FUNDAMERCED

martes, 24 de febrero de 2015

Bullying, falta o delito.




Que el suicidio de mi hija sirva para que el bullying sea delito, no una simple falta

carlota fominaya / madrid
Día 23/02/2015 - 01.58h

Monserrat Magnien, madre de Carla, pide también que los profesores sepan detectar el acoso escolar



El dolor por la pérdida de su hija, que se suicidó tirándose por un acantilado al no poder soportar ser víctima del acoso de sus compañeros de clase, le hace arrastrar las palabras. Pero no le quita un ápice de claridad. «El acoso escolar debe ser reconocido como delito por la ley, y no se puede quedar en una simple falta». Su petición llega tras conocerse la pena impuesta a las dos únicas chicas imputables por el bullying que sufrió la niña, a su juicio, «irrisoria, dadas las circunstancias y el resultado de sus acciones: tareas psicosociales durante cinco meses. La tercera en discordia era menor de 14 años, pero si son menores para este tipo de acciones, son menores para todo».

Su segundo objetivo es que el suicidio de su hija sirva para que se obligue a «los profesores a estar capacitados y preparados para detectar estas cosas», y que «los centros escolares no miren para otro lado». «Hay una cosa clara —relata—, y es que en el caso de nuestra hija, lo sabían. Porque no fue un episodio ni dos. Ella se quejó al centro y no le hicieron caso. Cuando un profesor sabe perfectamente las dinámicas que se suceden en su clase, y si un pequeño no sale al recreo a jugar, o está triste y llora en el baño». La realidad es, piensa Magnien, que «unos se dan cuenta y otros no lo quieren ver. Es como si reconocer que un centro escolar tiene este tipo de problema le desprestigia. Cuando yo creo que es al revés, les daría más prestigio. Tú cuando eliges un colegio crees que tu hijo estará protegido, cuidado... dado que no es un número, sino una persona. No son cosas de niños».

___
Fuente:  http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20150223/abci-acoso-mamade-carla-201502171653.html

Bullying: Pistas para detectar sí tu hijo sufre bullying



Pistas para detectar en casa que tu hijo sufre bullying

carlota fominaya @carlotafominaya / madrid
30/11/2012 - 03.00h

La ola de suicidios de adolescentes víctimas de bullying pone en alerta a las familias


Primero fue el suicidio de la adolescente canadiense Amanda Todd, de 15 años, después el de Gauthier, un joven francés de 18, le siguió el de la joven neoyorkina Felicia García, de 15, a esta le sucedió el del holandés Tim Ribberink, de 2o años, y ahora le ha ocurrido a una menor de 16 años en España. La ola de suicidios por casos de acoso escolar ha convertido este otoño en el más negro que se recuerda. Pero, ¿es posible detectarlo a tiempo en casa? El profesor de psicología de la Universidad Abad Oliba CEU (Barcelona), Paulino Castells, autor del libro «Víctimas y matones», nos ayuda a descubrir determinados cambios en el adolescente que pueden llevar a los padres a ofrecer ayuda a sus hijos. 

1. Observar si hay un cambio de carácter repentino en el niño o adolescente. «Esto siempre es una llamada de atención a los padres de que algo le está pasando al chico», indica este experto. «Si el niño antes era abierto, dicharachero, expresivo... y de pronto se vuelve huraño, introvertido, reservado... es que algo ocurre». Castells advierte de que detectar esto también dependerá mucho de «la fluidez de comunicación que haya en esta familia, y de la capacidad receptiva de los padres ante cualquier información que aporten los hijos. Si es alta y hay confianza, habrá mayor precocidad a la hora de detectar el acoso, que si es un chaval reservado». 

2. Si el chico nunca invita amigos a casa. «Si no trae nunca a compañeros de clase a casa, si no le convidan a ninguna fiesta... En ese caso, hay que indagar qué pasa», advierte Castells. A su juicio, el niño solitario sin amigos «es como una luz roja que dice: "venid, venid y atacarme, estoy solo e indefenso"». La soledad, prosigue, «es un motivo de atracción para cualquier "matón" o "verdugo" escolar. Y es un factor que implica de forma automática la inhibición de los compañeros». 

Este especialista en adolescentes señala que otro detonante del inicio de acoso puede ser que la víctima sea «algo diferente de los demás. Cualquier defecto físico, como que lleve gafas, que tenga orejas de soplillo, que presente un poco de sobrepeso...». 

3. Ropa o material escolar roto. Si el niño vuelve a casa siempre con la ropa o el material excesivamente deteriorados y no sabe dar explicaciones claras al respecto. 

4. Presenta heridas frecuentes en lugares raros. Este psicólogo aclara que normalmente, si un chico se hace una herida él solo, se la hace en la parte frontal del cuerpo. Sin embargo, si se la provoca un tercero, suele ser en la parte trasera, en las espaldas, las nalgas. 

5. Manifiesta temor a la escuela o presenta síntomas psicosomáticos como dolor de cabeza, barriga, hasta fiebre... Especialmente la mañana del lunes o después de un festivo. «Cuando existe un salto en el nivel de ansiedad la noche antes, o se produce una vigila ante el próximo día escolar. Yo lo llamo el "síndrome del domingo noche".». 

6. Cuando el joven escoge itinerarios extraños para acudir al colegio. «Porque el acoso no solo sucede en el patio, también a las puertas de los centros, cuando no en casa por internet», recuerda Castells. 

7. Cambio en el carácter. El chico está triste, pensativo e, incluso, gime y llora cuando está dormido. 

8. Pide con frecuencia dinero extra para «comprar» amistades o dárselo a los matones que le extorsionan. 

___
Fuente; http://www.abc.es/20121114/familia-padres-hijos/abci-sintomas-detectar-acoso-201211141025.html

Bullying: Indicadores para detectar a un acosador


¿Su hijo es un acosador? Indicadores.




1. Escasa empatía con el entorno en general. Al niño le resulta muy complicado meterse en la piel de otros y, como consecuencia de ello, es a veces cruel con quienes le rodean. Tras esa conducta poco amable no parece sentirse mal consigo mismo ni arrepentido por su comportamiento.

2. Poco control de la ira. Es normal que nuestro hijo sienta rabia en ocasiones, pero dicha rabia ha de estar sometida a un cierto control y asociada a un previo ataque de terceros. Los niños con tendencia acosadora se enfadan con mucha facilidad, tienen una muy baja tolerancia a la frustración, son caprichosos y exigentes con los padres y nada parece ser suficiente para ellos.


3. Incapacidad para reflexionar. El chico no integra adecuadamente actos y consecuencias de los mismos, por lo que la relación entre ambos es caótica y aleatoria. Los adultos de su ámbito no han sabido o no se han preocupado de transmitirle esa relación. Esto viene a darse cuando las fuentes de motivación del menor no están adecuadamente identificadas por padres y docentes. 


4. Déficit de habilidades en resolución de conflictos. Carece de herramientas o habilidades para resolver el conflicto que se presente o, en su caso, para pedir ayuda. Ante una situación conflictiva, el niño se frustra y seguidamente entra en ira. Todo ello desemboca en actos agresivos con sus compañeros, sin importarle las consecuencias, ya que solo quiere expresar dicho estado emocional.

5. Baja autoestima. La falta de seguridad en sí mismo propicia las demostraciones de poder sobre otros. La constante necesidad de hacerse notar y marcado sentido del ridículo sale al exterior en forma de conducta dominante y agresiva. 

6. Excesiva autonomía personal. El menor hace su voluntad, tiene asimilados pocos límites en su comportamiento y no da explicaciones a sus padres de sus actos. Esto puede estar provocado por una ausencia de control parental que hace que el menor no se sienta observado y crea que tiene vía libre para campar a sus anchas. 

7. Llama constantemente la atención. Muchos comportamientos de acoso responden a la necesidad del menor de obtener la atención de sus padres. Conseguirla, aunque sea a través de conductas agresivas con los demás, es un premio para él. 

8. Manía persecutoria. El niño tiene una percepción errónea de la intencionalidad de los otros; piensa que los demás están en su contra y que el mundo es un lugar hostil donde la única defensa eficiente es un ataque. La agresividad, física, verbal y psicológica, constituye la piedra angular de su interacción con un entorno que está siempre al acecho. Esperando un momento de debilidad suya para echársele encima.

____
 

domingo, 22 de febrero de 2015

Cincuenta Sombras de Grey: Glorificación y aceptación de la pornografía, reveladora de la bancarrota moral de la sociedad














Cincuenta sombras de Grey: La glorificación y la aceptación de la pornografía revela la bancarrota moral de la sociedad

Chris Hedges
truthdig
dom, 15 feb 2015 18:31 CET

Una escena de la película “50 sombras de Grey” © YouTube





Traducción por SOTT.net

[Nota del Editor: Todas las ediciones son de sott.net para el lenguaje ofensivo]



Cincuenta Sombras de Grey - el libro y la película -, es una celebración del sadismo que domina casi todos los aspectos de la cultura americana, y se encuentra en el núcleo de la pornografía y el capitalismo global. Glorifica la deshumanización de las mujeres. Aboga por un mundo desprovisto de compasión, empatía y amor. Erotiza el poder hipermasculino que lleva a cabo el abuso, la degradación, la humillación y la tortura de mujeres, cuyas personalidades se han eliminado, y cuyo único deseo es degradarse al servicio de la lujuria masculina. La película, como American Sniper, incondicionalmente acepta un mundo depredador donde los débiles y los vulnerables son objetos para explotar, mientras que los poderosos son semidioses narcisistas y violentos. Bendice este infierno capitalista como algo natural y bueno.

"La pornografía", escribe Robert Jensen, "es a como se ve el fin del mundo."

Estamos cegados por la fantasía autodestructiva. Una gran variedad de diversiones y espectáculos, incluyendo los reality shows de la televisión, grandes eventos deportivos, medios de comunicación social, la pornografía (que gana al menos el doble de lo que generan las películas de Hollywood), productos atractivos de lujo, drogas, alcohol y el mágico Jesús, ofrecen tentadoras puertas de escape de la realidad. Anhelamos ser ricos, poderosos y celebridades. Y aquellos a los hay que pisotear para construir nuestros pequeños imperios patéticos, son vistos como merecedores de su suerte. El hecho de que casi todos nosotros nunca alcanzaremos estas ambiciones, es emblemático de nuestro auto-engaño colectivo, y de la eficacia de una cultura inundada de manipulación y mentiras.

El porno busca erotizar ese sadismo. En el porno, se les paga a las mujeres para que repitan el mantra "Soy un z****. Soy una p****. Soy una p***. Soy una r*****. C***** duro con tu e****** p****". Ellas imploran ser abusadas físicamente. El porno promueve la degradación de los estereotipos racistas. Los hombres negros son bestias sexualmente potentes acechando a mujeres blancas. Las mujeres negras tienen una salvaje lujuria primitiva. Las mujeres latinas son apasionadas y de sangre caliente. Las mujeres asiáticas son las geishas mansas, sexualmente sumisas. En la pornografía, no existen imperfecciones humanas. Los pechos de silicona de gran tamaño, los labios en puchero inflados con gel, los cuerpos esculpidos por cirujanos plásticos, las erecciones inducidas por fármacos que nunca ceden y las regiones púbicas depiladas - que promueven la pornografía pedófila - hace de los intérpretes de porno, piezas de plástico. El olfato, el sudor, la respiración, los latidos del corazón y el tacto se borran junto con la ternura. Las mujeres en el porno son productos empacados. Son muñecas de recreación y títeres sexuales. Ellas están despojadas de verdaderas emociones. El porno no se trata de sexo - si se define el sexo como un acto mutuo entre dos compañeros -, sino de la masturbación, una auto-excitación solitaria carente de intimidad y amor. El culto del yo -que es la esencia de la pornografía- se encuentra en el núcleo de la cultura corporativa. El porno, como el capitalismo global, es a donde se envía a los seres humanos a morir.

Hay poca gente en la izquierda que comprende el inmenso peligro de permitir que la pornografía reemplace la intimidad, el sexo y el amor. Gran parte de la izquierda cree que la pornografía es libertad de expresión, como si fuera inaceptable explotar económicamente y abusar físicamente de una mujer en una fábrica en China, pero aceptable hacerlo en el rodaje de una película porno, como si estuviera mal la tortura en Abu Ghraib, donde los prisioneros fueron humillados sexualmente y maltratados como si estuvieran en un escenario porno, pero fuera admisible en sitios porno comerciales.

Una nueva ola de feministas, que han traicionado la emblemática obra de radicales tales como Andrea Dworkin, defienden a la pornografía como una forma de liberación sexual y auto-empoderamiento. Estas "feministas", que se fundamentan en Michel Foucault y Judith Butler, son productos atrofiados del neoliberalismo y el post-modernismo. Para ellas, el feminismo ya no se trata de la liberación de las mujeres que son oprimidas; se define por un puñado de mujeres que tienen éxito, son poderosas y ricas; o, como en el caso de las "Cincuenta Sombras de Grey", capaces de enganchar a un hombre rico y poderoso. Una mujer escribió el libro "Cincuenta sombras", así como el guión. Una mujer dirigió la película. Un estudio dirigido por una mujer compró la película. Esta colusión de las mujeres es parte de la internalización de la opresión y la violencia sexual que tienen sus raíces en el porno. Dworkin entiendió. Ella escribió que "la nueva pornografía es un vasto cementerio donde la izquierda ha ido a morir. La izquierda no puede tener a sus putas y a sus políticas también."

El martes conocí a Gail Dines en un pequeño café en Boston, una de las radicales más importantes del país. Ella es la autora de Pornland: How Porn Has Hijacked Our Sexuality ["Tierra porno: cómo el porno ha boicoteado nuestra sexualidad" - NdE], y profesora de estudios sociológicos y relacionados con la mujer en Wheelock College. Dines, junto con un equipo que incluye a Jensen, denuncian sin miedo una cultura que es tan depravada como la Roma de Calígula.

"La industria del porno ha secuestrado la sexualidad de toda una cultura, y está arrasando con toda una generación de niños", advirtió. "Y cuando arrasas con una generación de niños, arrasas con una generación de niñas."

"Cuando luchas contra el porno combates contra el capitalismo global", dijo Dines. "Los capitalistas de riesgo, los bancos, las compañías de tarjetas de crédito, están todos en esta cadena de alimentación. Es por eso que nunca ves historias anti-porno. Los medios de comunicación están implicados. Están en la cama financiera con estas empresas. La pornografía es parte de esto. El porno nos dice que no nos queda nada más como seres humanos -límites, integridad, deseo, creatividad y autenticidad-. Las mujeres se reducen a tres orificios y dos manos. La pornografía se teje en la destrucción corporativa de la intimidad y la conectividad, y esto incluye conexión con la tierra. Si tuviéramos una sociedad donde fuéramos seres humanos íntegros, conectados en comunidades reales, entonces no seríamos capaces de mirar pornografía, no seríamos capaces de ver a otro ser humano siendo torturado."

"Si vas a dar la gran mayoría de las golosinas disponibles a un pequeño porcentaje del mundo, es mejor asegurarte de que tienes establecido un buen sistema ideológico que legitime el por qué todos los demás están sufriendo económicamente", dijo. "Esto es lo que hace la pornografía. El porno te dice que la desigualdad material entre mujeres y hombres no es el resultado de un sistema económico. Tiene bases biológicas. Y las mujeres, siendo p***s y pr********s y solamente buenas para el sexo, no merecen plena igualdad. La pornografía es la boquilla ideológica que legitima nuestro sistema material de desigualdad. La pornografía es al patriarcado, lo que los medios de comunicación son al capitalismo."

Para mantener excitadas a las legiones de espectadores masculinos que se aburren fácilmente, los fabricantes de pornografía producen vídeos que son cada vez más violentos y degradantes. Extreme Associates, que se especializa en escenas gráficas de violación, junto con JM Productions, promueven el dolor muy real que viven las mujeres en sus escenas. JM Productions fue pionera de los vídeos "agresiva c******* de garganta" o "cara de c******", como la serie "Gag Factor", en la que las mujeres se atragantan y, con frecuencia, vomitan. Se anunciaba con "swirlies" [una broma que consiste en sumergir la cabeza de alguien en una taza del inodoro, y luego vaciarlo - NdE], en las que el artista masculino ahogaba la cabeza de la mujer en el inodoro después de tener sexo y luego jalaba la cadena. La compañía promete, "Cada p*** recibe el tratamiento de los "swirlies", c******, y luego la enjuagas." La penetración anal repetida y violenta desencadena el prolapso anal, una condición en la que las paredes internas del recto de una mujer colapsan y sobresalen de su ano. Esto se llama "rosebudding." Algunas mujeres, penetradas repetidamente por numerosos hombres en vídeos porno, y normalmente después de tomar puñados de analgésicos, requieren cirugía reconstructiva anal y vaginal. Las intérpretes femeninas pueden sufrir de enfermedades de transmisión sexual y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Y con la pornografía en los medios masivos -algunos participantes de los vídeos pornográficos son tratados como celebridades del cine por presentadores de televisión como Oprah y Howard Stern-, el comportamiento que promueve la pornografía, incluyendo desvestirse, la promiscuidad, el sadismo y masoquismo, y el exhibicionismo, se ha convertido chic. La pornografía también establece el estándar para la belleza femenina y el comportamiento femenino. Y esto ha tenido consecuencias terribles para las niñas.

"En nuestra sociedad, a las mujeres se les dice que tienen dos opciones", dijo Dines. "Ellas son c***** o invisibles. Ser c****** significa estar conforme a la cultura porno, verse sexy, ser sumisa y hacer lo que el hombre quiere. Esa es la única manera de conseguir ser visibles. No puedes pedir a las adolescentes, que están muriendo por atención, que elijan la invisibilidad."

Nada de esto, Dines señaló, fue por accidente. La pornografía surgió de la cultura de la mercancía, la necesidad de los capitalistas corporativos de vender productos.

"En EEUU, después de la Segunda Guerra Mundial, existía la emergencia de una clase media con un ingreso disponible", dijo. "El único problema es que este grupo nació de padres que habían pasado por una depresión y una guerra. Ellos no sabían cómo gastar. Sólo sabían cómo ahorrar. Lo que [los capitalistas] necesitaban para poner en marcha la economía era que la gente gastara dinero en cosas que no necesitaban. Para las mujeres, trajeron las novelas de televisión. Una de las razones por las cuales se desarrolló la hacienda, fue porque [las familias] sólo tenían una televisión. La televisión estaba en la sala de estar y las mujeres pasaban mucho tiempo en la cocina. Había que idear una casa donde pudieran ver la televisión desde la cocina. Se les estaba enseñando.

Pero, ¿quién estaba enseñando a los hombres cómo gastar el dinero?" -prosiguió-. "Fue [la revista] Playboy. Esta fue la brillantez de Hugh Hefner. Comprendió que no sólo mercantilizas la sexualidad, sino que sexualizas las mercancías. La promesa de Playboy no fueron las niñas o las mujeres, era que sí tu compras a este nivel, si consumes al nivel que Playboy te dice que lo hagas, entonces recibirás el premio, que son las mujeres. El paso crucial para conseguir el premio era el consumo de mercancías. Él envolvió a la pornografía, que sexualizaba y mercantilizaba el cuerpo de las mujeres, en una manta de clase media-alta. Él le dio un barniz de respetabilidad.

El vídeo, el DVD y, después, el Internet, permitieron que la pornografía llegara a los hogares individuales. Las brillantes imágenes fijas de Playboy, Penthouse y Hustler se convirtieron en mansas, incluso pintorescas. América, y gran parte del resto del mundo, se 'pornifico'. Los ingresos de la industria de la pornografía mundial se estiman en 96.000 millones de dólares, y el mercado de Estados Unidos en un valor de $13 mil millones. Hay, escribe Dines, "420 millones de páginas porno en Internet, 4.2 millones de sitios web porno, y 68 millones de solicitudes diarias de pornografía en los motores de búsqueda." [Para ver extractos del libro de Dines, haga click aquí.]

Junto con el aumento de la pornografía se ha producido una explosión en la violencia relacionada con el sexo, incluyendo la violencia doméstica, la violación y la violación en grupo. En EEUU se reporta una violación cada 6,2 minutos, pero el total estimado, teniendo en cuenta las agresiones no declaradas, es quizás cinco veces mayor, como Rebecca Solnit señala en su libro "Men Explain Things to Me." ["Los hombres me explican las cosas." - NdE]

"Son tantos los hombres que asesinan a sus parejas y ex parejas, que tenemos más de mil homicidios de este tipo al año, lo que significa que cada tres años la cifra de muertos supera al número de víctimas del 11-S, aunque nadie declara una guerra contra este tipo particular de terror", escribe Solnit.

La pornografía, mientras tanto, es cada vez más accesible.

"Con un teléfono móvil puedes ofrecer porno a los hombres que viven en barrios de alta concentración en Brasil y la India", dijo Dines. "Si tienes una computadora portátil en la familia, el hombre no puede sentarse en medio de la habitación y masturbarse con ella. Con un teléfono, la pornografía se convierte en portátil. El chico promedio recibe su pornografía a través del teléfono móvil.

La vieja industria del porno, que encontró sus beneficios en el cine, está muerta. Los puntos de producción ya no generan ganancias. Los distribuidores de pornografía hacen el dinero. Y un distribuidor, MindGeek, una compañía global de tecnología e información, domina la distribución pornográfica. MindGeek utiliza la pornografía gratuita en Internet, como una carnada para atraer a los espectadores a sitios de porno en los que se paga por ver. La mayoría de los usuarios son varones adolescentes. Es, dijo Dines, "como la entrega de cigarrillos fuera de una escuela secundaria. Los haces adictos."

"Alrededor de las edades de 12 a 15 estás desarrollando tu plantilla sexual", dijo. "Es cuando [los chicos] están empezando a construir su identidad sexual. Tú los atrapas de por vida. Si empiezas masturbándote con vídeos de pornografía cruel, hardcore, violenta, entonces no vas a querer intimidad y conexión con otros. Los estudios están mostrando que los niños están perdiendo el interés en el sexo con mujeres reales. No pueden mantener erecciones con mujeres reales. En el porno no hay "hacer el amor". Se trata de hacer el odio. Él la desprecia. Ella le da asco. Si desangras el amor, tienes que llenarlo con algo que sea interesante. Ellos lo llenan con violencia, degradación, crueldad y odio. Y eso también se vuelve aburrido. Así que hay que seguir subiendo de nivel. Los hombres se excitan con el porno porque las mujeres son sumisas. ¿Quienes son más sumisos que los niños? La ruta inevitable de toda pornografía es la pornografía infantil. Y esta es la razón por la que las organizaciones que luchan contra la pornografía infantil y no luchan contra la pornografía de adultos, están cometiendo un gran error".

El abuso inherente a la pornografía no es cuestionado en gran medida por hombres y mujeres. Mira las ventas de boletos de cine para "Cincuenta sombras de Grey", que se lazó el día antes del Día de San Valentín y se espera que llegue hasta los 90 millones de dólares durante el fin de semana de cuatro días (que incluye el Día de los Presidentes el lunes).

"La pornografía ha socializado a una generación de hombres a ver la tortura sexual", dijo Dines. "Uno no nace con esa capacidad. Tienes que ser entrenado. Al igual que se entrena a los soldados para matar. Si vas a llevar a cabo la violencia contra un grupo, los tienes que deshumanizar. Es un método antiguo. Los judíos se convierten en k****. Los africanos se vuelven n****. Las mujeres se convierten en p****. Y nadie convierte a las mujeres en p**** mejor que la pornografía". 


Comentario: Si se mira desde una perspectiva más amplia, la glorificación y la disponibilidad generalizada de la pornografía es intencional. Se ha hecho de esa manera con el fin de crear la cultura que tenemos actualmente. Se hace así para despojarnos de nuestra humanidad y convertirnos en robots irreflexivos, sin sentimientos, que han perdido toda conexión con lo que nos hace intrínsecamente humanos. Las mismas personas que tratan de vender a los EE.UU. como "el mejor país del mundo", también han creado las condiciones que permitieron el florecimiento de la pornografía, que a su vez ha creado una sociedad en la que más que en cualquier otro momento, las mujeres son víctimas de violencia doméstica, la violación y la sodomía. Al ver pornografía, uno está contribuyendo a ese mundo. Levántate, niégate a participar y ayuda a terminar con el deterioro social hacia la barbarie. 






 


Artículos relacionados:
Recomendamos también nuestros Enfoques SOTT:
____
Fuente: http://es.sott.net/article/35985-Cincuenta-sombras-de-Grey-La-glorificacion-y-la-aceptacion-de-la-pornografia-revela-la-bancarrota-moral-de-la-sociedad 

Enlaces relacionados: