FUNDAMERCED

Mostrando las entradas para la consulta label: INDIA ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta label: INDIA ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de enero de 2013

HEMEROTECA: ¿Por qué India trata tan mal a sus mujeres?




¿Por qué India

trata tan mal a sus mujeres?

Domingo, 30 de diciembre de 2012

                  escultura en una playa de Puri, India exige justicia para joven violada
   La gente la ha llamado "Corazón Valiente", "Audaz" y la "Hija de India", entre otras cosas, y desató millones de oraciones por su pronta recuperación.


      Cuando la mujer desconocida murió en un hospital de Singapur el sábado, víctima de una violación salvaje en un autobús de Nueva Delhi, la capital de India, muchos volvieron a preguntarse: ¿por qué India trata a sus mujeres tan mal?
      Fetos femeninos son abortados y pequeñas niñas asesinadas apenas nacidas, lo que ha llevado a un asombroso desequilibrio numérico entre géneros. Muchas de las que sobreviven enfrentan discriminación, prejuicios, violencia y negligencia a lo largo de sus vidas, sean solteras o sean casadas.
TrustLaw, un servicio de noticias propiedad de Thomson Reuters, ha calificado a India como el peor país del mundo para ser mujer.

       Eso, a pesar de tratarse de un país en el que el líder del partido de gobierno, el jefe de la cámara baja del parlamento, al menos tres importantes ministros y una gran número de íconos del deporte y los negocios son mujeres.

      Es también el país en el que una nueva generación de mujeres jóvenes, más conscientes de su poder, salen a trabajar en cantidades más grandes que nunca.


                                             vigilia en Nueva Delhi, India por muerte de la joven violada
La muerte de la joven violada reactivó las demandas de justicia.


Crímenes en aumento


     Pero también es un país donde la violencia de género va en aumento.  Con más de 24.000 casos registrados en 2011, las violaciones se incrementaron en 9,2% con relación al año anterior. Más de la mitad de las víctimas (54,7%) tenían entre 18 y 30 años.

      Pero lo más perturbador es que, según los registros policiales, en el 94% de los casos los agresores conocían a sus víctimas. Los vecinos representan un tercio de los atacantes, mientras que muchos parientes y otros familiares también aparecen involucrados.

        Sólo en Nueva Dehli se produjo el 17% del total de casos de violación registrados en el país.
No sólo se trata de violaciones. En 2011 la policía también ha reportado que los secuestros y raptos de mujeres han aumentado desde 2010 en 19,4%; mujeres asesinadas en disputas por el pago de dotes matrimoniales en 2,7%; las torturas en 5,4%; el acoso sexual en 5,8% y la trata de personas en un alarmante 122%.

Discriminación mortal

"La gran preferencia por tener hijos en vez de hijas,

y los abortos selectivos según sea el sexo del bebé, 
es sólo una parte de la historia" 
 
     El economista bengalí Amartya Sen, premio Nobel de Economía 1998, calcula que en todo el mundo más de 100 millones de mujeres han "desaparecido" (mueren) debido a la discriminación.

    Son mujeres que seguirían vivas de haber recibido el mismo cuidado de salud o nutrición que los hombres.

      Nuevas investigaciones realizadas por los economistas Siwan Anderson y Debraj Ray calculan que en India más de dos millones de mujeres mueren cada año: cerca de un 12% al nacer, 25% en la infancia, 18% en edades reproductivas y 45% ya adultas.

    El estudio encontró que al año más mujeres mueren de "heridas" que de complicaciones durante el parto y aseguran que las heridas "parecen ser un indicador de la violencia contra las mujeres".

     Anderson y Ray afirman que las muertes vinculadas con incendios son una de las mayores causas de decesos y causan la muerte a unas 100.000 indias cada año.

    De acuerdo con el trabajo, muchos de esos casos pueden ser vinculados a demandas sobre dotes matrimoniales que terminan con la esposa prendida en fuego.

     Esos hallazgos señalan el abandono que padecen las mujeres de India. También prueba que la gran preferencia por tener hijos en vez de hijas, y los abortos selectivos según sea el sexo del bebé, es sólo una parte de la historia.

     Muchas mujeres indias enfrentan amenazas a lo largo de sus vidas: violencia, falta de cuidados de salud, desigualdad, abandono, dietas pobres, falta de cuidados de salud personalizados.


                                            manifestación por joven violada en Nueva Delhi, India
El caso ha sacudido e indignado a la sociedad India.

Sociedad patriarcal


     Los analistas afirman que son necesarios cambios profundos en las actitudes de la sociedad para que las mujeres indias sean más aceptadas y estén más seguras.

    Hay un sentido patriarcal profundamente arraigado y una misoginia extendida en amplias zonas del país, especialmente en el norte. Y allí el Estado ha fallado en proteger a las mujeres.

    Los enardecidos ciudadanos creen que los políticos, incluido el primer ministro Manmohan Singh, están siendo insinceros cuando prometen leyes más estrictas y un procesamiento judicial más expedito de los violadores y otros que cometen crímenes contra las mujeres.

    Y se preguntan, cómo los partidos políticos en los últimos cinco años han presentado candidatos a elecciones estatales que, en 27 casos, han reconocido haber sido acusados de violación.

    Los ciudadanos se preguntan cómo puede creerse en los políticos cuando hay seis legisladores estatales que tienen en su contra cargos por violación.

     Las renovadas protestas en Nueva Dehli tras la muerte en Singapur de la mujer violada traen cierta esperanza.

     ¿Será su muerte un punto de inflexión en la historia de India, que forzará al gobierno a adoptar leyes más severas y que la gente empiece a pensar seriamente sobre el abandono de las mujeres?

       Es temprano aún para decirlo, pero uno espera que estos sean los primeros signos de cambio.



Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/12/121229_india_violacion_mujeres_violencia_cch.shtml

_______


sábado, 5 de octubre de 2013

Tolerancia cultural: Violaciones en la India

Tolerancia cultural: Violaciones en la India

Victims blamed in India's rape culture

By Ruchira Gupta, Special to CNN
August 28, 2013 -- Updated 0828 GMT (1628 HKT)   
Indians in Siliguri protest violence against women on July 26, calling for stricter punishments for rapists.
 Indians in Siliguri protest violence against women on July 26, calling for stricter punishments for rapists

 
Ruchira Gupta
Ruchira Gupta


Editor's note: Ruchira Gupta is the president of Apne Aap Women Worldwide, an Indian organization dedicated to ending sex trafficking. She is the 2009 recipient of the Clinton Global Citizen Award for her work with victims and survivors of sexual violence.




(CNN) -- When I read about the rape of a 23-year-old photojournalist in Mumbai, I thought, here we go again. On December 6, 1992, when I was a 29-year-old reporter covering the demolition of a mosque in northern India, I was attacked. I wasn't raped, but my attackers sexually assaulted and then tried to kill me.
Someone dragged me to a trench outside the mosque and pulled my shirt off. But a passerby jumped in, fought off my attackers and saved me.

When I appeared in court to testify against the attackers, their lawyers asked me questions that implied I was responsible. How could the daughter of a good family have gone to cover the demolition? Did I smoke? What kind of clothes was I wearing? Did I believe in God?

The judge did not stop them. It was a demoralizing and toxic experience, but one that is not unknown to women in India who choose to speak out against sexual attacks. They are silenced by a process that heaps shame, fear and guilt on them.



In rural Rajasthan in 1992, a judge dismissed charges filed by a low-caste, or Dalit, grassroots social worker, Bhanwari Devi, who said she was gang raped. She had been campaigning against child marriage. A judge said, "a middle-aged man from an Indian village could not possibly have participated in a gang rape in the presence of his own nephew."

A judgment like this not only deters other women from testifying against their rapists, it also emboldens the attackers, who know that they will get away with it.

Most women say they would never tell the police about an attack, afraid that they would be ignored or even abused by the cops themselves.



In June, 13 anti-rape protesters were arrested outside the home of the West Bengal chief minister and detained for more than eight hours. Ironically, they were protesting the lack of police protection for women in the state following the rape and murder of a 20-year-old college student whose body was found lying near a river near the outskirts of Kolkata, and that of a 14-year-old girl who was raped and killed in the town of Gede, 90 miles away, only three days later.

Few women want to appear in court only to be stigmatized and traumatized -- unlike treatment of the suspects. While India's legal framework has improved for women over the past 20 years, the people implementing it are mostly male cops and lawyers who live in a deeply patriarchal society.

Incidents of rape have gone up by 873% in India in the past 60 years. On average, each day, three Dalit women are raped in some part of our country. The conviction rate for rape cases in 2011 was 25% -- although some estimate only one in 10 rapes is reported. The conviction rate for men accused of raping Dalit women is almost nil.

The National Crime Records Bureau's annual report of crime statistics also reports disturbing findings: A woman is raped somewhere in India every 20 minutes, and the number of children raped has increased by 336% in the past 10 years.

This culture of impunity is certainly one of the reasons rape has too often become the weapon of choice for frustrated young men who blame women, increasingly visible in the workplace, for their unemployment, and who hope to regain jobs by frightening women back home through sexual violence.
The desire to blame women is fed by a cult of masculinity promoted by corporate and political leaders who serve as role models for the rest of society.



In the course of my work with Apne Aap Women Worldwide, I have seen the steady creeping of a rape culture into the fabric of India. We work to organize women in prostitution to resist their own and their daughters' rape. The biggest challenge we face is the attitude of politicians, senior police officials, heads of foundations and even policy makers who view rape as a normal part of society. Many have told me: "Men will be men."

Recently, when National Crime Records Bureau pegged West Bengal as the state with the highest incidence of crimes against women, the chief minister contested the bureau's statistics rather than tackling the problem.

Continually, budget allocations to the Ministry of Women and Child Development are reduced. Debates to ensure equal power sharing between the sexes through the Women's Reservation Bill have gone nowhere.

But no amount of violence and intimidation is going to force women back into their homes. In fact, homes are often the places where females are in the most danger -- from the time they are conceived to old age. An average Indian female could likely be a victim of foeticide, infanticide, malnourishment, dowry, child marriage, maternal mortality, domestic servitude, prostitution, rape, honor killings and domestic violence -- simply because she is female.

Equipped with better education, women are courageously taking their place in the public sphere as doctors, lawyers, journalists, bankers, politicians, farmers, teachers and more. They are signing up for social justice movements to end the growing inequality and unemployment in our country.

As yet another gang-rape victim suffers in a Mumbai hospital in India, we have to recognize the need to overhaul the criminal justice system.

In December 2012, India and the world were shocked by the brutal gang rape and beating aboard a moving bus of a 23-year-old physiotherapy intern, who later died of massive internal injuries. It prompted desperate calls for reform, protests and close examination of India's attitudes toward rape.

But after the initial outrage, it seems that the law has only changed on paper. The rape in Mumbai might not have happened if the culture of rape was truly overcome and sexual assaults were taken seriously.

____
Fuente: http://edition.cnn.com/2013/08/27/opinion/gupta-india-rape-culture/index.html?hpt=ias_r1

miércoles, 16 de enero de 2013

HEMEROTECA: Violación filmada y difundida en la India, caso de las "bestias de Guwahati"


Violación filmada y difundida en India:



India, espantada por el caso de "las bestias de Guwahati"


                                         







“Las bestias de Guwahati”, así es como India denomina a la sórdida que la tiene conmocionada este mes de julio de 2012. Los “bestias” son, primer lugar, la veintena de hombres que, durante más de media hora, asaltaron, desnudaron, toquetearon, golpearon y quemaron con a una muchacha de 17 años enfrente de un bar. Pero también, los periodistas del equipo de televisión de NewsLive Channel que, sin hacer el menor esfuerzo por detener la agresión o, al menos, llamar a la Policía, la filmaron enteramente y corrieron luego a sus estudios a difundirla de inmediato y con gran jolgorio. En cuanto a Guwahati, se trata de una ciudad del noreste de India.

El incidente ocurrió el lunes de la pasada semana, 9 de julio, pero la indignación y el debate continúan. “Toda la nación ha contemplado con horror el video de una adolescente siendo desnudada y agredida en público por 20 jóvenes en Guwahati”, informa el Pune Mirror. “Pese a que decenas de carteles con las caras de los asaltantes han inundado la ciudad, la policía sólo ha logrado capturar hasta el momento a cuatro de ellos”.

Entretanto, Gaurav Jyoti Neog, el reportero de televisión que filmó la agresión, ya ha dimitido de su puesto, informa el Bangalore Mirror. También lo ha hecho, según informa Asian Tribune, Atanu Bhuyan, el editor jefe del canal de televisión para el que trabajaba el reportero y que difundió el video del horror. No obstante, Atanu Bhuyan sigue creyendo que tanto su subordinado como él cumplieron con su “deber”.
Con el título "Cólera en India" por la filmación mediática de una chica siendo asaltada sexualmente, The Guardian señala: “Nadie intervino durante los 45 minutos que duró el ataque, que fue filmado por un periodista fuera de servicio que llamó a un cámara para que se le sumara. La filmación fue difundida en un canal de noticias, dando lugar a un debate sobre la seguridad de las mujeres en India y sobre si los periodistas no tienen el deber de intentar ayudar en situaciones semejantes”.

La Policía de Guwahati también está recibiendo fuertes críticas. En primer lugar, por su tardanza en acudir al escenario de la barbarie, pese a la cercanía de una comisaría. En segundo, por su atención posterior a la víctima, a la que ni tan siquiera curaron de sus numerosas heridas. Frustrados por la inactividad policial, grupos de vecinos de la ciudad han colocado carteles con los retratos de los asaltantes sacados de la filmación. 
 
El pasado fin de semana, una delegación de la Comisión Nacional para las Mujeres (NCW) llegó a Guwahati para arropar a la víctima, cuya identidad no ha sido facilitada. La delegación investiga, entre otras cosas, si es cierto el rumor de que el equipo de televisión llegó incluso a instigar a la muchedumbre, y por qué la Policía no dio tratamiento médico a la víctima, informa Seven Sisters Post.

¿Por qué no avisó el reportero a la Policía antes de telefonear a su cámara?”, se pregunta Palash Krishan Mehrotra en India Today. La pregunta es retórica porque él, como casi todo el mundo, conoce la respuesta: porque, en la era de la información convertida en espectáculo, de la instantaneidad antes que la veracidad, de la sed de audiencia en detrimento de la calidad, del éxito y el dinero rápidos convertidos en valores muy superiores a la laboriosidad y la profesionalidad, buena parte de las nuevas generaciones de periodistas han sido educadas en la idea de que lo suyo, la búsqueda frenética de la exclusiva sensacional, es lo único sagrado en este mundo.

Es una de las muchas locuras del siglo. En realidad, en toda sociedad civilizada el deber de auxilio a la víctima de un accidente, una catástrofe o un delito está por encima de cualquier otra consideración, y en no pocas de ellas incluso se penaliza la negativa a ayudar a alguien en apuros graves. Antes que un profesional de la información, y por encima de ello, el periodista es un ser humano. O debiera serlo. La justificación de la gentuza de NewsLive Channel, compartida por no pocos de sus colegas en el resto del planeta, sitúa al periodista en un nivel de la evolución anterior a la aparición de la humanidad, en el nivel de la bestia carroñera.

Palash Krishan Mehrotra también alude “a la actitud primitiva respecto a las mujeres” de su país, India. Un reciente estudio internacional difundido por Reuters sitúa a India como el peor país para las mujeres entre los miembros del G-20. Supera en este triste palmarés a Arabia Saudí.

Estos días, numerosas manifestaciones en Guwahati y otras ciudades indias están denunciando la penosa condición femenina en un país que pretende ser la democracia más poblada del planeta. 

Fuente: http://www.taringa.net/posts/noticias/15242638/Violacion-filmada-y-difundida-en-India.html

_____




viernes, 30 de noviembre de 2012

RAGGING. Kolkata Ragging row: Student slapped 40 times



Zeenews.com

West Bengal 

Last Updated: Friday, April 20, 2012, 23:31 

Kolkata ragging row: Student slapped 40 times

Zeenews Bureau
Kolkata: Despite sustained campaign by the media and the government, the menace of ragging does not seem to have lessened. In a fresh case of ragging, a first year student of the Marine Engineering and Research Institute of the Indian Maritime University was allegedly slapped 40 times and made to do more than 500 push-ups by his seniors here, according to report by a news channel.

    The report further said the 19-year-old has been admitted to a nearby hospital and is reportedly in a very serious condition. He was allegedly tortured by his seniors between 4 am and 7 am on Wednesday morning.

    “Due to the negligence of the university my son was not admitted in the hospital at the earliest,” victim’s father said.

     According to reports a preliminary inquiry has been ordered and the statement of the student will be recorded once he recovers.
     Soon after the incident was exposed, KK Mishra the Head of the faculty of Indian Maritime University said that the guilty will be punished.

Source:  http://zeenews.india.com/news/west-bengal/kolkata-ragging-row-student-slapped-40-times_770887.html

lunes, 14 de enero de 2013

HEMEROTECA: Ahora es en Pakistán, violan tumultariamente a una niña.


Ahora es en Pakistán: 

Violan tumultuariamente a una niña

Publicado por Eliesheva Ramos

4 enero, 2013, 9:36 AM 

 

          En India las protestas por la violación y muerte de una joven de 23 años no cesan. Foto: AFP

 En India las protestas por la violación y muerte de una joven de 23 años no cesan. Foto: AFP
Redacción.- Una niña de 9 años se encuentra en estado grave después de ser secuestrada y violada por tres hombres en la provincia de Punjab, en el este de Pakistán, informó este viernes el diario paquistaní ‘Express Tribune’.

     La menor fue secuestrada el pasado miércoles por tres mujeres y un hombre frente a su casa en la localidad de Manzoorabad, en el distrito meridional de Rahimyar Khan, y trasladada a continuación a un campamento, donde fue violada por tres varones, según un informe de la policía local.

    La madre de la niña explicó a los agentes que encontró a su hija frente a su casa ensangrentada y semiinconsciente, y que cuando se dirigía a la comisaría para denunciar lo sucedido, uno de los violadores la detuvo y amenazó con matarla si decía algo.

     Sin embargo, la mujer, tras regresar a su vivienda, se encaminó de nuevo a la comisaría y narró los hechos a la policía, que ha constituido un equipo para detener a los sospechosos, aunque sin éxito hasta el momento.

     La niña de 9 años fue trasladada al hospital Sheik Zayed de la ciudad de Lahore, donde los médicos confirmaron la violación y aseguraron que el estado de la menor es crítico al padecer daños internos y haber perdido mucha sangre.

     La Fundación Awaz de Pakistán reveló en un informe que desde enero de 2012 a noviembre del mismo año se registraron 2.713 casos de asaltos sexuales en los quince distritos meridionales de la provincia de Punjab, entre los que se encuentra Rahimyar Khan.

     “Express Tribune” -al hacerse eco de la ola de protestas que vive la vecina India por la violación de una joven en un autobús de Nueva Delhi por seis hombres-, realizó un estudio sobre los 150 casos de violaciones de los que el diario había informado en 2012.

      El análisis, que el diario tituló “La vergüenza de Pakistán”, muestra numerosos casos de menores de 5 a 15 años violadas, así como los llamados crímenes de ‘honor’.

Con información de EFE.

Fuente:   http://ferriz.com.mx/mundo/ahora-es-en-pakistan-violan-tumultuariamente-a-una-nina/

______________

Sobre Eliesheva Ramos

Reportera en Ferriz.com.mx
Como periodista tengo la misión, parafraseando al intelectual español Julio Anguita, de perturbar, de agitar el cerebro, de mover las conciencias. Para lograr esos objetivos me aferro al abecedario como otros se aferran al escapulario.





lunes, 26 de noviembre de 2012

BULLYING EN LA INDIA: RAGGING, A GROWING MENACE

Ragging – Rising, Raging, Rocketing



Abhirup Bhunia

       Ragging is a growing menace that would eventually intensify furthermore unless the HRD ministry takes up the issue more seriously, and forms harsher anti-ragging laws. There has been an Aman Kachroo (a 19 year old Delhi Public School student who had taken admission in Dr Rajendra Prasad Medical College, Tanda, in Kangra, Himachal Pradesh last year and met with a horrible death due to ragging by the drunk seniors who are training to be doctors), there will be more if mere spectatorship and indifference continues.
     Originally, to rag was to make fun of someone; but that was the ragging was essentially confined to non-violent activities. Ragging, commonly known as ‘hazing’ in USA, in this day and age, has reached terrible heights and assumed vast proportions and rightly qualifies to be a crime. There had been a recent uproar in medical students being ragged and a peculiar link to the movie ‘3 Idiots’ was raked up. And that was it…The hullabaloo died out. On January 4th reports of those 18 medical students charged of ragging being let off with a rupees 5000 bond, surfaced.
      Reportedly, only 60% of the ragging that takes place, reaches the ears of the college authorities; and if such is the case, perhaps 40% of the total gets reported to courts, police and most importantly, the public – needless to say institute authorities like to keep themselves aloof of controversy and taint.
     The evil of ragging has resulted in many students being permanently disturbed, mentally or/and physically.  There is a common belief that the ordeal is over once the incident gets over; that is anything but true. Sexual ragging amounts to almost 33% of the ragging that takes place in institutes today, and there have been instances when the one subject to such experiences faced lasting effects.
      Noted doctor of psychiatry, Dr Samir Parikh said to a journalist, who was filing a report on the issue, some years ago, “Sexual ragging has an impact on the psyche as sexual self-esteem is a very important part of a young adult’s life. The memories of the incident can impinge on the long-term social and sexual life of the victim”. Now since this is the real world and to expect a Ranchod (3 idiots, Aamir Khan) here would be foolery, juniors by and large give in to these transient monstrous seniors. The most grotesque form is the one that has the sexual overtone but other forms of ragging have serious effects too. “Verbal insults, innuendoes and harassment are the kinds that can totally ruin a student’s personality. So, these should be thrown out of the system”, remarked Parikh.
      Reportedly there have been 88 ragging cases in 2009 alone of which 12 have resulted into death, either by suicide or as a direct consequence. What has transpired from all these is a national anti-ragging helpline, respective councils issuing circulars to colleges, a supreme court ruling, and authorities ‘condemning’ these events each time one occurs. All colleges today have an anti-ragging cell but what worries is the fact that these cells are formed by those seniors who perpetrate such episodes. Hence the idea of an anti-ragging cell is either misconstrued or not, but the plan comes to a cropper for sure.
      A few NGO’s have taken up the cause, of which the prominent ones are SAVE (Society for Abolition of Violence from Education) and CURE. More than 30 (reported) deaths have occurred in the past decade due to ragging and the figures are testimony of the jeopardy that the education system faces.
Ragging is something which is very real and happens very close to us. So all you would-be seniors (and seniors already, of course); remember:

“Ragging is NOT heroic, opposing ragging is.”


Fuente:  http://www.youthkiawaaz.com/2010/01/ragging-%E2%80%93-rising-raging-rocketing/

sábado, 4 de mayo de 2013

HEMEROTECA: Sri Lanka show tackles 'horror' of new student rituals




BBC

Sri Lanka show tackles 'horror' of new student rituals





                       Raggers surround their victim in the musical, Rag 
While some argue that ragging is an equalising ritual which transcends ethnic divisions, 
others say it is worse than bullying


Gangs fight, tumble from scaffolding, swing across the stage acrobatically; youths in drag enact a Sinhala-language mini-farce, to roars of laughter.

A young gay man is hanged upside down by his legs and commits suicide by drinking poison, leaving the audience horrified.

There is a constant musical backdrop of choruses and sophisticated dancing. The show is so physical that some actors have suffered injuries.

This is Rag, Sri Lanka's first homegrown musical, which has just been playing in Colombo. 

It depicts ragging, the often violent university initiation rituals common to several South Asian countries.
 

Lick toilet bowls

 
The show's creator, director, composer, choreographer and lead actor, Jehan Aloysius, 35, has been         working on it well over a decade - but only now has the final version appeared. 

                                               Anti-raggers take a stand in the musical Rag  
Although ragging has been illegal since 1998, there have been few or no prosecutions.
 
He wanted to depict resistance to what he calls the "absolute horror" of ragging. 

Just before he went to Colombo University in 1997, two young men had died of ragging on Sri Lankan campuses involving enforced push-ups and alcohol consumption, internal bleeding and kidney failure.

Earlier a girl was paralysed when she fell off a balcony while fleeing raggers: She later committed suicide

"When I got my acceptance letter, rather than elation I felt horrified and I hid the letter from my mother," Mr Aloysius told the BBC. "She found it four months later." 

When he started his higher studies he considered feigning illness to avoid ragging, which is inflicted on "freshers" by senior students. 

In the event he was spared the worst practices but says some contemporaries had to lick toilet bowls, eat food mixed with cockroaches or strip naked. Those who stayed in hostels had it far worse, he says. 

Yasmin, a Muslim woman who studied at Sri Jayawardenepura near Colombo in the 1990s, believes Jehan Aloysius "presented the anti-ragging message well" by leaving the audience shocked. 

Her own ragging lasted seven months. Some acts were harmless but others were not. 


'Blood, sweat and tears'
 
"Girls had to run around on the basketball court in the hot sun," she said. "Some of the physical ragging      was so intense that some girls later developed complications in their wombs."

                                          Scene from the musical, Rag  
In some cases ragging victims have either been killed or beaten unconscious 
 
In "bucketing", the final ragging ritual for full initiation, she had to crawl through a makeshift tunnel before being soaked with a bucketload of liquid. It was not water. 

"They collected the outflow from drains, sinks, maybe sewers, for months. They put worms in it and let it ferment." 

Mr Aloysius cast Rag with people new to the stage who could, however, sing well. 

He auditioned 250 young people for 12 lead roles. During the trials he asked students about ragging at their colleges.

"They'd freeze, they aren't allowed to talk about it," he said. "After six months of "blood, sweat and tears [rehearsals] they shone."

Mr Aloysius plays the lead character, Joseph, who starts a non-violent anti-ragging movement but conflicts with Rukmal who says it must be violently resisted.

There are autobiographical and biographical elements.

One leading female character, Natasha, is loosely based on Avanti Perera, a contemporary of Mr Aloysius and the show's main instrumental musician. 

Sociology of ragging
 
In the play as in reality, ragging involves dictating a dress code. 

"I went to the campus in a luminous green miniskirt and rainbow top. One English lecturer said, Here comes trouble," Ms Perera recalled. Senior students threatened to strip her but that was as bad as it got.
If there's a message I want to bring out, it's that campuses and educational institutions should be spaces of non-violence”
Jehan Aloysius 
Rag Director and composer
Rag the musical depict excesses like that experienced by Avanti.
Departing from its biographical model, the character Natasha is raped and two youths, including the lead, eventually die - one in a fight.

A former victim of ragging who reviewed the show, Kumar de Silva, felt the rape scene was excessive but others point to the power of the violent material.

There is a sociology of ragging.

Those associated with the show told the BBC that it has often been directed especially against students from the English-speaking elite. 

Many of the anti-ragging students in the musical are from the English faculty.

And in recent Sri Lankan history it has been associated with the JVP, a radical leftist party that is highly influential on campuses and which waged a guerrilla insurrection of shocking violence in the late 1980s. 

Milder ragging has its supporters as an equalising ritual which seems to transcend ethnic divisions.

"We were ragged by the seniors. I wanted to hit them at the time. But today they are very close friends of mine," says Arshad, a former student. "It created a good bond. But it should have limits."

                                                        Scene from Rag the musical  
Rag the musical has received rapturous audience ovations
 
He and his batch-mates had to write and read out sexual stories, dance or pretend to propose to girls. For him it lasted six weeks and got no worse.

Jehan Aloysius, however, is still haunted by hearing of a ragging-related death in 2002 after he wrote the show's first draft.

The victim was repeatedly hit while unconscious.

He hopes the show will persuade the audience that the practice is more than just bullying.

Ragging has been illegal since 1998 but there have been few or no prosecutions.

"If there's a message I want to bring out, it's that campuses and educational institutions should be spaces of non-violence," he says.

The standing ovations for the show's run in Colombo suggest its message is getting through.
 ___
Source:  http://www.bbc.co.uk/news/world-asia-20097878

martes, 10 de septiembre de 2013

Brigadas de adolescentes indias combaten y humillan a los violadores

Brigadas de adolescentes indias combaten y humillan a los violadores

Brigadas de adolescentes indias combaten y humillan a los violadores

17 agosto 2013 
Lucknow, India (CNN) - En un polvoriento barrio, destartalado en las afueras de Lucknow, la capital de uno de los estados más pobres y los más conservadores de la India, Uttar Pradesh, un grupo de vigilancia está convirtiéndose en indispensable. Pero no son vigilantes ordinarios.

      Son niñas – sobre todo adolescentes – que patrullan sus calles para proteger a las mujeres y las niñas contra el acoso sexual. Vestidas con sus trajes tradicionales rojos y negros empleados por las mujeres en el sur de Asia, apuntan a los hombres que se han pasado de la raya. ¿El castigo? La humillación, a veces el peor de los castigos públicos. Su motivación es dolorosamente evidente. Cada chica que pertenece a las llamadas "Brigadas Rojas" ha sido víctima de un asalto sexual – algunos incluso han sido violadas por sus propios familiares, dicen. Esta es su historia.

    En la mayoría de los casos, los crímenes han quedado impunes y la víctima sufrió su trauma y vergüenza de forma silenciosa. Estas chicas se han visto obligados a actuar, dicen, porque nadie más lo hará.

     Los delitos sexuales no son exclusivos de la India, pero en este país el número de denuncias de violación se ha incrementado drásticamente, de 2.487 en 1971 a 24.206 en 2011, según cifras oficiales. Pero los activistas dicen que esos datos son solo la punta del iceberg.

      La mayoría de las mujeres en la India – un país donde un estigma cultural lleva a muchas víctimas de violación a no denunciar el crimen – son habituales las historias de abuso y acoso sexual en el transporte público o en la calle, de acuerdo con el Consejo Indio de Relaciones Globales.

      La cuestión parece que llegó a un punto de inflexión en diciembre del año pasado, cuando una mujer de 23 años de edad fue violada y golpeada por un grupo de hombres mientras viajaba a casa en un autobús público en Delhi. El ataque tras el que la mujer murió provocó indignación en todo el mundo y provocó manifestaciones en todo el país en la India, mientras los manifestantes pidieron leyes más estrictas sobre los delitos sexuales y un cambio en las actitudes hacia las mujeres.

     Con la atención mundial centrada en India tras el lamentable caso de la capital, las autoridades admitieron que era necesario actuar. Ministro del Interior Sushilkumar Shinde dijo que la India iba a contratar a más mujeres policías – en la actualidad sólo el 7% de las policías de la India son mujeres, según cifras del gobierno.

      Las primeras audiencias judiciales por la vía rápida también se han introducido para tratar de agilizar los casos en un sistema de justicia empantanado por la burocracia. Significa que los juicios, una vez que comienzan, deben celebrarse a diario hasta que se dicte sentencia.

       Sin embargo, los nuevos casos que van aflorando siguen manteniendo a la nación en estado de shock, como la niña de 7 años de edad que fue violada en el baño del tren pasado fin de semana después de haber sido alejada de sus padres.

     La lucha contra la discriminación sexual en las calles de Lucknow llegó mucho antes de que la atención internacional sobre los delitos sexuales llegara a la India.

     Las Brigadas Rojas las fundó en esta localidad hace años la profesora Usha Vishwakarma, que descubrió que una niña de 11 años de edad, que acudía a sus clases había sido violada por su tío.

      Poco después de esta revelación, Vishwakarma tuvo que enfrentarse al intento de violación de un colega, que luego trató de atacarla. Se las arregló para luchar contra él, pero cuando trató de denunciar el incidente, la policía local no le prestó la menor atención. A nadie parecía importarle.

     "Esto realmente me afectó" dijo a CNN Vishwakarma, de 26 años. Ella dijo que la gente de su comunidad pensó que se había vuelto loca. Pero su agresor siguió libre y sin ningún castigo.

       Con el tiempo se enteró de que todos sus estudiantes habían experimentado algún tipo de abuso – desde comentarios lascivos y silbidos hasta casos de abuso sexual y violación. Muchas de las niñas dijeron que tenían miedo de salir solas por temor a ser manoseadas o algo peor. Fue entonces cuando decidió Vishwakarma que las chicas tenían que protegerse a sí mismos en medio del silencio ensordecedor dentro de su propia comunidad.

        La "Brigada Roja" nacieron para ello. Van vestidas de rojo y negro. El rojo para simbolizar el peligro y la lucha, mientras que el negro representa protesta.

      En grupos de cuatro o cinco niñas su trabajo consiste en dirigirse públicamente a aquellos hombres que han intentado acosar a una niña y reclamarle que deje su actitud. Si el autor se niega a escuchar sus advertencias, le castigan burlándose públicamente de él. Realmente muy valiente en una sociedad dominada por los hombres.

     Vishwakarma admitió que se han visto obligadas a recurrir a la violencia en más de una ocasión – aunque subrayó que esto no va más allá de un tortazo.

     "La idea es humillarlos. Estamos en nuestro derecho – se trata de defensa propia. La policía no nos apoya así que tenemos que defendernos por nuestros propios medios", explica la profesora.

      Y ellas saben defenderse. Acuden regularmente a clases de artes marciales de autodefensa y ataque para utilizarlas cuando sea necesario. En un gimnasio al otro lado de la ciudad, las niñas – 15 de ellos – son puestos a prueba en colchonetas raídas por un instructor local de Kung Fu. Él las entrena en varias técnicas, desde puñetazos y patadas, hasta les enseña cómo desestabilizar a un atacante que se acerca por detrás.

     Una imagen descolorida de Bruce Lee mira hacia abajo con aprobación, mientras cada una de las chicas ataca al instructor con un intenso enfoque y convicción.

     Gyan, su instructor, explica que se está enseñando a las niñas de forma gratuita. "Yo lo hago por mi hija", dijo. "Estas chicas son valientes y lo que les están haciendo es humillante."
  
    La sesión termina con ellas haciendo una fila e inclinándose con respeto a su instructor. Han aprendido claramente cómo canalizar su ira.

      Pero no se trata sólo de Kung Fu. La formación que las niñas reciben les da también un gran apoyo en cuestiones de género, sexualidad y la salud. Incluso ayuda a las niños más pequeños que asisten a la escuela.

     Horas más tarde de la clase, las chicas se reúnen con otros partidarios en una protesta junto a una carretera muy transitada en el centro de Lucknow. Dirigidas por Vishwakarma, las chicas realizaron carteles en Inglés y Hindi en los que reclaman seguridad para las mujeres y reclaman el castigo más estricto para los delincuentes sexuales.

     Algunos viajeros que se aferran a los autobuses las miran con curiosidad, mientras otros pasan por alto la escena por completo.

     Cuando les preguntas si se trata de un problema cultural arraigado, la hermana de Vishwakarma, Lakshmi, de 16 años, sacude la cabeza enfáticamente. "Este no es un problema cultural – es un problema social porque los hombres tienen un estatus social más alto que las mujeres."

       La protesta en carretera sólo atrae a unas pocas personas, pero para Vishwakarma, la Brigada Roja está marcando la diferencia. "Los que estaban sin voz antes – las chicas -. Ahora tienen una voz y pueden hablar por sí mismas y se animan", dijo.

       La madre de Vishwakarma admite que tiene sus reservas acerca de lo que están haciendo sus dos hijas.
 
      "Tenía miedo al principio – les pregunté '¿por qué hacéis esto?' También hubo mucha presión en el barrio en contra de lo que hacían. Porque celebraban reuniones a altas horas de la noche... Entonces alguien me dijo: 'déjelas hacer lo que creen' Ahora siento que lo que están haciendo es bueno y ayuda a llevar una gran cantidad de cambios – muchos niños que solían acosar a las chicas ya no lo hacen porque tienen miedo ".

       Cuando se le preguntó de dónde saca su valor, Vishwakarma responde simplemente: "Cuando uno sufre, se obtiene el valor. Cuando es víctima, se obtiene el coraje".

_____
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2013/08/17/brigadas-de-adolescentes-indias-combaten-y-humillan-a-los-violadores/

sábado, 2 de agosto de 2014

Rani Hong: Trata de Personas, verídico relato



 Radiografía de la trata de personas

"Me vendieron en la India cuando tenía siete años"
 
Rani Hong, una sobreviviente de este crimen execrable, le contó a El Espectador su historia. 

El Mundo 2 Ago 2014 - 11:19 am

Por: Juan David Laverde Palma
"Me vendieron en la India cuando tenía siete años"
 Rani Hong. /Cortesía


     Mientras el mundo parece concentrar sus esfuerzos en la lucha contra la droga, la corrupción y otras formas de violencia, no es mucho lo que se ha avanzado para ponerle freno de una buena vez a un delito tan execrable como la trata de personas. Es común que en el imaginario colectivo, cuando se menciona esta forma de esclavitud moderna, siempre se asocie con explotación sexual. Pero casi nada se dice sobre la mendicidad ajena, redes internacionales para el trabajo forzoso, la extracción de órganos, el matrimonio servil y otras tantas variaciones de un mismo fenómeno delictual que hace metástasis.

     Los reportes de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el delito provocan escalofríos. Se sabe que seis de cada 10 víctimas son mujeres. Y que tres de cada 10 de ellas son menores de edad. “Mientras los países de Europa y de Asia central informan de que el 16% de las víctimas detectadas son menores de edad, en África y el Oriente Medio los menores representaron el 68% del total”, asegura el último informe, con corte a 2012. La radiografía de este crimen constituye un verdadero desafío para las autoridades, pues el crimen organizado ha logrado burlar la acción de los organismos de control para multiplicar con éxito estas formas de explotación mundial.

     Sólo por mencionar una estadística: según Naciones Unidas, la trata de personas con fines de extracción de órganos representó el 0,2% del número total de casos detectados en 2010 (un universo calculado de 400 mil víctimas). Así mismo, en América Latina el 27% de las víctimas son menores de 18 años; entre 2012 y 2014 se identificaron victimas de 136 nacionalidades que estaban siendo explotadas en 118 países; se sabe que hay no menos de 460 rutas en todo el mundo para el traslado de personas con fines de explotación; y unas 140.000 víctimas llegan a Europa cada año para ser explotadas sexualmente. Falta mucho aún para documentar cómo los niños son secuestrados por grupos ilegales para que sirvan a su causa.

     Este 30 y 31 de julio en Cali se realizó el Encuentro Internacional de Sobrevivientes de Trata de Personas, un evento apoyado por el ministerio del Interior, la Organización Internacional para las Migraciones, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito y la Fundación Marcela Loaiza, que en los últimos años ha venido ganando un espacio en la lucha contra este fenómeno de violencia. En diálogo con este diario el viceministro del Interior Juan Camilo Restrepo señaló que hay una urgencia para detener este flagelo a como dé lugar, que se han desarrollado esfuerzos institucionales para ponerle coto a los tentáculos de estas redes en Colombia, pero que falta mucho por hacer aún. Dijo que si se logra avances importantes en esta lucha “habrá valido la pena haber sido viceministro”.

       Cada historia de cada víctima podría ser un libro. Sin embargo, muchas veces son las frías estadísticas las que se apoderan de los titulares de los diarios y otros medios en el mundo. El Espectador habló con Rani Hong, una sobreviviente de este delito. A los siete años fue separada violentamente de su familia en el sur de la India y poco tiempo después ya era víctima de trabajos forzados por parte de una red internacional. Su historia tiene un pasado de violencia del que logró sacudirse y hoy es un ejemplo en el mundo, al punto de que el año pasado, ante 193 representantes de todos los países, alzó su voz en la Asamblea de Naciones Unidas. Y el mundo la escuchó. Esta es la entrevista.

¿Cómo fue la experiencia de hablar ante las Naciones Unidas?

El día 3 de octubre de 2013 yo hablé en la Asamblea General de las Naciones Unidas y les dije: “Quiero hablar un día para que todo el mundo reconozca las millones de víctimas que existen y que nos ofrezcan apoyo”. Entonces dije: “Yo hablo por aquellas personas que no tienen voz, estoy aquí hoy con ustedes para hablar por las millones de pequeñas niñas, tal como la pequeña niña que fui yo alguna vez, que fue silenciosa, callada y esclavizada sin posibilidad de hablar. Hoy quiero que toda la Asamblea de Naciones Unidas, los 193 países aquí presentes, creen un día para que el mundo me vea como una persona, no como una ganancia”. Yo estoy complacida de decir que en diciembre pasado, la Asamblea General pasó una resolución en la que estipuló que el día julio 30 del año 2014 iba a ser el primer Día Mundial Contra la Trata de Personas. Estoy muy complacida de que las Naciones Unidas tomaran una acción de esta manera y hoy celebro este día y estoy en Colombia. Es muy grandioso el hecho de que crea que Colombia sea el líder en la lucha contra esta problemática.

¿Por qué a pesar de que este fenómeno está tan extendido por el mundo y lleva tantos años sólo se vino a declarar el día mundial contra la trata este año?

Nosotros hicimos esa pregunta. La esclavitud ha existido en el mundo durante milenios, nosotros pensamos que había terminado en 1865, pero sabemos que no fue así. No terminó en 1865 la esclavitud. Hoy en día hay más mujeres y hombres que están siendo esclavizados para trabajos forzados y eso es una forma de tráfico humano también. Nosotros estamos preguntándonos por qué se han demorado tantos años en conmemorar este día, pero creo que lo que pasaba era que las víctimas no eran visibles antes. Muchas víctimas no podían hablar, no rompían su silencio. 14 años atrás yo rompí mi silencio y hablé. No tenía idea de lo que estaba pasando. En 2013 me paré frente a la Asamblea de las Naciones Unidas para decir “soy una persona, tengo un nombre un real, soy una hija y soy una madre”. Y por esa razón las formas modernas de esclavitud tienen que ser abordadas a escala mundial, donde ningún país acepte este tipo de negocio. Yo esperaría que ojalá no necesitáramos celebrar este día porque la esclavitud no debería existir, pero desafortunadamente vivimos en un mundo donde las personas compran y venden niños para tener una ganancia. Entonces, ¿por qué se demoró tanto? No debió haber tomado tanto tiempo el hecho de reconocer eso, pero parte de eso es porque las víctimas no eran visibles. Cuando las víctimas son visibles hacemos cosas sorprendentes. Nosotros podemos emprender nuevas conversaciones y creamos nuevas soluciones. Hoy en día creo que avanzamos en este tema.



¿Cómo resultó afectada por este flagelo?



Mi historia es la historia de una pequeña niña que a los siete años fue vendida para ser esclava. Una bebé, una niña que fue llevada de la parte sur de Kerala, en la India, a otra provincia donde no conocía ni siquiera el idioma. Estaba totalmente desorientada, temerosa y sola. Los traficantes me dijeron, cuando lloraba por mi mamá, que ella estaba muerta. Yo seguía llorando, lloraba más y más y más y después empecé a creer que era verdad que mi mamá había muerto. Pero en 1999, viajé nuevamente a la India por primera vez en mi vida y pude reunirme nuevamente con mi madre biológica después de 21 años. Ella pensó que yo también estaba muerta. Los traficantes no lograron que nos separáramos, hoy somos un gran equipo para poder cambiar el mundo.

¿Qué recuerda de esa época cuando fue “vendida”?

Yo fui vendida a los 7 años. Debido a que estaba muy enferma, los traficantes pensaron que iba a morir. Yo me veía en un estado tan deplorable que mis traficantes, mi propietario pensó que yo no tenía ningún valor, entonces me sacaron del país. Durante un año fui esclavizada y a los 8 me vendieron nuevamente a una red internacional de adopción y me llevaron a Canadá. Y de Canadá después me llevaron a los Estados Unidos. En este momento, yo vivo a Seattle.

¿Qué la obligaron a hacer?



A los 7 años los niños tienen manos pequeñas, entonces para trabajo forzado nosotros podemos trabajar mucho más rápido que un adulto por nuestras manos pequeñas. Mi propietario estaba involucrado en la fabricación de ladrillos, entonces utilizaban a los niños para fabricar ladrillos en contra de nuestra voluntad, sin ninguna paga. Debido a que yo no podía hacerlo bien, por eso me vendieron.

¿Cómo pudo salir de ese mundo?

A los ocho años… Estamos hablando de una niña bastante pequeña que no sabe nada del mundo. Entonces llegué a América, no podía caminar porque había sido mantenida en una caja, en una especie de jaula, y se me habían atrofiado mis músculos. Mis piernas estaban en esta posición de estado fetal, no funcionaban para nada. Fuera de eso me cerré totalmente, no podía hablar, no quería hablar porque me sentía abusada. Cuando llegué a Norteamérica nadie sabía qué hacer conmigo. Pero una sola persona, mi madre adoptiva, me dio mi libertad. Me dio libertad para dejar de ser esclava. Nell Clark se llama ella. Ella me dio una cosa, me dio amor. Cada niño tiene el derecho de no ser explotado y mi madre adoptiva me ayudó, trabajó conmigo, me amó y yo volví, pude surgir nuevamente como persona y me sané.



¿Qué sabe de las redes de traficantes en la India?

Nosotros sabemos que esto sucede en todos los países y que ningún país está exento. India es conocida como el país número uno que utiliza trabajo forzado de niños y niños esclavos. Hoy día estoy trabajando con el gobierno de la India, con los periodistas, y con las personas de diferentes ONG para crear una concientización. Yo trabajo con Bollywood (el Hollywood indio) para que los actores se involucren, trabajo también con Hollywood en Estados Unidos porque necesitamos voces que compartan mi voz, que repliquen mi voz, de manera que yo no me sienta sola.



¿Cómo fue su reunión con su mamá? ¿Cómo fue encontrarla otra vez?

En noviembre de 1999 recibo una llamada y alguien dijo: “¿Sabe qué? Yo soy su hermana”. Y dije, cómo así, yo no tengo hermana, qué está pasando. Fui a visitar uno de mis orfanatos en la India y alguien me reconoció y me dijo: “Usted vino de otro lugar”. Entonces me llevaron al otro sitio de donde yo provenía y estuve esperando a mi mamá biológica allá. Habíamos pactado una cita. Y finalmente pude verla. Nos reunimos y fue maravilloso. Esos traficantes no pudieron separarnos. Esto funciona como una industria. El traficante toma la oportunidad y la explota. Toma un niño, a un ser humano y lo vende para obtener una ganancia. La persona que me reclutó, esa mujer le prometió a mi mamá que me iba a proteger, dar comida, pero en realidad estaba en la industria de vender niños a otros estados.



¿Qué la impulsó a contarle al mundo su historia?

Primero no quería hablar sobre eso. Yo no quería romper mi silencio porque era muy difícil. Cuando miraba hacia arriba no veía a nadie haciendo esto, una víctima que saliera adelante. Yo dije: “No, jamás vamos a terminar esto a no ser que alguien se pare y diga”. Yo me animé, fui valiente y en 2013 hablé frente a 30.000 personas. Y luego fui a la Asamblea General de Naciones Unidas, 193 países reunidos, y les dije: “Yo quiero acción, quiero planes para terminar con ese crimen, es un crimen que amenaza la seguridad. Cada país debe estar preocupado por lo que está pasando y tomar acciones al respecto para evitarlo”. Hoy sé que hay más conciencia. Este crimen infame tiene que ser desterrado de este mundo ya.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/me-vendieron-india-cuando-tenia-siete-anos-articulo-508124