FUNDAMERCED

miércoles, 7 de agosto de 2013

Pedofilia pederástica: Imputado un fraile en una red que planeaba secuestrar a niños para abusar de ellos




DETENIDO EN MÁLAGA

Imputado un fraile en una red que planeaba secuestrar a niños para abusar de ellos

El religioso fue detenido por la Policía Nacional en una operación contra una trama de intercambio de material pedófilo a través de Internet

07.08.13 - 20:01 -

Norma cultural y antijuridicidad en la cultura y las subculturas



Criminogénica

NORMA CULTURAL Y ANTIJURIDICIDAD 
EN LA CULTURA Y LAS SUBCULTURAS
Autor: FUNDAMERCED 

 
TESIS
         Según un cable de AFP, fechado el miércoles 7-08-2013, el Presidente estadounidense, Barack Obama, criticó el martes a los países que adoptan leyes discriminatorias contra los homosexuales, tras la adopción por Rusia de medidas que sancionan la "propaganda" gay.
         "Si se discrimina sobre la base de la raza, religión o la orientación sexual, se viola la moralidad básica que pienso debería trascender a cada país", dijo Obama al responder a una pregunta sobre la adopción de la nueva ley rusa, en un programa nocturno de entrevistas. "No tengo ninguna tolerancia con los países que intentan tratar a los gays, lesbianas o personas transgénero de una manera que los intimide o que les haga daño", destacó Obama, quien añadió que Rusia "no es el único país" que adopta este tipo de legislación contra los homosexuales.

ANTITESIS
         Muchas veces, los árboles nos impiden ver el bosque. Cada sociedad posee su propia cultura, sus propias costumbres; pretender que todas las sociedades se rijan por idénticos parámetros de comportamiento es una imposición cuyos efectos podrían ocasionar grave perjuicio social en sociedades que sean sojuzgadas para obligarlas a modificar sus propias pautas culturales, sustituyéndolas por otras extrañas a su cultura.
         El supuesto que más nos impacta es uno indio o hindú, el de la secta de los aghori. Cómo es sabido, la India posee una estructura social dividida en castas, y los indios o hindúes están conscientes de pertenecer a una casta en específico y así lo aceptan, hasta resignadamente; no protestan la existencia de esas castas, así como tampoco protestan por pertenecer a una casta y no a otra; la casta es algo natural en su cultura, subyace en sus creencias religiosas, y forma parte de su filosofía de vida; quizás por ello ni siquiera invoquen el recurrido expediente de los derechos humanos, para eliminar esa figura de las castas, así como tampoco a ningún personaje carismático se le haya ocurrido ejercer presión para eliminar ese sistema de división por castas. Sin embargo, los de la secta aghori* son descastados, no pertenecen a ninguna casta, no tienen casta.
         Los aghori conforman una subcultura dentro de la cultura hindú; sus creencias religiosas implican que para alcanzar la liberación mediante la plenitud metafísica e identificarse con lo Absoluto, el Nirvana, deben percibir la naturaleza ilusoria de todas las cosas y trascender esa no-dualidad; en la práctica, rompen con todo convencionalismo social y con todo tabú, perciben hasta en todo lo contaminado una manifestación divina y son propensos a alterar deliberadamente su propio estado de conciencia consumiendo profusamente alcohol y  drogas: opiáceos, marihuana, alucinógenos, etc.; aún más, viven en sitios de cremación, consumen carne humana, visten con andrajos, se adornan el cuerpo embardunándose cenizas de restos óseos, son coprófagos, urofagos, beben en cuencos elaborados con cráneos humanos, etc., y pese a sus extravagantes costumbres y estilo de vida, son reverenciados por el resto del pueblo hindú:  Son santones, poseen poderes curativos.


         Desde luego, analizando el comportamiento de estos santones necrófagos desde una perspectiva occidental judeo-cristiana contemporánea, no sabríamos sí arrestarlos a todos esos aghori por vagancia, o enarbolarlos como bandera para defender sus derechos humanos: Ellos también son humanos, merecen ser reconocidos y no ser discriminados ni siquiera por sus creencias religiosas. 


          He aquí lo absurdo de la cuestión. Los aghori* están allí, tranquilos, desenvolviendo libremente su personalidad: Flota un cadáver en el Ganges, se arrojan al agua, sujetan el cadáver y se lo comen enseguida; sin escándalo por parte de la sociedad, sin ninguna recriminación por ello, sin que perturben ni alteren el ánimo del resto de sus conciudadanos. Entonces, ¿Por qué juzgarlos desde nuestra perspectiva? ¿Por qué aplicarle nuestro criterio etnocéntrico a esa subcultura? ¿Por qué suponer qué cometen algún delito, sí ese comportamiento de los aghori no afecta al ánimo de los hindúes?



         Cambiemos el ejemplo: Sí un esquimal presta su mujer a todo visitante para que le haga compañía a éste durante las frías noches árticas, a sabiendas que una noche ártica dura seis meses ¿Será adulterio o tribadismo?  La respuesta correcta: Tras inculturizarse e internalizar las pautas culturales del pueblo que así se comporte socialmente, notará que no puede juzgar a otros pueblos o sociedades desde sus propios perjuicios y creencias; mucho menos pretender cambiar las pautas culturales propias de ese pueblo. (¿Amundsen dixit?)
         A este respecto cabría acotar algo que anotó Margaret Mead en su Diario: En un pueblo en particular hubo una gran hambruna; tras la llegada de unos predicadores, los nativos comenzaron a ir calzados, e ir vestidos con sus ropas domingueras, día tras día; pero olvidaron sembrar y hasta lo que pudieron cosechar se perdió, por no haberlo recolectado a tiempo. Se la pasaban todo el día viendo hacia arriba, contemplando meditabundamente. Pide, y se te dará.
   
SÍNTESIS
         Toda sociedad posee su propia cultura, y en esa cultura confluyen e interaccionan diversas subculturas, con sus propios modos de comportamiento y con sus propias costumbres y formas de expresarse; la dinámica social implica que la cultura dominante sufrirá modificaciones debido al influjo de las subculturas que bullen con vida propia dentro de esa sociedad, siendo paulatinamente modificadas las pautas culturales de esa cultura dominante; sin embargo, la globalización de las sociedades por efecto de la Noosfera implica también que esas culturas particulares que caracterizan a toda sociedad considerada en sí misma,  tiendan también a sentir la influencia cultural de otras sociedades, modificando sus propias pautas culturales, para sustituirlas por pautas extrañas a las de su propia cultura.
         La relevancia de la cuestión planteada radica en qué sí ignoramos qué es delito respecto a una sociedad dada, nos resultará mucho más difícil determinarlo en una sociedad globalizada. Circunscribiéndonos a una única sociedad, podríamos establecer cuál es la norma cultural en cuya virtud se establecerá la antijuricidad, pues identificando qué es antijurídico para esa sociedad en concreto conoceríamos entonces cuál es el comportamiento que podría ser objeto de estudio por parte de la Criminología; póngamos por caso los matrimonios infantiles*, niñas prepúberes casadas con ancianos desdentados de cien años de edad: 
         Existen grupos de presión luchando para evitar sean celebrados esos matrimonios en culturas pertenecientes a sociedades ubicadas en el otro extremo del mundo, con religiones diferentes a las nuestras, con costumbres muy distintas a las nuestras; suponemos que desde siempre esas niñas se mostraron reticentes ante esa perspectiva, y que hasta se opusieron a ser casadas con unos vejestorios, y que hasta se resistieron; y en las noticias observamos cómo algunas de esas niñas se libran de ser casadas con ancianos, pero también nos enteramos respecto al cambio en el estilo de vida de esas niñas, que deben ser alejadas de sus propios hogares, al impedir que su propia familia se beneficie con la dote ofrecida por ella, quitándoles toda esperanza a obtener un dinero, conforme a las pautas culturales de esa sociedad en particular; y cuyo alejamiento responde al hecho de haber roto una norma cultural de esa sociedad. Para ellos es delito que la niña no haya contraído matrimonio; para nosotros, delito sería que la niña se case. Existe antagonismo entre las normas culturales de esas sociedades que permiten el llamado matrimonio infantil, y las normas de nuestras sociedades que lo consideran inaceptable.
         Por supuesto, este antagonismo existente entre ambas perspectivas denota igualmente un conflicto tanto a nivel individual como colectivo o social, pues las normas culturales vienen determinadas no sólo por una simple costumbre sino por valores imbuidos ancestralmente en cada cultura; a nivel individual, ese conflicto quizás sea resuelto mediante vías de hecho, con violencia; a nivel colectivo o social, igualmente, con violencia.  Rusia fue declarada territorio comanche* para los homosexuales ¿por qué? En Francia manifestaron en contra del matrimonio gay ¿por qué? ¿Por qué la violencia contra los gays? ¿Por qué Alemania prohibió la zoofilia*? ¿Por qué se persigue a los pedófilos pederastas*? ¿Por qué no persiguen a los aghori, a esos caníbales?


_______

martes, 6 de agosto de 2013

Test para detectar pedófilos pederastas

TEST PARA DETECTAR PEDÓFILOS PEDERASTAS

Consejos prácticos para detectar a un pedófilo pederasta



 
Cómo actúa un pedófilo o pederasta?

     Los pedófilos pederastas actúan de diversas maneras para conseguir niños y niñas, con la finalidad de abusar de ellos, integrarlos en una red de prostitución infantil o para elaborar pornografía.

   Conocer su forma de actuar es fundamental para mejorar la seguridad de los menores. Tanto los padres y educadores como los niños deben conocerlas:

1º. En las salas de juegos recreativos: Algunos pedófilos pederastas frecuentan estas salas para, después de seleccionar a un menor, ofrecerse a pagarle algunas partidas o retarle a jugar contra él.

    Los abusos no se producen en el primer encuentro, ya que los pedófilos pederastas normalmente intentan ganarse primero su confianza. Otros prefieren invitar al menor a una hamburguesa o se ofrecen a llevarle al cine.

2º. Las zonas marginales: Algunos pederastas prefieren frecuentar zonas deprimidas para buscar niños o adolescentes desatendidos o con muchas carencias. Les ofrecen entonces algún tipo de trabajo y les aseguran dinero fácil.

3º. Salidas de colegios y parques:  Otro tipo de pederastas que suelen actuar en redes optan por el secuestro.

     Este puede realizarse a la salida de un colegio, haciéndose pasar por un conocido de la familia que viene a recoger al menor porque la madre no va a llegar a tiempo; o en el entorno de los parques infantiles o incluso desde un coche, pidiendo al menor que se acerque al vehículo para indicarles, plano en mano, donde está una calle.

4º. Discotecas: Algunas redes de tráfico de menores captan menores utilizando a otros que actúan de ganchos.

     Usualmente intentan seducir a una adolescente para después llevarla engañada hacia un coche o sitio donde espera el proxeneta. También pueden utilizar a otra menor amenazándola de muerte o violación.

5º. A través de Internet: Se trata del último sistema que están utilizando muchos pedófilos pederastas y que acapara la atención de las policías de muchos países.

    Estos pedófilos pederastas se introducen en los canales de conversación escrita de Internet, o "chats", haciéndose pasar por niños o niñas en busca de nuevos amigos. Intentan así conocer la situación de algunos menores, sus gustos y aficiones, hasta que llega el momento de concertar una cita en un cine o cualquier expendio de alimentos preparados o comidas rápidas para conocerse mejor.

6º. A través de las revistas para niños y adolescentes en las que se publican secciones en las que los menores se ofrecen para intercambiar correspondencia incluyendo datos personales y fotografías.

7º. Utilizando a animales exóticos para atraer a los niños en ferias y demás lugares. Les suben a los mismos y les sacan fotografías para después ofrecérselas a sus padres.

     Muchos padres dan sus datos para que les envíen la foto o se la acerquen a casa. El pedófilo puede tener así un banco de datos de niños y niñas, con sus direcciones, teléfonos y fotografías.

8º. En el interior de los grandes centros comerciales. Algunas redes de pederastas actúan preferentemente en grandes centros comerciales,  donde la concentración de gente es alta y los padres están pendientes de encontrar los productos que necesitan.

        La forma de operar consiste en coger de la mano a un niño o niña pequeños, y alejarlo del lugar.  Normalmente no lo sacan inmediatamente sino que lo mantienen ocultos en el mismo centro comercial.

       En algunos casos, cambian rápidamente la vestimenta de la víctima, lo disfrazan colocándole peluca o gorras, lo sedan si es necesario y proceden entonces a salir del centro comercial.

9º. En casa: Muchos de los abusos sexuales sobre menores se cometen en el entorno familiar, por parte de algún familiar o allegado al hogar.

El perfil de un pedófilo pederasta
       No existe un perfil exacto del pederasta o del pedófilo, no se le distingue a simple vista, pero reproducen algunas características que sí resultan significativas.  

        Por ejemplo, su acercamiento a los niños suele ser físico. Tras un primer contacto cuidadoso, para no asustar ni levantar sospechas, comienzan a coger al menor, abrazarlo y "mimarlo".

       Les invitan e incluso les colman de atenciones y regalos para generar en ellos un sentimiento de deuda. A los niños se les enseña que deben ser agradecidos y corresponder a los adultos (por educación) y los pedófilos se sirven de esta circunstancia. 
 


       Buscan estar a solas de alguna manera con el niños o la niña para ir a más. Los violadores de niños siempre quieren más. Muchos de ellos tienen un nivel bajo de autoestima y se sienten mucho más seguros con los menores.

      Otros, en un porcentaje elevado, han sufrido abusos de pequeños, y como retaliación y venganza violan a otros niños o niñas, suponiendo erronéamente que son ellos las pobres víctimas. Un tercer grupo lo que busca es humillarlos y doblegarlos, posiblemente por haber sufrido antes desprecio de otros niños o niñas durante la infancia, lo cual tampoco es comprensible. Y por supuesto, el grupo de los psicópatas, los que violan por violar, y en el cual parecieran estar comprendidos todos los pedófilos pederastas.

     Pero aunque no existe un perfil exacto del pedófilo pederasta, sí podemos establecer un retrato robot a partir del estudio de los que ya han sido detenidos.

Es el siguiente:
1º. En más el 90% de los casos se trata de varones.
2º. En el 70% de los casos superan los 35 años de edad.
3º. Suele tratarse de profesionales cualificados.
4º. Con frecuencia buscan trabajos o actividades que les permitan estar cerca de los niños.
5º. Su nivel social es medio o medio-alto.
6º. En el 75% de los casos no tienen antecedentes penales.
7º. Su nivel de reincidencia es altísimo, aun después de ser descubiertos y condenados.
8º. No suelen ser conflictivos en la cárcel y muestran buen comportamiento (en la cárcel no hay niños).
9º. No reconocen los hechos ni asumen su responsabilidad.
10º. Normalmente tienen una familia a su cargo, y con frecuencia hijos pequeños.
11º. En más del 30% de los casos se trata del padre, el tío o el abuelo de la víctima. 
12° Sí subliman la pedofilia y la pederastía, con toda probabilidad son pedófilos pederastas.



                                              

Criminogénica: Nuevo paradigma criminológico



LA PUNTA DEL ICEBERG:

Contra los sofistas: "Criminogénica", un nuevo paradigma criminológico


Autor: Fundamerced
Apología de Sócrates

         Sócrates fue un crítico acérrimo de todos aquellos quienes no hacían más que repetir lo afirmado por otros, sin aportar siquiera nuevo conocimiento y sin analizar siquiera esa afirmación, para contrastarla, pero para depurarla y obtener así un dato más acertado; y en la Criminología abundan quienes así actúan, cómo en cualquier otra disciplina científica. Sí está de moda la lobotomía, hasta un Nobel confieren al creador de la técnica; sí está de moda suponer que el delincuente es un ser atávico con rasgos simiescos, colman de honores al creador de la teoría; y así, hasta el infinito. El problema sobreviene cuando esa técnica o esa teoría caen en desgracia, pero un problema para los seguidores de esas técnicas o de esas teorías; no un problema para la Ciencia.                                            
Practicando lobotomía
                                                    
         Afortunadamente, el dato científico debe ser verificable, universal, objetivo. La Ciencia no está sujeta a caprichos, ni puede estar condicionada por creencias ni por  prejuicios ni por opiniones personales, aún cuándo esté sujeta a lo que Thomas S. Kuhn denomina paradigmas.
         En líneas generales, un paradigma es un modo de pensar, un modelo; y en el campo científico, paradigma es el conjunto de modelos o modos de pensar compartidos por los miembros de una comunidad científica, para determinar cuál es el objetivo y cómo debe ser observado, cuáles son las interrogantes a ser formuladas para hallar respuestas respecto a las incógnitas planteadas y cómo deben ser interpretados los resultados obtenidos.
         De este modo, tomando como ilustración un ejemplo dado por el propio Thomas S. Kuhn, la precesión de los equinoccios, en su libro “La Revolución Copernicana” (Ediciones Orbis,  1984, Volumen  II, Barcelona, España), sí observamos que el polo celeste se desplaza 0,5° cada siglo alrededor de las estrellas que se encuentran en el polo de la elíptica, formando una especie de circulo, y que esa trayectoria circular tarda 26.000 años para ser completada; ocurre que ese hecho será interpretado de modo diverso dependiendo del paradigma aplicable:  Sí fuese el ptolemaico, para interpretarlo eficazmente agregaríamos unas especies de esferas para explicar el fenómeno, pues supondríamos que la Tierra ocupa el centro del Universo, y todos los demás elementos celestes giran a su alrededor gracias a la existencia de una esfera u órbita en particular; una para la Luna, otra para el Sol, otras para las estrellas y los planetas, para un total de ocho; la novena la ocuparía esa precesión de los equinoccios.  Las distinguiríamos por sus velocidades respectivas, unas rotan en 23’ 56’’, otras en 26.000 años.  No obstante, pese a ser un dato inválido, incierto y falso, así fue pregonado por siglos desde todas las cátedras académicas, pues así estaba en los libros, y se supuso como válido hasta ser desvirtuado.
         Empero, nos ocupamos de la violencia, del mobbing.  La Criminología se ocupa de una tríada*: Delincuente, delito, control social.  En cambio, nosotros nos ocupamos de la exacerbación de la agresividad, de la violencia, y desde ese rasgo procuramos aprehender entonces la etiología del fenómeno criminal, buscar sus causas.  No andamos por allí repitiendo lo que pudiésemos haber leído en los libros: 
         Desde Lombroso hasta ahora, son innumerables las investigaciones que se han realizado en el campo de la Criminología, y ninguna pareciera haber resuelto la cuestión de fondo, qué es diferenciar y distinguir netamente al delincuente del no-delincuente; en cambio, se ha dejado avasallar por otras disciplinas científicas que hasta nos señalan a quienes debemos considerar delincuentes y a quienes no, cómo es el caso de los psicólogos y psiquíatras, avalados por un Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales (DSM*, por sus siglas en inglés), cuya validez se encuentra en entredicho y sumamente cuestionada:
         Son ficticias algunas de las enfermedades catalogadas en el DSM, cómo es el caso del Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH*); asimismo, los criterios diagnósticos parecieran obedecer más bién a los intereses de las industrias farmacéuticas y no al de los pacientes, para así eternamente recetarles medicamentos que pudiesen resultar hasta adictivos, cómo es el caso del metilfenidato*; del mismo modo, por incluir y excluir comportamientos dentro del catálogo casí arbitraria y caprichosamente, por no sujetarse cabalmente a un riguroso método científico, cómo es el caso de los trastornos alimenticios, los trastornos por duelo, etc., y cómo es el caso de los pedófilos*, los sadomasoquistas y un sin fin  de orates que deambulan por nuestras calles asegurando que están cuerdos, por qué así se lo dijo su psiquiatra.  
         De modo pues, tenemos ante nosotros una realidad; pero también tenemos ante nuestros ojos unas gríngolas que nos impiden verla en toda su dimensión, entorpecida además por una errónea interpretación de los Derechos Humanos en cuanto a su aplicación, por cuya causa ni disciplinar se puede a los individuos. Ese es el origen de la violencia que vivimos cotidianamente en nuestras sociedades: 
         A la mayor o menor capacidad del sujeto para refrenarse a sí mismo, por lo cual fluye entonces libremente todo egocentrismo en la misma proporción de esa incapacidad suya para refrenar su agresividad, siendo indiferente afectivamente en mayor o en menor medida todo los demás excepto uno mismo, y pasando de un estado anímico a otro, al modo de unas caretas o máscaras, usadas cuándo pasamos de un rol social a otro: Una cuándo depredamos, otra cuándo nos interrelacionamos pacíficamente en nuestros propios circulos sociales, conviviendo con familiares, amigos o compañeros en nuestro sitio de trabajo. Esta es la base y el fundamento de la teoría de la personalidad criminal.
         Por tanto, la Criminología debería aprehender la totalidad de la realidad del fenómeno criminal, no parcialidades ni pequeñas parcelas de ésta; asimismo, debería definir por sí misma cuál es su objeto, sin aguardar a que otros se lo definan; en estas cuestiones radicaría el cambio paradigmático.  Recientemente un pedófilo nos aseguró que él era un pedófilo "casto" y "virtuoso", y fue cuándo caímos en cuenta qué esas supuestas castidad y virtuosidad sólo podrían sostenerse sí nadie acusaba a ese pedófilo de haber cometido un acto pederástico: Sí nadie lo acusaba de pederasta, era entonces un santo pedófilo.  En consecuencia, para mantenerse casto y virtuoso era necesario que ese pedófilo se garantizase de cualquier modo el silencio de su víctima, comprándolo, o eliminándola. Simple, una de dos opciones. Pero un criminólogo se enterará de qué alguién es pedófilo cuándo así sea diagnosticado clínicamente, cuándo éste haya permanecido durante seis meses en constante excitación sexual pedófila, quizás hasta satisfaciéndola materialmente, pues de otro modo no podría ser catalogado clínicamente como pedófilo conforme al DSM.
         Empero, la realidad opera con total prescindencia de los criterios diagnósticos del DSM; será pedófilo todo aquél que ejecute un acto pederasta*; los pedófilos castos no existen, así como tampoco existen los pedófilos virtuosos; existen sí, pedófilos que no han sido denunciados por la comisión de actos pederásticos, y otros que efectivamente han sido denunciados como pedófilos pederastas. Es carente de sentido y de toda validez la distinción que en psiquiatría pretende establecerse respecto a los pedófilos castos y virtuosos y los pedófilos pederastas, sublimando* a unos en desmedro de otros; la distinción implica sólo la existencia de alguién que testifique en contra, de alguién que pueda destruir con su testimonio la “castidad” y la “virtuosidad” del pedófilo.
         Por supuesto, sí vemos el caso del Kent y la Barbie* canadiense  esa consecuencia salta a la vista: Sí una de las  víctimas de Paul Bernardo no escapa y sobrevive al cautiverio y las torturas sexuales a las que estaba sometida, y sí la propia cómplice de éste no lo delata ante la policía, Paul Bernardo siguiese conviviendo tranquila y placidamente entre sus vecinos y ni siquiera sería considerado un pedófilo ni un pedófilo pederasta, cómo también lo estaría haciendo el Monstruo de Cleveland, Ariel Castro, el sujeto enjuiciado y condenado recientemente por secuestrar y mantener como esclavas sexuales a tres jóvenes durante años. La Criminología debe definir por sí misma cuál es su objeto de estudio; afirmar qué es el delincuente resulta vacuo.
         Igualmente, debe definir por sí misma cómo interpretar esa realidad que aprehende; nosotros afirmamos que la violencia escolar, el bullying, es una nueva faceta del fenómeno criminal, pero no pasa de ser una mera opinión nuestra. No obstante, correlacionar las desapariciones de individuos con el turismo sexual y las películas snuff resulta elemental, evidente; no es una mera opinión nuestra, es algo que salta a la vista.
         Sin embargo, la Ciencia Oficial afirma que efectuar esa correlación en particular constituye una muestra de desinformación; las desapariciones parecieran no estar relacionadas ni con el turismo sexual ni con las películas “snuff”; habrá que preguntarles entonces a los pedófilos pederastas, pues los muertos no hablan, a no ser que su muerte haya sido registrada mediante video, cómo es el caso de las niñas de Alcácer*. Esperamos equivocarnos; sin embargo, esa correlación es correcta. Es cómo descubrir que sumar dos más dos es igual a cuatro, o que el Sol sale por el Este.
         Así pues, para no extendernos más, suponemos que el nuevo paradigma en Criminología será el “criminogénico”: Hallar la acción que impida la existencia del fenómeno criminal, un elemento que pudiese estar en el proceso de socialización del individuo. La violencia está en cada uno de nosotros; quizás la sociedad sea criminógena, como afirmó Pinatel, pero la violencia está en cada uno de nosotros, y no casualmente en nuestros genes; por consiguiente, será desde allí desde dónde podríamos evitar surja esa violencia que a su vez genera al fenómeno criminal. 

 ____________

lunes, 5 de agosto de 2013

Desapariciones, películas snuff y pedofilia



LA PUNTA DEL ICEBERG: Desapariciones, películas snuff y pedofilia
Autor: Fundamerced

         Constantemente aparecen en las noticias denuncias sobre casos de desapariciones de personas, en un número alarmante. Por lo general, quienes desaparecen jamás aparecen, a no ser que aparezcan muertos, tiempo luego; sin embargo, mientras no aparezcan muertos, sus familiares y allegados suponen que quién desapareció está vivo, y que está en cualquier lado, viviendo su vida.   Sin embargo, en el caso de infantes o adolescentes, esta suposición es bastante cándida e inocente:   Es ridículo suponer que un infante o un adolescente ha desaparecido,  para rehacer su vida en otro sitio.
         En el caso de adultos que desaparecen, esa suposición hubiese sido válida en otros tiempos: Al desaparecer, podían rehacer su vida ocultando hasta su nombre, u ocultándose en remotos e inaccesibles sitios o parajes. Sin embargo, en la actualidad, esa posibilidad resulta bastante difícil, con todos los controles migratorios existentes, los avances respecto a detección de identidad (huellas, rasgos fisonómicos, registros dentales, ADN, etc.), los avances tecnológicos existentes que permiten rastrear y localizar individuos apenas utilizan determinados dispositivos para comunicarse o realizar transacciones mercantiles (teléfonos móviles celulares, tarjetas bancarias, etc.) y, en fin, a la mayor conectividad existente en nuestras sociedades globalizadas. Parece poco probable que alguién pueda esconderse u ocultarse indefinidamente, pasando desapercibido o sin ser descubierto; del mismo modo, parece poco probable que alguién pueda esconder u ocultar indefinidamente a otra persona, sin ser descubierto.
         En días recientes, la prensa ha publicado noticias sobre redes de pederastas que han sido desarticuladas por la policía; asimismo, se han publicado noticias sobre innumerables grupos de personas rescatadas, raptadas con fines de explotación sexual, incluída la pornografía.
         Ahora bién, analizando someramente la cuestión, resulta que esa pornografía necesariamente no tiene que ser esa pornografía comercial que es exhibida comúnmente, mucho menos sí se trata de pornografía infantil, y mucho menos sí su contenido implica la perpetración de algún crimen, cómo podría ser el homicidio.
         De allí que ya no nos estaríamos refiriendo a aquellos casos de pedofilia pederástica que implique la muerte de la víctima para silenciarla; no, es algo mucho más grave; implica sí, la muerte de la víctima, pero luego de haber sido registrada en video esa muerte para así explotarla entonces como pornografía infantil.  Nos estamos refiriendo a las películas snuff.
           Las películas snuff, según la leyenda urbana, contienen imágenes de asesinatos genuinos, de asesinatos realmente cometidos en la vida real; son grabaciones de genuinas violaciones y torturas que culminan en el asesinato de la víctima, sin efectos especiales de ningún tipo y carentes de toda dramatización; y son filmados no sólo  para satisfacer el morbo y la apetencia de un mercado cautivado por esta especie de violencia, sino para satisfacer el ego de quienes cometen estos crímenes.
           Uno de estos casos pudiera ser el de los crímenes cometidos por Paul Bernardo, en Canadá, a principios de la década de los ’90, aún cuando se supone que jamás fueron distribuidos para su venta o exhibición, y a quién procesaron por  violación, tortura y asesinato, resultando condenado. Paul Bernardo filmaba sus hazañas: Violó, torturó y asesinó a dos jóvenes, Kristen French de 15 años de edad, y Leslie Mahaffy de 14 años; y filmó sus respectivas violaciones, tortura y muerte. A Kristen French la estranguló con un cordón eléctrico, y hasta controló con un reloj el tiempo de la agonía de ésta, mientras filmaba: 7 minutos; a Leslie Mahaffy la desmembró con una motosierra. También asesinó a la hermana menor de su esposa y cómplice, a quién le suministraron anestésicos para animales, para luego violarla mientras filmaban:   A Paul Bernardo le excitaba que su esposa y cómplice, Karla Homolka,  se disfrazase de colegiala mientras hacían el amor, pero cuándo esos simulacros dejaron de satisfacerlo, su esposa le ofreció a su propia hermana Tammy, de 15 años, para que satisfaciera sus bajos instintos, como “…regalo de Navidad…”. Luego de la muerte de Tammy, Karla volvió a disfrazarse, fingiendo ser su hermana menor; disfrazada, sostuvo relaciones sexuales con su esposo Paul Bernardo, y filmaron también ese encuentro.
         Paul Bernardo es un psicópata, un asesino serial, y fue juzgado igualmente por otras 28 violaciones que cometió en Toronto, Canadá, antes de su matrimonio. Secuestraba a sus víctimas, las mantenía en cautiverio para utilizarlas como esclavas sexuales, y luego las mataba. Sólo una muchacha logró sobrevivir a las violaciones y torturas, pero su identidad permaneció oculta: Fue raptada, e igualmente mantenida en cautiverio, mientras la esclavizaban sexualmente.
           Sin embargo, pese a que Paul Bernardo filmaba sus atrocidades, esas filmaciones no son “snuff movies”; la policía las incautó, y tras ser exhibidas como pruebas en juicio, fueron destruidas: Según la leyenda urbana, las películas snuff pueden ser  adquiridas en el mercado negro, y las filmadas por Paul Bernardo no; para que sea “snuff”, la película debe ser exhibida con ese propósito, previa adquisición.
         Ahora bién, hemos de referir que esa leyenda urbana ha sido plasmada en diversas películas “comerciales”:   “8 milímetros”, 1999, con Nicholas Cage en papel protagónico; “Tesis”, 1996, de Alejandro Amenabar; “Hardcore”, 1979, con George C. Scott, y por supuesto, la película que originó todo: “Snuff”, 1976, de Michael Findlay, cuyo lema decía: “Filmada en Sudamérica, donde la vida vale poco”, cómo puede apreciarse en el póster de la película, colocado al principio de este post.  
"8 Milímetros"

"Tesis"
 "Hardcore"
         De manera pues, también hemos de referir que la violencia crece a un ritmo exponencial, al igual que crecen la pornografía y las drogas; cada vez es mayor la cantidad de quienes se involucran, así como cada vez es mayor la cantidad de víctimas. En el caso de las películas, ya el morbo no se satisface con películas tipo “gore”, repletas de sangre y desmembramientos ficticios; superado ese umbral se exige entonces que esa profusión de sangre sea genuina; y entremezcladas con parafilias sexuales, las víctimas pudieran ser ese gran número de niños y jóvenes que día tras día son reportados como desaparecidos, que tras satisfacer impulsos pedófilos pederastas terminan siendo asesinados:   Es el caso del crimen de las niñas de Alcácer, Valencia, España,  desaparecidas en Noviembre de 1992, encontradas muertas 75 días luego en Enero de 1993…y del cual existe una película snuff, donde aparecen perfectamente identificables las caras de quienes las asesinaron.





     Finalmente, aún cuándo tampoco sean películas snuff, cabría señalar igualmente que también ha proliferado en Internet la divulgación de videos contentivos de muertes por ajusticiamiento, ejecutadas por bandas criminales.



     
___________