FUNDAMERCED

lunes, 20 de junio de 2016

‘La Historia de Lizzie’, la activista anti-bullying

‘La Historia de Lizzie’, 
la activista anti-bullying estrena su documental en NatGeo



El domingo 26 de junio a las 10:00 p.m. (hora de Colombia), el canal “Nat Geo” estrena “La Historia de Lizzie” , un documental que sigue la lucha de una joven de 26 años y 27 kilos de peso que pasó de ser víctima del bullying cibernético a ser una activista y una referente del movimiento anti-bullying.

Nacida con un extraño síndrome que le impide aumentar de peso, Elizabeth “Lizzie” Velásquez, debido a su apariencia fue víctima del bullying desde muy pequeña en el colegio; y luego, a través de internet, cuando descubre un vídeo en YouTube que la consagra como “la mujer más fea del mundo”. La película narra las historias desconocidas y el viaje físico y emocional que la llevaron a convertirse en una oradora motivacional en las charlas TED y una activista contra la intimidación.


En el film, Lizzie, quien hoy trabaja impulsando el proyecto de Ley Federal contra el acoso escolar en Estados Unidos, revive los obstáculos con los que tuvo que luchar desde su niñez, como el acoso y el bullying, y cómo enfrenta la vida después de esas situaciones traumáticas.

El documental cuenta además con los emocionantes testimonios de sus padres, Rita y Lupe, sus hermanos Chris y Marina Velásquez, además de Tina Meier, la abogada contra la intimidación y fundadora de la Fundación Megan Meier, entre otros actores relevantes en la vida de Lizzie.


La producción que está bajo la ejecución de Lizzie Velásquez, cuenta también con la participación de la cantante y compositora nominada al Grammy, Sara Bareilles; la youtuber, Justine Ezarik (“iJustine”), y la fundadora de "I am that girl", Alexis Jones.



____

viernes, 17 de junio de 2016

México: El Estado, primer lugar en acoso escolar

El Estado, primer lugar en acoso escolar






El Sol de San Luis
13 de junio de 2016
Patricia Calvillo

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Por ser de piel morena y su lengua, niños indígenas son víctimas del denominado bullying, la gran mayoría son menospreciados y acosados en las aulas escolares de la entidad, situación que detectó el Director de Educación Indígena, Bilingüe e Intercultural en la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de San Luis Potosí, Maximino Martínez Orta.

México ocupa el primer lugar a nivel internacional en acoso escolar o bullying, con un total de 18 millones 781 mil 875 casos, de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, y de esos también hay casos de niños indígenas potosinos que a pesar de su condición de pobreza, marginación y precariedad en la que viven, se les anexa otro problema más a lista, que es el menosprecio y repudio de sus compañeros de clase que los agreden, segregan y atacan por no hablar el español y por su piel morena.

"Bueno aunque toda la sociedad estamos amenazados en el mismo sentido, las mismas diferencias de color, de habla, de religión, etc., son circunstancia que en un momento dado, pueden incitar a ese acoso, si los hay en San Luis Potosí, es en menor escala en las comunidades indígenas por el respeto a la hermandad misma, sin embargo si se da en zonas urbanas cuando estos tienen que habitar o migrar con sus padres a las principales cabeceras municipales".

Lo anterior significa un reto para las autoridades y sobre todo los maestros que tienen que manejar este tipo de circunstancias y no permitir que este tipo de casos prospere en cualquier institución de carácter público o privado.

"No debe permitirse que se dé el acoso por la diversidad que tenga, es decir si existen niños que se burlan por su color de piel y por su habla, eso es definitivo, estoy seguro que en las cabeceras municipales o en la ciudad, es muy común que si alguien habla en Tének, en un grupo de niños de primaria o secundaria, luego se empieza con la burla".

Esto claramente ha sido detectado e identificado en las escuelas potosinas, aunque no se especificó en qué lugares ocurre con mayor regularidad este fenómeno, que sin duda alguna pone en tela de juicio las políticas de inclusión social de la Secretaria de Educación Pública y de la Secretaria de Educación de Gobierno del Estado.

Los niños indígenas que están siendo bulleados actualmente no quieren dar a conocer su condición, por ello tienen miedo de hablar su lengua madre, lo que se convierte en una razón para que también se pierdan nuestras lenguas.


_____
Fuente: http://www.oem.com.mx/elsoldesanluis/notas/n4196694.htm

Discriminación y bullying a niños indígenas acusa presidenta Tének


Discriminación y bullying a niños indígenas acusa presidenta Tének





30 de abril de 2016
Agencia de Noticias “A Tiempo Huasteca.com”
México
  
Niños indígenas sufren discriminación y carencias económicas, sus padres no tienen dinero ni para comprarles zapatos por eso muchos de ellos deben salir a las calles a vender verduras y frutas que cosechan en su comunidad, tal es el caso de Amadea Pérez Hernández, habitante del ejido La Lima quien fue electa como “Niña presidente por un día” en el Congreso Infantil realizado ayer por la mañana en el Salón de Cabildo de la Presidencia municipal de Ciudad Valles.  A los niños les hacen bullying por sólo ser indígenas, a otros porque tienen alguna discapacidad, “nos dicen cuitoles y creen que nos ofenden, pero lo que ignoran es el significado de esa palabra que quiere decir “niño” y esa no es una ofensa para nosotros, yo soy indígena orgullosamente y no me da pena hablar en mi lengua”. Amadea es hija de un jornalero (su papá corta caña) y un ama de casa, pero en ocasiones una de sus tías la invita a ejercer el comercio en las colonias de la ciudad en sus ratos libres; señaló que es una lástima que muchos niños no estudien a causa de que tienen que trabajar para apoyar en los gastos a su familia. La niña presidenta estudia en la primaria “Ignacio Manuel Altamirano” de la zona tének tomará protesta este viernes en el privado presidencial y posteriormente realizará un recorrido por las principales dependencias de Gobierno, fue la ganadora entre un total de 10 niños de diversas escuelas que participaron.

En las exposiciones los niños dieron respuesta a la interrogante ¿Qué puedo hacer como niño estudiante, por mi comunidad y qué haría si fuera presidente municipal? en la que Amadea Pérez contestó en su lengua materna tének y en español. Amadea dijo estar emocionada por haber ganado, porque desde el año pasado trabajó mucho para participar en este concurso y el obtener el triunfo que es un sueño hecho realidad.    

La alimentación diaria dijo que es con productos de la región, como verduras, jacubes, nopales, chochas, aunque carne casi no consumen por su precio elevado.

Entre las necesidades que enfrentan en su escuela y en su comunidad se encuentra la falta de médicos y no hay ambulancias, las camionetas y la ambulancia cobran cerca de 300 pesos para trasladar a los pacientes a la ciudad. “Si fuera presidenta donaría parte de mi sueldo para poner una clínica en mi comunidad, porque sólo atienden a cinco personas citadas y no hay médicos”. El alumbrado público es otra de las necesidades, en su escuela requieren de una cancha techada para la escuela y desayunadores porque los niños comen entre las piedras y bajo los árboles, urge la rehabilitación de aulas porque cuando llueve entra el agua por el techo de lámina y para sus compañeros hacen falta uniformes, los que tienen son muy viejitos y en mal estado, además hay niños que llevan los zapatos rotos y no cuentan materiales para trabajar en la escuela.

La menor comentó que ella nunca ha ido al cine, ni conoce los museos, tampoco los parques, sólo conoce la plaza principal, a ella le gustaría un día poder convertirse en doctora, para ayudar a la gente que lo necesita.

___
Fuente: http://atiempohuasteca.com/notas/2016/04/30/discriminacion-y-bullying-a-ninos-indigenas-acusa-presidenta-tenek/

domingo, 12 de junio de 2016

Los científicos vinculan la pedofilia con un fallo cerebral

Los científicos vinculan la pedofilia con un fallo cerebral

    La investigación revela que los pederastas tienen menos «materia blanca», la sustancia que interconecta el cerebro.

 14 de febrero de 2011. 18:04h
M. Laguna .

MADRID- La pedofilia podría ser el resultado de una alteración en las conexiones del cerebro. Así lo sostiene un estudio del Centro de Adicción y Salud Mental en Toronto (Canadá) publicado en el último número de la revista «Journal of Psychiatry Research». Los investigadores emplearon imágenes de resonancia magnética y técnicas de análisis informático de última generación para comparar un grupo de pedófilos con otro de no pedófilos.

Los resultados del trabajo muestran que los pedófilos tienen menos cantidad de una sustancia denominada «materia blanca», que es la responsable de conectar entre sí las diferentes partes del cerebro.

La tesis que sostiene el estudio va en contra de la creencia generalizada de que la pedofilia se deriva de un trauma o abuso durante la infancia. A juicio de sus autores, el descubrimiento es la evidencia más fuerte hasta el momento de que la pedofilia sería en vez de ello el resultado de un problema en el desarrollo del cerebro.

Menos inteligentes
Investigaciones anteriores de este mismo grupo sugerían que la clave para comprender la pedofilia podría estar en cómo se desarrolla el cerebro. Los pedófilos tienen, en general, un menor cociente intelectual, son tres veces más propensos a ser zurdos e incluso tienden a ser más bajos físicamente que los no pedófilos.

Otro estudio, de un grupo de científicos alemanes, también relacionó la pederastia con una alteración cerebral, en concreto, en las áreas del cerebro que regulan el deseo sexual. Sin embargo, la literatura científica no aclara por qué se producen estas alteraciones neuronales.

Pero la vinculación con causas cerebrales no exculpa a quienes abusan de los niños. Según el doctor James Cantor, director del estudio, «no existe nada en esta investigación que diga que los pederastas no deberían ser considerados como criminales responsables de sus actos, al no ser capaz de elegir los intereses sexuales personales no significa que no se pueda elegir qué hacer». El estudio, en el que participaron 127 hombres en dos grupos de tamaño similar con pedófilos y no pedófilos, sugiere que se debería prestar una mayor atención a cómo gobierna el cerebro los intereses sexuales. Tal información podría servir para producir métodos para evitar el desarrollo de la pedofilia.

 ____

Fuente: http://www.larazon.es/historico/los-cientificos-vinculan-la-pedofilia-con-un-fallo-cerebral-3-HJLA_RAZON_37566#.Ttt1lCwiCDmgL05

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiology of pedophilia from a neurodevelopmental perspective: markers and brain alterations

Juan Antonio Becerra García a

a Departamento de Psicología, Universidad de Jaén, Jaén, España


RESUMEN

Desarrollo: Diferentes señales se han asociado a una amplia serie de trastornos del neurodesarrollo, señales indicadoras de problemas en el desarrollo neural que se observan también en pedófilos. Actualmente, siguiendo esta línea de investigación, diferentes estudios de neuroimagen han hallado alteraciones neurales en este trastorno. Conclusiones: La pedofilia se ha relacionado con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo cociente intelectual, una mayor preferencia manual izquierda y menor talla física, entre otros. Además, los pedófilos muestran diferentes alteraciones neurales y presentan un patrón de activación cerebral predominantemente subcortical ante estímulos sexuales. Los resultados de estos estudios parecen mostrar que el origen de la pedofilia se puede encontrar, en parte, en alteraciones cerebrales debidas a problemas durante el neurodesarrollo, aunque estas alteraciones no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.


Abstract

Development: Distinct signs have been associated with a wide range of neurodevelopmental disorders and warning signs of neural developmental problems have also been observed in pedophiles. Continuing this line of research, several neuroimaging studies have found neural alterations in this disorder. Conclusions: Pedophilia has been related to distinct indicators of neurodevelopmental alterations such as low intelligence quotient, left-handedness and smaller stature, among others. In addition, pedophiles show several neural alterations and a predominantly subcortical pattern of cerebral activation to sexual stimuli. The results of these studies suggest that the origin of pedophilia may partly lie in brain alterations due to problems during neural development, although these alterations do not absolve these persons of responsibility for their actions.


Palabras Clave

Neuropsiquiatría; Pedofilia; Etiología; Neurodesarrollo; Neuroimagen

Keywords

Neuropsychiatry; Pedophilia; Etiology; Neurodevelopment; Neuroimaging



Artículo

Introducción

Las noticias relacionadas con el abuso sexual a menores son cada vez más frecuentes y generan una gran alarma social. La pederastia (abuso sexual cometido con niños) y la pedofilia o paidofilia (atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes) son términos que están relacionados. Aunque su significado es distinto, clínicamente sólo se utiliza el término pedofilia 1. Los criterios diagnósticos para la pedofilia, según el DSM-IV-TR, se encuentran recogidos en la tabla 1.



En cuanto a la elección de niños como objeto sexual, se ha hecho una distinción entre pedófilos y hebéfilos, en función de la edad de los niños. Así el término pedófilo haría referencia a adultos que escogen como objeto sexual a niños/as de 12 años o menos y el de hebéfilo se utilizaría para designar a adultos que van a escoger como objeto sexual a adolescentes de más de 12 años 2. En relación con la gama de actos sexuales que estas personas pueden cometer con los niños, se encuentran actividades que van desde el exhibicionismo o el voyeurismo a otras como caricias, frotar sus genitales contra el niño, masturbación en presencia de éstos, sexo oral y penetración anal o vaginal 3. Debido al gran interés social que suscita este tema, se han realizado trabajos que han intentado hacer una aproximación a las condiciones, situaciones, factores, etc., que llevan a la persona a desarrollar una atracción sexual hacia los niños.

En el estudio de la causas de la pedofilia, los factores medioambientales pueden predisponer a las personas a convertirse en pedófilos, ya que éstos a menudo informan de que el estrés medioambiental es un factor que incrementa sus impulsos y la urgencia de atacar a niños 1. La principal hipótesis etiológica, y uno de los ejemplos más obvios de que los factores medioambientales aumentan el riesgo de que una persona se convierta en pedófilo o abusador infantil, es que ésta haya sido objeto de abusos sexuales cuando era un niño; esta relación se conoce como "ciclo víctima-abusador" o "fenómeno del abusador abusado" 4,5. La ocurrencia de este fenómeno varía ampliamente en función del criterio de selección del estudio y la población estudiada, pero se ha informado de que los pedófilos sufrieron abusos cuando eran niños en una proporción que va del 28 al 93%, frente a un 15%, aproximadamente, en sujetos controles, y muestran preferencia por niños de edad similar a la que el pedófilo tenía cuando sufrió el abuso 2,6.

El desarrollo del sistema nervioso central es un proceso crucial para el desarrollo de la conducta sexual. Este proceso está determinado genéticamente y modulado por factores neuroquímicos, nutricionales y ambientales 7. La alteración de este proceso da lugar a los denominados trastornos del neurodesarrollo, que pueden definirse como lesiones cerebrales que se expresan como trastornos neuropsiquiátricos, cuyo origen estaría relacionado con los períodos de desarrollo intrauterino y sensitivo tras el parto 8. Hay diferentes señales o marcadores de desarrollo anómalo que se asocian a una amplia gama de trastornos del neurodesarrollo, algunas de las principales son: a) un bajo cociente intelectual (CI), ya que se ha observado un deterioro intelectual significativo en el daño neurológico adquirido durante la niñez temprana en personas expuestas a sustancias teratogénicas y en trastornos genéticos con marcados efectos neurobiológicos (síndrome X frágil, síndrome de Down, etc.)  9,10; b) la preferencia manual izquierda (o el uso sustancial de ambas manos para tareas comunes, en especial para escribir), que es significativamente más frecuente en poblaciones con cualquier trastorno neurológico, y en individuos expuestos a neurotóxicos en etapas prenatales o que han sufrido estrés en el nacimiento (peso extremadamente bajo al nacer, nacimiento de gemelos y partos prematuros) 9,10, y c) la estatura o talla, que se ve afectada por las condiciones adversas presentes durante el desarrollo prenatal (nutrición inadecuada, exposición a patógenos) y posnatal (condiciones económicas subóptimas)  11,12, lo que da lugar a un descenso en las proporciones promedio de crecimiento y al aumento del riesgo de varios problemas de salud durante la edad adulta 13-18.

Una línea de investigación, centrada en la comparación de las diferencias neuropsiquiátricas entre pedófilos y diferentes grupos (población general, población reclusa y otro tipo de delincuentes sexuales), apunta a la presencia de eventos adversos durante el neurodesarrollo como un posible factor etiológico de la pedofilia, con lo que, como consecuencia de estas alteraciones del neurodesarrollo, se pueden encontrar las señales anteriormente descritas y diferentes alteraciones neurales en esta patología. Teniendo en cuenta la relevancia del tema de la pedofilia y su etiología, el objetivo del presente trabajo es revisar: a) los estudios publicados sobre los anteriores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo y la pedofilia, y b) los estudios actuales sobre las alteraciones neurales, estructurales y funcionales, de la pedofilia.

Marcadores de neurodesarrollo anómalo en pedofilia: cociente intelectual, preferencia manual y estatura

Una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia", "IQ" y "handedness", identificó 10 artículos. Para la inclusión se seleccionaron los artículos que hacían referencia a pacientes pedófilos, y se descartaron trabajos de caso único, estudios de personas normales con fantasías pedófilas y los referentes a técnicas de neuroimagen. Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 5 artículos. Mediante la combinación de palabras clave "pedophilia" y "physical height", se identificó 3 artículos que fueron incluidos.

En relación con el CI, el grupo de Cantor 19 encuentra en uno de sus trabajos, realizado con un grupo heterogéneo de delincuentes sexuales, que un CI más bajo se relaciona con un mayor número de víctimas niños y con mayores respuestas peneanas a estímulos sexuales que representaban a menores. Además, a menor CI, menor es la edad del niño en el que se está interesado sexualmente. Un metaanálisis posterior sobre el CI en todo tipo de delincuentes sexuales, con una muestra total de 19.711 delincuentes, de los que 3.187 habían cometido delitos sexuales contra niños, apoyan los resultados anteriores 20.

La relación entre la preferencia manual y la pedofilia también se ha examinado en diferentes estudios publicados, en el primero de ellos se encuentra una proporción más alta de preferencia manual izquierda en delincuentes sexuales que atacaban a niños menores de 12 años, al compararlos con un grupo control 21. Un estudio más completo para evaluar la preferencia manual en pedofilia y hebefilia muestra una correlación negativa de la preferencia manual derecha con las respuestas peneanas mostradas ante estímulos que representaban a niños prepúberes, y positiva con estímulos que representaban a adultos 22. Trabajos posteriores confirman estos resultados tras incluir covariables como edad y CI 19, aunque ambos trabajos difieren en el número de víctimas. Para explorar esta diferencia, el último estudio combinó la muestra de sus pacientes 22 con los del estudio previo 19. Se encontró que los varones que tenían como grupo de interés sexual a niños prepúberes utilizaban la mano izquierda en una proporción 2 veces mayor que los que preferían sexualmente a las personas adultas.

Para estudiar si la asociación observada entre la pedofilia, un bajo CI y la preferencia manual podría ser un artefacto debido a la heterogeneidad de la procedencia de las muestras usadas, un trabajo actual forma grupos homogéneos de pedófilos según su situación legal (si estaban en evaluación por ser remitidos por sus abogados, en libertad provisional o en libertad vigilada). Se muestra que las relaciones entre la pedofilia, un CI más bajo, menor educación y aumento de la proporción de preferencia manual izquierda, en los diferentes grupos, eran iguales que cuando los participantes estaban todos incluidos en un grupo heterogéneo con distintas fuentes de procedencia. Lo que apoya una relación entre la pedofilia y el funcionamiento cognitivo genuina y no como un artefacto 23.

En relación con la talla, diferentes estudios han comparado la estatura de varones pedófilos y no pedófilos. Los primeros estudios muestran una menor talla en los pedófilos que en sujetos sanos 24,25, aunque las diferencias no son estadísticamente significativas, debido posiblemente al insuficiente poder asociado a la muestra usada en ambos estudios. El problema en relación con el tamaño muestral es solucionado por un reciente estudio, en éste se forman diferentes grupos según la edad de las víctimas (delincuentes pedófilos y hebéfilos y delincuentes sexuales contra adultos), más un grupo de controles no delincuentes. Obtienen que los delincuentes sexuales pedófilos-hebéfilos son significativamente más bajos que los sujetos controles, la talla de los delincuentes sexuales que actúan contra adultos se encontraba en un valor intermedio entre los grupos anteriores 26. Se evidencia que, al aumentar el tamaño muestral, las diferencias de estatura se hacen significativas.

Además de las señales descritas en los estudios anteriores, algunos trabajos encuentran una relación entre la pedofilia, el orden de nacimiento tardío 27, 28 y mayor edad de la madre 29; una proporción aumentada de pedofilia y niveles más bajos de educación e inteligencia en personas que han sufrido traumatismos con pérdida de conciencia antes de la edad de 6 años 30, y la presencia en esta parafilia de una alta comorbilidad con trastornos del control de impulsos (por ejemplo, trastorno de personalidad explosivo, cleptomanía, piromanía, juego patológico), de un 30-55% 31. Estos datos pueden interpretarse, en la línea de los estudios anteriores, como posibles factores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo en pedofilia 30, 32, aunque han recibido menos atención empírica que los indicadores anteriormente comentados.

Alteraciones neurales en pedofilia: hallazgos recientes

Estudios neuropsicológicos previos han dividido las teorías neuroanatómicas predominantes sobre pedofilia en tres grandes categorías. Por un lado, las teorías frontales-disejecutivas asocian la pedofilia con una disfunción en la corteza prefrontal y con la desinhibición conductual 33,34. Por otro, las teorías temporolímbicas implican a ambas regiones en la desinhibición conductual 35 y a estructuras profundas del lóbulo temporal en la regulación de la conducta sexual 36-38. Por último, las teorías de la disfunción dual defienden que los pedófilos sufrirían de disfunción en ambas regiones, disfunción en las regiones temporales que causaría la perturbación de los impulsos sexuales y alteración en las regiones frontales que causaría la desinhibición     conductual 39. Estas teorías van a predecir que las alteraciones neurales, en la pedofilia, se encuentran en el volumen de la sustancia gris de las distintas estructuras que cada una defiende. Pero diferentes trabajos muestran un escaso apoyo a estas teorías 36, ya que encuentran resultados contradictorios si se explora únicamente la anatomía indicada por estas teorías y no se tiene en cuenta otras regiones 40-42. Además, otros trabajos indican que la evidencia pretendida por estas teorías puede ser un artefacto metodológico, asociado al mayor tamaño muestral (mayor poder estadístico) de los estudios que muestran diferencias frente a los que no las muestran 43.

Para conocer los hallazgos aportados por las modernas técnicas de neuroimagen, se realizó una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia" y "brain", limitada a artículos publicados en los últimos 5 años. Ésta identificó un total de 13 artículos. Se seleccionaron, para la inclusión, los artículos en que se estudiaba la estructura y la actividad funcional cerebral de la pedofilia, específicamente mediante técnicas de resonancia magnética (RM). Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 6 artículos, en los que se evidencian diferentes líneas en el estudio de las alteraciones neurales de la pedofilia, que van desde el estudio de la morfología cerebral, basado tanto en las teorías neuroanatómicas anteriores como en el estudio del cerebro en su totalidad, al estudio del funcionamiento neural durante la excitación emocional y sexual.

El primer estudio de la pedofilia mediante RM emplea la morfometría basada en vóxels para estudiar diferencias de sustancia gris cortical en regiones de interés, y pone a prueba la teoría frontal-disejecutiva. Los resultados muestran que los pedófilos tenían un menor volumen de sustancia gris en los circuitos frontoestriatales y en el estriado ventral, que se extendía en el núcleo accumbens y en la corteza orbitofrontal 32. Por lo que, según estos hallazgos, los pedófilos sufren la misma dificultad para inhibir conductas repetitivas como las personas con trastorno obsesivo-compulsivo 32. En la misma línea, otro estudio, con técnicas similares, también busca diferencias en áreas específicas. En este caso, en áreas del sistema límbico, como la amígdala, y en la sustancia gris de estructuras relacionadas con el desarrollo del comportamiento sexual, como el hipotálamo. Se encontró en los pedófilos una disminución significativa del volumen amigdalar derecho y una reducción bilateral de la sustancia gris del hipotálamo, regiones septales, sustancia innominada y base del núcleo de la estría terminal 44. Estos deterioros estructurales, en regiones críticas para el desarrollo sexual, pueden estar implicados en la patogenia de la pedofilia 44.

Una desventaja de limitar el análisis a las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas es que posibles diferencias en otras regiones se pasarían por alto, mientras que la desventaja de analizar el cerebro entero es la necesidad de muestras más numerosas para compensar el bajo poder del que dispone cada comparación 43. Además, otra posible desventaja que puede influir en los resultados es que, en los estudios anteriores, se compara a delincuentes pedófilos con personas no delincuentes, con lo que las alteraciones estructurales halladas pueden ser debidas a otros factores, como la delincuencia en general, el estrés crónico del encarcelamiento, etc., y no a la pedofilia en sí.

Una investigación reciente, que tiene en cuenta estos problemas, estudia las posibles alteraciones estructurales de la pedofilia mediante un análisis del cerebro en su totalidad. Además, compara a un grupo de pedófilos delincuentes sexuales con un grupo similar de delincuentes con historial de delitos no sexuales. Se encuentran asociaciones negativas entre la pedofilia y los volúmenes de la sustancia blanca bilateral de los lóbulos parietales y temporales. Las regiones con el volumen más bajo de sustancia blanca eran contiguas a dos grupos mayores de fibras, como el fascículo frontooccipital superior y el fascículo arcuato derecho. No se encontró ninguna diferencia en sustancia gris ni en volumen de líquido cefalorraquídeo 45. Así, vemos que, al aumentar la muestra, controlar posibles factores de confusión y hacer comparaciones del cerebro en su totalidad, no se encuentran diferencias en la sustancia gris de las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas, sino que estas diferencias aparecen en la sustancia blanca, en fascículos que conectan regiones corticales que responden a señales sexuales.

Los resultados anteriores hacen pensar en cómo estas diferencias estructurales pueden afectar al funcionamiento cerebral ante señales sexuales, por lo que se realizan estudios de neuroimagen funcional. Así, se investigó la actividad neural, mediante RM funcional, durante la estimulación visual emocional y erótica, con imágenes del International Affective Picture System, en un grupo de pedófilos y un grupo control. Se encontró que los pedófilos respondían menos a la estimulación visual erótica en tres regiones: corteza prefrontal dorsolateral, hipotálamo y sustancia gris periacueductal. Mientras que en el procesamiento emocional no erótico, mostraban una menor respuesta funcional de estructuras como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal dorsomedial 46. La activación reducida de estas regiones en los pedófilos indica una alteración que puede contribuir a la modificación del interés sexual hacia los adultos.

Aunque, para determinar si las mismas estructuras responden de igual manera en los cerebros de pedófilos y no pedófilos, se necesitaría emplear diseños en los que cada tipo de sujeto sea expuesto al estímulo que le es sexualmente excitante, niños y adultos, respectivamente. Así, dos investigaciones posteriores del grupo de Boris Schiffer, con RM funcional, comparan los patrones de activación en pedófilos heterosexuales y homosexuales cuando se les presentan estímulos sexualmente interesantes para ellos.

En el primero de estos trabajos, se encontró que la respuesta cerebral de los pedófilos heterosexuales a estímulos visuales heteropedófilos es comparable con la respuesta cerebral de varones heterosexuales a estímulos heterosexuales. Esta respuesta comprende la activación de diferentes estructuras límbicas (amígdala, giro cingulado e hipocampo), sustancia negra, núcleo caudado, corteza del cíngulo anterior, diferentes núcleos talámicos y corteza asociativa. Sin embargo, en varones heterosexuales del grupo control, se encontró respuesta cerebral en la corteza orbitofrontal durante la estimulación sexual visual; esta respuesta frontal no se halló en los pedófilos, que además mostraron una actividad anormalmente reducida en la corteza prefrontal dorsolateral 47. En el segundo, estudian el patrón de activación cerebral en pedófilos homosexuales y controles homosexuales, durante estimulación sexual visual, usando para ello fotografías sexualmente estimulantes para ambos y emocionalmente neutras. En ambos grupos, las imágenes sexualmente excitantes activaban áreas cerebrales involucradas en el procesamiento visual de estímulos emocionales (cortezas occipitotemporal y prefrontal), pero durante la presentación de estas imágenes se encontró una activación significativa de áreas como el tálamo, el globo pálido y el estriado únicamente en el grupo de pedófilos 48.

Así, en cuanto al funcionamiento cerebral de sujetos controles y pedófilos, los resultados de estos últimos estudios parecen mostrar que, ante los estímulos sexualmente relevantes para cada grupo, el procesamiento central de éstos es comparable en ambos, mientras que el patrón de activación cerebral mostrado es diferente. Los hallazgos más destacados de los anteriores estudios se encuentran resumidos en la tabla 2




Conclusiones

Los estudios consultados muestran que la pedofilia se relaciona con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo CI, mayor preferencia manual izquierda y menor talla física. Cuando se compara a pedófilos con diferentes grupos, éstos muestran sistemáticamente un menor CI, que es menor cuanto menor es la víctima, una mayor proporción de preferencia manual izquierda y una menor talla física o estatura. Además de otros factores, descritos en diferentes trabajos, que también parecen indicar la posible presencia de alteraciones en el neurodesarrollo en la pedofilia.

En cuanto a los hallazgos neurales, el estudio de morfometría con mayor potencia estadística encuentra en pedófilos un menor volumen en la sustancia blanca que conecta regiones corticales que responden a señales sexuales. La presencia de este tipo de alteración estructural apunta también en la dirección de problemas durante el desarrollo neural y son la evidencia más sólida a favor de dicha hipótesis. Los hallazgos funcionales, complemento de los estructurales, muestran en los pedófilos un procesamiento central de estímulos sexuales visuales similar al de los controles, pero con un patrón de activación cerebral diferente, consistente en una mayor activación de regiones subcorticales frente a una menor activación de regiones corticales prefrontales. Los trabajos de neuroimagen muestran la pedofilia como un trastorno caracterizado por una desconexión parcial dentro de una red de reconocimiento de estímulos sexuales relevantes y por una activación cerebral disfuncional ante estos estímulos.

Los indicadores anteriormente citados no causan la pedofilia, sino que predicen una correlación entre ambos, ya que las alteraciones del neurodesarrollo predisponen a desarrollar tanto la pedofilia como los indicadores (es decir, un bajo CI, preferencia manual izquierda, menor talla física, menor volumen de sustancia blanca, etc.). Hay que suponer que los problemas en el neurodesarrollo no sean las únicas causas de la pedofilia, sino que únicamente pueden contribuir al riesgo de desarrollar este trastorno. Así, se puede decir que no hay una explicación determinante sobre las razones que llevan a una persona a la pedofilia, pero los resultados de estos trabajos hacen pensar que el origen se pueda encontrar, en parte, en las disfunciones cerebrales debidas a eventos adversos durante el neurodesarrollo. Aunque estas alteraciones son problemas que no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.

En relación con los diferentes estudios revisados, algunos no incluyen una comparación con un grupo control de sujetos sanos, por lo que las alteraciones podrían relacionarse con variables distintas de la preferencia por los menores. Sería conveniente incluir, en diferentes trabajos citados 19, 20, 22, 23,45, un grupo de sujetos sanos y barajar la posibilidad de que las alteraciones estuvieran relacionadas con la agresividad o con el tipo de delito sexual cometido (violación, tocamientos, etc.), independientemente de si se realiza con menores o adultos. Por otro lado, lo obtenido por los trabajos con mayor potencia estadística hacen pensar que investigaciones con mayor tamaño muestral serían eficaces para descubrir otras posibles diferencias. Según los hallazgos estructurales, las futuras investigaciones sobre neuropatología en pedofilia deberían centrarse en el estudio de la sustancia blanca, usando técnicas más específicas, como la toma de imágenes con tensor de difusión, que se ha empezado a aplicar al estudio de alteraciones neuropsiquiátricas.

Como conclusión, los resultados de este tipo de estudios abren la puerta a una nueva perspectiva sobre la pedofilia, y pueden proporcionar las bases para el desarrollo de herramientas de diagnóstico más sofisticadas y de nuevas aproximaciones terapéuticas al tratamiento de este trastorno.

Declaración de conflicto de intereses:
El autor declara no tener ningún conflicto de intereses.

Correo electrónico: jbecerra@ujaen.es" > jbecerra@ujaen.es

Recibido el 22 de junio de 2009; aceptado el 28 de octubre de 2009

BIBLIOGRAFÍA

1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. Revised 4th ed. Washington: American Psychiatric Association;2000.
2. Greenberg DM, Bradford JM, Curry S. A comparison of sexual victimization in the childhoods of pedophiles and hebephiles. J Forensic Sci. 1993;38:432-6.
3. Hall RC, Hall RC. A profile of pedophilia: definition, characteristics of offenders, recidivism, treatment outcomes, and forensic issues. Mayo Clin Proc. 2007;82:457-71.
4. Cohen LJ, McGeoch PG, Gans SW, Nikiforov K, Cullen K, Galynker II. Childhood sexual history of 20 male pedophiles vs. 24 male healthy control subjects. J Nerv Ment Dis. 2002;190:757-66.
5. Cohen LJ, Nikiforov K, Gans S, Poznansky O, McGeoch P, Weaver C, et al. Heterosexual male perpetrators of childhood sexual abuse: a preliminary neuropsychiatric model. Psychiatr Q. 2002;73:313-36.
6. Murray JB. Psychological profile of pedophiles and child molesters. J Psychol. 2000;134:211-24.
7. Castro-Gago M, Novo-Rodríguez MI, Gómez-Lado C, Eirís-Puñal J. Efecto neuroprotector de los factores dietéticos pre y perinatales sobre el neurodesarrollo. Rev Neurol. 2007;44 Supl 3:1-10.
8. Zuluaga JA. Neurodesarrollo y estimulación. Bogotá: Editorial Médica;2001.
9. Blanchard R, Kolla NJ, Cantor JM, Klassen PE, Dickey R, Kuban ME, et al. IQ, handedness, and pedophilia in adult male patients stratified by referral source. Sex Abuse. 2007;19:285-309.
10. Blanchard R, Christensen BK, Strong S, Cantor JM, Kuban ME, Klassen P, et al. Retrospective self-reports of childhood accidents causing unconsciousness in phallometrically diagnosed pedophiles. Arch Sex Behav. 2002;31:511-26.
11. Gunnell D. Commentary: Can adult anthropometry be used as a ''biomarker'' for prenatal and childhood exposures? Int J Epidemiol. 2002;31:390-4.
12. Wadsworth ME, Hardy RJ, Paul A, Marshall SF, Cole TJ. Leg and trunk length at 43 years in relation to childhood health, diet and family circumstances;evidence from the 1946 national birth cohort. Int J Epidemiol. 2002;31:383-90.
13. Smith GD, Hart CL, Blane D, Hole D. Adverse socioeconomic conditions in childhood and cause specific adult mortality: Prospective observational study. BMJ. 1998;316:1631-5.
14. Lundberg M, Diderichsen F, Hallqvist J. Is the association between short stature and myocardial infarction explained by childhood exposures-A population-based case referent study (SHEEP). Scand J Public Health. 2002;30:249-58.
15. Song YM, Smith GD, Sung J. Adult height and cause-specific mortality: A large prospective study of South Korean men. Am J Epidemiol. 2003;158:479-85.
16. Nopoulos P, Flaum M, Arndt S, Andreasen N. Morphometry in schizophrenia revisited: Height and its relationship to pre-morbid function. Psychol Med. 1998;28:655-63.
17. Beeri MS, Davidson M, Silverman JM, Noy S, Schmeidler J, Goldbourt U. Relationship between body height and dementia. Am J Geriatr Psychiatry. 2005;13:116-23.
18. Kemkes-Grottenthaler A. The short die young: The interrelationship between stature and longevity-Evidence from skeletal remains. Am J Phys Anthropol. 2005;128:340-7.
19. Cantor JM, Blanchard R, Christensen BK, Dickey R, Klassen PE, Beckstead AL, et al. Intelligence, memory, and handedness in pedophilia. Neuropsychology. 2004;18:3-14.
20. Cantor JM, Blanchard R, Robichaud LK, Christensen BK. Quantitative reanalysis of aggregate data on IQ in sexual offenders. Psychol Bull. 2005;131:555-68.
21. Bogaert AF. Handedness, criminality, and sexual offending. Neuropsychologia. 2001;39:465-9.
22. Cantor JM, Klassen PE, Dickey R, Christensen BK, Kuban ME, Blak T, et al. Handedness in pedophilia and hebephilia. Arch Sex Behav. 2005;34:447-59.
23. Blanchard R, Kolla NJ, Cantor JM, Klassen PE, Dickey R, Kuban ME, et al. IQ, handedness, and pedophilia in adult male patients stratified by referral source. Sex Abuse. 2007;19:285-307.
24. Mellan J, Nedoma K, Pondelícková J. Somatosexual findings in pedophilic men. Cesk Psychiatr. 1969;65:30-3.
25. Taylor D, Myers WC, Robbins L, Barnard GW. An anthropometric study of pedophiles and rapists. J Forensic Sci. 1993;38:765-8.
26. Cantor JM, Kuban ME, Blak T, Klassen PE, Dickey R, Blanchard R. Physical height in pedophilic and hebephilic sexual offenders.Sex Abuse. 2007;19:395-407.
27. Blanchard R, Barbaree HE, Bogaert AF, Dickey R, Klassen P, Kuban ME, et al. Fraternal birth order and sexual orientation in pedophiles. Arch Sex Behav. 2000;29:463-78.
28. Bogaert AF, Bezeau S, Kuban M, Blanchard R. Pedophilia, sexual orientation, and birth order. J Abnorm Psychol. 1997;106:331-5.
29. Blanchard R, Watson MS, Choy A, Dickey R, Klassen P, Kuban M, et al. Pedophiles: mental retardation, maternal age, and sexual orientation. Arch Sex Behav. 1999;28:111-27.
30. Blanchard R, Christensen BK, Strong SM, et al. Retrospective selfreports of childhood accidents causing unconsciousness in phallometrically diagnosed pedophiles. Arch Sex Behav. 2002;31:511-26.
31. Cohen LJ, Galynker I. Clinical features of pedophilia and implications for treatment. J Psychiatr Pract. 2002;8:276-89.
32. Schiffer B, Peschel T, Paul T, Gizewski E, Forsting M, Leygraf N, et al. Structural brain abnormalities in the frontostriatal system and cerebellum in pedophilia. J Psychiatr Res. 2007;41:753-62.
33. Dolan M, Millington J, Park I. Personality and neuropsychological function in violent, sexual, and arson offenders. Med Sci Law. 2002;42:34-43.
34. Stone MH, Thompson EH. Executive function impairment in sexual offenders. J Individ Psychol. 2001;57:51-9.
35. Graber B, Hartmann K, Coffman JA, Huey CJ, Golden CJ. Brain damage among mentally disordered sex offenders. J Forensic Sci. 1982;27:125-34.
36. Hucker S, Langevin R, Wortzman G, Bain J, Handy L, Chambers J, et al. Neuropsychological impairment in pedophiles. Can J Behav Sci. 1986;18:440-8.
37. Kolarsky A, Freund K, Machek J, Polak O. Male sexual deviations: association with early temporal lobe damage. Arch Gen Psychiatry. 1967;17:735-43.
38. Lilly R, Cummings JL, Benson DF, Frankel M. The human Kluver-Bucy syndrome. Neurology. 1983;33:1141-5.
39. Cohen LJ, Nikiforov K, Gans S, Poznansky O, McGeoch P, Weaver C, et al. Heterosexual male perpetrators of childhood sexual abuse: a preliminary neuropsychiatric model. Psychiatr Q. 2002;73:313-36.
40. Hendricks SE, Fitzpatrick DF, Hartmann K, Quaife MA, Stratbucker RA, Graber B. Brain structure and function in sexual molesters of children and adolescents. J Clin Psychiatry. 1988;49:108-11.
41. Langevin R, Wortzman G, Dickey R, Wright P, Handy L. Neuropsychological impairment in incest offenders. Sex Abuse. 1988;1:401-15.
42. Langevin R, Wortzman G, Wright P, Handy L. Studies of brain damage and dysfunction in sex offenders. Sex Abuse. 1989;2:163-79.
43. Blanchard R, Cantor JM, Robichaud LK. Biological factors in the development of sexual deviance and aggression in males. En: Barbaree HE, Marshall WL, editores. The juvenile sex offender. 2.a ed. New York: Guilford;2006. p. 77-104.
44. Schiltz K, Witzel J, Northoff G, Zierhut K, Gubka U, Fellmann H, et al. Brain pathology in pedophilic offenders: evidence of volume reduction in the right amygdala and related diencephalic structures. Arch Gen Psychiatry. 2007;64:737-46.
45. Cantor JM, Kabani N, Christensen BK, Zipursky RB, Barbaree HE, Dickey R, et al. Cerebral white matter deficiencies in pedophilic men. J Psychiatr Res. 2008;42:167-83.
46. Walter M, Witzel J, Wiebking C, Gubka U, Rotte M, Schiltz K, et al. Pedophilia is linked to reduced activation in hypothalamus and lateral prefrontal cortex during visual erotic stimulation. Biol Psychiatry. 2007;62:698-701.
47. Schiffer B, Paul T, Gizewski E, Forsting M, Leygraf N, Schedlowski M, et al. Functional brain correlates of heterosexual paedophilia. Neuroimage. 2008;41:80-91.
48. Schiffer B, Krueger T, Paul T, Greiff A, Forsting M, Leygraf N, et al. Brain response to visual sexual stimuli in homosexual pedophiles. J Psychiatry Neurosci. 2008;33:23-33.

Publicado en: 
Revista de Psiquiatría y Salud mental
Vol. 02. Núm. 04. Octubre - Diciembre 2009
doi: 10.1016/S1888-9891(09)73237-9

_______

Fuente: http://www.elsevier.es/es-revista-revista-psiquiatria-salud-mental-286-articulo-etiologia-pedofilia-desde-el-neurodesarrollo-13145914