Bonobos: la muestra viva del paraíso que los humanos perdimos
Lástima que Wilhelm Reich
no conoció a los bonobos, pues en estos simios habría tenido un potente
campo de investigación para sus teorías que unían libertad, comunismo y
sexualidad. Conocidos como los “monos hippies”, estos primates viven en
comunidad, son nómades y practican el amor libre y el pacifismo.
Adaptados a las selvas del Congo –en el corazón de África-, hoy se
encuentran en peligro de extinción, pues son cazados por humanos que
venden su “sabrosa carne” en algún exótico mercado de nuestra civilizada
especie.
ESOS LOCOS BAJITOS
“Bailando como mono” se llama el tema de La Floripondio,
banda chilena caracterizada por su estilo salvaje y pachanguero. Más
que seguro que estos rockeros hacen referencia –aunque no lo sepan- a
los bonobos.
Los bonobos nos ayudan a comprender cómo
pudo haber sido la vida humana durante los miles de años previos a la
revolución neolítica, en que mujeres y hombres vagaban en grupos de
forrajeros o cazadores-recolectores -como los bosquimanos del kalahari
que aún sobreviven en el suroeste africano. También nos llama a la
reflexión las similitudes del modo de vida bonobo con algunos
matriarcados (o sociedades matricéntricas) que existen actualmente en el
mundo (ver etnia mosuo en China).
La sociobiología dominante nos tenía
acostumbrados a comparar al humano con simios jerárquicos y agresivos
–chimpancés y gorilas-, ignorando intencionalmente al mono más parecido a
nosotros: el bonobo, mono gozador e igualitario.
Los bonobos caminan erguidos el 25% del
tiempo en sus desplazamientos por el suelo. Estas características, junto
con su postura, le da a los bonobos una apariencia más humana que los
chimpancés comunes. Así mismo, los bonobos tienen una gran
diferenciación facial -al igual que los humanos-, de modo que cada
individuo tiene una apariencia significativamente distinta, permitiendo
el reconocimiento visual en la interacción social.
Los bonobos pueden pasar la prueba del
espejo, que sirve para demostrar la conciencia de uno mismo. Se
comunican principalmente mediante sonidos, aunque aún no se conoce el
sentido de sus vocalizaciones; sin embargo, los humanos comprenden de
forma sencilla sus expresiones faciales y algunos de sus gestos con las
manos, como la invitación a jugar. Dos bonobos, Kanzi y Panbanisha, han
aprendido un vocabulario de cerca de 400 palabras que pueden escribir
usando un teclado especial de lexigramas (símbolos geométricos), y
pueden responder a preguntas formuladas de viva voz. Algunos, como el
bioético Peter Singer, argumentan que esos resultados
califican a los bonobos al “derecho a la supervivencia y la vida”,
derechos que los humanos teóricamente reconocen a todas las personas.
Las relaciones sexuales juegan un papel
preponderante en las sociedades de bonobos, ya que son usadas como
saludo, como método de resolución de conflictos, como medio de
reconciliación tras los mismos, y como forma de pago mediante favores
tanto de machos como de hembras a cambio de comida. Los bonobos son los
únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados
realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a
cara (principalmente hembra con hembra, seguido en frecuencia por el
coito hembra-macho y las frotaciones macho-macho), besos con lengua y
sexo oral.
Por todas estas características, ya hay
muchas personas que están adhiriendo a una suerte de “bonobismo”, por lo
que les presentamos un texto (*) en tal sentido:
SUERTE DE MANIFIESTO BONOBISTA
Que el chimpancé es territorio y el bonobo tan solo tiempo.
El bonobo nunca es yo, es siempre ahora.
Bonobo es una forma de ser, el bailoteo sonrisón de la vida en circunstancia. Bonobo también es pan paniscus,
el primate más cercano al ser humano según lo entiende la ciencia; esto
es, genética y categoría. Si nos ceñimos a esto, pronunciaremos con
soltura y brava voz que el bonobo, recientemente descubierto por el
lente humano -ignorado, inimaginado-, comparte muchas más cosas en común
con nosotros que el anterior candidato a la ascendencia, el chimpancé
común, simplonamente pan troglodytes.
A saber: primeramente denominado
Chimpancé Pigmeo, el bonobo es un simio juguetón, de largas piernas y
orejas cortas, y que comparte el 99,8% del genoma humano. Si a esto le
sumamos una relación social basada en el entendimiento a toda prueba,
camaradería y carcajadas a granel, es que entonces el bonobo ya está
aquí, rasga nuestras vestiduras, y nos invita a escondrijarnos, a
olvidarnos a la deliciosa lejanía, al calor voluptuoso y carnavalesco
del Zaire, allá donde en África sólo se sabe gozar.
La sociedad bonobo es, por supuesto,
matriarcal. A diferencia del chimpancé, no conoce la verticalidad, ni la
jerarquía, ni el desenvolvimiento a golpes. Vadea ríos e incluso
canturrea, si le viene en gana. Niños y adultos se codean no ya por lo
bajo, sino al descaro mismo y compartiendo constantemente alimentos y
aventuras; las chiquillas en flor suspiran encantos, y aquellos jóvenes
mozos las observan con ojos que no adivinan más que el enamorarse.
Todo nace y florece en África. La vida
es dulce, y corre de la mano del primate que te abraza a medio camino de
encontrar los frutos mágicos y beber del jugo que hace transpirar la
tierra. Nunca supieron de la Guerra de los Chimpancés –siempre tan en
busca de aquello que sólo consigue irritarles-; nunca supieron de los
hombrecitos tímidos enviando maquinarias a robar energía allá donde
habrá que asesinarlos para conseguirlo. La paz no es, por fin, aquella
fúnebre y grisácea estación inmóvil entre dos guerras. La paz es un
estado de conciencia, y el bonobo lo sabe. Y, como ha de ser, pues, se
relame ente ella.
Así como se asemejan, así también son
diferentes uno del otro. El chimpancé asustado berrea y se sacude en
violencia si es que la casualidad amordazada se le aparece en sustento y
comida –bien podría ser carroña-: “nadie se me acerque, han oído ya
esto es mío, tú no querrás probar mi furia”. El bonobo, por el
contrario, encuentra regalos bajo las piedras y entonces, henchido e
ilimitadamente feliz, corre a buscar camarada a que se repartan juntos
la dulzona picardía de los frutos prohibidos del paraíso africano. Se
rumorea que es entonces cuando estos amiguetes revoltosos harán estallar
la magia y será también entonces cuando sabremos su secreto:
SEXUALIDAD DESBORDANTE
Nada más sencillo. No es nuevo para
nadie que el sexo es la actividad predilecta del ser humano. Embellece y
nutre la carne, arranca suspiros allí por donde se practique, y además
es saludable en cuanto las sonrisas que arranca desintegran y anulan
cualquier vestigio de depresión urbana-productiva amparadora del cáncer
del progreso.
Tanto el humano como el bonobo son los
únicos mamíferos etiquetados ya con el celo permanente, y es entonces
que, si bien los seres humanos intentamos a toda costa convencernos de
que hay instancias y lugares determinados para el específico acto y
entendemos la sexualidad como un capítulo sellado y estéril dentro del
estándar del acto sexual coital y sus sucedáneos, el bonobo, que no
entiende de matemáticas y que sinceramente tiene mejores cosas en qué
pensar, se entrega al mandato incuestionable del deseo y la coquetería
como reales y primarias relaciones sociales.
A toda hora, a cada circunstancia, es
posible embobarse en el espectáculo amoroso que ejecuta el bonobo desde
que el cuerpo vitorea caricias.
Lo hace todo: masturbación, penetración,
contacto oral, orgía. Los machos intercambian alimentos sellando pactos
de amistad mediante la frotación de sus genitales; las hembras se
entrelazan entre el verdor del trópico estableciendo relaciones
horizontales de hermandad y simpatía. Contrastando con el chimpancé, que
irradia agresividad y abandona sus frustraciones sexuales en
esporádicas uniones de verdadera dominación, el bonobo se abraza y vive
en comunidades pacíficas donde no hay cabida al egoísmo ni a la guerra.
Se aman, constantemente.
Y hay más. Sólo la hembra humana y la
bonobo (recordemos que somos parientes entrañablemente cercanos) tienen
la vagina adelante. Los demás mamíferos del reino animal (bonita
etiqueta, ¿eh?), al tener las hembras la vagina situada al reverso,
copulan como todos sabemos lo hacen los perros. Incluido el chimpancé.
El bonobo, en cambio, además de adoptar
todas las posturas sexuales imaginables, lo hace cara a cara. Y, como
diría Susan Bloch, estudiosa de un grupo de bonobos en cautiverio,
cuando se aman así son “como practicantes de sexo tántrico, o como dos
personas profundamente enamoradas”. Y como tales, se miran directamente a
los ojos y se besan lánguida y acarameladamente.
Los bonobos son extremadamente
agradables. Cuando no están acariciándose o compartiendo alimentos se
dedican al ocio, a la contemplación y al juego. Poseen un lenguaje único
y complejo que la ciencia humana ha categorizado como “capaz de
reconocer más de 400 pictogramas”. Como no temen al agua, no delimitan
territorios ni por supuesto deben matarse para conservarlos intactos.
Son nómadas y aventureros. Así como los enfurruñados chimpancés
protagonizaron desde 1930 una extraña guerra en la cual las diversas
tribus se cazaban la una a la otra, los bonobos en ocasiones se reúnen
por centenares con tribus repletas de desconocidos para aullarle a la
luna y desdibujar las tensiones con espontáneas y dulces sesiones de
amor colectivo.
El chimpancé es caníbal y brutal. El bonobo es vegetariano e irremediablemente pacífico.
A pesar de que los bonobos se menean en
un ritmo sexual que supera diez veces la actividad ídem del chimpancé, y
casi mil la del gorila, su reproducción es armoniosa, y por supuesto no
se desbordan de los mapas. Es común que una hembra adulta dé a luz a
una criatura cada cuatro años, aproximadamente; esto sin contar
abstinencia, ni recato, ni interrupción coital, ni el empleo de
maravillas tecnológicas como el suministro de drogas hormonales para
controlar sus ciclos reproductivos o el tener que enfundarse
incómodamente un armazón de látex en el miembro viril para intentar
detener el incesante fluir de la vida. Simplemente se enroscan y se
enredan, desterrando cualquier tentativa de agresión, y sustituyendo la
competitividad por el esparcimiento y el compañerismo. Todo esto sin
dejar de hacer el amor a cada sonrisa de la tarde.
Es probable que el ser humano se halle
confundido. Tantos y tantos años intentando conquistar galaxias lejanas y
apoderarse de aquellas baratijas diarias que de tanto encandilarle le
han hecho creer son el Oro, debiendo hacerse cómplice de multitud de
inescrupulosos y vergonzosos medios para lograr tan siniestros fines, le
deben de haber nublado un poco el seso. Tan animal como el bonobo,
parece haber olvidado aquellos nexos cálidos que reconocen la fertilidad
como un circunstancia amiga y amparadora de la armoniosa distribución
natural de la vida, donde cada pétalo, cada flor, y cada insecto que la
poliniza y le hace gozar (pues esto también es hacer el amor) se
interrelacionan y no hay cabida al desorden reproductivo, ni a la
escasez, ni al aborto.
Parece haber desestimado y ninguneado
una sabiduría ancestral que, puesto como les gusta oírlo, está en los
genes, y sistemáticamente se ha ido hundiendo en una larga y tediosa
pataleta chimpancesca que indudablemente le ha arrojado a pretender que
la única y eficaz manera de controlar su natalidad es a través de la
moralización y censura de la sexualidad latente, demonizando el
encuentro afectivo condicionado por sus consecuencias venéreas,
enfermas, y generadoras de vida no deseada, siendo que la “sociedad”
bonobo demuestra como se quiera que la gestación y el brote, la
conservación de la especie, está en el ejercicio sano y limpio de la
sexualidad plena.
MANJAR EXÓTICO
Sea como fuera, el bonobo es rey. Y la
vida le seguirá sonriendo y dándole el visto bueno a su estilo de
vivirla, si es que la gula imaginaria del humano no acaba de
exterminarle del carnaval del Congo.
Lamentablemente se le considera en
peligro de extinción, puesto que se paga suculentas sumas por su carne,
considerada un manjar para paladares exóticos. Esto último ha
experimentado un incremento dramático durante la última guerra civil en
el país, a causa de la presencia de milicianos fuertemente armados
incluso en áreas remotas “protegidas” como el Parque Nacional de
Salonga. Actualmente se estima que bailotean alrededor de 10.000
bonobos en estado salvaje -más unos cuantos miles más en cautiverio-,
formando parte de una pauta mucho más general de extinción de los
simios.
El bonobo, pacífico, coqueto, juguetón y enamorado, es un ejemplo para la humanidad.
Habrá que abrirse paso entre la foresta
para contemplarlo en su gloria. Parece haber vencido una batalla que hoy
muchos sueñan con empezar a pelearla. No chillará ni enseñará los
dientes cuando nos descubra observarle boquiabiertos; es probable que
nos invite a desintegrar el estrés y a seducir el encanto de la sonrisa
femenina y machota. Hoy por hoy, humanos y chimpancés se desencajan los
sesos buscando la manera de encontrar la maña para hacer cada vez armas
más grandes y poderosas. Y el bonobo tiene el pene bastante más largo
que el humano y que las pretensiones de sus pistolas y su guerra.
(*) Extractos de “Bonobo Rey” (autor: Ludo)
Revista Absinthe, Nº5, diciembre 2007, Santiago de Chile.
Los bonobos solucionan los problemas abrazándose y practicando sexo
Publicado el 09 mar 2011 por Ana
Ecologiablog.com
Los bonobos, esos tiernos monitos de los que tanto desconocemos todavía, son un “ejemplo de pacifismo del que tenemos mucho que aprender los humanos”, afirma Brian Hare, experto mundial en el estudio de estos primates.
Según cuenta Hare, antropólogo de la Universidad de Duke que pasa largas temporadas observándolos en la reserva Lola Ya de la República Democrática del Congo,
no hay quien saque de sus casillas a esta especie. Y si alguien lo
pretende, ya sabe a lo que se expone: besos, abrazos, incluso a una
sesión campestre de sexo como fórmula infablible para reconciliarse y mantener la armonía.
Ellos no cejan en su empeño, erre que erre, abraza que te abraza,
besa que te besa, y copula que te copula…. Es su modo de practicar su
envidiable filosofía hippie de paz y amor que, por cierto, juega un importante papel para su vida en comunidad, explica este especialista, en su comportamiento y manera de interactuar entre ellos:
Siempre que las cosas se ponen tensas en el mundo bonobo, por lo
general tendrán algún tipo de actividades sociosexuales y esto parece
ayudar realmente a que todo el mundo se lleve bien. Pero otra de las
maneras que tiene este tipo de sociedad de practicar el pacifismo es que
son naturalmente más tolerantes. Comparten más, y si uno de ellos se molesta, no sólo practican sexo, también se abrazan o se acercan para hacer sentir mejor al otro. (Traducción libre)
Abrazos y sexo entre bonobos:
Pese a su gran cercanía genética con los humanos, la mayoría de la
gente no sabe casi nada de estos “maravillosos animales”, se lamenta el
primatólogo. Pero, por suerte, en alguna medida sus palabras van
remediando esta ignorancia. Por ejemplo, Hare nos cuenta que mientras que las personas y los chimpancés se matan entre sí, “nunca se supo de ningún caso, ni en cautividad ni en estado salvaje, en el que un bonobo matase a otro bonobo”.
Y, en fin, aunque la sabiduría popular dice que los conflictos no
debemos resolverlos en la cama, como metáfora sí puede sernos útil. No luchar, hacer el amor, no la guerra, tal es su máxima y, sin duda, un camino a seguir. En su caso, al menos, se ha demostrado que funciona muy bien.
Por si lo desconocías, ahí van algunos datos más sobre los bonobos: son bisexuales y viven en una sociedad matriarcal, donde no se forman
familias ni existen las parejas habituales. Según los últimos hallazgos
científicos, saben negar con la cabeza, ríen y son especialmente generosos. Toda una joyita evolutiva.
BONOBO: EL SIMIO MÁS PROMISCUO Y PARECIDO AL HOMBRE
j. de jorge@judithdj / madrid
Día 13/06/2012 - 19.02h
Ulindi, la hembra de bonobo del Zoo Leipzig cuyo genoma ha sido secuenciado
Michael Seres
Un
equipo internacional de científicos liderado por el Instituto Max
Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) ha conseguido secuenciar por completo el genoma del bonobo, el último gran simio cuyo código de barras quedaba por descifrar. El estudio, que aparece publicado en la revista Nature, muestra que los bonobos son junto a los chimpancés los parientes vivos más cercanos al ser humano.
En cuestión de genética nos diferenciamos muy poco, apenas un 1,3%, de
ambas especies, que entre ellas son aún más parecidas, pero mientras los
chimpancés tienen un carácter más agresivo, los bonobos son conocidos
por ser pacíficos, juguetones y sexualmente muy activos.
La investigación puede ayudar a identificar las bases genéticas de
estos comportamientos tan dispares e incluso, quizás, comprendernos
mejor a nosotros mismos.
El bonobo es el último gran simio que faltaba por secuenciar, después del chimpancé, el orangután y el gorila, cuyo genoma se ha conocido
este mismo año. Nuestra «marca de fábrica» coincide con la de bonobos y
chimpancés en la misma proporción (un 98,7%). Sin embargo, el estudio,
realizado con el ADN de Ulindi, una hembra de bonobo del zoológico de Leipzig, revela que en algunas regiones específicas estamos más cerca de los bonobos que de los chimpancés,
mientras que en otras ocurre precisamente lo contrario. Ambas especies
son aún más similares entre sí: su genoma solo se distingue en un 0,4%.
«Esas diferencias son las interesantes, porque pueden ayudarnos a
entender algo tan complejo como es el comportamiento», afirma a ABC.es
Tòmas Marquès Bonet, investigador del Instituto de Biología Evolutiva,
centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y
la Universidad Pompeu Fabra, que ha participado en la investigación.
La bonobo Ulindi
Los
bonobos y chimpancés se separaron hace apenas un millón de años, pero,
en efecto, sus comportamientos sociales son muy dispares. «Mientras el
chimpancé es más agresivo, con episodios frecuentes de ‘guerras’ entre
tribus y un fuerte componente territorial, el bonobo se caracteriza por
su carácter pacífico y por su alto nivel de actividad sexual», explica
Marquès Bonet. «En los bonobos, el sexo tiene una función de unión
social, pacificadora y de reducción del nivel de estrés».
Separados sin cruces
Según
el investigador, el estudio revela «que hubo un proceso de creación de
especies limpio y sin cruces posteriores». Los territorios que ocupan
los bonobos y los chimpancés en África central están muy próximos, separados solo por el río Congo. Se cree que la formación de este río pudo ser la causa de la evolución del antepasado de los chimpancés y los bonobos en dos especies de simios distintas.
El objetivo de los científicos es buscar las bases genéticas que puedan explicar las diferencias de comportamiento entre bonobos y chimpancés.
«Hemos localizado unos pocos genes candidatos, pero se necesitará
seguir investigando para determinar si estas regiones contribuyen de
algún modo a las diferencias y similitudes de comportamiento» entre las
distintas especies, concluye Marquès Bonet. «Ahora, tenemos que empezar a
buscar».
Anonymous exige cárcel para violadores de adolescente
Informaron que saben los nombres de los acosadores de la joven que se suicidó a consecuencia del bullying.
Canadá |
Agencias
HALIFAX, Canadá.- Si las autoridades canadienses no toman medidas, el grupo de "hackers" Anonymous promete revelar los nombres de los acosadores de una joven canadiense que se suicidó este 7 de abril a consecuencia de años de maltrato e intimidación, según publica el sitio web actualidad.rt.com.
En el mensaje dirigido a la Policía de Canadá, Anonymous informó de que saben los nombres de los cuatro acosadores y demandaron que fueran castigados.
“Nuestra demanda es simple: Queremos que N.S. RCMP (Real Policía
Montada del Canadá) emprenda inmediatamente acciones legales contra los
individuos en cuestión. Los instamos a actuar rápido. Si nosotros fuimos
capaz de localizar a los jóvenes en dos horas, no va a pasar mucho
tiempo en que alguien más los localice”.
En el mensaje subrayan que el grupo no opta por tomarse justicia por
su mano, sino que quieren que las autoridades hagan su trabajo.
Rehtaeh Parsons, una adolescente canadiense de 17
años, fue violada en noviembre de 2011 por un grupo de cuatro jóvenes
que además fotografiaron el crimen y distribuyeron las imágenes en su
colegio.
El trauma de la violación, además de la creciente intimidación,
llevaron a Rehtaeh Parsons a la depresión y finalmente al suicidio.
“Hubo una investigación y un año más tarde la Policía dijo que no
había bastantes pruebas, aunque la foto de una menor de edad había sido
distribuida, pensaron que no era un asunto policial”, escribe su madre
en una página de Facebook dedicada a su hija.
La madre escribe que la intimidación fue tan grave que abandonaron la
comunidad y se mudaron a otra ciudad para empezar una nueva vida.
El estado emocional y psíquico de Rehtaeh era tan preocupante que la adolescente estuvo seis meses ingresada en un hospital.
Anonymous ya se ha visto envuelto en casos similares. Uno de los más
sonados fue el caso de la violación de una joven en Ohio, EU, cuyos los
acosadores, dos jugadores de fútbol americano, fueron declarados
culpables. __________
Romper el "tabú" de la pedofilia:el pretexto de los psicópatas para seguir violando impunemente a los niños
Mrs. Tigersoap
Sott.net
sab, 02 feb 2013 10:31 CST
Recientemente,
dos científicos holandeses han propuesto la
legalización de la pornografía infantil. Hace unos meses un simposio fue organizado en los Estados Unidos para
discutir la manera de legalizar la pedofilia. Hoy en día, los pedófilos tienen
sus propios foros y grupos de Facebook, sus partidos políticos, sus diarios, su mascota, sus "juguetes
sexuales", su día internacional ("International
Love Boy Day" para los amantes de chicos o "Alice Day" para los amantes de las niñas) y hasta
forman asociaciones para" defender sus
derechos". Los pedófilos se asumen, se muestran y se reivindican. Casi
olvidaríamos que su asunto es el de violar niños.
Si los pedófilos parecen así de abiertos en sus reivindicaciones al derecho a
"vivir su sexualidad" es en
parte porque juegan algunas nociones y conceptos que a veces son borrosos en la
mente del público (y, de manera más alarmante, entre algunos científicos - pero
veremos que esto no es realmente tan sorprendente). Con el pretexto de la
"libertad
de expresión", de superar el "tabú" y apresurándose a través
de la enorme brecha que dejaron abierta los
homosexuales que (legítimamente, ellos) defendieron sus derechos, los
pedófilos se atreven a todo.
Entre estas nociones vagas en la mente del público, consideremos primero la del tabú.
Por definición, un tabú es algo de lo "que sería impropio
hablar en virtud de las convenciones sociales o morales" (Larousse). A
menudo, el concepto de tabú es un concepto relacionado con la mentalidad
de una época o cultura. Lo que era tabú en un momento ya no lo es en otro. Lo que es
un tabú
en una cultura no lo es en otra. De acuerdo con Freud (quien, por cierto, era
un psicópata, como lo demuestra el
famoso experto de grado en psicopatía, Hervey Cleckley, en su libroThe Caricature of Love (La caricatura del
amor), sólo dos
tabúes son universales: el parricidio y el incesto. Sí, al parecer,
hay regiones, épocas y culturas donde el canibalismo, el asesinato, la necrofilia
y la pedofilia son bastante aceptables...
La noción de tabú es entonces inherentemente subjetiva y variable.
Cuando los medios hablan de tabúes, la palabra es a menudo sinónimo de falta de transparencia, de mentalidad
retrógrada, de disposición a estancarse en el pasado. La definición de la
Larousse ciertamente va en esa dirección. Al parecer, es entonces "la
sociedad", en el más amplio sentido del término, la que determina un tabú y
si ya es hora de sobrepasarlo. A veces para bien (terminar con la discriminación contra los homosexuales), a veces
para mal (la normalización de la
pedofilia).
Sin embargo, ¿el hecho de
que "la sociedad en sentido general" parezca tirar a una dirección,
necesariamente significa que la misma tiene razón? Por supuesto que no. Por un
lado, se debe observar primero el grado de ponerización
de dicha sociedad y por lo tanto su
tendencia a aceptar lo inaceptable. Una sociedad que es cada día un poco
más chocada y traumatizada por los acontecimientos cada vez más violentos ya no
es capaz de responder a otros. Esto se
llama inhibición transmarginal. Por otro lado, hay que ver si es realmente
la voluntad de la sociedad en sentido general, o bien, el hecho que de un grupo
de personas tienen un interés en el asunto y ejercen su influencia.
Que la época en la que
vivimos está ponerizada es obvio. Para
aquellos que todavía están en duda, no hace falta más que consultar la sección
"El niño de la sociedad" de este
sitio [<es.sott.net>]. Usted encontrará
muchos ejemplos de todo tipo de actos del "final
de los tiempos", de degeneración y todo tipo de hechos, cada uno
más preocupante que el otro. ¿Podemos confiar en las decisiones de una sociedad
tal?
Probablemente no. ¿Son éstas las de un grupo de
personas con un interés en el asunto? ¿Serían ellos más confiables? Obviamente
no. Así que tenemos que tener esto en cuenta cuando se habla de "cambio de mentalidad", "la evolución de la moral", "desafiar lo prohibido" y "concepto tabú". También hay que tener en cuenta
que este grupo con un interés en el caso, tratará de explotar la ponerización de la sociedad para sus propósitos.
Otro concepto que parece
confuso es el de la libertad de expresión.
Todo el mundo tiene derecho a tener una opinión y expresarla. Sin embargo, la
propia ley establece que algunas opiniones (racistas "anti-semitas",
sexistas, que inciten al odio o a la violencia) de hecho pierden este derecho
por su propia naturaleza. El hecho de disfrutar de violar a niños ¿no es, por
lo menos, tan grave, si no más, que estas excepciones a la libertad de
expresión?
Luego viene la cuestión de la identidad sexual.
Los pedófilos se defienden diciendo que "nacen de esa manera y no pueden
hacer nada", y evocan a la homosexualidad como un ejemplo de esta sexualidad
que no se elige. Nosotros nos saltearemos (por el momento en todo caso, ver más
abajo) esta comparación tan ridícula como peligrosa (los homosexuales tienen
relaciones CONSENTIDAS entre ADULTOS). Contrariamente, que los pedófilos hayan
elegido su sexualidad o no, no tiene nada que ver con el derecho a la práctica.
Después de todo, si seguimos esta lógica, los necrófilos también podrían hacer
valer este derecho "porque nacieron así" y los degenerados a quienes
les gusta hacer muebles de piel humana también tienen el derecho de expresar su
creatividad, "porque ellos nacieron de esa manera." ¿Debemos dejar que estas personas hagan lo que quieran porque
"nacieron así"? Obviamente no.
Un aumento (debido a que no es algo nuevo, véase más abajo) de la tendencia a
la "tolerancia" es inminente y
por lo tanto estos "progresistas" quieren debatir sobre la pedofilia
y la pornografía infantil con el fin de legalizarlas. Los defensores de la
pedofilia son, obviamente, los pedófilos mismos (que, como hemos visto, incluso
hoy en día se reúnen en asociaciones - a cuándo la asociaciones de fanáticos de
la violación?), pero también los escritores, científicos, sexólogos, profesores
universitarios, políticos, etc., algo que no deja de añadir a la confusión
pública.
De hecho, estos científicos ¿no están allí para guiar
el hombre común que, en esencia, sabe menos que ellos? Esto es lo que sería
lógico pensar, pero lamentablemente es falso. Por un lado, pueden estar tan ponerizados
como la sociedad en general. La corrupción de la ciencia es un hecho probado y
las universidades tampoco son inmunes. Por otra parte, debido a su condición,
estos "especialistas eminentes" pueden ser cortejados (o pagados) por
los psicópatas que tienen un interés en que la pedofilia y la pornografía
infantil sean desdramatizadas y legalizadas. También pueden ser objeto
de abuso por el psicópata y/o pedófilo, expertos en la manipulación y cuya
especialidad es hacerse pasar por víctimas. Por último, no dejemos de lado el
hecho de que
estos científicos pueden ser psicópatas y/o pedófilos ellos mismos.
Nunca están mejor atendidos que por sí mismos después de todo. Así que no tome
automáticamente en serio lo que estas personas dicen. Su situación profesional
o social no es en absoluto garantía de su moralidad o fiabilidad.
En lugar de basarse en
conceptos vagos y desvíos deliberados y sobre el apoyo y el testimonio sesgado
de individuos indignos de confianza, vamos a examinar los hechos para darnos
una mejor idea de lo que realmente significa la pedofilia.
La pedofilia
La pedofilia es una atracción o preferencia sexual de un adulto hacia
niños impúberes o en el inicio de la pubertad. Un pedófilo es una
persona que experimenta este tipo de atracción.
De acuerdo con el criterio de la OMS, los adolescentes de entre 16 y 17
también se clasifican como pedófilos si tienen una preferencia sexual
persistente o predominante hacia niños impúberes al menos cinco años más
joven que ellos.
En la mayoría de las sociedades modernas, este tipo de preferencia
es considerada una perversión sexual (parafilia) y las actividades
relacionadas son condenados por la ley. Los pasajes al acto de pedofilia
o las relaciones sexuales entre un adulto y un niño debajo de la edad
de consentimiento, constituyen, jurídicamente, el abuso sexual de un
menor, un título que puede adoptar diferentes formas según la
legislación y el tipo de acto sexual incriminado. La pedofilia está
clasificada como un trastorno de la preferencia sexual (trastorno
mental) por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) y como
una parafilia por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales (DSM).
La comunidad médica cree que la pedofilia es enfermedad, desviación,
perversidad, en una palabra proveniente de la psiquiatría, y tal vez de
la medicina. Se trata de la tesis más aceptada en el discurso
psiquiátrico sobre el tema. (Fuente: Wikipedia)
Vemos, entonces, lo que es la pedofilia: enfermedad, desviación,
perversidad. La pedofilia es una perversión sexual. Que sea o no tabú en
un momento o en un lugar determinado no cambia nada. Los tabúes pasan, la
perversión permanece. Cualquier sexualidad que involucre a otro ser vivo sin su
consentimiento o asimilado (léase: un ser que no puede ser considerado como
capaz de dar consentimiento en virtud de su falta de madurez y cuyo
consentimiento por lo tanto no significa nada) es condenable. La pedofilia no
se puede comparar EN NADA a la homosexualidad. La amalgama es común (por
ignorancia o por intolerancia), pero también porque los pedófilos y psicópatas
han encontrado esta táctica con el fin de ganarse el respeto en la opinión
pública. Ellos intentan recuperar la lucha que los homosexuales han llevado a
cabo por el reconocimiento de sus derechos para satisfacer así su perversión.
Según Anna Salter, en su libro Predators(Depredadores), hay básicamente dos
tipos de pedófilos (en su mayoría hombres, pero de hecho, también hay pedófilas
mujeres): los psicópatas y el resto. El resto, son personas que tienen una
atracción por los niños. Algunos pasan al acto, otros no. Una vez que pasan al
acto, ellos se las arreglan para convencerse de que el niño fue el iniciador del contacto (el más mínimo gesto puede
ser erotizado por el pedófilo), que el niño "es un adulto en el cuerpo de
un niño", que el niño lo deseaba tanto como él/ella, que el intercambio es
agradable y beneficioso para el niño. Son absolutamente incapaces de ponerse en
el lugar del niño, de comprender su sufrimiento y el abuso al que es sometido y
se niegan a ver a su manipulación. Sólo sus instintos importan y éstos tienen
que ser satisfechos. Ilustración:
Daniel Cohn-Bendit (1)
El
niño quiere agradar, ser aceptado y amado. Si un adulto, referencia absoluta
para el niño, lo incentiva a tener una relación, sea del tipo que sea, el niño
no tiene otra opción que obedecer. Decir que el niño podría negarse equivale a
decir que el ratón puede negarse a ser devorado por el gato. No tiene peso. El
niño es manipulable mentalmente y, sobretodo, emocionalmente. Y ésta es a
menudo la táctica del pedófilo: se gana al niño a través de sus sentimientos.
Se gana la confianza, la amistad, el amor, y luego procede a su arreglo
personal. Cuando el niño se siente seguro, el pedófilo "propone". El
niño no es capaz de rechazar. Él pedófilo le habla sobre un secreto a
compartir, un amor especial que sería incomprendido, pero si el niño se resiste
demasiado para su gusto, puede muy bien amenazarlo. El pedófilo generalmente
preferirá a los niños que no están bien, que tienen relaciones difíciles o
inexistentes con sus padres. Propone darles lo que nunca recibió. ¿Qué niño
podría negarse? Una vez que el niño es tocado por un adulto (o adolescente
según el caso) con fines sexuales, el niño no es respetado en su integridad
física y psicológica (y esto también se aplica a un niño cuya imagen se utiliza
con un propósito sexual sin que haya contacto físico directo - ver más abajo).
El niño es manipulado, ya que no tiene la madurez para entender que este acto
no es sólo desviado y reprobable, sino que también tendrá graves consecuencias
en su desarrollo. Incluso las caricias que pueden parecer agradables para los niños
(y por más inquietante que pueda parecer, los niños pueden experimentar una
forma de "placer físico" - un hecho a menudo esgrimido por los
pedófilos como prueba irrefutable de que el niño no sufre y que la relación se
da de manera consentida) es un incumplimiento de su integridad física. A pesar
de que el niño puede parecer curioso o interesado, él no puede entender lo que
significa una relación sexual ni las consecuencias que tendrá sobre su persona.
De hecho, numerosos niños maltratados heredarán una visión de sí mismos, de la
sexualidad y, de manera general; una visión del bien y del mal completamente
perturbada - en el mejor de los casos. Algunos nunca desarrollarán una relación
normal con una pareja, otros encontrarán consuelo en el alcohol o las drogas,
otros se convertirán en delincuentes (en
los Estados Unidos, se estima que el 90% de los adolescentes que están en
prisión han sido víctimas de abuso sexual cuando eran niños) o trabajarán
en la industria del sexo (prostitución,
pornografía); otros se suicidan. Ninguno escapa ileso, cualquiera sea el
abuso. Una vez que hemos sido ensuciados y utilizados, traicionados y abusados
por una persona que supuestamente nos debía proteger (el adulto), ¿como podría
ser de otra manera?
El otro tipo de pedófilo es el psicópata. Es necesario saber que es
psicópata antes de ser pedófilo. El niño es un pretexto, lo que cuenta es el
dominio (a menudo mediante la violencia) del otro. Ver sufrir al niño y
robar su inocencia son partes integrantes del placer experimentado por el
psicópata. Sin embargo, la víctima podría muy bien ser un hombre o una mujer
también. Uno probablemente no puede realmente hablar de atracción por los niños
en este caso. El psicópata no intenta mentirse
a sí mismo diciendo que el niño está dispuesto, el hecho de que el niño no lo
esté ES de donde él retira su disfrute. La falta total de conciencia del
psicópata a menudo lo empuja a filmar sus actos, sea laviolación, la tortura o el asesinato (películas snuff). Él filma por varias razones: para
poder ver las películas cuando no hay una víctima a su disposición, pero
también porque sabe que hay una fuerte demanda de este tipo de películas
odiosas. La pedofilia es de hecho inseparable de la pornografía infantil.
Los pedófilos, sean psicópatas o no, han acudido todos, al menos una vez en sus
vidas, al recurso de la pornografía infantil. No todos ven las películas snuff,
pero la mayoría alivian sus impulsos viendo pornografía infantil de manera
regular.
La pornografía infantil
Antes de hablar de la pornografía infantil, debemos hablar brevemente de la
"simple" pornografía. En el momento en el que vivimos, la pornografía
está en todas partes y ver "hype" se ha hecho casi respetable (otro
signo de la ponerización extrema de la
sociedad). Si la pornografía ha existido siempre (ya existía en la antigüedad),
su distribución y su contenido han "evolucionado" un montón en los
siglos XX y XXI, de las fotos intercambiadas bajo el manto de damas en
combinación, la pornografía ha pasado a revistas a todo color que se venden en
tiendas especializadas. Revistas con fotos cada vez más sugerentes en seguida
fueron vendidas en librerías. Hoy en día, está en todos los hogares a un par de
clics en Internet, y "provocador y atrevido" ya no es suficiente para
describir el contenido cada vez más degradante y violento.
Hay que saber que la adicción a la pornografía en efecto existe. En una excitación fuerte, se libera
dopamina, un neurotransmisor. La repetición de estas dos acciones
(excitación seguida de la liberación de dopamina) hará a los receptores de
dopamina menos sensibles a la misma, un fenómeno de habituación típico de la
adicción. Para un estímulo dado, la reacción se hace menos fuerte. Para
producir el mismo efecto del principio, el estímulo debe ser más fuerte. El
fenómeno de la habituación se manifiesta en cualquiera que vea pornografía
regularmente. Lejos de calmar los impulsos sexuales, la pornografía los
exacerba. El control de los impulsos se hace cada vez más difícil. Y,
sobretodo, debido al fenómeno de la habituación a la dopamina, un adicto a la
pornografía va a buscar una pornografía más "rica en sensaciones", lo
que se traduce en un contenido cada vez más violento y degradante. Esto es lo
que llevó a los "géneros" como el gonzo (y en algunos casos extremos,
las películas snuff) a desarrollarse, un
fenómeno impensable hace algunas décadas.
La pornografía infantil no es una excepción a
esta regla. Por su propia admisión, los pedófilos son, con el tiempo, atraídos
por la pornografía cada vez más violenta y los niños cada vez más jóvenes. Así,
un pedófilo entrevistado por Anna Salter en Nashville, dijo que al comienzo se
sentía atraído por niños de 8 años, pero gradualmente, esta edad disminuyó
hasta su atracción por niños de 2 años. Esto es bastante común según los
numerosos testimonios obtenidos por la autora. Eso responde a aquellos que se
preguntaban cómo puede haber personas que violan a los bebés. Los dos sexólogos
holandeses del inicio del artículo que esperan que los pedófilos estén
satisfechos con una pornografía compuesta de "algunos montajes y dibujos
animados regulados por el gobierno" para regular sus impulsos,
probablemente obtuvieron su título de sexología en la misma facultad que el Dr.
Nick Riviera, o tienen algún interés en mentir...
Desde un punto de vista puramente comercial, la pornografía
(y la trata de niños, porque los dos son
inseparables) es grande. La pornografía por sí sola representaba en la década
de 1990 cerca de $3 mil millones al año sólo en los Estados Unidos (el doble en
el mundo entero). 22 millones de copias de videos de pornografía infantil
fueron vendidas o arrendadas en los Estados Unidos en 1991. Una película snuff
puede vender hasta $5.000 más si se hace "a medida". Dutroux ofreció
sus cohortes entre 2000 y 4000 € para un secuestro de niñas (la reventa
internacional, de acuerdo con las palabras de algunos traficantes puede subir a
$30.000). Si estas cifras (citadas por David Mc Gowan muy detalladamente en su
libroProgrammed to Kill) son correctas,
muchos pedófilos son muy aficionados a este tipo de "recreación". Al
parecer, algunos también tienen grandes medios a su alcance para pagar dichas
sumas, lo cual parece apoyar la idea de que muchos de estos amantes de la
pornografía infantil (y el abuso de niños) son
ricos - como los médicos, abogados, políticos y notables.
Las redes y la élite psicopática
Para estos ricos, la pedofilia y la pornografía infantil son una forma de entretener y
aliviar sus impulsos. Bien integrados en la sociedad - incluso en lo más alto
de la escala social - tienen mucho que perder si son descubiertos. Esta es una
razón por la cual las redes existen. Los psicópatas
y pedófilos trabajan mano a mano para el tráfico de niños y la pornografía
infantil y que sea aprovechada por su círculo de amigos y clientes. Al
considerar estas redes, vemos que ningún entorno está a salvo, pero que
definitivamente hay una gran cantidad de políticos, líderes, celebridades,
jueces, policías, médicos, psiquiatras y abogados. Si usted se pregunta por qué
la proporción de personas depravadas parece ser tan importante en las altas
esferas, he aquí un intento de contestarlo: en primer lugar, el psicópata
raramente se contenta simplemente con un pequeño trabajo discreto que paga poco
(aunque algunos psicópatas de pequeña escala
simplemente viven de los demás) y atraen a estas profesiones, para empezar. Por
otro lado, al psicópata le agrada disfrutar del
estatus y la casi-inmunidad conferida por estas ocupaciones. Por último, debido
a la "respetabilidad" de estas profesiones, el psicópata se ve
obligado a usar una máscara de normalidad (la famosa Mask of Sanity [Máscara de la Cordura] descrita por Hervey
Cleckley) y luego tendrá entonces la necesidad, para compensar, de participar
de actos de depravación para encontrar a su verdadera naturaleza. El abuso de
niños y la visión de pornografía infantil responden bastante bien a esta
necesidad.
Por lo tanto, estas famosas redes (que se han discutido mucho, sobre todo en el
archivo Dutroux en Bélgica, el archivo Zandvoort en los Países Bajos y en el
archivo Franklin en los Estados Unidos) son, aparentemente, muy protegidas, ya
que cualquiera que trate de desenmascararlas se expone a represalias: la
censura del parlamentario Laurent Louis, la
ridícularización pública de la testigo Regina Louf, la destrucción de la
carrera del periodista de investigación Michel Bouffioulx, la desaparición de Stan Maillaud y su esposa Janett
Seemann, la condena Marcel Vervloesem (condenar por pedofilia a las
personas que se oponen es una especialidad de las redes). Estas represalias
pueden ser incluso fatales y la tasa de suicidio en estos casos es simplemente
increíble (¡no menos de 12 testigos "se
suicidaron" en el caso Dutroux! Ver también el "suicidio" con
dos balas en la cabeza del gendarme Jambert en el caso de las desapariciones de Yonne).
La Justicia igualmente parece estar muy a menudo en el lado de los pedófilos.
En Programmed to Kill, David Mc Gowann
afirma que el sistema legal, la justicia y la policía están entre los sistemas
más corruptos y están, literalmente, infestados por psicópatas y pedófilos.
Esta es en realidad su técnica preferida: infiltrarse en los servicios que
podrían poner palos en sus ruedas. Práctico también para tener acceso a la
famosa pornografía infantil "incautadas" por la policía. En efecto, a
través de estas incautaciones ¿no se convertiría la policía en el mayor
poseedor de pornografía en el mundo? Práctico también, ser parte del poder
judicial para hacer descarrilar o retirar los cargos contra sus amigos... o sus
proveedores.
Los pedófilos, así como los psicópatas, son expertos en el arte de estar en las
posiciones o puestos de trabajo que les permitan acceder fácilmente a sus
presas. No hacen nada al azar. Admitido por los pedófilos mismos, ciertas
ocupaciones son conocidas en su medio por ofrecer una acceso fácil y riesgos
mínimos. Este es el caso de la profesión de
sacerdote: los padres católicos muy raras veces atacan en
justicia a los sacerdotes pedófilos por haber violado a su hijo, y la Iglesia
Católica siempre encuentra una manera de cubrir y resolver "el problema
internamente". Sin embargo, las otras religiones no son inmunes. Otros
oficios y ocupaciones para los pedófilos, que tal vez mantienen menos el olor
del incienso, también son posibles: monitores de
campos de vacaciones o de grupos de jóvenes, maestros o entrenadores deportivos.
Los más desviados abrirán un orfanato o una guardería y no sólo tendrán acceso a niños muy
pequeños (o discapacitados) que todavía no saben testificar, ellos
tendrán acceso durante días, lo cual es conveniente para el beneficio de otros
o para hacer películas. Luego están los "ambiciosos", esos que
quieren acceder a su presa. Y ser ricos y famosos. Ellos trabajarán en Hollywood
o, más prosaicamente, para la televisión o la prensa,
incluyendo a la BBC, que sabe permanecer
discreta acerca de la vida privada de sus presentadores; se convertirán en
cantantes, cineastas, deportistas y guitarristas en una banda de rock. Pero la
consagración, probablemente sea ser todas las cosas a la vez: célebre,
poderoso, invencible, y disponer de un acceso sin límite y una inmunidad sin
igual debido a su estatus en la parte más alta de la escala social, en esta
sociedad gangrenada que es la nuestra: el hombre
político.
Hoy está, una vez más, de moda hacer ser
"progresista" y defender el llamado
"tabú" de la pedofilia
y la pornografía infantil, ofreciendo
foros a estas dos perversiones, como han hecho anteriormente algunos,
notablementeLe Monde o Libération.
De todos modos, los ataques contra la mayoría sexual, justamente, fueron objeto
de peticiones en los años 70, publicadas en Libération
y otros periódicos. Y en 1977 salió una petición al Parlamento para derogar los
diversos artículos de la ley de consentimiento sexual y ladespenalización de las relaciones sexuales entre un adulto y
un menor de 15 años. Las personas a las que llamaríamos
intelectuales tales como Jean-Paul Sartre,
Simone de Beauvoir, Michel Foucault, Guy Hocquenghem, Jacques Derrida, André Glucksman, Roland Barthe,
Alain Robbe Grillet, Françoise Dolto o Philippe Sollers, la han firmado.
El mismo año, una carta abierta fue publicada en Le
Monde, para solicitar la clemencia para tres pedófilos que habían abusado de menores y se habían divertido
haciendo fotos de sus proezas. Los autores de esta carta abierta evocaban
"un simple caso 'moral', donde los niños no han
sido víctimas de ningún tipo de violencia", antes de
concluir que "tres años de prisión por besos y caricias, eso es
suficiente." Entre los firmantes, Louis Aragon, Francis Ponge, Roland
Barthes, Simone de Beauvoir, el Dr. Michel Bon, Patrice Chéreau, Gilles y Fanny
Deleuze, Bernard Dort, Jean-Pierre Faye, André Glucksmann, Guy Hocquenghem,
Bernard Kouchner, Françoise Laborie, Jack Lang, Georges Lapassade, Gabriel
Matzneff, Catherine Millet, Jean-Paul Sartre, René Scherer, Philippe Sollers.
Después de esta carta abierta, los lectores de Libération
han creado el Frente de Liberación de Pedófilos (FLIP,
por sus siglas en Francés) (Fuente: Pedopolis)
Liberación
que, por cierto, recientemente ha añadido una capa con este artículo:
Un niño al que privamos de toda fuerza de resistencia, de
cualquier posibilidad de dar un uso libre y colectivo de su cuerpo, de sus
órganos y de sus fluidos sexuales. [...]
Yo fui un día el niño al que Frigide Barjot se jacta de
proteger. Y me levanto hoy en nombre de los niños a los que éstos discursos
hipócritas intentan preservar. ¿Quién defiende los derechos de los niños
diferentes? ¿Los derechos del niño al que le gusta vestir de rosa? ¿La niña que
sueña con casarse con su mejor amiga? ¿Los derechos del niño extraño,
maricón, bollera, transgénero o transexual? ¿Quién defiende los derechos de los
niños a cambiarse de sexo si así lo desean?
Gran argumento para pedófilos y psicópatas que son siempre muy fuertes culpando
a la víctima. En base a este principio falaz según el cual el niño tendría la
madurez suficiente como para tomar las decisiones mencionadas anteriormente,
imaginemos que, a fuerza del derecho de usar "libremente su cuerpo",
él "decide" satisfacer sus supuestas "necesidades sexuales"
con un adulto. Esto no sería culpa del adulto, sino del niño!
Otro
ejemplo reciente, este elocuente alegato para la pedofilia emitido por «Maître
Lévy» sobre un canal del servicio público:
A
pesar de estos ejemplos asombrosos de la degeneración moral, siempre habrá
personas que tienen, ellas mismas, una conciencia y facultades intelectuales, y
que saben que manipular o forzar a un niño a tener relaciones sexuales es un
acto puramente abyecto que merece ser castigado, y los niños del mundo entero
deben ser protegidos. Y vista la poca cantidad de gente de conciencia que no
han alcanzado un grado terminal de ponerización,
es nuestro deber llamar la atención, incansablemente, sobre esta perversión.
Hable a su alrededor, cite las encuestas, haga leer los artículos, llame a las
cosas por su nombre, recuerde las estadísticas. Y hablando de estadísticas,
aquí están algunas cifras, en forma de conclusión: los casos denunciados de abuso infantil (y es bastante seguro estimar que sólo
representan una parte de las cifras!) entre 1963 y 1988 han sido de 150.000
a 2.000.000 POR AÑO, lo que representa un incremento del 1300% en 25
años.
El abuso de
los niños, del cual forman parte la pedofilia y
la pornografía infantil, es una epidemia.
Callar, es propagarla. Callar, es ser cómplice.
Mrs.Tigersoap is from Brussels, Belgium. She has a BA in
Translation and a training in alternative therapies. She got the Truth
Seeking bug during childhood and luckily never recovered. After many
detours, she finally found
Sott.net in 2007. Besides helping with translation into French, she
is a Sott.net Editor and has recently started writing Focus pieces. Her
favourite fields of research are cognitive sciences, psychopathy, diet
and health,linguistics, self-development and science. In her spare time,
she joins Batman in his adventures.
1) Daniel Cohn-Bendit, político europeo de origen alemán, participó en el Mayo de 1968, anarquista, ecologista luego, escribió un libro, Le Grand Bazar, de cuyo contenido posteriormente se arrepintió sabiendo lo que sabe hoy acerca del abuso sexual infantil.
En ese libro Daniel Cohn-Bendit defendía la liberación sexual de los
niños y su capacidad de otorgar consentimiento para vivir su sexualidad
libremente con los adultos. Daniel Cohn-Bendit se justifica diciendo que
en la década de los 70
los revolucionarios estaban obsesionados con la represión en todas sus
formas, incluida la represión sexual y que se creía que una educación
anti-autoritaria era permitir a un niño crecer sin tabúes sexuales. Dice
que exageró al describir que tuvo situaciones sexuales con los niños
del jardín de infantes donde trabajaba y que había sido una manera
contestaria de luchar contra la moral burguesa, que lo había escrito por
pura provocación (Tomado de Wikipedia).