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domingo, 12 de junio de 2016

Los científicos vinculan la pedofilia con un fallo cerebral

Los científicos vinculan la pedofilia con un fallo cerebral

    La investigación revela que los pederastas tienen menos «materia blanca», la sustancia que interconecta el cerebro.

 14 de febrero de 2011. 18:04h
M. Laguna .

MADRID- La pedofilia podría ser el resultado de una alteración en las conexiones del cerebro. Así lo sostiene un estudio del Centro de Adicción y Salud Mental en Toronto (Canadá) publicado en el último número de la revista «Journal of Psychiatry Research». Los investigadores emplearon imágenes de resonancia magnética y técnicas de análisis informático de última generación para comparar un grupo de pedófilos con otro de no pedófilos.

Los resultados del trabajo muestran que los pedófilos tienen menos cantidad de una sustancia denominada «materia blanca», que es la responsable de conectar entre sí las diferentes partes del cerebro.

La tesis que sostiene el estudio va en contra de la creencia generalizada de que la pedofilia se deriva de un trauma o abuso durante la infancia. A juicio de sus autores, el descubrimiento es la evidencia más fuerte hasta el momento de que la pedofilia sería en vez de ello el resultado de un problema en el desarrollo del cerebro.

Menos inteligentes
Investigaciones anteriores de este mismo grupo sugerían que la clave para comprender la pedofilia podría estar en cómo se desarrolla el cerebro. Los pedófilos tienen, en general, un menor cociente intelectual, son tres veces más propensos a ser zurdos e incluso tienden a ser más bajos físicamente que los no pedófilos.

Otro estudio, de un grupo de científicos alemanes, también relacionó la pederastia con una alteración cerebral, en concreto, en las áreas del cerebro que regulan el deseo sexual. Sin embargo, la literatura científica no aclara por qué se producen estas alteraciones neuronales.

Pero la vinculación con causas cerebrales no exculpa a quienes abusan de los niños. Según el doctor James Cantor, director del estudio, «no existe nada en esta investigación que diga que los pederastas no deberían ser considerados como criminales responsables de sus actos, al no ser capaz de elegir los intereses sexuales personales no significa que no se pueda elegir qué hacer». El estudio, en el que participaron 127 hombres en dos grupos de tamaño similar con pedófilos y no pedófilos, sugiere que se debería prestar una mayor atención a cómo gobierna el cerebro los intereses sexuales. Tal información podría servir para producir métodos para evitar el desarrollo de la pedofilia.

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Fuente: http://www.larazon.es/historico/los-cientificos-vinculan-la-pedofilia-con-un-fallo-cerebral-3-HJLA_RAZON_37566#.Ttt1lCwiCDmgL05

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiología de la pedofilia desde el neurodesarrollo: marcadores y alteraciones cerebrales

Etiology of pedophilia from a neurodevelopmental perspective: markers and brain alterations

Juan Antonio Becerra García a

a Departamento de Psicología, Universidad de Jaén, Jaén, España


RESUMEN

Desarrollo: Diferentes señales se han asociado a una amplia serie de trastornos del neurodesarrollo, señales indicadoras de problemas en el desarrollo neural que se observan también en pedófilos. Actualmente, siguiendo esta línea de investigación, diferentes estudios de neuroimagen han hallado alteraciones neurales en este trastorno. Conclusiones: La pedofilia se ha relacionado con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo cociente intelectual, una mayor preferencia manual izquierda y menor talla física, entre otros. Además, los pedófilos muestran diferentes alteraciones neurales y presentan un patrón de activación cerebral predominantemente subcortical ante estímulos sexuales. Los resultados de estos estudios parecen mostrar que el origen de la pedofilia se puede encontrar, en parte, en alteraciones cerebrales debidas a problemas durante el neurodesarrollo, aunque estas alteraciones no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.


Abstract

Development: Distinct signs have been associated with a wide range of neurodevelopmental disorders and warning signs of neural developmental problems have also been observed in pedophiles. Continuing this line of research, several neuroimaging studies have found neural alterations in this disorder. Conclusions: Pedophilia has been related to distinct indicators of neurodevelopmental alterations such as low intelligence quotient, left-handedness and smaller stature, among others. In addition, pedophiles show several neural alterations and a predominantly subcortical pattern of cerebral activation to sexual stimuli. The results of these studies suggest that the origin of pedophilia may partly lie in brain alterations due to problems during neural development, although these alterations do not absolve these persons of responsibility for their actions.


Palabras Clave

Neuropsiquiatría; Pedofilia; Etiología; Neurodesarrollo; Neuroimagen

Keywords

Neuropsychiatry; Pedophilia; Etiology; Neurodevelopment; Neuroimaging



Artículo

Introducción

Las noticias relacionadas con el abuso sexual a menores son cada vez más frecuentes y generan una gran alarma social. La pederastia (abuso sexual cometido con niños) y la pedofilia o paidofilia (atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes) son términos que están relacionados. Aunque su significado es distinto, clínicamente sólo se utiliza el término pedofilia 1. Los criterios diagnósticos para la pedofilia, según el DSM-IV-TR, se encuentran recogidos en la tabla 1.



En cuanto a la elección de niños como objeto sexual, se ha hecho una distinción entre pedófilos y hebéfilos, en función de la edad de los niños. Así el término pedófilo haría referencia a adultos que escogen como objeto sexual a niños/as de 12 años o menos y el de hebéfilo se utilizaría para designar a adultos que van a escoger como objeto sexual a adolescentes de más de 12 años 2. En relación con la gama de actos sexuales que estas personas pueden cometer con los niños, se encuentran actividades que van desde el exhibicionismo o el voyeurismo a otras como caricias, frotar sus genitales contra el niño, masturbación en presencia de éstos, sexo oral y penetración anal o vaginal 3. Debido al gran interés social que suscita este tema, se han realizado trabajos que han intentado hacer una aproximación a las condiciones, situaciones, factores, etc., que llevan a la persona a desarrollar una atracción sexual hacia los niños.

En el estudio de la causas de la pedofilia, los factores medioambientales pueden predisponer a las personas a convertirse en pedófilos, ya que éstos a menudo informan de que el estrés medioambiental es un factor que incrementa sus impulsos y la urgencia de atacar a niños 1. La principal hipótesis etiológica, y uno de los ejemplos más obvios de que los factores medioambientales aumentan el riesgo de que una persona se convierta en pedófilo o abusador infantil, es que ésta haya sido objeto de abusos sexuales cuando era un niño; esta relación se conoce como "ciclo víctima-abusador" o "fenómeno del abusador abusado" 4,5. La ocurrencia de este fenómeno varía ampliamente en función del criterio de selección del estudio y la población estudiada, pero se ha informado de que los pedófilos sufrieron abusos cuando eran niños en una proporción que va del 28 al 93%, frente a un 15%, aproximadamente, en sujetos controles, y muestran preferencia por niños de edad similar a la que el pedófilo tenía cuando sufrió el abuso 2,6.

El desarrollo del sistema nervioso central es un proceso crucial para el desarrollo de la conducta sexual. Este proceso está determinado genéticamente y modulado por factores neuroquímicos, nutricionales y ambientales 7. La alteración de este proceso da lugar a los denominados trastornos del neurodesarrollo, que pueden definirse como lesiones cerebrales que se expresan como trastornos neuropsiquiátricos, cuyo origen estaría relacionado con los períodos de desarrollo intrauterino y sensitivo tras el parto 8. Hay diferentes señales o marcadores de desarrollo anómalo que se asocian a una amplia gama de trastornos del neurodesarrollo, algunas de las principales son: a) un bajo cociente intelectual (CI), ya que se ha observado un deterioro intelectual significativo en el daño neurológico adquirido durante la niñez temprana en personas expuestas a sustancias teratogénicas y en trastornos genéticos con marcados efectos neurobiológicos (síndrome X frágil, síndrome de Down, etc.)  9,10; b) la preferencia manual izquierda (o el uso sustancial de ambas manos para tareas comunes, en especial para escribir), que es significativamente más frecuente en poblaciones con cualquier trastorno neurológico, y en individuos expuestos a neurotóxicos en etapas prenatales o que han sufrido estrés en el nacimiento (peso extremadamente bajo al nacer, nacimiento de gemelos y partos prematuros) 9,10, y c) la estatura o talla, que se ve afectada por las condiciones adversas presentes durante el desarrollo prenatal (nutrición inadecuada, exposición a patógenos) y posnatal (condiciones económicas subóptimas)  11,12, lo que da lugar a un descenso en las proporciones promedio de crecimiento y al aumento del riesgo de varios problemas de salud durante la edad adulta 13-18.

Una línea de investigación, centrada en la comparación de las diferencias neuropsiquiátricas entre pedófilos y diferentes grupos (población general, población reclusa y otro tipo de delincuentes sexuales), apunta a la presencia de eventos adversos durante el neurodesarrollo como un posible factor etiológico de la pedofilia, con lo que, como consecuencia de estas alteraciones del neurodesarrollo, se pueden encontrar las señales anteriormente descritas y diferentes alteraciones neurales en esta patología. Teniendo en cuenta la relevancia del tema de la pedofilia y su etiología, el objetivo del presente trabajo es revisar: a) los estudios publicados sobre los anteriores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo y la pedofilia, y b) los estudios actuales sobre las alteraciones neurales, estructurales y funcionales, de la pedofilia.

Marcadores de neurodesarrollo anómalo en pedofilia: cociente intelectual, preferencia manual y estatura

Una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia", "IQ" y "handedness", identificó 10 artículos. Para la inclusión se seleccionaron los artículos que hacían referencia a pacientes pedófilos, y se descartaron trabajos de caso único, estudios de personas normales con fantasías pedófilas y los referentes a técnicas de neuroimagen. Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 5 artículos. Mediante la combinación de palabras clave "pedophilia" y "physical height", se identificó 3 artículos que fueron incluidos.

En relación con el CI, el grupo de Cantor 19 encuentra en uno de sus trabajos, realizado con un grupo heterogéneo de delincuentes sexuales, que un CI más bajo se relaciona con un mayor número de víctimas niños y con mayores respuestas peneanas a estímulos sexuales que representaban a menores. Además, a menor CI, menor es la edad del niño en el que se está interesado sexualmente. Un metaanálisis posterior sobre el CI en todo tipo de delincuentes sexuales, con una muestra total de 19.711 delincuentes, de los que 3.187 habían cometido delitos sexuales contra niños, apoyan los resultados anteriores 20.

La relación entre la preferencia manual y la pedofilia también se ha examinado en diferentes estudios publicados, en el primero de ellos se encuentra una proporción más alta de preferencia manual izquierda en delincuentes sexuales que atacaban a niños menores de 12 años, al compararlos con un grupo control 21. Un estudio más completo para evaluar la preferencia manual en pedofilia y hebefilia muestra una correlación negativa de la preferencia manual derecha con las respuestas peneanas mostradas ante estímulos que representaban a niños prepúberes, y positiva con estímulos que representaban a adultos 22. Trabajos posteriores confirman estos resultados tras incluir covariables como edad y CI 19, aunque ambos trabajos difieren en el número de víctimas. Para explorar esta diferencia, el último estudio combinó la muestra de sus pacientes 22 con los del estudio previo 19. Se encontró que los varones que tenían como grupo de interés sexual a niños prepúberes utilizaban la mano izquierda en una proporción 2 veces mayor que los que preferían sexualmente a las personas adultas.

Para estudiar si la asociación observada entre la pedofilia, un bajo CI y la preferencia manual podría ser un artefacto debido a la heterogeneidad de la procedencia de las muestras usadas, un trabajo actual forma grupos homogéneos de pedófilos según su situación legal (si estaban en evaluación por ser remitidos por sus abogados, en libertad provisional o en libertad vigilada). Se muestra que las relaciones entre la pedofilia, un CI más bajo, menor educación y aumento de la proporción de preferencia manual izquierda, en los diferentes grupos, eran iguales que cuando los participantes estaban todos incluidos en un grupo heterogéneo con distintas fuentes de procedencia. Lo que apoya una relación entre la pedofilia y el funcionamiento cognitivo genuina y no como un artefacto 23.

En relación con la talla, diferentes estudios han comparado la estatura de varones pedófilos y no pedófilos. Los primeros estudios muestran una menor talla en los pedófilos que en sujetos sanos 24,25, aunque las diferencias no son estadísticamente significativas, debido posiblemente al insuficiente poder asociado a la muestra usada en ambos estudios. El problema en relación con el tamaño muestral es solucionado por un reciente estudio, en éste se forman diferentes grupos según la edad de las víctimas (delincuentes pedófilos y hebéfilos y delincuentes sexuales contra adultos), más un grupo de controles no delincuentes. Obtienen que los delincuentes sexuales pedófilos-hebéfilos son significativamente más bajos que los sujetos controles, la talla de los delincuentes sexuales que actúan contra adultos se encontraba en un valor intermedio entre los grupos anteriores 26. Se evidencia que, al aumentar el tamaño muestral, las diferencias de estatura se hacen significativas.

Además de las señales descritas en los estudios anteriores, algunos trabajos encuentran una relación entre la pedofilia, el orden de nacimiento tardío 27, 28 y mayor edad de la madre 29; una proporción aumentada de pedofilia y niveles más bajos de educación e inteligencia en personas que han sufrido traumatismos con pérdida de conciencia antes de la edad de 6 años 30, y la presencia en esta parafilia de una alta comorbilidad con trastornos del control de impulsos (por ejemplo, trastorno de personalidad explosivo, cleptomanía, piromanía, juego patológico), de un 30-55% 31. Estos datos pueden interpretarse, en la línea de los estudios anteriores, como posibles factores indicadores de alteraciones del neurodesarrollo en pedofilia 30, 32, aunque han recibido menos atención empírica que los indicadores anteriormente comentados.

Alteraciones neurales en pedofilia: hallazgos recientes

Estudios neuropsicológicos previos han dividido las teorías neuroanatómicas predominantes sobre pedofilia en tres grandes categorías. Por un lado, las teorías frontales-disejecutivas asocian la pedofilia con una disfunción en la corteza prefrontal y con la desinhibición conductual 33,34. Por otro, las teorías temporolímbicas implican a ambas regiones en la desinhibición conductual 35 y a estructuras profundas del lóbulo temporal en la regulación de la conducta sexual 36-38. Por último, las teorías de la disfunción dual defienden que los pedófilos sufrirían de disfunción en ambas regiones, disfunción en las regiones temporales que causaría la perturbación de los impulsos sexuales y alteración en las regiones frontales que causaría la desinhibición     conductual 39. Estas teorías van a predecir que las alteraciones neurales, en la pedofilia, se encuentran en el volumen de la sustancia gris de las distintas estructuras que cada una defiende. Pero diferentes trabajos muestran un escaso apoyo a estas teorías 36, ya que encuentran resultados contradictorios si se explora únicamente la anatomía indicada por estas teorías y no se tiene en cuenta otras regiones 40-42. Además, otros trabajos indican que la evidencia pretendida por estas teorías puede ser un artefacto metodológico, asociado al mayor tamaño muestral (mayor poder estadístico) de los estudios que muestran diferencias frente a los que no las muestran 43.

Para conocer los hallazgos aportados por las modernas técnicas de neuroimagen, se realizó una búsqueda bibliográfica en MEDLINE, con la combinación de palabras clave "pedophilia" y "brain", limitada a artículos publicados en los últimos 5 años. Ésta identificó un total de 13 artículos. Se seleccionaron, para la inclusión, los artículos en que se estudiaba la estructura y la actividad funcional cerebral de la pedofilia, específicamente mediante técnicas de resonancia magnética (RM). Siguiendo estos criterios, se seleccionaron 6 artículos, en los que se evidencian diferentes líneas en el estudio de las alteraciones neurales de la pedofilia, que van desde el estudio de la morfología cerebral, basado tanto en las teorías neuroanatómicas anteriores como en el estudio del cerebro en su totalidad, al estudio del funcionamiento neural durante la excitación emocional y sexual.

El primer estudio de la pedofilia mediante RM emplea la morfometría basada en vóxels para estudiar diferencias de sustancia gris cortical en regiones de interés, y pone a prueba la teoría frontal-disejecutiva. Los resultados muestran que los pedófilos tenían un menor volumen de sustancia gris en los circuitos frontoestriatales y en el estriado ventral, que se extendía en el núcleo accumbens y en la corteza orbitofrontal 32. Por lo que, según estos hallazgos, los pedófilos sufren la misma dificultad para inhibir conductas repetitivas como las personas con trastorno obsesivo-compulsivo 32. En la misma línea, otro estudio, con técnicas similares, también busca diferencias en áreas específicas. En este caso, en áreas del sistema límbico, como la amígdala, y en la sustancia gris de estructuras relacionadas con el desarrollo del comportamiento sexual, como el hipotálamo. Se encontró en los pedófilos una disminución significativa del volumen amigdalar derecho y una reducción bilateral de la sustancia gris del hipotálamo, regiones septales, sustancia innominada y base del núcleo de la estría terminal 44. Estos deterioros estructurales, en regiones críticas para el desarrollo sexual, pueden estar implicados en la patogenia de la pedofilia 44.

Una desventaja de limitar el análisis a las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas es que posibles diferencias en otras regiones se pasarían por alto, mientras que la desventaja de analizar el cerebro entero es la necesidad de muestras más numerosas para compensar el bajo poder del que dispone cada comparación 43. Además, otra posible desventaja que puede influir en los resultados es que, en los estudios anteriores, se compara a delincuentes pedófilos con personas no delincuentes, con lo que las alteraciones estructurales halladas pueden ser debidas a otros factores, como la delincuencia en general, el estrés crónico del encarcelamiento, etc., y no a la pedofilia en sí.

Una investigación reciente, que tiene en cuenta estos problemas, estudia las posibles alteraciones estructurales de la pedofilia mediante un análisis del cerebro en su totalidad. Además, compara a un grupo de pedófilos delincuentes sexuales con un grupo similar de delincuentes con historial de delitos no sexuales. Se encuentran asociaciones negativas entre la pedofilia y los volúmenes de la sustancia blanca bilateral de los lóbulos parietales y temporales. Las regiones con el volumen más bajo de sustancia blanca eran contiguas a dos grupos mayores de fibras, como el fascículo frontooccipital superior y el fascículo arcuato derecho. No se encontró ninguna diferencia en sustancia gris ni en volumen de líquido cefalorraquídeo 45. Así, vemos que, al aumentar la muestra, controlar posibles factores de confusión y hacer comparaciones del cerebro en su totalidad, no se encuentran diferencias en la sustancia gris de las regiones predichas por las teorías neuroanatómicas, sino que estas diferencias aparecen en la sustancia blanca, en fascículos que conectan regiones corticales que responden a señales sexuales.

Los resultados anteriores hacen pensar en cómo estas diferencias estructurales pueden afectar al funcionamiento cerebral ante señales sexuales, por lo que se realizan estudios de neuroimagen funcional. Así, se investigó la actividad neural, mediante RM funcional, durante la estimulación visual emocional y erótica, con imágenes del International Affective Picture System, en un grupo de pedófilos y un grupo control. Se encontró que los pedófilos respondían menos a la estimulación visual erótica en tres regiones: corteza prefrontal dorsolateral, hipotálamo y sustancia gris periacueductal. Mientras que en el procesamiento emocional no erótico, mostraban una menor respuesta funcional de estructuras como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal dorsomedial 46. La activación reducida de estas regiones en los pedófilos indica una alteración que puede contribuir a la modificación del interés sexual hacia los adultos.

Aunque, para determinar si las mismas estructuras responden de igual manera en los cerebros de pedófilos y no pedófilos, se necesitaría emplear diseños en los que cada tipo de sujeto sea expuesto al estímulo que le es sexualmente excitante, niños y adultos, respectivamente. Así, dos investigaciones posteriores del grupo de Boris Schiffer, con RM funcional, comparan los patrones de activación en pedófilos heterosexuales y homosexuales cuando se les presentan estímulos sexualmente interesantes para ellos.

En el primero de estos trabajos, se encontró que la respuesta cerebral de los pedófilos heterosexuales a estímulos visuales heteropedófilos es comparable con la respuesta cerebral de varones heterosexuales a estímulos heterosexuales. Esta respuesta comprende la activación de diferentes estructuras límbicas (amígdala, giro cingulado e hipocampo), sustancia negra, núcleo caudado, corteza del cíngulo anterior, diferentes núcleos talámicos y corteza asociativa. Sin embargo, en varones heterosexuales del grupo control, se encontró respuesta cerebral en la corteza orbitofrontal durante la estimulación sexual visual; esta respuesta frontal no se halló en los pedófilos, que además mostraron una actividad anormalmente reducida en la corteza prefrontal dorsolateral 47. En el segundo, estudian el patrón de activación cerebral en pedófilos homosexuales y controles homosexuales, durante estimulación sexual visual, usando para ello fotografías sexualmente estimulantes para ambos y emocionalmente neutras. En ambos grupos, las imágenes sexualmente excitantes activaban áreas cerebrales involucradas en el procesamiento visual de estímulos emocionales (cortezas occipitotemporal y prefrontal), pero durante la presentación de estas imágenes se encontró una activación significativa de áreas como el tálamo, el globo pálido y el estriado únicamente en el grupo de pedófilos 48.

Así, en cuanto al funcionamiento cerebral de sujetos controles y pedófilos, los resultados de estos últimos estudios parecen mostrar que, ante los estímulos sexualmente relevantes para cada grupo, el procesamiento central de éstos es comparable en ambos, mientras que el patrón de activación cerebral mostrado es diferente. Los hallazgos más destacados de los anteriores estudios se encuentran resumidos en la tabla 2




Conclusiones

Los estudios consultados muestran que la pedofilia se relaciona con diferentes indicadores de alteraciones del neurodesarrollo, como un bajo CI, mayor preferencia manual izquierda y menor talla física. Cuando se compara a pedófilos con diferentes grupos, éstos muestran sistemáticamente un menor CI, que es menor cuanto menor es la víctima, una mayor proporción de preferencia manual izquierda y una menor talla física o estatura. Además de otros factores, descritos en diferentes trabajos, que también parecen indicar la posible presencia de alteraciones en el neurodesarrollo en la pedofilia.

En cuanto a los hallazgos neurales, el estudio de morfometría con mayor potencia estadística encuentra en pedófilos un menor volumen en la sustancia blanca que conecta regiones corticales que responden a señales sexuales. La presencia de este tipo de alteración estructural apunta también en la dirección de problemas durante el desarrollo neural y son la evidencia más sólida a favor de dicha hipótesis. Los hallazgos funcionales, complemento de los estructurales, muestran en los pedófilos un procesamiento central de estímulos sexuales visuales similar al de los controles, pero con un patrón de activación cerebral diferente, consistente en una mayor activación de regiones subcorticales frente a una menor activación de regiones corticales prefrontales. Los trabajos de neuroimagen muestran la pedofilia como un trastorno caracterizado por una desconexión parcial dentro de una red de reconocimiento de estímulos sexuales relevantes y por una activación cerebral disfuncional ante estos estímulos.

Los indicadores anteriormente citados no causan la pedofilia, sino que predicen una correlación entre ambos, ya que las alteraciones del neurodesarrollo predisponen a desarrollar tanto la pedofilia como los indicadores (es decir, un bajo CI, preferencia manual izquierda, menor talla física, menor volumen de sustancia blanca, etc.). Hay que suponer que los problemas en el neurodesarrollo no sean las únicas causas de la pedofilia, sino que únicamente pueden contribuir al riesgo de desarrollar este trastorno. Así, se puede decir que no hay una explicación determinante sobre las razones que llevan a una persona a la pedofilia, pero los resultados de estos trabajos hacen pensar que el origen se pueda encontrar, en parte, en las disfunciones cerebrales debidas a eventos adversos durante el neurodesarrollo. Aunque estas alteraciones son problemas que no libran a estas personas de ser responsables de sus actos.

En relación con los diferentes estudios revisados, algunos no incluyen una comparación con un grupo control de sujetos sanos, por lo que las alteraciones podrían relacionarse con variables distintas de la preferencia por los menores. Sería conveniente incluir, en diferentes trabajos citados 19, 20, 22, 23,45, un grupo de sujetos sanos y barajar la posibilidad de que las alteraciones estuvieran relacionadas con la agresividad o con el tipo de delito sexual cometido (violación, tocamientos, etc.), independientemente de si se realiza con menores o adultos. Por otro lado, lo obtenido por los trabajos con mayor potencia estadística hacen pensar que investigaciones con mayor tamaño muestral serían eficaces para descubrir otras posibles diferencias. Según los hallazgos estructurales, las futuras investigaciones sobre neuropatología en pedofilia deberían centrarse en el estudio de la sustancia blanca, usando técnicas más específicas, como la toma de imágenes con tensor de difusión, que se ha empezado a aplicar al estudio de alteraciones neuropsiquiátricas.

Como conclusión, los resultados de este tipo de estudios abren la puerta a una nueva perspectiva sobre la pedofilia, y pueden proporcionar las bases para el desarrollo de herramientas de diagnóstico más sofisticadas y de nuevas aproximaciones terapéuticas al tratamiento de este trastorno.

Declaración de conflicto de intereses:
El autor declara no tener ningún conflicto de intereses.

Correo electrónico: jbecerra@ujaen.es" > jbecerra@ujaen.es

Recibido el 22 de junio de 2009; aceptado el 28 de octubre de 2009

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Publicado en: 
Revista de Psiquiatría y Salud mental
Vol. 02. Núm. 04. Octubre - Diciembre 2009
doi: 10.1016/S1888-9891(09)73237-9

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Fuente: http://www.elsevier.es/es-revista-revista-psiquiatria-salud-mental-286-articulo-etiologia-pedofilia-desde-el-neurodesarrollo-13145914

sábado, 4 de junio de 2016

Encarcelan a maestra por mantener relaciones sexuales con alumno de 13 años


Encarcelan a maestra en Texas por mantener relaciones sexuales con alumno de 13 años

  • Fruto de la relación, la maestra quedó embarazada; tras comenzar a ser investigado el caso, abortó.
  • La maestra mantuvo relaciones sexuales con su alumno durante más de cinco meses, con el consentimiento de los padres del niño.


La maestra detenida, por abuso infantil


































JAIME VARGAS

Director General de FUNDAMERCED





Caracas, 4 de junio de 2016 
(Con información obtenida en las redes)


Una  docente del estado de Texas (EE.UU.) fue detenida bajo acusación de abuso infantil por haber mantenido relaciones sexuales con un muchacho de 13 años, alumno suyo. La maestra, Alexandria Vera, de 24 años, se entregó a la policía después de haber sido emitida orden de arresto en su contra este miércoles, según relata el diario neoyorquino «The Independent».

La maestra quedó en libertad tras pagar una fianza de 100.000 dólares. Al parecer la relación comenzó el año pasado, cuando el menor fue su alumno durante la escuela de verano del colegio de secundaria Stovall.

La maestra admitió mantener relaciones con el menor desde septiembre de 2015 hasta finales de enero de este mismo año. Vera había llegado a declarar que estaban enamorados y que el niño le había presentado a su familia. Según el expediente judicial, la relación era aceptada por la familia del niño.

Alexandria Madison Vera quedó embarazada de su alumno en enero, pero abortó después que el servicio de protección de menores iniciara una investigación sobre su relación. Además, Vera admitió que tenía una hija de cuatro años de una relación anterior.

Se desconoce sí la maestra será suspendida del ejercicio de su función docente, pero se supone por consistir en medida aplicable por los consejos educativos.


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miércoles, 22 de abril de 2015

Gen de la pedofilia pederástica: ¿Existirá?



¿Por qué estamos tan desesperados por encontrar una explicación genética para los delincuentes sexuales?

Hebras de ADN a partir de un modelo de doble hélice en el Museo de la Ciencia. Foto: Paul Gilham / Getty Images

  • La investigación sobre el llamado "gen pederasta" se desintegra en virtud del más mínimo escrutinio. ¿Por qué queremos creer en ella?



Sarah Ditum



Published

Noticia sensacional: Los científicos han detectado el genpederasta”(*). Bueno, no el genpederasta” como tal, pero un equipo de investigadores que escribieron en la Revista Internacional de Epidemiología están  bastantes seguro de que tal cosa existe. Mediante el estudio de las relaciones familiares de los culpables de delitos sexuales en Suecia, entre 1973 y 2006, el estudio llegó a la conclusión de que un hombre cuyo padre o hermano haya sido condenado por un delito sexual contra un niño, tiene de cuatro a cinco veces más probabilidades de ser pederasta que aquellos  hombres sin estos antecedentes familiares. Entonces ¿no sería un alivio si existiera el gen “pederasta”? De ser así, podríamos aislar a quienes posean este gen “pederasta”  - los malos, en los que no se puede confiar, a los que no conocen nada mejor - y  separarlos del resto de la población.

En general, se supone que los delincuentes sexuales son personas como nosotros y en realidad, suponemos generalmente que los delincuentes sexuales son como el resto de la gente. Por ello, en el episodio de "Brass Eye" sobre la pedofilia, el Doctor Neil Fox estuvo dispuesto a leer algo tan sorprendentemente absurdo como esto: "Los pedófilos tienen más genes en común con los cangrejos que con usted y conmigo. Ahora es un hecho científico. No hay evidencia real para ello, pero es un hecho científico. "(El propio Fox fue arrestado en marzo pasado por acusaciones de delitos sexuales.) Pero la violencia sexual es un tipo regular de la monstruosidad. Alrededor de una de cada cinco mujeres tanto en Inglaterra como en Gales ha sido víctimas de un delito sexual. Las cifras obtenidas por la NSPCC muestran que 22.654 delitos sexuales contra menores se registraron en los años 2012-2013, y que esa cifra probablemente representa sólo una pequeña parte de la totalidad. Si los autores de estos crímenes son monstruos, son entonces un tipo normal de monstruo.

"Tenemos aquí toda la clase de gente que se puedan imaginar", dijo Lynn Saunders, alcaide de la prisión HMP Watton en Nottinghamshire, en declaraciones a Radio 4 en el documental “Inside the Sex Offenders’ Prison: "Sacerdotes, maestros, pilotos de líneas aéreas, agentes de policía, funcionarios de prisiones, médicos, así como gente con problemas de aprendizaje y hasta personas con bajo coeficiente intelectual y problemas de salud mental complejas". Hay algunas cosas que estos hombres puedan poseer en común además de sus propios crímenes: "Nos ocupamos de  algunas personas muy dañadas que han sido víctimas de todo tipo de cosas, ya sea en el sistema de atención o problemas de salud mental o discapacidad de aprendizaje, o por las pobres y deficientes opciones de vida que han tenido", dice Saunders. Pero el "camino a la delincuencia" -como lo denominan los especialistas de Whatton- es complejo y variado, y los hombres condenados por el mismo delito pueden tener diferentes motivaciones.

Incluso cuando se trata de un mal aparentemente singular como la pedofilia, el personal de Whatton hace una distinción entre el "verdadero pedófilo" - alguien cuya orientación sexual es siempre y exclusivamente hacia los niños - y el delincuente oportunista, para quien un niño no es la víctima preferida sino simplemente la más accesible. Si sabemos que hay tanta ambigüedad en el fondo de estos delitos sexuales, ¿qué sentido tiene hablar de éstos delincuentes cómo "genéticamente predeterminados"? Resulta que mucho. Tome la medida más básica utilizada en el estudio sueco - condena por un delito sexual. Presumiblemente, esta variable fue elegida porque se consideró una constante fiable, pero la ley es una parte de la cultura, y la cultura es vulnerable a toda la variabilidad de los seres humanos. La calificación como crimen es relativa, flexible, no absoluta.

Entre 2003 y 2010 (un período que incluye los últimos tres años que abarca el estudio), el número de denuncias de violación en Suecia casi se triplicó. Con toda probabilidad, esto no fue a causa de una ola de crímenes en masa, fue debido más bién a un cambio de actitud: En las décadas anteriores, las víctimas podrían haber percibido un acto particular en contra de ellos como "normal", o tenían tan pocas expectativas de justicia que ni siquiera se molestaban en ir a la policía. Eso significa que es casi seguro que las primeras décadas del estudio incluyen varias instancias que simplemente no se pueden contar cómo de violencia sexual. Quizás estos crímenes desconocidos habrían seguido el mismo patrón de las relaciones familiares, o tal vez no lo harían; no podemos asegurarlo, y eso significa que la investigación tampoco puede ayudarnos para efectuar esa aseveración. Las cifras también incluyen condenas por posesión y distribución de pornografía infantil - un crimen hecho exponencialmente más fácil de cometer ahora debido a Internet. ¿Cuántos hombres en los años setenta, ochenta o noventa evitaron la pedofilia pederástica sólo por falta de un módem?

Al respecto, toda certeza del artículo en referencia se deshace con el menor escrutinio. Sin embargo, podemos afirmar categóricamente que todos estos criminales tienen algo en común. No se trata específicamente en ese artículo de la Revista Internacional de Epidemiología, tampoco se ve ni se percibe en el interior de la prisión de los delincuentes sexuales, en Whatton. Tal vez parecería demasiado obvio mencionarlo, pero es esta: Los hombres declarados culpables de delitos sexuales son todos hombres. "Dado que menos del 1 por ciento de los delincuentes sexuales convictos eran mujeres, sólo los delincuentes masculinos y sus padres y hermanos se incluyeron en la muestra", dice el documento: Casualmente, es ese el atributo más importante y menos estudiado que comparten entre sí los delincuentes sexuales, el género.

¿Significa esto que la violencia sexual es una herencia genética de los hombres? No, porque no son nuestros genes - o al menos, no en la forma de añadir en bruto indicada en el documento, ya que añaden a factores genéticos (40 por ciento), los factores ambientales no compartidos (58 por ciento) y las influencias ambientales compartidas (2 por ciento) para crear una persona completa. Esto no es del todo cómo funcionan los genes, como explica Rebecca Jordan-Young en su libro Brain Storm”: Su última expresión no es fija en la concepción, pues sufre modificaciones debido al  medio ambiente a lo largo de toda la vida, hasta que el rasgo a que se refiere se ha terminado de desarrollar. Y cuando se trata de conductas ligadas al sexo, como la violación, el medio ambiente es un modificador en sí mismo: Un intrincado sistema con bucles retroalimentándose, lleno de individuos masculinos y femeninos girando constantemente en lo que nuestra cultura ha determinado que sean hombres o mujeres. Es el resultado obtenido tras la exposición al ambiente.

Ser ofensor sexual no está "escrito en el ADN", como aseguraron en el “Telegraph”. Tampoco estamos obligados a creer, ya que en el  “Mail” nos lo digan, que "los delitos sexuales pueden estar en los genes masculinos de una familia". (En cualquier caso, tiene sentido mínimo para hablar de "genes masculinos" cuando muchas condiciones en los hombres concretos están relacionados con el cromosoma X). En Whatton, el personal trabaja para que los internos no ofendan de nuevo, no reincidan. Saunders afirma tener éxito, con una tasa de reincidencia de sólo el 6 por ciento en comparación con el 50 por ciento de la población general de la prisión - aunque otras investigaciones sugieren que la reincidencia de los delincuentes sexuales puede ser mucho mayor que el récord oficial de estadísticas. Tal vez los delincuentes sexuales individuales se pueden cambiar de forma fiable, quizás no - pero a nivel social, la violencia masculina no es una fatalidad. Hemos hecho un mundo en el que tiene lugar  esta explotación y el abuso de mujeres y niños. Podemos hacer otro, uno mejor; donde la violencia, el poder y la dominación sexual no sea lo que significa ser un hombre.

Por tanto, sí no existe una predisposición genética al delito, es posible que quienes delinquen cambien su propio comportamiento y se abstengan de reincidir.
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*) En el original, en inglés: "nonce gene", que hemos traducido al español por gen "pederasta", no por gen "paedophile" o "pedófilo".

Traducción libre

Fuente: http://www.newstatesman.com/lifestyle/2015/04/why-are-we-so-desperate-find-genetic-explanation-sex-offenders

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