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lunes, 15 de abril de 2013

HEMEROTECA: Los bonobos solucionan los problemas abrazándose y practicando sexo




Los bonobos solucionan los problemas abrazándose y practicando sexo

Publicado el 09 mar 2011 por Ana
Ecologiablog.com
  
                         



                       


                             Bonobo besa a otro bonobo


    Los bonobos, esos tiernos monitos de los que tanto desconocemos todavía, son un “ejemplo de pacifismo del que tenemos mucho que aprender los humanos”, afirma Brian Hare, experto mundial en el estudio de estos primates.

      Según cuenta Hare, antropólogo de la Universidad de Duke que pasa largas temporadas observándolos en la reserva Lola Ya de la República Democrática del Congo, no hay quien saque de sus casillas a esta especie. Y si alguien lo pretende, ya sabe a lo que se expone: besos, abrazos, incluso a una sesión campestre de sexo como fórmula infablible para reconciliarse y mantener la armonía. 

    Ellos no cejan en su empeño, erre que erre, abraza que te abraza, besa que te besa, y copula que te copula…. Es su modo de practicar su envidiable filosofía hippie de paz y amor que, por cierto, juega un importante papel para su vida en comunidad, explica este especialista, en su comportamiento y manera de interactuar entre ellos:
      Siempre que las cosas se ponen tensas en el mundo bonobo, por lo general tendrán algún tipo de actividades sociosexuales y esto parece ayudar realmente a que todo el mundo se lleve bien. Pero otra de las maneras que tiene este tipo de sociedad de practicar el pacifismo es que son naturalmente más tolerantes. Comparten más, y si uno de ellos se molesta, no sólo practican sexo, también se abrazan o se acercan para hacer sentir mejor al otro. (Traducción libre)
 Abrazos y sexo entre bonobos:

Abrazos y sexo entre bonobosAbrazos y sexo entre bonobos

 Abrazos y sexo entre bonobosAbrazos y sexo entre bonobosAbrazos y sexo entre bonobosAbrazos y sexo entre bonobos 
Abrazos y sexo entre bonobosAbrazos y sexo entre bonobos 



     Pese a su gran cercanía genética con los humanos, la mayoría de la gente no sabe casi nada de estos “maravillosos animales”, se lamenta el primatólogo. Pero, por suerte, en alguna medida sus palabras van remediando esta ignorancia. Por ejemplo, Hare nos cuenta que mientras que las personas y los chimpancés se matan entre sí, “nunca se supo de ningún caso, ni en cautividad ni en estado salvaje, en el que un bonobo matase a otro bonobo”.

     Y, en fin, aunque la sabiduría popular dice que los conflictos no debemos resolverlos en la cama, como metáfora sí puede sernos útil. No luchar, hacer el amor, no la guerra, tal es su máxima y, sin duda, un camino a seguir. En su caso, al menos, se ha demostrado que funciona muy bien. 

     Por si lo desconocías, ahí van algunos datos más sobre los bonobos: son bisexuales y viven en una sociedad matriarcal, donde no se forman familias ni existen las parejas habituales. Según los últimos hallazgos científicos, saben negar con la cabeza, ríen y son especialmente generosos. Toda una joyita evolutiva.

Vía | www.physorg.com
Fotografía | Courtney Bolton
Fotografía | whiteshark29
Fotografía | tinkerroll21

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Fuente:   http://www.ecologiablog.com/post/5503/los-bonobos-resuelven-los-conflictos-abrazandose-y-practicando-sexo/last?message=mail_sent#add_comment

HEMEROTECA: Bonobo, el simio más promiscuo




BONOBO:
EL SIMIO MÁS PROMISCUO Y PARECIDO AL HOMBRE

Día 13/06/2012 - 19.02h


                                  Bonobo, el simio más promiscuo y parecido al hombre
Ulindi, la hembra de bonobo del Zoo Leipzig cuyo genoma ha sido secuenciado
Michael Seres
     Un equipo internacional de científicos liderado por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) ha conseguido secuenciar por completo el genoma del bonobo, el último gran simio cuyo código de barras quedaba por descifrar. El estudio, que aparece publicado en la revista Nature, muestra que los bonobos son junto a los chimpancés los parientes vivos más cercanos al ser humano. En cuestión de genética nos diferenciamos muy poco, apenas un 1,3%, de ambas especies, que entre ellas son aún más parecidas, pero mientras los chimpancés tienen un carácter más agresivo, los bonobos son conocidos por ser pacíficos, juguetones y sexualmente muy activos. La investigación puede ayudar a identificar las bases genéticas de estos comportamientos tan dispares e incluso, quizás, comprendernos mejor a nosotros mismos.

     El bonobo es el último gran simio que faltaba por secuenciar, después del chimpancé, el orangután y el gorila, cuyo genoma se ha conocido este mismo año. Nuestra «marca de fábrica» coincide con la de bonobos y chimpancés en la misma proporción (un 98,7%). Sin embargo, el estudio, realizado con el ADN de Ulindi, una hembra de bonobo del zoológico de Leipzig, revela que en algunas regiones específicas estamos más cerca de los bonobos que de los chimpancés, mientras que en otras ocurre precisamente lo contrario. Ambas especies son aún más similares entre sí: su genoma solo se distingue en un 0,4%. «Esas diferencias son las interesantes, porque pueden ayudarnos a entender algo tan complejo como es el comportamiento», afirma a ABC.es Tòmas Marquès Bonet, investigador del Instituto de Biología Evolutiva, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Pompeu Fabra, que ha participado en la investigación. 


Bonobo, el simio más promiscuo y parecido al hombre
                                                                     La bonobo Ulindi
















   Los bonobos y chimpancés se separaron hace apenas un millón de años, pero, en efecto, sus comportamientos sociales son muy dispares. «Mientras el chimpancé es más agresivo, con episodios frecuentes de ‘guerras’ entre tribus y un fuerte componente territorial, el bonobo se caracteriza por su carácter pacífico y por su alto nivel de actividad sexual», explica Marquès Bonet. «En los bonobos, el sexo tiene una función de unión social, pacificadora y de reducción del nivel de estrés».

Separados sin cruces

      Según el investigador, el estudio revela «que hubo un proceso de creación de especies limpio y sin cruces posteriores». Los territorios que ocupan los bonobos y los chimpancés en África central están muy próximos, separados solo por el río Congo. Se cree que la formación de este río pudo ser la causa de la evolución del antepasado de los chimpancés y los bonobos en dos especies de simios distintas.
 
       El objetivo de los científicos es buscar las bases genéticas que puedan explicar las diferencias de comportamiento entre bonobos y chimpancés. «Hemos localizado unos pocos genes candidatos, pero se necesitará seguir investigando para determinar si estas regiones contribuyen de algún modo a las diferencias y similitudes de comportamiento» entre las distintas especies, concluye Marquès Bonet. «Ahora, tenemos que empezar a buscar».

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Fuente: http://www.abc.es/20120613/ciencia/abci-bonobo-mono-erotico-parecido-201206131114.html

HEMEROTECA: Anonymous exige cárcel para violadores


Página principal de sipse.com

Página principal de sipse.com

Anonymous exige cárcel para violadores de adolescente

Informaron que saben los nombres de los acosadores de la joven que se suicidó a consecuencia del bullying.

Canadá |


                               Rehtaeh Parsons fue violada en noviembre de 2011 por un grupo de cuatro jóvenes. (news.com.au)

Agencias
HALIFAX, Canadá.- Si las autoridades canadienses no toman medidas, el grupo de "hackers" Anonymous promete revelar los nombres de los acosadores de una joven canadiense que se suicidó este 7 de abril a consecuencia de años de maltrato e intimidación, según publica el sitio web actualidad.rt.com.

En el mensaje dirigido a la Policía de Canadá, Anonymous informó de que saben los nombres de los cuatro acosadores y demandaron que fueran castigados.

“Nuestra demanda es simple: Queremos que N.S. RCMP (Real Policía Montada del Canadá) emprenda inmediatamente acciones legales contra los individuos en cuestión. Los instamos a actuar rápido. Si nosotros fuimos capaz de localizar a los jóvenes en dos horas, no va a pasar mucho tiempo en que alguien más los localice”.

En el mensaje subrayan que el grupo no opta por tomarse justicia por su mano, sino que quieren que las autoridades hagan su trabajo.

Rehtaeh Parsons, una adolescente canadiense de 17 años, fue violada en noviembre de 2011 por un grupo de cuatro jóvenes que además fotografiaron el crimen y distribuyeron las imágenes en su colegio.
El trauma de la violación, además de la creciente intimidación, llevaron a Rehtaeh Parsons a la depresión y finalmente al suicidio.

“Hubo una investigación y un año más tarde la Policía dijo que no había bastantes pruebas, aunque la foto de una menor de edad había sido distribuida, pensaron que no era un asunto policial”, escribe su madre en  una página de Facebook dedicada a su hija.

La madre escribe que la intimidación fue tan grave que abandonaron la comunidad y se mudaron a otra ciudad para empezar una nueva vida.

El estado emocional y psíquico de Rehtaeh era tan preocupante que la adolescente estuvo seis meses ingresada en un hospital.

Anonymous ya se ha visto envuelto en casos similares. Uno de los más sonados fue el caso de la violación de una joven en Ohio, EU, cuyos los acosadores, dos jugadores de fútbol americano, fueron declarados culpables.
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Fuente:  http://sipse.com/mundo/anonymous-exige-carcel-para-violadores-de-adolescente-25737.html

domingo, 14 de abril de 2013

HEMEROTECA: El tabú de la pedofilia, pretexto de los psicópatas para violar niños


Romper el "tabú" de la pedofilia:el pretexto de los psicópatas para seguir violando impunemente a los niños

                bebe_llora




     Recientemente, dos científicos holandeses han propuesto la legalización de la pornografía infantil. Hace unos meses un simposio fue organizado en los Estados Unidos para discutir la manera de legalizar la pedofilia. Hoy en día, los pedófilos tienen sus propios foros y grupos de Facebook, sus partidos políticos, sus diarios, su mascota, sus "juguetes sexuales", su día internacional ("International Love Boy Day" para los amantes de chicos o "Alice Day" para los amantes de las niñas) y hasta forman asociaciones para" defender sus derechos". Los pedófilos se asumen, se muestran y se reivindican. Casi olvidaríamos que su asunto es el de violar niños.

      Si los pedófilos parecen así de abiertos en sus reivindicaciones al derecho a "vivir su sexualidad" es en parte porque juegan algunas nociones y conceptos que a veces son borrosos en la mente del público (y, de manera más alarmante, entre algunos científicos - pero veremos que esto no es realmente tan sorprendente). Con el pretexto de la "libertad de expresión", de superar el "tabú" y apresurándose a través de la enorme brecha que dejaron abierta los homosexuales que (legítimamente, ellos) defendieron sus derechos, los pedófilos se atreven a todo.

     Entre estas nociones vagas en la mente del público, consideremos primero la del tabú. Por definición, un tabú es algo de lo "que sería impropio hablar en virtud de las convenciones sociales o morales" (Larousse). A menudo, el concepto de tabú es un concepto relacionado con la mentalidad de una época o cultura. Lo que era tabú en un momento ya no lo es en otro. Lo que es un tabú en una cultura no lo es en otra. De acuerdo con Freud (quien, por cierto, era un psicópata, como lo demuestra el famoso experto de grado en psicopatía, Hervey Cleckley, en su libro The Caricature of Love (La caricatura del amor), sólo dos tabúes son universales: el parricidio y el incesto. Sí, al parecer, hay regiones, épocas y culturas donde el canibalismo, el asesinato, la necrofilia y la pedofilia son bastante aceptables... 

  La noción de tabú es entonces inherentemente subjetiva y variable. Cuando los medios hablan de tabúes, la palabra es a menudo sinónimo de falta de transparencia, de mentalidad retrógrada, de disposición a estancarse en el pasado. La definición de la Larousse ciertamente va en esa dirección. Al parecer, es entonces "la sociedad", en el más amplio sentido del término, la que determina un tabú y si ya es hora de sobrepasarlo. A veces para bien (terminar con la discriminación contra los homosexuales), a veces para mal (la normalización de la pedofilia). 

      Sin embargo, ¿el hecho de que "la sociedad en sentido general" parezca tirar a una dirección, necesariamente significa que la misma tiene razón? Por supuesto que no. Por un lado, se debe observar primero el grado de ponerización de dicha sociedad y por lo tanto su tendencia a aceptar lo inaceptable. Una sociedad que es cada día un poco más chocada y traumatizada por los acontecimientos cada vez más violentos ya no es capaz de responder a otros. Esto se llama inhibición transmarginal. Por otro lado, hay que ver si es realmente la voluntad de la sociedad en sentido general, o bien, el hecho que de un grupo de personas tienen un interés en el asunto y ejercen su influencia.

       Que la época en la que vivimos está ponerizada es obvio. Para aquellos que todavía están en duda, no hace falta más que consultar la sección "El niño de la sociedad" de este sitio [<es.sott.net>]. Usted encontrará muchos ejemplos de todo tipo de actos del "final de los tiempos", de degeneración y todo tipo de hechos, cada uno más preocupante que el otro. ¿Podemos confiar en las decisiones de una sociedad tal? 

       Probablemente no. ¿Son éstas las de un grupo de personas con un interés en el asunto? ¿Serían ellos más confiables? Obviamente no. Así que tenemos que tener esto en cuenta cuando se habla de "cambio de mentalidad", "la evolución de la moral", "desafiar lo prohibido" y "concepto tabú". También hay que tener en cuenta que este grupo con un interés en el caso, tratará de explotar la ponerización de la sociedad para sus propósitos.

      Otro concepto que parece confuso es el de la libertad de expresión. Todo el mundo tiene derecho a tener una opinión y expresarla. Sin embargo, la propia ley establece que algunas opiniones (racistas "anti-semitas", sexistas, que inciten al odio o a la violencia) de hecho pierden este derecho por su propia naturaleza. El hecho de disfrutar de violar a niños ¿no es, por lo menos, tan grave, si no más, que estas excepciones a la libertad de expresión?

       Luego viene la cuestión de la identidad sexual. Los pedófilos se defienden diciendo que "nacen de esa manera y no pueden hacer nada", y evocan a la homosexualidad como un ejemplo de esta sexualidad que no se elige. Nosotros nos saltearemos (por el momento en todo caso, ver más abajo) esta comparación tan ridícula como peligrosa (los homosexuales tienen relaciones CONSENTIDAS entre ADULTOS). Contrariamente, que los pedófilos hayan elegido su sexualidad o no, no tiene nada que ver con el derecho a la práctica. Después de todo, si seguimos esta lógica, los necrófilos también podrían hacer valer este derecho "porque nacieron así" y los degenerados a quienes les gusta hacer muebles de piel humana también tienen el derecho de expresar su creatividad, "porque ellos nacieron de esa manera." ¿Debemos dejar que estas personas hagan lo que quieran porque "nacieron así"? Obviamente no.

      Un aumento (debido a que no es algo nuevo, véase más abajo) de la tendencia a la "tolerancia" es inminente y por lo tanto estos "progresistas" quieren debatir sobre la pedofilia y la pornografía infantil con el fin de legalizarlas. Los defensores de la pedofilia son, obviamente, los pedófilos mismos (que, como hemos visto, incluso hoy en día se reúnen en asociaciones - a cuándo la asociaciones de fanáticos de la violación?), pero también los escritores, científicos, sexólogos, profesores universitarios, políticos, etc., algo que no deja de añadir a la confusión pública.

     De hecho, estos científicos ¿no están allí para guiar el hombre común que, en esencia, sabe menos que ellos? Esto es lo que sería lógico pensar, pero lamentablemente es falso. Por un lado, pueden estar tan ponerizados como la sociedad en general. La corrupción de la ciencia es un hecho probado y las universidades tampoco son inmunes. Por otra parte, debido a su condición, estos "especialistas eminentes" pueden ser cortejados (o pagados) por los psicópatas que tienen un interés en que la pedofilia y la pornografía infantil sean desdramatizadas y legalizadas. También pueden ser objeto de abuso por el psicópata y/o pedófilo, expertos en la manipulación y cuya especialidad es hacerse pasar por víctimas. Por último, no dejemos de lado el hecho de que estos científicos pueden ser psicópatas y/o pedófilos ellos mismos. Nunca están mejor atendidos que por sí mismos después de todo. Así que no tome automáticamente en serio lo que estas personas dicen. Su situación profesional o social no es en absoluto garantía de su moralidad o fiabilidad.

     En lugar de basarse en conceptos vagos y desvíos deliberados y sobre el apoyo y el testimonio sesgado de individuos indignos de confianza, vamos a examinar los hechos para darnos una mejor idea de lo que realmente significa la pedofilia.



La pedofilia

La pedofilia es una atracción o preferencia sexual de un adulto hacia niños impúberes o en el inicio de la pubertad. Un pedófilo es una persona que experimenta este tipo de atracción.

De acuerdo con el criterio de la OMS, los adolescentes de entre 16 y 17 también se clasifican como pedófilos si tienen una preferencia sexual persistente o predominante hacia niños impúberes al menos cinco años más joven que ellos.
En la mayoría de las sociedades modernas, este tipo de preferencia es considerada una perversión sexual (parafilia) y las actividades relacionadas son condenados por la ley. Los pasajes al acto de pedofilia o las relaciones sexuales entre un adulto y un niño debajo de la edad de consentimiento, constituyen, jurídicamente, el abuso sexual de un menor, un título que puede adoptar diferentes formas según la legislación y el tipo de acto sexual incriminado. La pedofilia está clasificada como un trastorno de la preferencia sexual (trastorno mental) por la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) y como una parafilia por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM).

La comunidad médica cree que la pedofilia es enfermedad, desviación, perversidad, en una palabra proveniente de la psiquiatría, y tal vez de la medicina. Se trata de la tesis más aceptada en el discurso psiquiátrico sobre el tema. (Fuente: Wikipedia)
    


    Vemos, entonces, lo que es la pedofilia: enfermedad, desviación, perversidad. La pedofilia es una perversión sexual. Que sea o no tabú en un momento o en un lugar determinado no cambia nada. Los tabúes pasan, la perversión permanece. Cualquier sexualidad que involucre a otro ser vivo sin su consentimiento o asimilado (léase: un ser que no puede ser considerado como capaz de dar consentimiento en virtud de su falta de madurez y cuyo consentimiento por lo tanto no significa nada) es condenable. La pedofilia no se puede comparar EN NADA a la homosexualidad. La amalgama es común (por ignorancia o por intolerancia), pero también porque los pedófilos y psicópatas han encontrado esta táctica con el fin de ganarse el respeto en la opinión pública. Ellos intentan recuperar la lucha que los homosexuales han llevado a cabo por el reconocimiento de sus derechos para satisfacer así su perversión.

    Según Anna Salter, en su libro Predators (Depredadores), hay básicamente dos tipos de pedófilos (en su mayoría hombres, pero de hecho, también hay pedófilas mujeres): los psicópatas y el resto. El resto, son personas que tienen una atracción por los niños. Algunos pasan al acto, otros no. Una vez que pasan al acto, ellos se las arreglan para convencerse de que el niño fue el iniciador del contacto (el más mínimo gesto puede ser erotizado por el pedófilo), que el niño "es un adulto en el cuerpo de un niño", que el niño lo deseaba tanto como él/ella, que el intercambio es agradable y beneficioso para el niño. Son absolutamente incapaces de ponerse en el lugar del niño, de comprender su sufrimiento y el abuso al que es sometido y se niegan a ver a su manipulación. Sólo sus instintos importan y éstos tienen que ser satisfechos. Ilustración:




Daniel Cohn-Bendit  (1)

     

    El niño quiere agradar, ser aceptado y amado. Si un adulto, referencia absoluta para el niño, lo incentiva a tener una relación, sea del tipo que sea, el niño no tiene otra opción que obedecer. Decir que el niño podría negarse equivale a decir que el ratón puede negarse a ser devorado por el gato. No tiene peso. El niño es manipulable mentalmente y, sobretodo, emocionalmente. Y ésta es a menudo la táctica del pedófilo: se gana al niño a través de sus sentimientos. Se gana la confianza, la amistad, el amor, y luego procede a su arreglo personal. Cuando el niño se siente seguro, el pedófilo "propone". El niño no es capaz de rechazar. Él pedófilo le habla sobre un secreto a compartir, un amor especial que sería incomprendido, pero si el niño se resiste demasiado para su gusto, puede muy bien amenazarlo. El pedófilo generalmente preferirá a los niños que no están bien, que tienen relaciones difíciles o inexistentes con sus padres. Propone darles lo que nunca recibió. ¿Qué niño podría negarse? Una vez que el niño es tocado por un adulto (o adolescente según el caso) con fines sexuales, el niño no es respetado en su integridad física y psicológica (y esto también se aplica a un niño cuya imagen se utiliza con un propósito sexual sin que haya contacto físico directo - ver más abajo). El niño es manipulado, ya que no tiene la madurez para entender que este acto no es sólo desviado y reprobable, sino que también tendrá graves consecuencias en su desarrollo. Incluso las caricias que pueden parecer agradables para los niños (y por más inquietante que pueda parecer, los niños pueden experimentar una forma de "placer físico" - un hecho a menudo esgrimido por los pedófilos como prueba irrefutable de que el niño no sufre y que la relación se da de manera consentida) es un incumplimiento de su integridad física. A pesar de que el niño puede parecer curioso o interesado, él no puede entender lo que significa una relación sexual ni las consecuencias que tendrá sobre su persona. De hecho, numerosos niños maltratados heredarán una visión de sí mismos, de la sexualidad y, de manera general; una visión del bien y del mal completamente perturbada - en el mejor de los casos. Algunos nunca desarrollarán una relación normal con una pareja, otros encontrarán consuelo en el alcohol o las drogas, otros se convertirán en delincuentes (en los Estados Unidos, se estima que el 90% de los adolescentes que están en prisión han sido víctimas de abuso sexual cuando eran niños) o trabajarán en la industria del sexo (prostitución, pornografía); otros se suicidan. Ninguno escapa ileso, cualquiera sea el abuso. Una vez que hemos sido ensuciados y utilizados, traicionados y abusados por una persona que supuestamente nos debía proteger (el adulto), ¿como podría ser de otra manera? 

     El otro tipo de pedófilo es el psicópata. Es necesario saber que es psicópata antes de ser pedófilo. El niño es un pretexto, lo que cuenta es el dominio (a menudo mediante la violencia) del otro. Ver sufrir al niño y robar su inocencia son partes integrantes del placer experimentado por el psicópata. Sin embargo, la víctima podría muy bien ser un hombre o una mujer también. Uno probablemente no puede realmente hablar de atracción por los niños en este caso. El psicópata no intenta mentirse a sí mismo diciendo que el niño está dispuesto, el hecho de que el niño no lo esté ES de donde él retira su disfrute. La falta total de conciencia del psicópata a menudo lo empuja a filmar sus actos, sea la violación, la tortura o el asesinato (películas snuff). Él filma por varias razones: para poder ver las películas cuando no hay una víctima a su disposición, pero también porque sabe que hay una fuerte demanda de este tipo de películas odiosas. La pedofilia es de hecho inseparable de la pornografía infantil. Los pedófilos, sean psicópatas o no, han acudido todos, al menos una vez en sus vidas, al recurso de la pornografía infantil. No todos ven las películas snuff, pero la mayoría alivian sus impulsos viendo pornografía infantil de manera regular.

La pornografía infantil

     Antes de hablar de la pornografía infantil, debemos hablar brevemente de la "simple" pornografía. En el momento en el que vivimos, la pornografía está en todas partes y ver "hype" se ha hecho casi respetable (otro signo de la ponerización extrema de la sociedad). Si la pornografía ha existido siempre (ya existía en la antigüedad), su distribución y su contenido han "evolucionado" un montón en los siglos XX y XXI, de las fotos intercambiadas bajo el manto de damas en combinación, la pornografía ha pasado a revistas a todo color que se venden en tiendas especializadas. Revistas con fotos cada vez más sugerentes en seguida fueron vendidas en librerías. Hoy en día, está en todos los hogares a un par de clics en Internet, y "provocador y atrevido" ya no es suficiente para describir el contenido cada vez más degradante y violento.

      Hay que saber que la adicción a la pornografía en efecto existe. En una excitación fuerte, se libera dopamina, un neurotransmisor. La repetición de estas dos acciones (excitación seguida de la liberación de dopamina) hará a los receptores de dopamina menos sensibles a la misma, un fenómeno de habituación típico de la adicción. Para un estímulo dado, la reacción se hace menos fuerte. Para producir el mismo efecto del principio, el estímulo debe ser más fuerte. El fenómeno de la habituación se manifiesta en cualquiera que vea pornografía regularmente. Lejos de calmar los impulsos sexuales, la pornografía los exacerba. El control de los impulsos se hace cada vez más difícil. Y, sobretodo, debido al fenómeno de la habituación a la dopamina, un adicto a la pornografía va a buscar una pornografía más "rica en sensaciones", lo que se traduce en un contenido cada vez más violento y degradante. Esto es lo que llevó a los "géneros" como el gonzo (y en algunos casos extremos, las películas snuff) a desarrollarse, un fenómeno impensable hace algunas décadas. 

        La pornografía infantil no es una excepción a esta regla. Por su propia admisión, los pedófilos son, con el tiempo, atraídos por la pornografía cada vez más violenta y los niños cada vez más jóvenes. Así, un pedófilo entrevistado por Anna Salter en Nashville, dijo que al comienzo se sentía atraído por niños de 8 años, pero gradualmente, esta edad disminuyó hasta su atracción por niños de 2 años. Esto es bastante común según los numerosos testimonios obtenidos por la autora. Eso responde a aquellos que se preguntaban cómo puede haber personas que violan a los bebés. Los dos sexólogos holandeses del inicio del artículo que esperan que los pedófilos estén satisfechos con una pornografía compuesta de "algunos montajes y dibujos animados regulados por el gobierno" para regular sus impulsos, probablemente obtuvieron su título de sexología en la misma facultad que el Dr. Nick Riviera, o tienen algún interés en mentir... 

     Desde un punto de vista puramente comercial, la pornografía (y la trata de niños, porque los dos son inseparables) es grande. La pornografía por sí sola representaba en la década de 1990 cerca de $3 mil millones al año sólo en los Estados Unidos (el doble en el mundo entero). 22 millones de copias de videos de pornografía infantil fueron vendidas o arrendadas en los Estados Unidos en 1991. Una película snuff puede vender hasta $5.000 más si se hace "a medida". Dutroux ofreció sus cohortes entre 2000 y 4000 € para un secuestro de niñas (la reventa internacional, de acuerdo con las palabras de algunos traficantes puede subir a $30.000). Si estas cifras (citadas por David Mc Gowan muy detalladamente en su libro Programmed to Kill) son correctas, muchos pedófilos son muy aficionados a este tipo de "recreación". Al parecer, algunos también tienen grandes medios a su alcance para pagar dichas sumas, lo cual parece apoyar la idea de que muchos de estos amantes de la pornografía infantil (y el abuso de niños) son ricos - como los médicos, abogados, políticos y notables.

Las redes y la élite psicopática

       Para estos ricos, la pedofilia y la pornografía infantil son una forma de entretener y aliviar sus impulsos. Bien integrados en la sociedad - incluso en lo más alto de la escala social - tienen mucho que perder si son descubiertos. Esta es una razón por la cual las redes existen. Los psicópatas y pedófilos trabajan mano a mano para el tráfico de niños y la pornografía infantil y que sea aprovechada por su círculo de amigos y clientes. Al considerar estas redes, vemos que ningún entorno está a salvo, pero que definitivamente hay una gran cantidad de políticos, líderes, celebridades, jueces, policías, médicos, psiquiatras y abogados. Si usted se pregunta por qué la proporción de personas depravadas parece ser tan importante en las altas esferas, he aquí un intento de contestarlo: en primer lugar, el psicópata raramente se contenta simplemente con un pequeño trabajo discreto que paga poco (aunque algunos psicópatas de pequeña escala simplemente viven de los demás) y atraen a estas profesiones, para empezar. Por otro lado, al psicópata le agrada disfrutar del estatus y la casi-inmunidad conferida por estas ocupaciones. Por último, debido a la "respetabilidad" de estas profesiones, el psicópata se ve obligado a usar una máscara de normalidad (la famosa Mask of Sanity [Máscara de la Cordura] descrita por Hervey Cleckley) y luego tendrá entonces la necesidad, para compensar, de participar de actos de depravación para encontrar a su verdadera naturaleza. El abuso de niños y la visión de pornografía infantil responden bastante bien a esta necesidad.

       Por lo tanto, estas famosas redes (que se han discutido mucho, sobre todo en el archivo Dutroux en Bélgica, el archivo Zandvoort en los Países Bajos y en el archivo Franklin en los Estados Unidos) son, aparentemente, muy protegidas, ya que cualquiera que trate de desenmascararlas se expone a represalias: la censura del parlamentario Laurent Louis, la ridícularización pública de la testigo Regina Louf, la destrucción de la carrera del periodista de investigación Michel Bouffioulx, la desaparición de Stan Maillaud y su esposa Janett Seemann, la condena Marcel Vervloesem (condenar por pedofilia a las personas que se oponen es una especialidad de las redes). Estas represalias pueden ser incluso fatales y la tasa de suicidio en estos casos es simplemente increíble (¡no menos de 12 testigos "se suicidaron" en el caso Dutroux! Ver también el "suicidio" con dos balas en la cabeza del gendarme Jambert en el caso de las desapariciones de Yonne). 

      La Justicia igualmente parece estar muy a menudo en el lado de los pedófilos. En Programmed to Kill, David Mc Gowann afirma que el sistema legal, la justicia y la policía están entre los sistemas más corruptos y están, literalmente, infestados por psicópatas y pedófilos. Esta es en realidad su técnica preferida: infiltrarse en los servicios que podrían poner palos en sus ruedas. Práctico también para tener acceso a la famosa pornografía infantil "incautadas" por la policía. En efecto, a través de estas incautaciones ¿no se convertiría la policía en el mayor poseedor de pornografía en el mundo? Práctico también, ser parte del poder judicial para hacer descarrilar o retirar los cargos contra sus amigos... o sus proveedores. 

         Los pedófilos, así como los psicópatas, son expertos en el arte de estar en las posiciones o puestos de trabajo que les permitan acceder fácilmente a sus presas. No hacen nada al azar. Admitido por los pedófilos mismos, ciertas ocupaciones son conocidas en su medio por ofrecer una acceso fácil y riesgos mínimos. Este es el caso de la profesión de sacerdote: los padres católicos muy raras veces atacan en justicia a los sacerdotes pedófilos por haber violado a su hijo, y la Iglesia Católica siempre encuentra una manera de cubrir y resolver "el problema internamente". Sin embargo, las otras religiones no son inmunes. Otros oficios y ocupaciones para los pedófilos, que tal vez mantienen menos el olor del incienso, también son posibles: monitores de campos de vacaciones o de grupos de jóvenes, maestros o entrenadores deportivos. Los más desviados abrirán un orfanato o una guardería y no sólo tendrán acceso a niños muy pequeños (o discapacitados) que todavía no saben testificar, ellos tendrán acceso durante días, lo cual es conveniente para el beneficio de otros o para hacer películas. Luego están los "ambiciosos", esos que quieren acceder a su presa. Y ser ricos y famosos. Ellos trabajarán en Hollywood o, más prosaicamente, para la televisión o la prensa, incluyendo a la BBC, que sabe permanecer discreta acerca de la vida privada de sus presentadores; se convertirán en cantantes, cineastas, deportistas y guitarristas en una banda de rock. Pero la consagración, probablemente sea ser todas las cosas a la vez: célebre, poderoso, invencible, y disponer de un acceso sin límite y una inmunidad sin igual debido a su estatus en la parte más alta de la escala social, en esta sociedad gangrenada que es la nuestra: el hombre político. 

   Hoy está, una vez más, de moda hacer ser "progresista" y defender el llamado "tabú" de la pedofilia y la pornografía infantil, ofreciendo foros a estas dos perversiones, como han hecho anteriormente algunos, notablemente Le Monde o Libération.
 
      De todos modos, los ataques contra la mayoría sexual, justamente, fueron objeto de peticiones en los años 70, publicadas en Libération y otros periódicos. Y en 1977 salió una petición al Parlamento para derogar los diversos artículos de la ley de consentimiento sexual y la despenalización de las relaciones sexuales entre un adulto y un menor de 15 años. Las personas a las que llamaríamos intelectuales tales como Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Michel Foucault, Guy Hocquenghem, Jacques Derrida, André Glucksman, Roland Barthe, Alain Robbe Grillet, Françoise Dolto o Philippe Sollers, la han firmado. 

       El mismo año, una carta abierta fue publicada en Le Monde, para solicitar la clemencia para tres pedófilos que habían abusado de menores y se habían divertido haciendo fotos de sus proezas. Los autores de esta carta abierta evocaban "un simple caso 'moral', donde los niños no han sido víctimas de ningún tipo de violencia", antes de concluir que "tres años de prisión por besos y caricias, eso es suficiente." Entre los firmantes, Louis Aragon, Francis Ponge, Roland Barthes, Simone de Beauvoir, el Dr. Michel Bon, Patrice Chéreau, Gilles y Fanny Deleuze, Bernard Dort, Jean-Pierre Faye, André Glucksmann, Guy Hocquenghem, Bernard Kouchner, Françoise Laborie, Jack Lang, Georges Lapassade, Gabriel Matzneff, Catherine Millet, Jean-Paul Sartre, René Scherer, Philippe Sollers. Después de esta carta abierta, los lectores de Libération han creado el Frente de Liberación de Pedófilos (FLIP, por sus siglas en Francés) (Fuente: Pedopolis) 

       Liberación que, por cierto, recientemente ha añadido una capa con este artículo: 

Un niño al que privamos de toda fuerza de resistencia, de cualquier posibilidad de dar un uso libre y colectivo de su cuerpo, de sus órganos y de sus fluidos sexuales. [...]

Yo fui un día el niño al que Frigide Barjot se jacta de proteger. Y me levanto hoy en nombre de los niños a los que éstos discursos hipócritas intentan preservar. ¿Quién defiende los derechos de los niños diferentes? ¿Los derechos del niño al que le gusta vestir de rosa? ¿La niña que sueña con casarse con su mejor amiga? ¿Los derechos del niño extraño, maricón, bollera, transgénero o transexual? ¿Quién defiende los derechos de los niños a cambiarse de sexo si así lo desean?
 
         Gran argumento para pedófilos y psicópatas que son siempre muy fuertes culpando a la víctima. En base a este principio falaz según el cual el niño tendría la madurez suficiente como para tomar las decisiones mencionadas anteriormente, imaginemos que, a fuerza del derecho de usar "libremente su cuerpo", él "decide" satisfacer sus supuestas "necesidades sexuales" con un adulto. Esto no sería culpa del adulto, sino del niño!

Otro ejemplo reciente, este elocuente alegato para la pedofilia emitido por «Maître Lévy» sobre un canal del servicio público:


                                                http://youtu.be/3goGr_SbgL4
     

             


     

        A pesar de estos ejemplos asombrosos de la degeneración moral, siempre habrá personas que tienen, ellas mismas, una conciencia y facultades intelectuales, y que saben que manipular o forzar a un niño a tener relaciones sexuales es un acto puramente abyecto que merece ser castigado, y los niños del mundo entero deben ser protegidos. Y vista la poca cantidad de gente de conciencia que no han alcanzado un grado terminal de ponerización, es nuestro deber llamar la atención, incansablemente, sobre esta perversión. Hable a su alrededor, cite las encuestas, haga leer los artículos, llame a las cosas por su nombre, recuerde las estadísticas. Y hablando de estadísticas, aquí están algunas cifras, en forma de conclusión: los casos denunciados de abuso infantil (y es bastante seguro estimar que sólo representan una parte de las cifras!) entre 1963 y 1988 han sido de 150.000 a 2.000.000 POR AÑO, lo que representa un incremento del 1300% en 25 años.

            El abuso de los niños, del cual forman parte la pedofilia y la pornografía infantil, es una epidemia. Callar, es propagarla. Callar, es ser cómplice. 



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Mrs. Tigersoap
Mrs.Tigersoap is from Brussels, Belgium. She has a BA in Translation and a training in alternative therapies. She got the Truth Seeking bug during childhood and luckily never recovered. After many detours, she finally found
Sott.net in 2007. Besides helping with translation into French, she is a Sott.net Editor and has recently started writing Focus pieces. Her favourite fields of research are cognitive sciences, psychopathy, diet and health,linguistics, self-development and science. In her spare time, she joins Batman in his adventures.

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Notas del bloguero:
1) Daniel Cohn-Bendit, político europeo de origen alemán, participó en el Mayo de 1968, anarquista, ecologista luego, escribió un libro, Le Grand Bazar, de cuyo contenido posteriormente se arrepintió  sabiendo lo que sabe hoy acerca del abuso sexual infantil. En ese libro Daniel Cohn-Bendit defendía la liberación sexual de los niños y su capacidad de otorgar consentimiento para vivir su sexualidad libremente con los adultos. Daniel Cohn-Bendit se justifica diciendo que en la década de los 70 los revolucionarios estaban obsesionados con la represión en todas sus formas, incluida la represión sexual y que se creía que una educación anti-autoritaria era permitir a un niño crecer sin tabúes sexuales. Dice que exageró al describir que tuvo situaciones sexuales con los niños del jardín de infantes donde trabajaba y que había sido una manera contestaria de luchar contra la moral burguesa, que lo había escrito por pura provocación (Tomado de Wikipedia).

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Fuente:  http://es.sott.net/article/20477-Romper-el-tabu-de-la-pedofilia-el-pretexto-de-los-psicopatas-para-seguir-violando-impunemente-a-los-ninos

lunes, 1 de abril de 2013

HEMEROTECA: Cerebro de Delincuente



el país

CEREBRO DE DELINCUENTE

Las técnicas de neuroimagen identifican un área relacionada con la propensión a saltarse la ley


Los científicos discrepan sobre la genética del comportamiento humano

Emilio de Benito 27 MAR 2013 - 22:51 CET

        



           
                                              El mapa del cerebro todavía es un arcano. / getty

      Los 96 reclusos forman en fila india. Es su último día en prisión, pero antes de salir a la calle tienen que pasar por una última prueba: el detector de futura criminalidad. De uno en uno entran en la sala donde los médicos les colocan una especie de casquete. Sentados frente a un ordenador, los todavía reos tienen que responder a preguntas y usar unos videojuegos. Parece un examen del carné de conducir. Pero no les vale haberse entrenado ni saberse las respuestas. Al otro lado del cristal, un monitor va procesando sus estímulos cerebrales. Al ver los resultados de uno de ellos en pantalla, el doctor Khiel lanza una mirada cómplice al alcaide: “Este”, apunta. No necesita decir más. El director de la cárcel se vuelve hacia su ayudante: “Toma nota. El recluso 4.567 quedará libre, pero con vigilancia especial. Antes de que pasen cuatro años lo volveremos a tener aquí”. No es una película. Y, si lo fuera, no sería muy original, porque Spielberg, en su adaptación del relato Minority report de Philip K. Dick (1956), ya usó un argumento similar. Pero si quisiéramos hacer una nueva versión de la película, la frase de que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia” no se podría usar. Más bien, para ser justos con los derechos de propiedad intelectual, en los títulos de crédito debería figurar otra que dijera: “Basada en una historia sacada de Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en su versión recogida por Science y Nature”. No es poca cosa como fuente de inspiración: se trata de tres de las publicaciones científicas más importantes del mundo.

     Las bases reales de este supuesto guion se están escribiendo en estos momentos. Las pruebas de neuroimagen son una herramienta cargada de posibilidades entre los investigadores. En este caso se utilizaron para medir la probabilidad de reincidir de un grupo de convictos. Y en ciencia, ya se sabe, después del primer paso vienen los demás. Y la idea de predecir el comportamiento —más aún el criminal— por métodos científicos es tentadora. Ya lo intentó Cesare Lomboso en el siglo XIX, con su intento de identificar y clasificar a los delincuentes en particular o a las personas en general por su aspecto. La teoría, nunca comprobada, tuvo bastante éxito, y sus coletazos llegaron hasta Antonio Vallejo Nájera e incluso a Gregorio Marañón. El franquismo en España intentó usar algo similar para identificar a rojos y otros desafectos, con sentencias en las que “la mirada” o “el prognatismo” se asociaban a comportamientos perseguibles.

    En este caso, se utilizó neuroimagen para ver qué pasaba en una diminuta porción del cerebro, el córtex del cíngulo anterior (CCA). En concreto, los investigadores de la ONG Mind Research Network de Albuquerque (Nuevo México) consiguieron el permiso para estudiar el cerebro de 96 hombres justo antes de salir de prisión. Los sometieron a una serie de preguntas y pruebas en las que tenían que poner en juego su sistema de toma de decisiones o inhibir sus respuestas más impulsivas. Con la resonancia magnética midieron la actividad del CCA de cada uno durante el proceso.

    Esta fue solo la primera parte del ensayo. Aunque todos habían sido condenados y todos respondían a los mismos estímulos, la actividad del CCA era variable. En unos se detectaba el aumento propio de un funcionamiento acelerado; en otros, nada.



Un estudio con 96 presos identifica alteraciones asociadas al crimen
    El experimento se completó con un seguimiento de la reincidencia de estos voluntarios durante cuatro años. Y el resultado llegó al cruzar los datos de aquella primera prueba de neuroimagen con su registro delictivo: aquellos que mostraban una menor actividad en el CCA tenían unas tasas de reingreso en prisión 2,6 veces mayor que los demás. Más aún: la proporción subía a 4,3 veces si se tomaban solo delitos no violentos. Y todo ello después de descartar el efecto en el futuro comportamiento de los investigados de factores como la adicción a sustancias.

   El supuesto doctor Khiel de la historia (un nombre no tan ficticio porque Kent Khiel es el neurólogo de la ONG que ha dirigido el trabajo) tenía, por tanto, una base seria para advertir al alcaide del riesgo potencial de quienes iba a poner en libertad.

   La tentación inmediata de esta historia sería hacer la prueba de la neuroimagen a todo el que vaya a dejar la cárcel. En función del resultado, ya se sabría a quién habría que poner especial vigilancia. Quizá, llegado al extremo, se podría pensar en no excarcelarlo. Aún más, siguiendo el giro que dio Spielberg a la historia, ni siquiera habría que esperar a que las personas delincan por primera vez: se les podría detener antes de que lo hicieran. Pero los propios autores del estudio descartan que esto pueda usarse tal cual. Con los pies en la tierra, Khiel, el neurólogo real que ha dirigido el trabajo, es categórico: “No es algo para aplicar ya”.

   Sin embargo, el estudio no deja indiferente a los científicos. Miquel Bernardo, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB), empieza por destacar la importancia de las publicaciones en las que se ha presentado. No es un guion destinado a consumo masivo y a ser disfrutado con un cubo de palomitas. Pero, en su papel de representante del mundo de la ciencia, a renglón seguido, advierte contra la traslación tal cual de los resultados de las técnicas de neuroimagen. Estas “han creado expectativas muy esperanzadoras y optimistas para la predicción y tratamiento de conductas y enfermedades mentales”, pero este entusiasmo “va por oleadas” y “ahora se está enfriando”, advierte, de una manera similar a lo que ocurrió con el Proyecto Genoma de hace más de 10 años, que causó una fiebre por identificar genes relacionados con todo, desde obesidad a autismo, y ahora mismo esas informaciones, valiosas sin duda, pasan ya desapercibidas.


La tentación sería aplicar estos métodos con fines de orden público
   Lo ideal, indica el experto, sería que se pudiera asociar un área del cerebro de manera unívoca a una conducta, pero el comportamiento humano es tan complejo que eso no es posible, por lo que todos estos estudios hay que tomarlos como “ayudas o pistas”, pero “nunca de manera definitiva”, dice Bernardo. “Lo que está claro es que en el cerebro está el sustrato de la conducta humana”. Con algo más de poesía, el neurocientífico colombiano Rodolfo Llinás decía en una entrevista concedida a este periódico en 2009 que “el alma está en el cerebro”.

   Según este estudio, la variación en la actividad cerebral puede asociarse a la comisión de delitos pasados o futuros, pero la psicóloga forense Rocío Gómez Hermoso cree que tal y como este está diseñado el estudio no sirve para discriminar si la neuroimagen refleja una causa o un efecto. “Si es un efecto del comportamiento anterior, no serviría de nada”.

     Lo que está detrás de estos intentos es la base de las disquisiciones sobre el comportamiento humano desde hace 30 siglos: si nacemos de una manera o nos hacemos. Se puede aplicar a prácticamente todo: inteligencia, orientación sexual, propensión a delinquir, bondad —el hombre como lobo para el hombre de Hobbes o el buen salvaje al que la sociedad corrompe de Rousseau— o la creatividad. Trasladado al lenguaje de hace medio siglo, es el debate entre genotipo, lo innato, y fenotipo, lo adquirido. Santiago Ramón y Cajal lo complicó todo más y lo llevó al mundo más científico al describir la plasticidad del cerebro: este determina lo que hacemos, pero cambia según lo que nos pasa.

    Desde su desarrollo, la neuroimagen se ha usado para medir qué pasa en el cerebro en todo tipo de situaciones: al sentir hambre o ira, al estar sano o enfermo, al leer, al recordar, al conducir, y también en otras donde parece que el aparataje necesario (una especie de secador de pelo que es el encargado de medir qué partes del cerebro se activan —o no— en cada momento) es más complicado de aplicar, como al practicar sexo o arbitrar un partido de fútbol.



Una psicóloga forense descarta el ensayo frente a las técnicas actuales
    Obviamente, Khiel no había elegido estudiar el CCA al azar.Ya en pruebas más generales se había visto que el CCA, como indica en un artículo John Allman, del California Institute of Techonology (Caltec), era un área de “interfaz entre la emoción y el conocimiento”, con competencias sobre el “autocontrol emocional, la resolución de problemas, el reconocimiento de errores y una respuesta adaptativa a condiciones cambiantes en yuxtaposición con las emociones”. Por todo esto, no se ha estudiado todo el cerebro. La elección del área sobre la que se investigó, el CCA, es lógica. “Está relacionada con la impulsividad y el autocontrol”, resume Bernardo. “Una desregulación de este área significaría vulnerabilidad ante cierto tipo de conductas”, añade.

    No es que los científicos tengan especial predilección por el CCA (aunque su riqueza potencial lo justificaría). Cada emoción y actividad se corresponde con una o varias zonas del cerebro, desde respirar a pensar en física cuántica. O, al menos, eso es lo que creemos. Y es que el sistema neurológico es, seguramente, el más desconocido del cuerpo humano. Su núcleo, encerrado por los fuertes huesos del cráneo, es el cerebro, el órgano más misterioso. Resulta casi imposible de manipular en vivo. Como si se le pudiera aplicar el principio de incertidumbre de Heisenberg, medirlo implicaría alterarlo. Y de ahí el auge de las técnicas de imagen, como la resonancia, que son las que más se acercan a ver cómo funcionan sus engranajes sin tener que entrar dentro de él.

     Por eso, Bernardo cree que la lectura positiva que se puede sacar de este trabajo, más que lo “exótico” de sus planteamientos —el juego mental sobre el posible guion que saldría de la historia—, es que se avanza en dirección hacia unos “nuevos biomarcadores”. Si en otras enfermedades, como el cáncer, se buscan proteínas o células que indiquen lo que le pasa al paciente, en el caso de las enfermedades mentales las técnicas de imagen pueden ser un agente fundamental, “y no solo para predecir conductas, sino, más importante, para definir tratamientos”, añade el psiquiatra. “Tiene una utilidad funcional y estructural para validar diagnósticos, tratamientos y efectuar pronósticos”.

    Centrada en el trabajo, Rocío Gómez Hermoso, psicóloga forense desde 1995, señala las debilidades que ve en el estudio. Aunque reconoce lo atractivo que puede resultar, “concluir algo de un trabajo tan incipiente es problemático”, afirma. Para la psicóloga de vigilancia penitenciaria, hay tres inconvenientes grandes en el artículo. “Son solo 96 personas, que son pocas, solo se las sigue durante cuatro años y falta comparar con el resultado que darían en la prueba personas que no hubieran estado en prisión”. “Tampoco sabemos la tipología exacta ni a violencia de sus delitos”. “De hecho, los propios autores reconocen que no saben cómo pueden influir otros elementos”, indica la psicóloga.


La resonancia es más útil para seguir tratamientos, dice un psiquiatra
    Contra los fuegos artificiales de una tecnología muy llamativa pero con resultados controvertidos, Gómez Hermoso ofrece la realidad del día a día de su trabajo. “Estamos haciendo un estudio con 150 personas que hemos evaluado, y hemos acertado —tanto para indicar que van a reincidir como que no— en el 96% de los casos”.

    Para ello, Gómez Hermoso y su equipo han recurrido a la metodología tradicional: “Medir mediante entrevistas, la observación y las guías de valoración, básicamente la asunción de la autoría y su responsabilidad; analizar si existen o no rasgos psicopáticos”. Por eso, asegura: “Ni tenemos el equipamiento para hacer esas mediciones de neuroimagen, ni lo necesitamos”.

    O, por lo menos, no lo necesita de momento.


Fuente:  http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/27/actualidad/1364411067_127743.html