dices: ‘era él o yo’. Eso es una selva”.

Arrancan. Rumbo al norte de la ciudad. En un par de minutos son una pareja motorizada más del tráfico caraqueño.

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(*) Los nombres de los protagonistas fueron cambiados, así como el de algunos penales donde estuvo, por petición de quienes ofrecieron su testimonio.

Fuente: http://runrun.es/investigacion/147822/las-unicas-ofertas-que-tengo-son-del-mal.html

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