Dos personas fueron abatidas y dos funcionarios resultaron heridos
durante un enfrentamiento entre sujetos armados y los uniformados de la Cuarta
Compañía del Destacamento 341 (D341), del Comando de Zona de la Guardia
Nacional Bolivariana N° 34 (CZGNB-34), y la Policía del estado Guárico (Poliguárico),
la noche del domingo 2 de julio.
Según fuentes policiales, efectivos de la GNB y efectivos del Centro de Coordinación Policial de Poliguárico, ejecutando labores de
patrullaje en el sector Bicentenario, de El Sombrero, conocido como Concha de
Mango, avistaron a un sujeto en actitud sospechosa, por lo cual procedieron a
darle la voz de alto, pero éste emprendió veloz huida hacia una vivienda, de
características precarias, tipo rancho.
Al llegar los funcionarios, fueron recibidos a tiros, resultando heridos dos efectivos de Poliguárico, uno con herida superficial en
la cabeza y otro en uno de los brazos. Ambos fueron trasladados al hospital,
donde según el reporte policial, se encuentran fuera de peligro.
Al ver la acción de los sujetos, los uniformados accionaron sus
armas de reglamento y dispararon contra los pistoleros, resultando heridos los
sujetos; por tal motivo, fueron trasladados a la sala de emergencia del Hospital Dr.
Francisco Risquez de la población de El Sombrero, donde fallecieron a los pocos minutos de su llegada.
Los fallecidos quedaron identificados como Aleixis Javier Seíjas López de 12 años y José
Gabriel Aquino López de 14 años, ambos menores y según la legislación venezolana: Niños. Los cadáveres fueron trasladados a la morgue
del Hospital Dr. Israel Ranuárez Balza de San Juan de los Morros, Guárico, para la
necropsia de rigor.
Se conoció que en el sitio del suceso fueron colectadas dos armas de fuego, una tipo
pistola y una escopeta, además de una bomba; se presume que ambos abatidos
pertenecen a la banda de “El Picure”, cuyo líder fue abatido a principios de
mayo.
Atacó a los ladrones con una espada samurai: "Lo hizo
en legítima defensa", dijo la fiscal
Clarin.com
13/04/15
Córdoba.
"Su reacción estuvo de acuerdo y en forma proporcional
al peligro de vida que corrieron él y sus familiares", le confió una
fuente judicial a Clarín, respecto al hombre que se defendió de los ladrones
con una katana y los hirió gravemente.
Asaltante repelido con katana
Esta mañana la fiscal Jorgelina Gutiez esperaba en su
despacho al hombre que el viernes pasado defendió la vida de su familia con una
katana -espada utilizada en artes marciales-, cuando en plena madrugada tres
delincuentes armados con una pistola calibre 9 milímetros asaltó su casa de
barrio Cerro Norte.
Hasta hoy, la víctima no pudo declarar ante la Justicia,
mientras que su esposa ya declaró y detalló sobre cómo fue el violento atraco
donde los tres delincuentes sometieron al matrimonio a una violenta paliza.
Asaltante repelido con katana
Una fuente de la Justicia confió a Clarín que la fiscal
Gutiez no imputará al hombre que repelió el asalto con la espada samurai –su
esposa también tomó otra espada de adorno, pero no alcanzó a utilizarla- ya que
actuó en legítima defensa de su familia: su reacción estuvo de acuerdo y en
forma proporcional al peligro de vida que corrieron él y sus familiares.
El asalto ocurrió alrededor de las 3 del viernes, cuando
tres asaltantes rompieron con un caño una persiana y una ventana e ingresaron
en una casa de calle Chaquira al 7700, donde dormía una familia: el dueño de
casa, un obrero metalúrgico de 49 años; su esposa de 48; el hijo de ambos, de
14; y el padre de la mujer, de más de 70 años de edad.
Ni bien entraron, los delincuentes le pegaron varios
culatazos con la pistola en la cabeza al dueño de casa, quien les entregó $
3.600. Luego arremetieron hacia el cuarto del hijo adolescente y la mujer se
los impidió, por lo que la golpearon duramente.
Asaltante repelido con katana
En ese momento, el dueño de casa aprovechó y descolgó la
katana de la pared y atacó a los delincuentes que le pateaban la cabeza a su
esposa.
Por el violento atraco fueron imputados por el delito de
robo calificado Juan Cruz Tolosa (19), Caín Mena (19), Maximiliano Moyano (24)
y Maximiliano Peralta (25). Mientras que Gabriela Loyola (28) fue acusada de
entorpecimiento a la Justicia y encubrimiento.
La mujer de la casa le contó al diario cordobés La Voz del
Interior: "Si me preguntas cómo me pude defender del ladrón, no sé cómo me
pude defender. Uno no está preparado para estas situaciones". Y agregó que
la familia aún sigue "en estado de shock".
Xxx
Coche de los asaltantes repelido con katana
Cuando el obrero metalúrgico hirió a los asaltantes, éstos
huyeron en un automóvil donde los esperaba un cómplice. Pero a los pocos metros
el vehículo se detuvo por fallas mecánicas y debió ser empujado por los
ladrones.
Cuando los vecinos salieron a ver que pasaba, el auto
arrancó pero uno de los ladrones quedó rezagado y simuló ser víctima del
atraco. Un vecino le prestó un teléfono para que pida ayuda y a los pocos
minutos apareció Gabriela Loyola en moto y lo rescató.
Unas cuadras más lejos, el automóvil con los delincuentes
frenó definitivamente al perder el control y estrellarse contra un árbol.
Mató a su hermano de dos años a
golpes, porque se aburría cuidándolo
La escalofriante historia de Christian Fernández,
el criminal más joven de EEUU
Con tan sólo dos años, fue encontrado desnudo
vagando de madrugada por la calle, tras escaparse del motel donde su abuela
drogada lo 'cuidaba'.
Su padrastro se suicidó delante suyo, después de propinarle una brutal
paliza.
La vida de Cristian Fernández está plagada de violencia y abusos desde
su infancia
Periodista
Digital, 23 de agosto de 2013 a las 09:48
La vida de Christian Fernández, el menor de 13 años que iba a ser
condenado a cadena perpetua en EEUU pero que al final sólo estará entre rejas
hasta 2018, es la historia de un drama desde su concepción.
Abusos, violencia y maltratos se repiten en su corta pero
acelerada infancia. Biannela Marie Susana, su madre, lo tuvo con tan sólo 12
años después de ser violada por un vecino, condenado a 10 años de prisión. Un
hijo ilegítimo que marcó la vida de ambos.
Con tan sólo dos años, Christian fue encontrado por las
autoridades de Miami desnudo vagando de madrugada por la calle, tras escaparse
del motel donde su abuela lo 'cuidaba' bajo los efectos de las drogas.
Él y su madre, todavía menor, pasaron a estar supervisados
por los servicios sociales. Apenas un año después, fue expulsado de la
guardería por bajarle los pantalones a un compañero y simular que mantenía
relaciones sexuales.
Las autoridades determinaron entonces que el niño había
sufrido abusos de uno de sus primos.
También descubrieron que el pequeño Christian había matado a
un gato porque le había arañado, y fue tratado para corregir su comportamiento
"antisocial y con tendencias criminales", según sus informes.
Su vida parecía enderezarse hasta que su madre se casó con
Luis Alfonso Galarraga.
Tras cinco años de difícil convivencia, Galarraga se pegó un
tiro delante de los hermanastros de Christian, que antes había recibido una
brutal paliza. La violencia se apoderó de su vida y el fatídico 14 de marzo de
2011 se constató.
Brianella, con 24 años en ese momento, le dejó al cargo de sus dos hermanos
pequeños.
Cuando volvió a casa de noche, se encontró al menor de dos años sangrando
por la nariz y los oídos, inconsciente en el suelo. La madre volvió a meterlo
en la cama, después de que Christian le mintiese asegurando que sólo se había caído
de la cama.
Se despreocupó, navegó dos horas en internet, hasta que se dio cuenta de que
el bebé no se movía. Las investigaciones demuestran que entonces buscó en la
red los síntomas que presenta una persona "con un golpe en la
cabeza".
Asustada, avisó a emergencias, pero era tarde. El más pequeño de la familia
falleció en el hospital dos días después con una fractura de cráneo.
Brianella se declaró culpable por negligencia, tras demostrarse en la
autopsia que si hubiera avisado a emergencias podría haberse salvado
.
Además del homicidio de su hermano, Cristian será juzgado por abusar
del otro de cinco años.
LA MADRE SALDRÁ A LA CALLE
A la madre de Christian, Biannela Susana, la acaban de
condenar por su contribución al crimen.
Según recoge The Florida Times-Union, el juez James Daniel
sentenció a Biannela, de 27 años, a pasar 10 años de prisión.
Pero tras la rebaja de años y los cuatro meses que ella ya
ha pasado en la cárcel esperando el juicio, no seguirá entre rejas ya que el
magistrado suspendió el resto de la condena a cambio de libertad condicional.
Así que Biannela Susana saldrá a la calle, pese a su papel
en la muerte de David Galarraga, de dos añitos, y hermanastro de Christian.
La Corte decidió que debe pasar 90 días en una casa refugio
para mujeres víctimas de violencia doméstica y después dos años en una
institución en la que recibirá asistencia de salud mental y ayuda en general
para continuar con su vida.
Susana se declaró culpable de homicidio agravado por la
muerte de su hijo de 2 años de edad a manos de otro hijo Christian, que tenía
12 años en el momento del crimen.
Los fiscales sostuvieron en la causa que Susana esperó más
de cuatro horas antes de solicitar ayuda médica para su hijo menor.
En un principio se enfrentaba a una posible condenad de 30
años de prisión. Susana también deberá esperar a que un terapeuta apruebe que
vuelva a tener contacto con sus hijos biológicos.
79 MENORES CONDENADOS A CADENA PERPETUA
En la actualidad, 79 presos con menos de 14 años se
encuentran cumpliendo cadena perpetua sin posibilidad de excarcelación, de los
casi 2.500 menores condenados en el país a estar toda su vida en una cárcel,
según cifras de Human Right Watch, un 16,4% del total de presos.
Casi dos tercios de estos menores son jóvenes de color y 175
niñas, algunos de los cuales llevan más de media vida encerrados.
Una polémica que se reabre después de que la Corte Suprema,
el más alto tribunal de EEUU, declarase en mayo de este año que la cadena
perpetua a menores era inconstitucional.
Se trataba de la tercera decisión sobre esta materia que
tomaba el grupo de nueve magistrados: en 2005 abolió la pena de muerte para
este colectivo, salvando a 50 niños del corredor de la muerte, y en 2010
declaró inválida la cadena perpetua para 130 menores sin delitos de sangre.
A pesar de ello, la histórica decisión no supone el fin de
estas condenas, como ha quedado patente en el caso de Cristian Fernández. Con
cinco votos a favor y cuatro en contra, la Corte Suprema concluyó "que
cualquier jurado o juez debe tener en cuenta los factores atenuantes que han
llevado al joven a cometer el delito antes de imponer una condena que implique
pasar toda la vida en prisión".
El alto tribunal se pronunció respecto al caso concreto de
dos menores de 14 años, Evan Miller y Kuntrell Jackson, aunque la sentencia
sentó jurisprudencia. "Espero que la mayoría de los convictos tengan
nuevas sentencias, y admito que esta nueva decisión por parte puede hacer que
los Estados cambien las condenas por su cuenta o modifiquen sus leyes",
sostenía Bryan Stevenson, abogado de ambos menores, tras conseguir la rebaja
para sus defendidos.
EEUU dificulta la imposición de estas penas, pero no las
prohíbe
Los magistrados del Supremo dejaban claro que "la
posibilidad de que estas condenas se den, va a ser muy baja", aunque no
imposible, al acogerse a la Octava Enmienda, que garantiza el derecho a no ser
sometido a castigos inusuales o crueles, a la inmadurez e impulsividad de los
condenados para adoptar penas menos rigurosas que a un adulto.
Dejaba sin embargo la puerta abierta a la posibilidad de que
sean juzgados como un mayor de edad, como es la situación de Cristian
Fernández. Además, algunos de los miembros del alto tribunal expusieron sus
reticencias a la decisión.
"No hay nada en nuestra Constitución que autorice a
esta Corte a cambiar esta decisión", aseguraba el juez Thomas.
La facción más conservadora formada por su presidente, John
Roberts, y los jueces Antonin Scalia, Clarence Thomas y Samuel Alito se opuso
rotundamente a la medida, argumentando que "las decisiones sobre las
sentencias más apropiadas para los adolescentes asesinos tienen que ser tomadas
por los legisladores y no por los tribunales".
29 estados no diferencian entre homicidas adultos y menores
Y es que en 29 estados norteamericanos, la ley todavía
establece la cadena perpetua para el homicidio, con independencia de si el
crimen ha sido cometido por un menor.
Los Estados tienen libertad para determinar su duración
máxima, la mínima es de 10 años, aunque la mayoría todavía recoge la pena de
por vida, sin libertad condicional, siendo el único país del mundo en aplicar
esta severa pena contra los menores, según Amnistía Internacional.
Varios tratados internacionales prohíben precisamente la
imposición de estas condenas, como el artículo 37 de la Convención de la ONU
sobre los Derechos del Niño de 1989, ratificada por todos los países salvo EEUU
y Somalía.
Por otro lado, la Convención Internacional de Derechos
Civiles de 1966 fue firmada por EEUU a cambio de incluir una excepción a la
prohibición para condenar a menores en "circunstancias
excepcionales".
Los menores con cadena perpetua se ha multiplicado por seis
desde 1966
Entonces había 400 menores en esa situación, ahora son más
de 2.500 los niños que podrían pasar el resto de su vida tras las rejas.
Una situación que parece no tener fin, a pesar de las
sentencias del Supremo norteamericano. De hecho, el Departamento de Justicia de
EEUU reconoce hasta 29 casos de menores de 14 años que han cometido asesinatos
en los últimos dos años.
Cristian Fernández podría convertirse en unos meses en uno
de esos menores que crezcan y envejezcan en prisión. La acusación de la
Fiscalía para juzgarlo como un adulto por la gravedad de su crimen fue aceptada
por el juez.
De nada sirvió una iniciativa popular que recogió más de
190.000 firmas en todo el país para que sea juzgado como lo que es, un menor.
La fiscalía se opone a esta petición, que permitiría que
Fernández quedase libre con 21 años.
"Tenemos que proteger a la sociedad de este individuo.
Aplicar la pena máxima a un niño de 12 años es algo muy triste, pero es la
única medida legal que tenemos para asegurar la seguridad de los
ciudadanos", aseguraban los responsables de la acusación contra el menor.