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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Biología y delitos violentos




Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings®  / NCYT®)
Neurología

Biología y delitos violentos

Martes 10 de Diciembre de 2013
Equipo de Amazings® / NCYT®


Los cambios físicos y químicos en el cerebro durante el desarrollo pueden ser una de las causas de algunas conductas anómalas e incluso delictivas, según se concluye examinando los resultados de varios estudios, presentados en un congreso reciente de la Sociedad de Neurociencia (Society for Neuroscience) en San Diego, California, Estados Unidos.

Conocer la influencia exacta que sobre la conducta tienen los cambios en regiones específicas de la zona prefrontal del cerebro durante el desarrollo del mismo podría conducir a nuevos tratamientos y a intervenciones más tempranas para tratar desórdenes en los cuales la impulsividad y la agresividad desempeñan papeles clave. Esta línea de investigación podría ayudar a encontrar mejores modos de prevenir las conductas que llevan a perpetrar delitos violentos.

La investigación realizada por el equipo de Katherine Nautiyal, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York, indica que la ausencia de receptores de serotonina durante las fases tempranas del desarrollo conduce a conductas muy agresivas e impulsivas en ratones. La impulsividad, pero lamentablemente no la agresividad, vuelve a niveles normales al reintroducir los receptores.

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 El papel de la biología en la conducta humana violenta es tema de debates candentes desde hace tiempo, sobre todo cada vez que en un juicio contra el autor de un crimen violento se aportan análisis de su cerebro que pueden indicar una tendencia incontrolable a ejercer la violencia por culpa de anomalías en el desarrollo cerebral. (Ilustración: Amazings / NCYT / JMC)


En otro estudio, el llevado a cabo por el equipo de Kristina Caudle, de la Escuela Médica Weill Cornell en Nueva York, se ha constatado que los adolescentes reaccionan más impulsivamente al peligro que los adultos o los niños, y que la corteza prefrontal trabaja con un nivel de esfuerzo mayor para ejercer el control sobre las reacciones impulsivas a señales de peligro.

Por su parte, en la investigación presentada por Joshua Buckholtz, de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, se ha llegado a la conclusión de que un control débil de la corteza prefrontal del cerebro (la cual regula la personalidad, la toma de decisiones, y el autocontrol) sobre regiones asociadas con la recompensa y la motivación podrían explicar la falta de autocontrol experimentada por muchos individuos antisociales.

Los vínculos aparentes entre biología y delitos violentos no pasan desapercibidos para los abogados defensores ni para sus clientes. Y para bien o para mal, las personas acusadas de crímenes violentos recurren cada vez más a valerse de la ciencia para intentar mitigar su culpabilidad en los actos que han cometido, esgrimiendo escaneos de sus cerebros y la literatura médica con el propósito de aportar al juez la mayor cantidad posible de indicios de que padecen problemas mentales y de que estos afectan de forma notable a su conducta. Este fenómeno social y legal lo ha analizado a fondo el equipo de Nita Farahany, de la Universidad Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos.

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Fuente: http://noticiasdelaciencia.com/not/8995/biologia_y_delitos_violentos/

Reincidencia y peligrosidad: Eliminadas en Proyecto Código Penal Argentino

En el código penal de Zaffaroni robarle a un "rico" tendrá una pena menor

Claudia PeiróPor: Claudia Peiró cpeiro@infobae.com
El anteproyecto redactado a pedido de Cristina Kirchner por una comisión que preside el juez de la Corte Suprema propone además eliminar la reincidencia y no castigar delitos "irrelevantes"

Meses atrás, la Presidente recibió a la comisión que redactó el anteproyecto en su despacho
Meses atrás, la Presidente recibió en su Despacho a la Comisión que redactó el Anteproyecto. Crédito: Télam

De aprobarse esta propuesta, en el nuevo Código Penal se eliminarán dos figuras que, en opinión de los redactores, se usan para estigmatizar y perseguir a los más débiles: la reincidencia y la peligrosidad. La definición es sorprendente, si se considera además que esta doctrina se viene aplicando hace tiempo y explica que -por citar un caso- delincuentes como Juan Ernesto Cabeza hayan podido cometer un nuevo asesinato –el de Tatiana Kolodziey, en Resistencia, en octubre de 2012- porque un juez les concedió el beneficio de la libertad condicional pese a que ya habían cometido otros delitos de ese tipo. Es difícil ver una estigmatización en este caso; sí, en cambio, una de las causas de los altos niveles de inseguridad que se viven hoy en Argentina.

Y éste es sólo uno de los muchísimos casos de crímenes aberrantes cometidos por delincuentes que, por su condición de reincidentes, deberían haber estado bajo regímenes de prisión efectiva y no gozando de distintas formas de libertad morigerada.

"Hay que dejar en claro que la reincidencia no es ninguna forma de estigmatización –dijo el abogado penalista Eduardo Gerome a Infobae- ya que no se registra a un individuo por una calidad personal sino por su conducta antisocial; dos cosas absolutamente distintas. Estamos ante una garantía que necesita la gente de la calle ya que ella debe ser merecedora de la atención prioritaria del legislador. Lamentablemente, este aspecto de la reforma va en contra de lo que siente y quiere la sociedad, en contra del justo sistema de premios y castigos que debe presidir la vida en relación".

En mayo de 2012, por decreto presidencial, se encomendó a un grupo de especialistas la elaboración de un nuevo Código Penal. La comisión quedó presidida por Raúl Zaffaroni e integrada por León Arslanian, Ricardo Gil Lavedra, María Elena Barbagelata y Federico Pinedo. Además del sesgo mayoritariamente garantista de las personas convocadas, un objetivo loable, como el de devolver coherencia y unidad a un Código que fue perdiendo esos atributos al ritmo de diferentes reformas, se convierte en excusa para introducir cambios que modifican la concepción misma del derecho sobre el cual se asienta la ley penal hasta ahora.

El proyecto será presentado a Cristina Kirchner en febrero del año que viene para ser luego enviado al Congreso. Aunque el texto del anteproyecto no será dado a conocer hasta que esté en manos de la Presidente, los principales cambios que traerá se filtraron a un matutino el sábado pasado. Y, más interesante aún, también se conocieron algunos de los argumentos usados para fundamentar estas reformas.

Por ejemplo, se dice que el registro de reincidencia es usado para evitar la libertad condicional, como si no existieran casos en los que ésta puede legítimamente ser negada. ¿Acaso no han abundado en los últimos años los crímenes cometidos por delincuentes con antecedentes?

"La eliminación de la reincidencia –aplica Gerome- significa que cuando una persona es juzgada por un delito, los jueces no pueden tomar en cuenta si ya tuvo condenas anteriores por el mismo delito u otros y, en consecuencia, agravar su pena o determinar que ésta no pueda quedar en suspenso. Por ejemplo, si se está juzgando a un individuo por robo, el juez tiene que dar el mismo trato y la misma pena a quien delinque por primera vez que a quien pueda tener 4 o 5 condenas anteriores".

Es evidente que el principio de igualdad ante la ley queda de este modo desvirtuado. Para Gerome, "esto es una afrenta a la sociedad, a la enorme cantidad de gente que tiene un comportamiento social correcto, pero ve que su conducta no tiene valor alguno para la ley y también para quienes han incurrido alguna vez y por excepción en un hecho delictuoso y recibirán el mismo trato que un profesional del delito".

En fin, hay una sorprendente benevolencia con la reincidencia –que con demasiada frecuencia ha tenido consecuencias letales para la sociedad- en un proyecto que sin embargo prevé castigar los delitos ambientales e informáticos y hasta la tortura "por omisión".

Más llamativo aún es que, entre las nuevas valoraciones de las penas y las conductas que prevé al anteproyecto, siempre según lo que se hizo trascender a la prensa, "no será lo mismo el robo de 100 pesos, por caso, a alguien que gana 500, que a alguien que gana 10 mil". Por si quedan dudas, otro ejemplo lo aclara: no es lo mismo "robar una horma de queso de un supermercado que de un almacén".

De ahí a la incitación a robar "a los ricos" y a saquear supermercados, hay un solo paso.

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Barricadas antisaqueos de los vecinos de Tucumán durante la ola de robos de la semana pasada
Además de controvertido, este punto de la reforma es autóctono. No existe en países serios. "Esta diversidad entre el robo a una persona de pocos ingresos con respecto a una de mejor condición económica, que no existe en otras legislaciones serias, no puede sostenerse, ya que implicaría alentar la sustracción a los ricos puesto que así la pena será menor. El Estado no puede hacer esta clase de distinciones porque, independientemente del efecto que pueda causarle al damnificado, el hecho que lleva a cabo el autor es el mismo", explica Gerome.
Y para subrayar la insensatez, agrega: "Siguiendo este criterio, podría pensarse en aplicarle menor pena al que mata un hijo de un matrimonio que ya tiene otros tres que al que mata a un hijo único. Se trata de una posición absurda que no puede encontrar recepción legislativa".

Finalmente, advierte Gerome, "hay que tener mucho cuidado con la legislación del principio de insignificancia ya que, por un lado, su determinación va a quedar a consideración de los jueces, con las diferencias cuantitativas que van a encontrarse entre ellos, y, por el otro, esto puede incidir en el aumento de estos delitos al sabérselos impunes".

Desde ya que este aspecto de la reforma va en contra del principio de tolerancia cero, que ha servido a otros países para alcanzar mejores niveles de seguridad. Piénsese que las sociedades con los índices más bajos de criminalidad son también aquellas en los cuales se castiga hasta la menor transgresión –por caso, el peatón que cruza con semáforo en rojo aun cuando no venga un auto.

Para ejemplificar el concepto de irrelevancia se dice que es una obviedad que no es lo mismo el robo de un auto que el de una golosina y se recuerdan casos de causas abiertas contra personas que robaron comida en un supermercado. Pero el código actual ya prevé el llamado "estado de necesidad", como atenuante de un delito. En algunos países se habla de "hurto famélico".
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Fuente: http://www.infobae.com/2013/12/18/1531649-en-el-codigo-penal-zaffaroni-robarle-un-rico-tendra-una-pena-menor
Pero los cambios que este anteproyecto pretende introducir parecieran apuntar a consolidar el clima de anomia social y de impunidad para el delito que se vive en el país.

martes, 17 de diciembre de 2013

India: iIegal el sexo y el amor

   Ahora en India es ilegal el sexo...
y el amor

                                         

Comentario a un post publicado en Planeta Urbe el 11-12-13, a raíz de haber sido declaradas ilegales las prácticas homosexuales; además, afirma que dónde la gente se muere más de hambre, se preocupan más de quién se acuesta con quién.

     En materia de moral no se puede hablar de avances ni de retrocesos; sí algo es moralmente malo, siempre será moralmente malo, y ese es el caso de la homosexualidad, condenada desde siempre, así como la pedofilia, la zoofilia y otras perversiones. De lo contrario, podríamos igualmente tolerar y justificar el incesto, el canibalismo, la drogadición, el robo, el asesinato y todo acto que atente en contra de la convivencia armónica, ordenada y pacífica. ¿Quieres hacer el amor con tu perro? ¡Hazlo en la intimidad, no pregones ni te jactes de esa vagabundería en público, ni pretendas equiparar esa suciedad con el matrimonio!!! ¿Quieres pervertirte y degradarte? ¡Perviertete y degradate tú solo, a solas!!! ¡El resto de la sociedad ni quiere pervertirse ni quiere degradarse!!! Lamentablemente a cuenta de "derechos humanos" y otras sandeces ya hasta los delincuentes encarcelados están dictando pautas de conducta y hasta de moda... 

El post de Planeta Urbe: Clik 



lunes, 16 de diciembre de 2013

Nueva generación de narcotraficantes


La nueva generación de narcotraficantes




 
Por Agencias



México, DF.- En septiembre de 2006, el ya mermado cártel de la Familia Michoacana se dio a conocer en México arrojando cinco cabezas humanas a una pista de baile en la ciudad de Uruapan. Unos meses antes, una escena similar se había vivido en Acapulco con las de dos policías que habían abatido a cuatro narcotraficantes. Desde entonces, la brutalidad de los crímenes ha superado todo lo conocido.

Cuerpos desmembrados, cadáveres colgando de puentes, mensajes tallados en la piel de las víctimas, decenas de degollados... Los mexicanos se han tenido que acostumbrar a escenas dantescas, que ya no ocurren sólo en las localidades fronterizas, las que más se disputan los cárteles, sino que también han llegado a la capital.

Sin atención

El sistema judicial del país no ha encontrado el modo de llegar a estos criminales. La estrategia que emplea el Gobierno apunta a capturar a los capos, mientras que los autores de estas masacres, que se han vuelto cada vez más cotidianas, parecen quedar en un segundo plano de importancia.

Aunque sea difícil dar con los responsables directos de esos casos, parece en cambio posible hacerse una idea de qué tipo de personas son. La Dra. Feggy Ostrosky Solís, una las pocas profesionales que estudia el comportamiento psicológico de los criminales en México y autora del libro “Mentes Asesinas. La violencia en tu cerebro, tiene respuestas”.

Esta investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) contó a Infobae América que, de acuerdo con los estudios que realizó, la mayoría de los sicarios presentan un perfil de psicópatas.

“La psicopatía no es una locura, no es que oigan voces que les digan que vayan a matar; es un trastorno de personalidad que se presenta en el 1 a 6 por ciento de la población normal”, explicó, agregando que suelen ser mentirosos patológicos, por lo general superficialmente encantadores y con poca capacidad de empatía.

La especialista indicó, no obstante, que cada vez se observa más un segundo grupo, y que está compuesto por lo que ella llama sociópatas culturales. Se trata de jóvenes que no han tenido oportunidades verdaderas de estudio o trabajo y, despojados de valores sociales que guíen sus conductas, se convierten en presa fácil del crimen organizado. “Son las personas que no estaban destinadas a ser tan despiadadas, pero por efectos sociales se convierten en eso”, resume.

Ostrosky explicó cómo las fallas en las instituciones del Estado contribuyen a este problema. En México “hay ocho millones de jóvenes que han abandonado la escuela, que no sabe cómo retenerlos, y tampoco encuentran trabajo”. A ello se suma un segundo fenómeno, que es una sociedad que fomenta la acumulación de bienes materiales, “que entiende que quien más tiene, más vale”. Y es allí en donde actúa el crimen organizado, que les ofrecen grandes sumas de dinero por trabajos de sicario.

No hay educación

Existe, además, una segunda razón, que no es menos importante: la familia. Estos jóvenes suelen tener “madres solteras, sin cooperación paterna, y que como no están en la casa porque tienen que trabajar se vuelven muy permisivas para tratar de compensar esa falta. Entonces no hay enseñanza de valores, de autocontrol y autorregulación de los impulsos”, señaló.

“El ser humano atraviesa todo un proceso en el que tiene que aprender reglas de interacción. Y estas personas, por esas razones, apagan sistemas en el cerebro que nos hacen que respondamos con empatía, pero como no están educados en esa parte afectiva entonces funcionan como sociópatas”, advirtió la doctora, quien sin embargó destacó que “esas gentes a lo mejor podrían ser readaptadas con programas eficientes”.

Es por eso que los cárteles cada vez reclutan a más gente joven. “Porque es muy fácil hacerlo. Ellos no tienen con qué formar una conducta moral, porque tienen que tener una construcción a lo largo de la vida de factores emocionales, cognoscitivos y conceptuales. Y la situación que ha vivido México no es fácil”.

La violencia, un mensaje

En las últimas semanas, una serie de homicidios en masa ha regado de muertos a varios estados. En poco más de un mes, fueron hallados más de 100 cadáveres con visibles rastros de violencia. Las autoridades creen que se debe a una disputa entre los cárteles por el control de las rutas de tráfico de drogas. Y atribuyen la brutalidad de los crímenes a que son mensajes entre ellos.

Esta clase de afirmaciones ha motivado un debate sobre la cobertura informativa que se hace de los casos. De hecho, en marzo de 2011 muchos medios asumieron un compromiso de moderar el modo en que se informa de ese tipo de noticias para evitar ser un canal de comunicación al servicio de los criminales. 


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Fuente:  http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/la-nueva-generacion-de-narcotraficantes

Pandillas en Trinidad y Tobago

Las pandillas son la nueva ley en la Trinidad y Tobago urbana


Escrito por Erika Johnson *   Martes, 22 Octubre 2013



Policía en Trinidad y Tobago
Policía en Trinidad y Tobago
     
   El 11 de septiembre, la brutal decapitación de un hombre, que según la policía era una advertencia a los pandilleros, es un ejemplo del reciente aumento en la brutalidad, que de por sí ya es significativa, de la actividad pandillera en Puerto España. En la actualidad existe una tendencia hacia la llamada "metodología suramericana de la guerra", en el que las decapitaciones y otras formas extremas de violencia son la regla general en el tratamiento de las pandillas rivales; tan sólo el 14,3 por ciento de los jóvenes de Trinidad y Tobago confía en su satisfacción con la policía[1].

   Además, a mediados de agosto se produjo un incidente en el que seis personas murieron en un período de 24 horas, en una "guerra territorial" que atrajo el nivel de atención que generalmente reservan los medios para las actividades pandilleras en países más desarrollados. La actividad de las pandillas en los países del Caribe ha sido ignorada pese al hecho de que "las pandillas en Jamaica y Trinidad y Tobago se han vuelto tan omnipresentes, que representan un desafío a la soberanía del Estado"[2].

    El primer ministro de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar del partido Congreso Nacional Unido, se reunió con el líder de la oposición, el Dr. Keith Rowley, para discutir la manera de abordar la situación, pero esto fue un suceso inusual, y lo más seguro es que la decisión de simplemente aumentar la fuerza policial no tenga un efecto permanente sobre la persistente presencia de las pandillas en Trinidad. La violencia es un problema grave en las islas, pero orientar los esfuerzos únicamente a este problema no es una reforma eficaz.

    Las pandillas en Trinidad y Tobago, específicamente en las áreas de alto riesgo como la capital y Laventville, se han institucionalizado tanto que son una amenaza para, y en algunos casos controlan, las infraestructuras cruciales del país. Las pandillas en el Caribe, principalmente en Trinidad y Jamaica, tienen un efecto poco común y, en últimas, mucho más peligroso en sus alrededores. Independientemente de su tamaño, el cual es sorprendente desproporcionado en relación a su devastador impacto, todas las pandillas en Trinidad tienen más capacidad de penetración que las que se encuentran en países desarrollados, y se han convertido en instituciones sociales que van más allá de los fines sociales y están llegando a parecerse a pequeñas formas de gobierno.

Una organización única
    
   Actualmente hay más de 100 pandillas en Trinidad y Tobago, un pequeño país formado por dos islas y una población total de poco más de 1,3 millones de habitantes[3]. Una de las pandillas más grandes, Jamaat al Muslimeen, cuenta con 600 miembros bajo un solo jefe anónimo[4].

    Lo inusual de este capo, sin embargo, es que él es también propietario de un concesionario de autos, un trabajo que ofrece lo suficiente para un adecuado modo de vida en sí mismo. La explicación de su participación en una organización criminal violenta parece ser que, además de los incentivos económicos, las pandillas ofrecen un nivel de poder comparable a una carrera política, donde "estos grupos pueden ser la única fuente de servicios sociales y judiciales eficaces para las comunidades en las que operan y como resultado, estos jefes criminales terminan convirtiéndose en una especie de líderes comunitarios"[5].

    Estos "servicios sociales y judiciales" tienen un alcance sorprendente. El 81 por ciento de los pandilleros interrogados en una encuesta realizada por la Revista International Criminal Justice de la Universidad Estatal de Georgia (Estados Unidos) informó que las pandillas en Trinidad llevaban a cabo reuniones regulares, en comparación con el 50 por ciento de sus contrapartes en Estados Unidos, pero las actas de estas reuniones son lo que realmente hacen la diferencia[6]. Los pandilleros que han avanzado en las filas imparten disciplina a los miembros de rangos menores por romper sus leyes, simplemente porque sus acciones no fueron autorizadas, a menudo usando el homicidio como herramienta de castigo por estas indiscreciones, como lo harían con miembros de una pandilla rival. Además, en ausencia de un sistema jurídico, las pandillas tercerizan su justicia en situaciones tan triviales como los padres que castigan a sus hijos. Estos (en su mayoría) hombres son tan educados como cualquier otra persona (61,9 por ciento terminó la escuela secundaria, en comparación con el 64,2 por ciento de los no pandilleros), consiguen parte de sus ingresos de fuentes legítimas y ayudan a hacer cumplir las normas de la comunidad, por lo cual no son pandillas callejeras comunes, sino más bien instituciones criminales organizadas con importantes funciones sociales[7]. Las pandillas de Trinidad y Tobago se han infiltrado en el gobierno oficial y crearon una administración paralela –al menos en los centros urbanos– de violencia y orden estricto, sin ninguna señal de ética o de capacidad para abordar el bienestar.

Arruinando el bienestar social

    La estructura proporcionada por las pandillas altamente organizadas tiene tintes del tipo de criminalidad mafiosa y de collar blanco, que tiende a ser perjudicial sobre todo para los dueños de negocios, sin embargo, el estilo atípico de las pandillas de Trinidad y Tobago inflige problemas sobre la sociedad, que están por encima y más allá de las concepciones populares del crimen organizado. El jefe mencionado anteriormente ha usado su condición de “líder comunitario" para autorizar muchos tiroteos este mes por contratos gubernamentales. Aparte de sus actos violentos, estas organizaciones criminales toman de los necesitados y controlan programas legítimos destinados a ayudar a la población de Trinidad y Tobago. El Programa de Alivio al Desempleo del país (URP, por sus siglas en inglés) se creó para proporcionar ayuda, de una forma productiva, para aquellos que no pueden ganarse la vida por sí mismos "pagando a los desempleados para realizar tareas de servicio público, como el arreglo de las aceras y desagües", pero incluso se cree que este programa está bajo el control de las pandillas y es usado para la financiación de la criminalidad, "un número de homicidios han sido rastreados a conflictos relacionados con el URP"[8].

   La asistencia para el desempleo es sólo un ejemplo de una tendencia más amplia, donde la competencia por los contratos de desarrollo provoca un aumento de la violencia entre las pandillas. Un artículo publicado el 21 de agosto por Stabroek News cita una fuente que menciona con indiferencia un tiroteo por un contrato y la competencia por otro para construir una cancha de baloncesto en Duncan Street, una de las zonas más complejas de Puerto España, así como la ubicación de seis homicidios que dio lugar a la reciente atención de las autoridades a las pandillas[9].

   Cualquier estructura que las pandillas ofrecen a Trinidad y Tobago se ve ensombrecida por los efectos tóxicos que infligen a las instituciones legítimas, ya que "la violencia e intimidación que reina en estas zonas urbanas [obstaculiza] el desarrollo de organizaciones comunitarias democráticas y, en última instancia, la capacidad de la población para mejorar sus condiciones de vida y el desarrollo social, a pesar de los beneficios a corto plazo que podrían obtener a través de la cooperación [con las pandillas]"[10]. Hayan o no externalidades positivas, la cultura pandillera ha convertido a los programas comunitarios bien intencionados en combustible para luchas de poder entre los grupos violentos que intentan colonizar los centros urbanos.

La ausencia de un gobierno legítimo

    Casi tan perjudicial como la actividad pandillera es la incapacidad del gobierno de Trinidad y Tobago para tratar efectivamente con éstas. Durante la sesión de apertura del Parlamento el 3 de agosto, el primer ministro Persad-Bissessar declaró como un objetivo detener la "creciente anarquía" en el país[11].
El líder opositor, Dr. Keith Rowley, quien se reunió con el primer ministro ese mismo mes para discutir el mismo tema, respondió a las declaraciones de Persad-Bissessar con la afirmación de que lo que podía hacer el Parlamento era hacer leyes, y que el colapso de la ley y orden sucede en la aplicación de éstas. No obstante, es importante señalar que la legislación aprobada por el gobierno para luchar contra la delincuencia local, tales como la "Ley antipandillas de 2012", ha demostrado ser ineficaz. Una de las disposiciones de la ley establece que un individuo que posea un chaleco antibalas legalmente obtenido puede ser condenado a 15 años de prisión si se "cree que pueda ser utilizado para el beneficio de, o bajo la dirección de, una pandilla" –un ejemplo de varios decretos que son hiperbólicos e inaplicables[12]–. Una ley antipandillas es difícil de manejar para cualquier gobierno debido a que el objetivo es difícil de definir, más aún cuando se trata de organizaciones arraigadas en la sociedad.

   La Ley antipandillas, en ultimas, perjudica más de lo que ayuda. Facilita las detenciones masivas y la escalada de la violencia, pero no facilita la condena de un gran número de criminales: después de los tiroteos a mediados de agosto, la policía detuvo a más de 100 personas, 59 de los cuales fueron puestos en libertad de inmediato, y al menos 42 quedaron bajo detención, pero no arrestados[13]. Además de esto, su aplicación tiene como objetivo la violencia callejera, que invita a las represalias de la policía de la misma forma. El resultado son los abrumadoramente bajos niveles de confianza en la policía que tiene la población actualmente[14].

    Estos sentimientos de falta de aplicación de la ley están garantizados. El 4 de septiembre en Beetham Gardens, la policía disparó y mató a Christopher Greaves, un joven de 23 años de edad y trinitario, un incidente de brutalidad policial que inspiró disturbios en toda la ciudad, a través de los que la población pedía justicia[15]. La respuesta de la policía, declarando el área una zona de guerra y, de nuevo usando la violencia a través de disparos y gases lacrimógenos, es un ejemplo de lo caricaturesco de la aplicación de la ley en Trinidad y Tobago, que debe ser remediada. La corrupción y las tácticas contraproducentes no son nuevas y, aunque el primer ministro Persad-Bissessar señaló que la anarquía está en aumento, es un problema que ha existido mucho antes de que asumiera su mandato en 2010.

    La BP, una de las más de 20 compañías de petróleo y gas que operan en Trinidad y Tobago, afirma que ha "cambiado su enfoque de la filantropía a apoyar el desarrollo a largo plazo (...) fomentando la capacidad de las ONG locales y las organizaciones comunitarias a través de la formación continua, ayudándoles a impulsar la mejora de la comunidad en sus propias áreas"[16]. Si bien la compañía ha creado 900 puestos de trabajo en Puerto España, programas como el de BP, que en teoría podrían ser muy beneficiosos para Trinidad y Tobago, pueden no estar teniendo el efecto deseado. Con suerte, van a contribuir a la formación de las instituciones alternativas necesarias para socavar la actividad pandillera sistémica del país. Un proceso mucho más riguroso para la repartición de contratos gubernamentales y programas comunitarios, así como la creación de instituciones alternativas para los jóvenes en situación de riesgo, pueden ayudar más a combatir las pandillas que asolan gran parte de Trinidad y Tobago.

     La legislación antipandillas es uno de los principales objetivos del Parlamento en esta sesión legislativa. No es posible determinar si se aprobará una legislación completa en el corto plazo, debido al mal historial del gobierno en el tema, evidenciado por la Ley Antipandillas de 2011 citada más arriba. Por otra parte, el gobierno también tiene que hacer frente a otras cuestiones relacionadas con la seguridad nacional, como la violencia policial y las detenciones excesivas, u optar por innovar a partir de sus acciones pasadas. Como está el panorama actualmente, las pandillas tienen un control más fuerte en la población de Trinidad y Tobago que su propio gobierno.

Fuentes
[1] "Beheading is warning from Trinidad gang members—Police" Caribbean360. Septiembre 11, 2013. Acceso en: septiembre 13, 2013. http://www.caribbean360.com/news/trinidad_tobago_news/1012846.html#axzz2fG5u4B66; Johnson, D., King, W.R., Katz, C.M., Fox, A.M., & Goulette, N. "Youth Perceptions of the Police in Trinidad and Tobago." Caribbean Journal of Criminology and Public Safety 13 (1&2): 217-253, 2008.

[2] Manwaring, Dr. Max G. A contemporary challenge to state sovereignty: Gangs and other illicit transnational criminal organizations in Central America, El Salvador, Mexico, Jamaica and Brazil. Carlisle, PA: Strategic Studies Institute, 2007.

[3] Trinidad and Tobago Population Clock. Country Meters. Acceso en: septiembre 23, 2013.http://countrymeters.info/en/Trinidad_and_Tobago/

[4] "Port of Spain gangs 'colonising' Trinidad…600 soldiers under boss" Stabroek News. Agosto 21, 2013. Acceso en: septiembre 23, 2013. http://www.stabroeknews.com/2013/news/regional/08/21/port-of-spain-gangs-colonising-trinidad600-soldiers-under-boss/

[5] Charles Parkinson. "Pandillas de Trinidad en violenta disputa por contratos gubernamentales" InSight Crime. Agosto 21, 2013. Acceso en: septiembre 24, 2013. http://es.insightcrime.org/noticias-del-dia/pandillas-de-trinidad-en-disputa-biolenta-por-contratos-gubernamentales

[6] Katz, Charles M., Maguire, Edward R., & Choate, David. A Cross-National Comparison of Gangs in the United States and Trinidad and Tobago. Universidad del estado de Georgia: International Criminal Justice Review, p. 10, 1-20, 2011.

[7] Ibíd.

[8] Ibíd; "The gangs of Trinidad and Tobago" Trinidad and Tobago Newsday. Marzo 18, 2013. Acceso en: septiembre 13, 2013. http://www.newsday.co.tt/letters/0175004.html 

[9] Ibíd, "Port of Spain gangs 'colonising' Trinidad…600 soldiers under boss";

Maguire, E. R., King, W. R., Johnson, D., & Katz, C. M. Why homicide clearance rates decrease: Evidence from the Caribbean. Policing and Society, 2010.;

Maguire, E. R., Willis, J., Snipes, J., & Gantley, M. Spatial concentrations of violence in Trinidad and Tobago. Caribbean Journal of Criminology and Public Safety, 13, 48-92, 2008.

[10] The University of the West Indies. St. Augustine: International Conference on Gangs, Violence and Government, noviembre 3-4, 2011. Acceso en: septiembre 23, 2013.http://sta.uwi.edu/conferences/11/gangviolence/

[11] Clint Chan Tack. "New war against gangs" Trinidad and Tobago Newsday. Agosto 3, 2013. Acceso en: septiembre 13, 2013. http://www.newsday.co.tt/news/0,181661.html

[12] Anti-Gang Act of 2011, Act No. 10 of 2011. Prmera Sesión Décimo Parlamento de la República de Trinidad y Tobago. Acceso en: septiembre 23, 2013. http://www.ttparliament.org/legislations/a2011-10.pdf

[13] "Trinidad and Tobago: Excited reactions belie decline in murder rate" Latin News. Septiembre 4, 2013. Acceso en: septiembre 11, 2013.  http://www.latinnews.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=57574&uid=55646&acc=1&Itemid=6&cat_id=792587%20

[14] Maguire, E. R., Willis, J., Snipes, J., & Gantley, M. Spatial concentrations of violence in Trinidad and Tobago. Caribbean Journal of Criminology and Public Safety, 13, 48-92, 2008;

Katz, C. M., & Fox, A. M. Risk and protective factors associated with gang involved youth in a Caribbean nation: Analysis of the Trinidad and Tobago Youth Survey. Pan-American Journal of Public Health/Revista Panamerica de Salud Publica, 27, 187-202, 2010; Townsend, D. No other life: Gangs, guns and governance in Trinidad and Tobago. Geneva: Small Arms Survey, 2009.

[15] Rickie Ramdas. "Police shooting prompts violent protests in Trinidad." Caribbean News Now. Septiembre 4, 2013. Acceso en: octubre 7, 2013. http://www.caribbeannewsnow.com/topstory-Police-shooting-prompts-violent-protests-in-Trinidad-17510.html

[16] "BP in Trinidad and Tobago." BP.com. Acceso en: septiembre 18, 2013.http://www.bp.com/en/global/corporate/about-bp/bp-worldwide/bp-in-trinidad-tobago.html

*Erika Johnson es una investigadora asociada en el Council on Hemispheric Affairs

El presente post fue publicado por @InsightCrime_es (http://es.insightcrime.org/analisis/las-pandillas-son-la-nueva-ley-en-la-trinidad-y-tobago-urbana); y apareció originalmente en Council on Hemisferic Affairs